Aficiones-Temas
En estas páginas se muestran, aquellas aficiones y curiosidades (que a lo largo de mi vida) he encontrado interesantes. Ahora que tengo tiempo las quiero compartir.
Evidentemente habrá errores y omisiones, involuntarias, que espero corregir y actualizar con vuestra ayuda, por lo que será bienvenido cualquier comentario al efecto.
En ningún caso se ha pretendido ser exhaustivo.
Toda la información se ha sacado de libros, revistas y de la red, y principalmente se han utilizado los datos al efecto de Wikipedia.
Gracias por vuestra atención.
Murallas, cercas y puertas de Madrid
Murallas, cercas y puertas de Madrid
Artículo íntegro del siguiente enlace, con algunos planos añadidos.
https://www.unaventanadesdemadrid.com/murallas-cercas-y-puertas-de-madrid.html
Mayrit, nombre árabe de Madrid, ha tenido a lo largo de su historia varias murallas y cercas. Unas tenían fines defensivos y otras servían para control fiscal y sanitario.
En principio podemos hablar de las siguientes:
– Muralla árabe.
– Muralla cristiana.
– Cerca del Arrabal.
– Cerca de Felipe II.
– Cerca de Felipe IV.
En el plano superior, hemos marcado con chinchetas azules la localización de los restos que aquí mostramos fotografiados. Con rojas, los lugares de Madrid donde existen restos conocidos de ellas, pero que no mostramos en esta página. Por último, con las amarillas señalamos aquellos puntos donde se piensa que existían puertas y torres significativas de la cuales hoy ya no queda ningún resto. Los recorridos de las murallas y cercas los presentamos con los siguientes códigos de colores: verde, para la muralla árabe; azul, para la cristiana; roja, para la cerca del arrabal1; violeta, la de Felipe II; y naranja, la de Felipe IV.
La primera muralla, y quizás la fundación de Mayrit, se puede situar en el siglo IX, cuando el Emir Mohamed I ordenó construir una atalaya2 en el lugar donde hoy tenemos el Palacio Real. Madrid formaba parte del sistema defensivo de atalayas a lo largo del valle del Tajo que controlaban el posible paso de los cristianos por Somosierra, Tablada y La Fuenfría hacia Segovia, Zaragoza o Toledo. Asimismo, ordenó también construir una muralla que protegiera la villa ya existente alrededor de la atalaya. Dicha muralla, construida en pedernal y abarcando una extensión de 9 hectáreas de terreno, tenía 3 puertas, además de un portillo que se ha descubierto recientemente en las excavaciones cercanas a la Plaza de la Armería:
La Puerta de la Sagra, o de la Xagra, estaba situada en el lienzo Norte de la muralla árabe, en el Campo del Rey, frente a lo que hoy es la Plaza de la Armería. Luego, con la primera ampliación cristiana, la que se construyó al Este adoptó el mismo nombre. Ésta se ubicó en el nuevo trozo de muralla que unía la almudena con el Alcázar, a la altura de la intersección de las calles Rebeque y Requena, siendo derribada en 1548.
El Arco de Santa María, llamado así por estar cerca de la Iglesia de Santa María, era también conocido como “de la Almudena” por comunicar la antigua almudena3 con la Medina4. Se derribó en 1570 con objeto de ensanchar la calle para el paso de Ana de Austria, última esposa de Felipe II, construyéndose en 1672 una nueva puerta a la que también se llamó Arco de Santa María.
La Puerta de la Vega, quizás muy parecida a la Puerta de Bisagra, en Toledo y una de las dos puertas por donde se dice que entró Alfonso VI a Madrid; la otra posible entrada es por la de Guadalajara. Tenemos los cimientos de su torre defensiva derecha en el lienzo de muralla existente en la Cuesta de la Vega, en el parque de Mohamed I. Este lienzo, visible parte de él en la fotografía superior, tiene unos 120 metros de largo, 8 de alto y 2 de ancho. Cuenta con un portillo y se pueden adivinar en él 6 torres, de las que 4 aún están en pie. En el parque, también podemos observar la maqueta de las murallas árabe y cristiana que vemos en la fotografía de la izquierda.
En las excavaciones que se están realizando en la zona comprendida entre la Plaza de la Armería del Palacio Real y la Catedral de la Almudena, donde se está construyendo el futuro Museo de las Colecciones Reales, han aparecido restos de la muralla y torres árabes que, por su disposición, muestran que el castillo árabe y la muralla no estaban unidos, siendo aquel externo a ésta. Asimismo, se han encontrado restos de casas musulmanas, las primeras que aparecen en Madrid y que nos permiten descubrir cómo eran. Tenían unos 90 metros cuadrados y disponían de sótano, planta baja con pozo y planta alta.
La Torre de los Huesos es una atalaya islámica que podemos observar en los aparcamientos subterráneos de la Plaza de Oriente. Su misión durante la dominación árabe era la vigilancia del entonces existente barranco del Arroyo del Arenal.
Con la conquista cristiana, fue incorporada como torre albarrana5 a la muralla cristiana para proteger la Fuente de los Caños del Peral (en la hoy Plaza de Isabel II) y asegurar la Puerta de Valnadú (situada en la confluencia de las calles Unión y Vergara).
La segunda muralla de Madrid fue construida por Alfonso VII en el siglo XII y era el triple de extensa que la primera, rodeando 35 hectáreas de terreno. Constaba de 4 puertas, hoy inexistentes al haber sido derribadas en diferentes momentos: Puerta de Valnadú, Puerta de Guadalajara, Puerta Cerrada y Puerta de Moros.
Se conservan los siguientes restos de la muralla:
Calle de los Mancebos. En los números 3 a 5, como antigua pared medianera, se conserva un trozo corto y deteriorado.
Aquí llegamos al lugar donde estaba la Puerta de Moros sobre la actual Plaza del Humilladero, entre las calles Almendro y Cava Baja. Esta puerta fue demolida en el siglo XVII.
Calle del Almendro. En los números 15 a 17, existe un lienzo de 16 metros de largo y 11 de alto que se conserva en muy mal estado en el fondo de un solar.
En la Cava Baja quedan los siguientes restos:
– En el número 30, existe un lienzo de 19 metros de largo por 11,5 de alto en un patio interior.
– En el número 22, tenemos restos de los cimientos de la muralla y de un torreón circular. No son visitables.
– En el número 10, bajo la escalera del edificio, encontramos un lienzo de 7 metros de largo con una altura de 1 a 4 metros y un torreón semicircular. Sí son visitables.
– En la Plaza de Puerta Cerrada, en los números 4 a 6, dentro de viviendas particulares, existe un trozo de la muralla entera hasta la coronación, incluido el adarve o camino de ronda, así como su pretil y un torreón semicircular.
El nombre de la plaza le viene dado, evidentemente, por ser el lugar donde antiguamente se encontraba la desaparecida Puerta Cerrada, así llamada por estar normalmente en esa situación ya que, al ser una puerta con muchos recovecos donde podían esconderse malhechores y debido al alto grado de desgracias allí ocurridos, se decidió cerrarla. Así se mantuvo hasta poblarse el otro lado de la muralla. Se demolió en 1569, al entrar en la ciudad Isabel de Valois, esposa de Felipe II.
Desde ésta, la muralla continuaba hasta la que quizás era la puerta principal de la ciudad: la Puerta de Guadalajara. Para llegar a ella, la muralla recorría un trayecto paralelo a lo que ahora son la Calle de Cuchilleros y la Cava de San Miguel y que entonces eran su foso. Esta puerta se destruyó en un incendio fortuito y no se reconstruyó al no tener ya utilidad.
Calle del Espejo. Desde la Puerta de Guadalajara, la muralla continuaba paralela a las que hoy son calles del Mesón de Paños y de la Escalinata para llegar a la Puerta de Valnadú y, desde ésta, hasta el Alcázar para finalizar allí su perímetro.
Hay restos de esta parte de la muralla (o quizás de una posible ampliación de ella que describimos mas adelante) en:
– Calle del Mesón de Paños, en los números 11-13 y 15.
– Calle del Espejo, en el número 14, donde tenemos un trozo de lienzo de 2,5 metros de altura.
– Calle del Espejo, en el número 10, en el que hay un torreón semicircular sobre el que se ha construido posteriormente y que es el que vemos en la fotografía de la izquierda.
Plaza de Isabel II. Finalmente, tenemos en el número 3 de la Plaza de Isabel II, en los sótanos de un local de restauración, un trozo de muralla con un portillo. Y es aquí donde podemos observar los cambios realizados en el terreno a lo largo de la historia ya que lo que es sótano a un lado de la puerta es superficie al otro lado, en la Calle de la Escalinata.
Antes de llegar a la Puerta de Valnadú, existía una torre albarrana llamada de Alzapierna, o también Gaona, que tendría como misión proteger el abastecimiento de agua desde la Fuente de los Caños del Peral. A continuación teníamos la Puerta de Valnadú, demolida en 1567, y la Torre de los Huesos, ya mencionada al principio; además, continuaba la muralla hasta unirse al Alcázar y terminar su recorrido.
Como ya mencionamos antes, existe la posibilidad de que la muralla cristiana se ampliase de tal forma que, donde giraba siguiendo el recorrido hoy marcado por la Calle del Espejo, se prolongara hasta el final de la Calle de la Escalinata, convirtiendo las torres albarranas en torres de la muralla, uniéndose primero a la Torre de Alzapierna y adelantando la Puerta de Valnadú para continuar por la Torre de los Huesos hasta el Alcázar.
Es muy posible que esta cerca se construyera en 1438 por una epidemia de peste en la ciudad. Debido a ella, se decidió construir un hospital y una cerca que uniese los arrabales a la villa. El hospital se situó junto a la Puerta de Guadalajara y sería luego el Hospital del Buen Suceso, que permaneció en la Puerta del Sol hasta 1854, año en que fue derribado.
Según otros autores, algunos de los arrabales ya contaban con su propia cerca y lo que se hizo fue unirlos todos a la villa en el año de la peste. Tenía ocho puertas y postigos:
– La Puerta de Santo Domingo estaba situada en la plaza del mismo nombre, viniendo ambos del Convento de Santo Domingo el Real, fundado por Santo Domingo de Guzmán en 1212.
– El Postigo de San Martín, nombrado así por el cercano convento del mismo nombre. Estaba enclavado originariamente en el cruce de las calles San Martín y Navas de Tolosa; posteriormente, fue trasladado hasta la altura de la actual Plaza del Callao.
– La Puerta del Sol, cuyo nombre proviene, según algunos historiadores, de un Sol dibujado en el castillo construido durante la guerra de las Comunidades de Castilla para defender la villa de los comuneros. Posteriormente, en 1539, se construyó una puerta en su lugar que perduró hasta 1570. Durante un tiempo, se la conoció como “la puerta de la pestilencia” por el cercano Hospital del Buen Suceso.
– La Puerta de Atocha, primera de este nombre. Estaba situada donde la actual Plaza de Jacinto Benavente.
– El Postigo de San Millán, que tenía este nombre por la cercana ermita del mismo nombre, estaba situado en la hoy plaza de Cascorro.
– La Puerta de La Latina estaba en la Calle de Toledo, frente a la Plaza de la Cebada. En un principio, se llamaba Puerta de San Francisco por llegar hasta el convento del mismo nombre, en la hoy Basílica de San Francisco el Grande, para luego tomar el nombre de La Latina al tener al lado el hospital homónimo. Éste, al igual que el Convento de la Concepción Jerónima, fue fundado por Beatriz Galindo “La Latina”, preceptora de Isabel “la Católica” y de sus hijos y considerada una de las mujeres más cultas de su época. El barrio de La Latina se llama así por haber vivido ella en él.
– La Puerta de Moros era la misma puerta ya existente de la muralla cristiana.
– La Puerta de la Vega, sobreviviente de la muralla árabe.
* * *
Calle Bailén. En 1566, Felipe II ordena construir una nueva cerca por motivos fiscales y sanitarios, no defensivos. Eran unas 125 hectáreas de terreno cercado y no se conocían restos de ella hasta que en 1991, en unas obras de ampliación del Senado en la Calle Bailén, aparecieron los restos que se ven en la fotografía. Para algunos expertos, pertenecen a la anterior Cerca del Arrabal y, para otros, a la de Felipe II. De todas formas, son los únicos restos de cualquiera de ellas hasta ahora conocidos. Lo que sí es cierto es que, una vez trasladada su situación al plano superior, no coincide ésta con el recorrido conocido de ninguna de estas cercas. Luego, o alguna de ellas era mayor, o estábamos hablando de otra cerca diferente, una cerca de un arrabal independiente.
Tenía las siguientes ocho puertas y postigos:
– La Puerta de Santo Domingo era la de la Cerca del Arrabal.
– El Postigo de San Martín, era el mismo de la cerca anterior.
– La Puerta de la Red de San Luis estaba frente a los caminos de Hortaleza y Fuencarral. Su nombre lo tomó de una red que se ponía en un mercado de pan cercano para que no lo robaran y de la Iglesia de San Luis Obispo, situada en la Calle Montera y ya inexistente.
– La Puerta del Sol, una nueva puerta que sustituyó a la del mismo nombre y que se situó más adelantada conforme a la nueva cerca.
– La Puerta de Antón Martín, ubicada en la plaza homónima. Su nombre lo tomó del Hospital de San Juan de Dios, más conocido por el nombre de su fundador Antón Martín.
– La Puerta de Toledo sustituía a la Puerta de La Latina.
– La Puerta de Segovia era por donde partían los caminos de Castilla y Extremadura y se sustituyó en el siglo XVII por otra más cercana al Puente de Segovia.
– La Puerta de la Vega, la misma de la muralla árabe, fue sustituida en 1708 y definitivamente demolida en 1814.
Al haberse quedado pequeña la cerca de Felipe II por el aumento de población, Felipe IV ordena en 1625 construir una nueva cerca de ladrillo, argamasa y tierra. Su construcción estaba motivada por motivos fiscales y de vigilancia, no era una muralla defensiva y lo que se buscaba es que todos los productos que entraran en la villa pagaran su correspondiente impuesto, así como vigilar a las personas que llegaban a la ciudad.
Ronda de Segovia. La superficie que rodeaba era de unas quinientas hectáreas, correspondientes en la actualidad al distrito Centro, al parque del Retiro y al barrio de los Jerónimos. Su construcción se pagó con una sisa6 en el vino y se mantuvo en pié limitando el crecimiento de la ciudad hasta 1868.
El único resto de la cerca que ha llegado hasta nosotros (al menos que se conozca) es el existente en la Ronda de Segovia, que se puede ver en la fotografía de la derecha.
Tenía cinco puertas reales o de registro, que era donde se pagaban los impuestos, y catorce portillos de diferentes fechas y de una importancia muy inferior.
Portillo de San Vicente. Por él se accedía a los caminos de El Pardo, La Granja y El Escorial. Construido en 1726, tenía sobre el arco central una imagen de San Vicente Ferrer, de quien adoptó el nombre. Carlos III ordenó en 1770 su derribo con el fin de rellenar el barranco que formaba la cuesta y así disminuir su pendiente. En 1775, Sabatini construyó una nueva puerta igual a la actual que fue demolida en 1890, desapareciendo sus restos; no se sabe si fueron reutilizados en otras construcciones o si aún permanecen guardados en algún almacén municipal. Cuando en 1995 se decidió su reconstrucción, y al no encontrarse sus restos, se decidió construir una réplica basándose en las molduras de las cornisas superiores y los planos que todavía se conservaban, así como en una foto de J. Laurent, fechada en 1890, de dicho monumento. El resultado fue el que se puede ver en la fotografía. Una curiosidad de su emplazamiento actual es que está orientada al revés que la original: la cara que ahora da frente al Palacio Real antes daba al paseo de la Florida y viceversa con la otra cara.
– El Portillo de San Bernardino, llamado inicialmente de San Joaquín por el cercano convento de igual nombre cuando estaba en la calle de la Princesa, frente a la calle del Rey Fernando. Posteriormente, fue denominado San Bernardino por otro cercano convento de este nombre, cuando fue trasladado frente a la calle de Quintana. Fue demolido en 1868.
– El Portillo del Conde Duque, en la intersección de las calles de Amaniel y Conde-Duque. Su nombre lo tomó del cercano Palacio del Conde-Duque (en el lugar donde hoy vemos el Palacio de Liria y el cuartel del Conde-Duque). Se le llamaba también Portillo de los Guardias, por ser de los guardias de Corps. Se derribó en 1868.
– El Portillo de Fuencarral, denominado así aunque su verdadero nombre era Portillo de Santo Domingo. Ubicado en la calle de San Bernardo, a la altura de la calle de Santa Cruz de Marcenado. Construido por Juan de Mora en 1642 y derribado en 1867.
– El Portillo de las Maravillas, que recibió este nombre por el cercano convento de las Maravillas y que estaba situado en la intersección de las calles de Ruiz y Divino Pastor.
– La Puerta de Bilbao, llamada inicialmente de los Pozos de la Nieve por estar cerca de éstos. Fue construida en 1625 a la altura de las calles Fuencarral con Divino Pastor para ser trasladada en 1690 más hacia el norte, a la actual glorieta de Bilbao. Después se llamó de San Fernando hasta que en 1837 adoptó el nombre de Puerta de Bilbao en memoria de esta ciudad y sus defensores. Tenía un cartel adosado a ella donde podía leerse: “A los heroicos defensores y libertados de la invicta villa de Bilbao, los habitantes de Madrid”.
– El Portillo de Santa Bárbara, situado en la plaza homónima, al final de la calle Hortaleza. Ambas adoptaban el nombre del cercano convento de Santa Bárbara.
– El Portillo de Recoletos, ubicado el primero frente a la Biblioteca Nacional en el Paseo de Recoletos y siendo sustituido en 1756, cuando Fernando VI construyó la cerca de las Salesas Reales, por una nueva puerta considerada la mejor de todas las existentes hasta que se construyó la de Alcalá. Desarmada en 1863 para su traslado a otro emplazamiento, estuvo tanto tiempo abandonada y deteriorándose en el campo que los daños sufridos hizo que no se reconstruyera, siendo sus restos usados en construcciones.
Puerta de Alcalá. Han sido dos las puertas con este nombre. La primera estaba situada en la calle de Alcalá, frente a la calle de Alfonso XI, y se construyó en 1599 por la llegada de la esposa de Felipe III, Margarita de Austria. Se derribó en 1764 para construir una mayor que conmemorase la llegada del nuevo rey, Carlos III, a Madrid. Éste rechazó varios bocetos de Ventura Rodríguez y fue Francisco Sabatini quien comienza su construcción en su emplazamiento actual en el año 1778.
Las diferentes formas de ambas caras están motivadas por el hecho de proceder de dos diseños distintos, uno con pilastras y otro con columnas adosadas que se decidió unir en uno solo. A pesar de su monumentalidad, cuando se construyó seguía siendo una de las puertas de registro de la villa, estando unida a la antigua cerca de Felipe IV.
– El Portillo de la Campanilla estaba en la Avenida de Cataluña frente al convento de Atocha.
– La Puerta de Atocha. Inicialmente, en la Glorieta de Carlos V estaba la Puerta de Vallecas, que en 1748 se sustituyó por otra con el nombre de Puerta de Atocha, derribada en 1850 al construir la Estación de Ferrocarril de igual nombre y sustituida por otra nueva en 1852. Ésta desapareció definitivamente en 1868 con el derribo de la vieja cerca de Felipe IV.
– El Portillo de Valencia se llama, en el plano de Teixeira, Puerta de Lavapiés, al estar ubicado al inicio de la calle Lavapies, en la hoy calle Valencia, frente a la calle Doctor Fourquet. En 1778, se construye un nuevo portillo que adopta el nombre de Portillo de Valencia por estar en el inicio del camino de Levante. Se derriba junto a la cerca en 1868.
– El Portillo de Embajadores original era del siglo XVII y en 1782, al construir la Ronda de Toledo, se adelantó su posición hasta la hoy Glorieta de Embajadores. Al igual que el anterior, se derribó en 1868.
– El Portillo del Campanillo del Mundo Nuevo se construyó en 1856 con el fin de impedir que el camino seguido por el ganado desde que entraba en la villa hasta el Matadero de la Plaza del General Vara de Rey empezara en la calle de Toledo y recorriera varias calles llenándolas de inmundicias.
Puerta de Toledo. Con la construcción de la cerca de Felipe IV, su posición se adelanta hasta la altura de la calle Capitán Salazar Martínez hasta 1813, año en que es derribada. Es en este año cuando se inicia la construcción de la actual Puerta de Toledo en el lugar donde hoy podemos verla para celebrar la llegada al trono de José I. Sin embargo, cuando se termina su construcción en 1827 es para celebrar su derrota y la restauración de Fernando VII. Aquí comenzaban los caminos de Toledo y Andalucía.
– El Portillo de Gilimón, situado al final de la calle San Bernabé.
– El Portillo de las Vistillas se llamaba así por las vistas que desde allí se tenían.
– La Puerta de Segovia, construida a mediados del siglo XVII y cercana al Puente de Segovia, del que tomaba el nombre Puerta de la Puente. Demolida en 1849 y construida otra nueva al año siguiente, sería definitivamente derribada, al igual que la cerca, en 1868.
– La Puerta de la Vega original fue derribada y se construyó otra en su lugar en 1708 que también fue demolida en 1830 y sustituida por un portillo de madera hasta que se decidiese qué hacer. Este portillo se derribó en 1850 al transformar la empinada cuesta en las rampas que hoy tenemos allí. Aquí debemos hacer mención a la historia de la Virgen de la Almudena que, según la tradición, había estado oculta desde la ocupación árabe de Madrid en el año 712 hasta su conquista por Alfonso VI, en 1085. La imagen de la Virgen se encontró en un cubo de la Puerta de la Vega y, al derribarse la segunda puerta, se colocó a la Virgen en una hornacina de la cuesta de la Vega. La que hoy vemos allí es de 1941.
Una descripción, más detallada de cada una de las murallas indicadas, se puede consultar en:
https://es.wikipedia.org/wiki/Muralla_musulmana_de_Madrid
https://es.wikipedia.org/wiki/Muralla_cristiana_de_Madrid
https://miradasdemadrid.blogspot.com/2015/03/muralla-medieval-de-madrid.html
El Cráneo de Tafilalet
El Cráneo de Tafilalet
En otra evidencia encontramos (un cráneo con antigüedad de 360 millones de años)
Un cráneo de 360 millones de años fue hallado en Marruecos en estratos del periodo Devónico; por los estudios científicos realizados con Tomografía Computarizada, se comprobó que corresponde a un ser del género Homo adulto (dientes gastados), aunque su tamaño es solamente de 18.5 cm de circunferencia, siendo que la de los humanos actuales son de alrededor de 25 cm.
El pequeño tamaño del cráneo, descubierto por un paleontólogo aficionado joven en julio de 2007, cerca de Erfoud en una zona famosa por sus fósiles y goniatites Orthoceras ha sido autenticado por los científicos.
“Es un cráneo real y no un artefacto “, aseguró el Dr. Abdelkader Alaoui, radiólogo y director del hospital Mulay Ali Cherif, después de realizar una TC (tomografía computarizada de rayos X).
El cráneo, cuyo tamaño no excede en su circunferencia más de 18.4 cm, fue descubierta en una parcela del Devónico, lo que da una idea acerca de su edad que podría datar de 360 millones de años.
“Los resultados son fascinantes y estoy realmente sorprendido por la plasticidad biológica ” del cráneo, dijo el Dr. Alawi, subrayando que la información numérica (densidad) del escáner son consistentes con los valores de la densidad ósea.
“Creo que este cráneo todavía esconde algunas sorpresas”, dijo, refiriéndose a la fosilización posible del cerebro. Las imágenes del escáner, revelando una estructura arquitectónica peculiar y una muy baja densidad, una oportunidad razonable de encontrar un cerebro fosilizado.
Mohamed Zarou había avanzado en el anuncio de su descubrimiento, es el cráneo fosilizado del género Homo. A juzgar por los dientes gastados de la vejez, es sin duda un adulto, argumentó.
El cráneo tiene las características del género Homo, como lo demuestra la posición del agujero magno (centrado), la mandíbula (corto, parabólicas), el ángulo de la sínfisis (obtuso, se coloca detrás), en la frente (alta y redondeada , como detrás del cráneo) y la fórmula dental (estimado en 32 dientes, inserta verticalmente)”, dijo.
Pedido por MAP (Agencia de Noticias Árabe), sobre el proceso utilizado hasta la fecha de la datación de la muestra, el Sr. Zarou explicó que se ha basado en un método de datación tiempo orgánico, agregando que el mismo método fue adoptado en el famoso cráneo de Sahelanthropus tchadensis (6-7 millones de años) y también se encontró en el suelo, sin ninguna conexión geológica.
Interesado en el tema, el Sr. Eddahby WHL, un ingeniero de investigación en geología aplicada y miembro del Grupo de Investigación en Geología Aplicada (Grga), Facultad de Ciencias y Técnicas de Errachidia , dijo que unos estudios de la estratigrafía del sitio y uno detallado de la fauna asociada a ellos se darán a conocer pronto.
El Sr. Eddahby sin embargo, subrayó la necesidad de vincular los estudios sobre el cráneo en cuestión a las excavaciones en los sitios Sijilmassa
Ya podían haber sido más cuidadosos en la traducción; como es que la medida de la circunferencia craneal, de los humanos actuales es de 25 cm?, no será el diámetro?, o es que todos somos unos monstruos mega-craneanos.
Conclusión: seguramente erróneo.
Karahan Tepe
Karahan Tepe
Región¨Provincia de Sanliurfa
Coordenadas: 37°05′30″N 39°18′10″E
País: Turquía
Historia del sitio
Fecha construcción: 9.400 a. C.
Mapa de localización
Karahan Tepe
Ubicación (Turquía).
Karahantepe es un yacimiento arqueológico prehistórico en la provincia de Şanlıurfa en Turquía. Se encuentra cercano a Göbekli Tepe y los arqueólogos también han hallado estelas en forma de T en ambos lugares. Según Daily Sabah, «las excavaciones han descubierto 250 obeliscos que presentan figuras animales»1 y, según algunos científicos, podría tratarse de uno de los primeros poblados al estar datado en el año 9.400 antes de Cristo.2
El yacimiento está ubicado cerca de Yağmurlu, a aproximadamente 35 kilómetros al este de Göbekli Tepe, a menudo se le conoce como el yacimiento hermano de Göbekli Tepe. Forma parte del proyecto Cultura Göbeklitepe y Excavaciones Karahantepe, y las excavaciones comenzaron en 2019 por la Universidad de Estambul. El área es denominada como «Keçilitepe» por los nativos de la zona.3
Excavaciones
Aunque las antiguas estructuras de Karahan Tepe fueron descubiertas en 1997 por «investigadores cerca del barrio de Kargalı en el parque nacional de las Montañas Tek Tek»,4 las excavaciones no comenzaron hasta el año 2019. Necmi Karul, un arqueólogo de la Universidad de Estambul, relató a la Agencia Anadolu en 2019 que «el último año, se retomaron los trabajos de excavación en Karahantepe (Kectepe), a unos 60 kilómetros de Gobeklitepe, y encontramos restos de estructuras especiales, obeliscos, esculturas de animales, descripciones, así como simbolismo similar».5
La Universidad de Estambul desveló en 2021 que, durante el proceso de abandono del yacimiento, algunas estatuas humanas fueron decapitadas, se les cortó la nariz y sus cabezas se colocaron al revés mirando hacia las paredes. La gran sala central alberga unas dimensiones de 23 metros de diámetro, cuyos muros estaban mantenidos por dos grandes pilares en forma de T, actualmente derruidos en el pavimento. Se cree que en este recinto era donde estaría ubicado el trono del líder del poblado o la divinidad en cuestión. Aunque se han encontrado tanto esculturas de animales como de humanos en piedra caliza, en una segunda fase desaparecen las figuras zoomórficas en favor de las antropomórficas.2
Turquía desvela los espectaculares restos descubiertos en Karahantepe
La Universidad de Estambul acaba de revelar al mundo las magníficas piezas encontradas en este yacimiento del sureste de Turquía. Aunque las excavaciones empezaron en 2019 tras la desescalada de conflicto sirio, no ha sido hasta este año que el equipo del profesor Karul Necmi ha alcanzado el nivel de los templos y desenterrado centenares de pilares y esculturas.
Foto: Francesc Cervera
Los inicios del Neolítico fueron una época en la que surgieron numerosos asentamientos en Anatolia y Mesopotamia. Cerca de la actual Sanliurfa se construyeron a mediados del siglo X a.C. un conjunto de templos en Göbekli Tepe, lugar que se convirtió en el epicentro de una cultura en la que destacaban los templos circulares de piedra decorados con columnas antropomorfas talladas con todo tipo de imágenes animales.
Fue en esa época cuando en la colina de Karahan (o Karahantepe), a solo 32 kilómetros, se fundó otro poblado que para muchos científicos es el primer poblado de la historia al contar con residencias fechadas en torno al 9400 a.C y articuladas en torno a un santuario.
El agua era esencial en los rituales celebrados en Karahantepe, en la imagen piscina ritual decorada con pilares tallados con forma de hombres y animales.
Foto: Ministerio de Cultura de Turquía
Un descubrimiento reciente
Aunque este lugar ya se conocía desde 1997, no ha sido hasta tiempos recientes que el Ministerio de Cultura turco ha empezado a excavar el sitio sacando a la luz un extenso complejo sagrado que rivaliza con el famoso Göbekli Tepe.
Iniciados en 2019 los trabajos han continuado hasta el presente. Si bien las primeras capas no fueron muy prometedoras las últimas campañas han desenterrado más de 300 estelas y pilares junto con muchísimas esculturas de todo tipo talladas en piedra caliza.
Todos estos objetos no se encontraron de cualquier manera sino que los habitantes los enterraron de manera cuidadosa cuando cubrieron ritualmente el lugar en el momento de su abandono. Así las estatuas humanas fueron decapitadas, se les cortó la nariz y sus cabezas fueron puestas del revés, mirando hacia las paredes.
Al tratarse de una representación de un ser humano al completo esta escultura es una de las obras más revolucionarias del yacimiento, al ser una evolución de los pilares antropomorfos todavía imita la postura tradicional con las manos en el bajo vientre.
Foto: Francesc Cervera
Curiosa estatuilla con dos cabezas de la que se conserva la parte superior. Presenta algunas innovaciones artísticas como una banda que le sujeta el pelo o el hecho de que sus cabellos hayan sido tallados con forma de estrías cerebrales. Al tener dos caras podría representar a alguna dualidad (joven-viejo, hombre-mujer, bueno-malo).
Foto: Francesc Cervera
Un santuario complejo
En el centro del área excavada se erige una gran sala circular de 23 metros de diámetro. Al igual que las de Göbekli Tepe el peso de su techo de madera lo sostenían dos grandes pilares con forma de T hoy caídos y rotos por la presión del sedimento. Según los investigadores, en las paredes de dispusieron unos pilares algo más pequeños separados por bancos tallados en la roca o construidos con losas.
Al fondo de este gran recinto había un podio decorado con estelas y tótems en el que se levantaba un trono desde el que el líder del poblado o la divinidad presidía las reuniones de su comunidad.
Junto a esta estancia los antiguos pobladores del lugar tallaron dos piscinas en la roca alimentadas por canalizaciones que recogían el agua de la lluvia. Una de ellas, presidida por un misterioso rostro masculino y profusamente decorada con estelas, conectaba con el salón por una pequeña ventana por la que, según el profesor Necmi, los creyentes descendían para darse un baño purificador tras el que ascendían a la luz por una escalera tallada en la roca.
Este aplanado rostro era la parte superior de una estela en sustitución de los animales. Tras la cara se puede ver un agujero por el que quizás colgaba del techo. Este tipo de piezas son habituales en el lugar.
Foto: Francesc Cervera
Diversas cabezas de animales (leopardo, zorro,…) halladas en el yacimiento y que, al encontrarse cortadas por el cuello, los arqueólogos creen que eran parte de estelas y tótems antes de ser decapitadas y enterradas. Primera fase de ocupación.
El hombre y la bestia
Al igual que sucede en el resto de yacimientos contemporáneos las primeras producciones artísticas del poblado se centraron en los animales, algo típico para una cultura seminómada basada en la caza de gacelas y la recolección de frutos y cereales silvestres.
De este modo las esculturas de los inicios de Karahantepe combinan a hombres con depredadores, como se puede ver en los numerosos tótems encontrados en el lugar. Estas representaciones se situaban a veces mirando hacia la entrada de la habitación, para espantar con su fiero aspecto todo lo que quisiera entrar sin permiso en las vidas de los locales, desde catástrofes naturales a malos espíritus.
Este gran tótem leopardo es la pieza más espectacular encontrada en el yacimiento. Milagrosamente intacta fue hallada en actitud de guardián mirando hacia la puerta. Como es habitual en este tipo de piezas representa a un hombre cargando a cuestas con un leopardo, un animal muy representado en Karahantepe que podría considerarse su espíritu protector o símbolo.
Foto: Francesc Cervera
Sin embargo, con el tiempo la extensión de la agricultura separó al hombre de sus raíces nómadas, con lo que los animales fueron desapareciendo de la iconografía religiosa en favor de una visión más antropocéntrica. Máscaras y retratos humanos suplantaron pues a los depredadores, cuya influencia sobre las vidas de los habitantes iba disminuyendo conforme se dominaba la tierra.
Así pues los recientes descubrimientos realizados en los últimos dos años han desvelado al mundo un yacimiento de suma importancia. Tan relevante como lo fue Göbekli Tepe en los años noventa, el conjunto de santuarios de Karahantepe permitirán a los investigadores comprender mejor esta curiosa cultura surgida hace más de 11.000 años en la parte más septentrional del Creciente Fértil.
Se dice que Karahan Tepe es mucho mayor que Göbekli Tepe
Los arqueólogos han estado trabajando en el Karahan Tepe sitio de, que a menudo se llama el sitio hermano de sitio de Göbekli Tepe Göbekli Tepe, desde 1997. El sitio está ubicado cerca de Yağmurlu y aproximadamente a 35 kilómetros al este del de 12.000 años de antigüedad.
A lo largo de los años, los arqueólogos han realizado una serie de descubrimientos asombrosos en el sitio de Karahan Tepe. En particular, toneladas de enterrados en forma de T obeliscos, similares a los tallados con animales salvajes en Göbekli Tepe, han llevado a los investigadores a concluir que Karahan Tepe “es mucho mayor” que su “hermana menor”, Göbekli Tepe.
Los arqueólogos ya han encontrado tallas de animales en Karahan Tepe similares a la conocida Piedra del Buitre y otras en Göbekli Tepe. (Sue Fleckney / CC BY-SA 2.0)
El jefe de excavaciones en Karahan Tepe, el profesor Dr. Necmi Karul, dijo a Hurriyet que “se conocen en la región 12 lugares estimados en el mismo período que Göbekli Tepe, uno de los cuales es Karahan Tepe”.
Hablando en el X Congreso Internacional de Turismo Turístico, el Cultura y Turismo ministro de , Mehmet Nuri Ersoy, dijo que un “programa de excavación rápida e intensiva” continúa en Karahan Tepe, que hasta la fecha ha producido “250 obeliscos con figuras de animales”. Ersoy afirma que las excavaciones planificadas probarán que el asentamiento en Karahan Tepe “será mucho más antiguo que el Göbekli Tepe de 12.000 años”.
Las excavaciones en curso en Karahan Tepe probablemente revelarán más obeliscos en forma de T en el centro del sitio como estos en Göbekli Tepe. (Joaquín / Adobe Stock)
Karahan Tepe puede restablecer “El punto cero de la historia mundial”
El alcalde de Haliliye, Mehmet Canpolat, le dijo a Hurriyet que hay muchas similitudes entre Karahan Tepe y Göbekli Tepe, que dijo “arrojan luz sobre la historia mundial”, lo que representa el primer templo conocido jamás construido.
¡Karahan Tepe bien podría ser la hermana mayor de Göbekli Tepe!
Si bien Göbekli Tepe tiene el récord mundial en los titulares de los medios y en otros lugares como el templo más antiguo de su tipo jamás descubierto, hay varios otros aspirantes a esta corona en Turquía. Según Jens Notroff, arqueólogo del Instituto Arqueológico Alemán que está trabajando en el sitio de Göbekli Tepe, “se han encontrado versiones más pequeñas de los pilares, símbolos y arquitectura tallados en piedra en Göbekli Tepe en asentamientos hasta a 200 kilómetros de distancia”, incluido Karahan. Tepe.
Stone Hills
La región de estos asentamientos se llama “Taş Tepeler”, que significa literalmente Stone Hills. Con una superficie de 200 kilómetros de un extremo a otro, Taş Tepeler es un territorio de Anatolia y Mesopotamia Superior que albergó las primeras comunidades asentadas.
Taş Tepeler cuenta con 12 sitios principales, incluido Göbeklitepe. Unos siete de estos sitios grandes y pequeños son ahora sitios de excavación que arrojarán luz sobre un período histórico crucial pero poco conocido.
Entre los sitios de Taş Tepeler se encuentran Karahantepe, Harbetsuvan, Gürcütepe, Kurttepesi, Taşlıtepe, Sefertepe, Ayanlar, Yoğunburç, Sayburç, Çakmaktepe y Yenimahalle. Hasta donde sabemos, Taş Tepeler es el primer ejemplo de sedentarismo y unión social en la tierra. En Taş Tepeler, los seres humanos experimentaron con ejemplos de trabajo organizado y especialización por primera vez.
Estelas en Karahantepe, Sanliurfa. Foto: AA
El mapa de Agripa
El mapa de Agripa
“La mente divina ubicó la capital del pueblo romano en una región excelente y templada para que se adueñara de todo el orbis terrarum“. (Vitrubio, Arquitectura VI 1 10-11)
Agripa ordenó la construcción de un mapamundi en una zona a las afueras de Roma que se estaba urbanizando con grandes monumentos. El mapa era la consecuencia del vasto programa de exploraciones que había organizado Augusto sobre todo el mundo con fines estratégicos. Se realizó en el Campo de Marte. Allí, en el lado Oeste, Agripa construyó el Pórtico de Vipsania, llamado así en honor a su hermana. Fue acabado e inaugurado el año 7 a. de C. por Augusto cuando el propio Agripa ya había muerto. Se extendía a lo largo de la vía Lata entre el Aqua Virgo (al Sur) y la vía Claudia (al Norte) por espacio de 370 metros de largo por 45 metros de ancho. Estaba cercano al Panteón que el propio Agripa había construido y constituía un delicioso parque y el paseo favorito de los romanos.
Falso mapa de Agripa que debemos descartar, en opinión de algunos autores como García-Toraño, dado que su forma circular no se corresponde con la forma de clámide.
Pues bien, en éste pórtico es donde Agripa levantó su famoso mapa. En el inicio de su tarea nuestro autor no contaba con un modelo de mapa romano del mundo conocido o con una tradición asentada, como dice A. García-Toraño (Geógrafos Latinos Menores, Gredos, 2002, p. 86).
Agripa describió su mapa en su obra Corografía de la que solo nos han quedado los fragmentos recogidos por Estrabón, Plinio y un par de tratados tardíos. Lo más probable es que estuviera grabado en piedra o en bronce. Tampoco conocemos su nombre, pero podemos llamarlo Orbis Terrarum pues pretendía representar todo el mundo conocido. Solo podemos hablar de conjeturas. Lo más probable es que tuviera forma de clámide (rectangular-ovalada), siguiendo el modelo de Eratóstenes. Esto es lo que sugiere Estrabón al hablar de la forma del orbe habitado (Estrabón, Geografía 5, 14).
Reconstrucción del mundo según Estrabón, contemporáneo a Agripa (época Augústea).
Reconstrucción del mapa de Posidonio con forma de clámide, tal y como sugiere Estrabón.
García-Toraño sugiere que el mapa redondo jonio no se adapta a las pretensiones del mapa de Agripa: por un lado era ya un modelo caduco (aunque retorne en la Edad Media) y por otro no permitía consignar todos los nombres y leyendas en el interior del mismo (Ibid., p. 90-91).
La exactitud de las mediciones del mapa de Agripa supera a las de cualquier otro autor de la Antigüedad. Así lo demuestra el ejemplo de las distintas mediciones de la isla de Gran Bretaña entre las que cuales las de Agripa son las más precisas, según el esquema inferior:
Formas de Gran Bretaña (según Dilke, Grekk and Roman maps, Thomas and Hudson, London, 1985, p. 47). Rodeada en rojo la estimación de Agripa que es la que más se aproxima a la realidad. En la parte superior las estimaciones de Diodoro Sículo (A) y César (B). Debajo las de Estrabón (C)
Agripa (D) Mela (E) y P. Orosio (F). Las distancias se dan en millas.
Plinio añade que, en el mapa de Agripa, la tierra está compuesta por tan solo tres continentes: Europa, Asia y África. Éstos están situados alrededor del mar Mediterráneo: África a la derecha, a la izquierda Europa y entre las dos Asia, teniendo en cuenta, como límites, dos ríos: el Tanais (río Don) y el Nilo.
García-Toraño, a este respecto, sugiere la posibilidad de que el mapa se expusiera en tres paredes diferentes: en la de enfrente estaría Asia, en la de la izquierda Europa y en la de la derecha, África. De esta forma el espectador entraría en el mapa como quien atraviesa las Columnas de Hércules y se encontraría contemplando el mundo conocido desde el Mediterráneo (García-Toraño, p. 91). Esta disposición es la que sugiere Plinio (Historia Natural III 1, 3).
Reconstrucción del mapa de Agripa con orientación hacia el Este.
En rojo los ríos Tanais (Don) y Nilo.
Fuente: http://www.henry-davis.com/MAPS/AncientWebPages/118.html
Tras la guerra contra Cleoptatra y Marco Antonio, Agripa también comandó las campañas en Hispania y habría obtenido el triunfo tanto por estas -acabadas en el año 19 a.C.- como anteriormente por la victoria en Actium (31 a.C.). Así que, parece ser que para conmemorar esas grandes victorias se habría puesto a confeccionar un mapa del mundo. Este hecho nos los cuentan tanto Plinio el Viejo como Dion Casio.
Esto se debería a que algunos políticos importantes romanos, a la hora de celebrar sus triunfos mandarían elaborar estos mapas y ponerlos en sitios importantes de la ciudad, para que el pueblo viera qué es lo que habían hecho. Marcarían dónde estaba Roma -en el centro del mundo conocido-. Desde ahí irían marcando ciudades importantes y las regiones conquistadas o batallas ganadas. De hecho, el mismo Julio César habría encargado otro mapa tras sus victorias, para ponerlo dentro de un gran monumento en el Capitolio.
¿Cuándo se hizo el mapa? Posiblemente tras Actium. Aunque sabemos que Agripa no llegó a concluir el trabajo porque murió en el año 12 a.C. Habría sido Augusto quien hubiera mandado el concluirlo. Así que, podemos decir que prácticamente le llevó los últimos veinte años de su vida. Diversos autores nos comentan que Agripa intentó que el mapa fuera lo más exacto posible dentro de los conocimientos geográficos de la época. Para ello se serviría de los mapas ya elaborados en época helenística, como el de Eratóstenes, también conocido por calcular la circunferencia de la Tierra en el siglo III a.C.
Pero ¿por qué si existió? Porque algunos autores modernos aducen que serían simplemente unas placas en las que se darían los nombres de regiones, ríos y otros puntos importantes. Esas placas se habrían colgado en el pórtico -dedicado a la hermana de Agripa-. Esto se afirma porque las referencias a dicho mapa son muy tardías con respecto a la posible confección del mismo. Autores como Estrabón es probable que lo usaran de referencia, pero éste habla de unos comentarios. Mientras que Plinio el Viejo sí nos habla de una imagen como tal. Así que el debate sigue abierto.
Situación del Porticus Vipsania sobre la Roma actual. En verde la vía del Corso, que en la antigüedad era el Aqua Virgo. Google Earth (modificado por P. Huertas).
El mapa es el resultado del encargo realizado por el emperador Octavio Augusto a Marco Agrippa aproximadamente en el año 27 a.C. Existen dudas del momento de su terminación, hay historiadores que opinan que fue terminado en el año 20 a.C. y quienes aseguran que fue el propio Augusto quien lo finaliza tras la muerte de Agrippa en el año 12 a.C.
Los historiadores desconocen a ciencia cierta si el mapa fue pintado en la pared del pórtico o grabado en piedra y colocado sobre éste. Existen varias teorías sobre si realmente era circular o rectangular y si en su parte superior figuraba la orientación norte o sur. En la reconstrucción que ha llegado hasta nuestros días se muestran los tres continentes emplazados de forma más o menos simétrica con Asia situada al Este, en la parte superior del mapa.
Se describe con énfasis la península Itálica y sobre ella se destaca la ciudad de Roma. La India, Seres (China), y Scythia y Sarmatia (Rusia) se muestran como regiones pequeñas en la periferia.
Aunque las copias del mapa de Agrippa fueron llevadas a todas las grandes ciudades del imperio romano, ninguna ha sobrevivido. Esta reconstrucción se basa sobre datos de los mapas medievales del mundo que, sucesivamente, fueron copiados de los originales romanos, esto unido a las descripciones textuales realizadas por geógrafos clásicos como Estrabón, Pomponius Mela y Plinio “el viejo”.
La referencia directa en “De Architectura” al triunfo de Augusto en el gobierno del mundo, nominando a este como “Orbis Terrarum”, nos permite comprender mejor quién fue el verdadero autor del texto y cual fue su inspiración.
Orbis significa en latín círculo, rueda. Se utiliza la palabra Orbis cuando se hace referencia a un mundo plano y redondo como una rueda, es el “Orbis Terrarum” el mapa geográfico monumental que Agrippa realizó en Roma en el mismo momento en que se escribía “De Architectura”.
Papiro de Artemidoro
Papiro de Artemidoro
Un fragmento del papiro con el texto de Artemidoro.
Franco BattiatoEl Papiro de Artemidoro fue encontrado en el curso de los años 1990 en un montón de varios viejos papiros, reciclados a finales del siglo I para fabricar una máscara funeraria de papel maché.
Ente los elementos de dicho montón se encontraron una cincuentena de trozos de papiros. Con una anchura de 32,5 cm y una longitud de 2,55 m, el papiro está compuesto de dos trozos, entre los que falta una hoja. El resto se compone de un texto de geografía, que se atribuye a Artemidoro de Éfeso, geógrafo griego del finales del siglo II y principio del siglo I a. C., cuya obra es conocida por las citas de otros autores (Estrabón, siglo I; y Esteban de Bizancio, siglo VI).
Historia
El texto encontrado tiene una introducción y el comienzo de una descripción de la península ibérica. La originalidad del papiro es que incluye un mapa. Este mapa, inacabado, representa tal vez la Bética. Se puede suponer que el dibujante no lo terminara porque se dio cuenta de que no estaba copiando en el mapa la parte correspondiente al texto. Esto sucedió a finales del siglo I. El papiro sin embargo no fue desechado. En el reverso, se dibujaron una cuarentena de animales reales y fantásticos. Estos dibujos debieron permitir a los clientes que deseaban que se realizase un fresco o un mosaico, elegir un modelo. La vida del papiro no acabó aquí: en los espacios que quedaban libres en el anverso y en los espacios donde debían figurar los mapas no realizados, se representaron cabezas y otros elementos de anatomía, a título de ejercicios.
Según la fecha de otros documentos encontrados en el montón, el Papiro de Artemidoro habría sido finalmente reciclado en viejos papiros a finales del siglo I.
Veinte siglos atrás, las casas de los ricos se decoraban con pinturas murales y esculturas realizadas por encargo. El cliente examinaba un muestrario y elegía los motivos que deseaba. Durante varias décadas ése es el destino del Pápiro de Artemidoro, el proyecto de obra cartográfica se queda en catálogo comercial. Llega un momento en que el papiro, ajado y con dibujos anticuados, deja de servir en el taller. Hacia mediados o finales del siglo I se envía a otro establecimiento, un servicio de pompas fúnebres, donde se mezcla con otros papiros (cartas y documentos de la administración romana en Egipto), empapado en agua, amasado y transformado en papier maché para rellenar el interior de la máscara mortuoria de una momia. El Papiro de Artemidoro pasa los siguientes 20 siglos en una tumba.
Ya a mediados del siglo XIX se consiguieron deshacer algunas máscaras mortuorias para rescatar pedacitos del papiro original. La máscara que nos ocupa fue descubierta hace unas décadas (se ignora la fecha exacta) y vendida a un anónimo ciudadano alemán, quien decidió destruirla para averiguar qué contenía. La apuesta, arriesgada hasta lo increíble, dio un resultado no menos increíble: las técnicas modernas hicieron aflorar el Papiro de Artemidoro casi íntegro. Un prodigio. Claudio Gallazzi, director del Instituto de Papirología de la Universidad de Milán, y Barbara Kramer, especialista alemana, certifican en 1999 la autenticidad del documento. La Fundación San Paolo, tutora del museo egiptológico de Turín, el más prestigioso del mundo después del museo de El Cairo, se apresura a comprar la pieza y a exponerla.
En 1971 un coleccionista de Hamburgo, Serop Simonian, lo adquirió en circunstancias misteriosas. En 2004 lo compró la fundación Compagnia di San Paolo por 2,75 millones de euros, presentándolo al público dos años después. Ese mismo año de 2006 Claudio Gallazzi (papirólogo de la universidad degli Studi de Milán) y Salvatore Settis publicaron un estudio sobre el mismo en el que explicaron su evolución: en principio habría sido una edición del segundo libro de la Geographoumena de Artemidoro; muy posteriormente el papiro habría sido utilizado en el taller de un artista donde se habrían añadido en el anverso imágenes de animales reales o fantásticos; más tarde, los espacios vacíos del anverso habrían sido rellenados con dibujos de cabezas, de manos y de pies.1
Estuvo expuesto en el Palazzo Bricherasio de Turín hasta mayo de 2006. Después, el papiro se llevó a Milán, para más tarde volver a Turín.
Polémica sobre su autenticidad
Desde septiembre de 2006 ha tenido lugar una amplia discusión sobre la autenticidad de este rollo. Según Luciano Canfora, el autor del papiro sería el falsificador del siglo XIX, Constantin Simonides (1820-1890). La hipótesis de Canfora recibe hoy crédito entre la comunidad científica: Richard Janko, Germaine Aujac, Daniel Delattre, Renzo Tosi, Luigi Lehnus, Maurizio Calvesi, etc. expresaron su opinión que el papiro no puede ser de Artemidoro. Los principales avales de la autenticidad del papiro han recibido aun una contestación convincente y definitiva por parte de Canfora y de sus colaboradores gracias a la profusa bibliografía que han producido desde el inicio de la controversia. El mejor balance final de la discusión es obra de Federico Condello.2
El principal argumento de Canfora para afirmar que el papiro es falso, es que en el texto aparecen ciertos elementos que eran desconocidos en la época de Artemidoro, como por ejemplo, algunos detalles de Iberia. Siguiendo al historiador del arte Mauricio Calvesi, Canfora atribuye las primeras líneas del texto a la Geografía general comparada escrita por Carl Ritter en el siglo XIX. En cuanto a su conclusión de que se trata de una falsificación de Simonides, Canfora destaca que se trató de un notable paleógrafo y calígrafo que ya había intentado vender poemas de Homero o un Evangelio del siglo I, escritos por él mismo.1
Los que defienden la autenticidad del papiro argumentan que según la datación del carbono 14 el papiro fue fabricado entre el final del siglo I a.C. y el principio del siglo I d.C. Añaden que un falsificador del siglo XIX habría tenido muchas dificultades para imitar la escritura de la época porque en el siglo XIX los únicos modelos disponibles eran los papiros de Herculano, cuya grafía es diferente de la del papiro de Artemidoro. Un tercer argumento a favor de su autenticidad sería que en él aparece un signo para indicar los millares, un sampi (una letra que vale 900) con un multiplicador alfabético, cuyo significado no fue comprendido hasta 1907, unos años después de que hubiera muerto Simonides. Un último argumento es que Simonides fabricaba sus falsificaciones para venderlas y en este caso no existe ninguna mención del papiro en la época en que él vivió.1
En 2013 un juez italiano abrió el caso sobre la posible falsedad del papiro y cinco años después, el 10 de diciembre de 2018, otro juez sentenció que efectivamente se trataba de una falsificación, pero que el delito habría prescrito. Una de las pruebas en que se basó fue que se había encontrado zinc en la tinta, que no era utilizado en la época. Los defensores de la autenticidad del papiro, especialmente Salvatore Settis, rechazaron el veredicto alegando que el juez no había tenido en cuenta la edición crítica que se había hecho del mismo. Finalmente el Instituto de Patología del Libro de Roma se encargó de realizar un nuevo examen del papiro, pero sus conclusiones en marzo de 2019 aún no se habían hecho públicas.1
Para ver:
Reproducción del Papiro de Artemidoro en el sitio de la Bibliotheca Augustana (Augsburgo).
Dos visitantes contemplan el Papiro de Artemidoro, expuesto en el palacio Bicherasio de Turín, en febrero de 2005.AFP
El papiro de Artemidoro es falso
La Fiscalía de Turín confirma la falsedad del documento, comprado en 2004 por 2,75 millones de euros
ABCRoma Actualizado: 1/12/2018
El papiro de Artemidoro, considerado durante años un documento histórico de inestimable valor, es falso. Los estudios llevados a cabo por la Fiscalía de Turín contra Serop Simonian concluyen que este comerciante de arte vendió esta falsificación en 2004 «con artificios y engaños» a la Fundación para el Arte de la Compañía San Paolo de Turín por 2,75 millones de euros. El caso, sin embargo, ha sido archivado porque el delito de estafa ha prescrito.
Para la Fiscalía, Simonian presentó el papiro «como una auténtica reliquia y de elevado valor, causando así a la parte perjudicada un daño patrimonial de relevante gravedad».
Aunque el caso haya sido archivado, el Ministerio Público sí considera «ampliamente probada» la falsedad del documento, tras los estudios que por orden del Ministerio de Bienes y Actividades Culturales ha llevado a cabo el Instituto Central para la restauración y la conservación de Patrimonio Archivístico y Bibliográfico.
Aunque las investigaciones aún siguen en curso, «las evidencias preliminares parecen apoyar más la tesis de la falsedad que la de la autenticidad».
La Fiscalía también cita en un comunicado otras evidencias, como la negativa del «prestigioso Museo Getty de Los Ángeles» de comprar el papiro o que el texto y el contenido del contrato de compra no tiene «ninguna certificación seria de autenticidad».
Las pesquisas empezaron en 2013 por la denuncia del profesor Luciano Canfora, que sospechaba que el papiro era falso, aunque la comunidad científica llevaba discutiendo desde 2006 sobre la autenticidad de este documento atribuido al geógrafo griego Artemidoro de Éfeso, que vivió a caballo entre el siglo II y I a.C. y cuyas obras solo se conocen por las referencias de Estrabón o Plinio el Viejo. Se dijo que el manuscrito había sido descubierto en un basurero de Egipto y había sido propiedad de un coleccionista privado. De 250 centímetros de largo por 32 de altura, en él figuraba el que se consideraba hasta ahora como el mapa más antiguo de Hispania.
En 2004 fue entregado sin ningún coste al Museo Egipcio de Turín, pero la dirección del centro rechazó exponerlo debido a «la seria sospecha de que era una falsificación o de que provenía de una exportación ilegal» y lo mantuvo en un almacén durante 6 años.
La Fiscalía ha enviado toda la documentación a la Fundación 1563 para el Arte y la Cultura, la nueva denominación de la Fundación para el Arte de la Compañía San Paolo, para cualquier eventual actuación legal que quiera emprender.
La interpretación del papiro
El tamaño del mapa es de unos 85 cm. de anchura, siendo su altura la misma que la del papiro. Está claro que el mal estado del soporte en algunas zonas ha impedido que haya llegado completo; su tamaño máximo antes de ese deterioro debía de oscilar entre los 99 y los 113 cm. Sin embargo, se trata de un mapa incompleto, puesto que sólo contiene líneas y dibujos, no textos ni colores, sin duda ninguna porque no llegó a ser concluido. Las diferentes líneas que, sin orden aparente, cruzan el mapa han sido interpretadas por los estudiosos del papiro. Así, y tras barajar distintas posibilidades, han reconocido dos grandes ríos que recorren el mapa en toda su anchura, uno más arriba y otro más abajo (tampoco se ha terminado de decidir si el mapa está o no orientado hacia el norte aunque desde Eratóstenes esto era lo habitual). El de la parte superior se bifurca en su parte izquierda en dos brazos que rodean lo que puede ser una isla o una península o un afluente de un río principal. Otra serie de líneas se han interpretado como vías o caminos de las que habría unas veintiséis. Estas rutas no siguen trazados rectos sino, por el contrario, sinuosos y aunque algunas siguen una dirección general de derecha a izquierda, otras cortan las anteriores y van de arriba abajo, mostrando así una red viaria bastante articulada.
El mapa presenta también toda una serie de símbolos, algunos de interpretación más fácil que otros. Los más abundantes son pequeños cuadrados que pueden representar desde mansiones o puntos de reposo a lo largo de las rutas hasta establecimientos rurales o villae. Además de estos cuadros en el mapa aparecen otros dibujos, catorce en total, que parecen representar diversos motivos. Así, nos encontramos con la imagen de una localidad situada entre montañas, zonas montañosas cubiertas de bosques, ciudades amuralladas de diversos tipos, ciudades o asentamientos sin amurallar y monumentos de diverso tipo, uno de ellos en apariencia bastante imponente, alto y rematado por frontones. A veces, y a pesar del pequeño tamaño de las imágenes, hay algunos detalles, como la representación de puertas o ventanas en las murallas así como de tejados en las viviendas; hay ciudades de aspecto más regular, cuadrado, y otras que pueden ser más grandes y dispersas.
Un problema aún no resuelto es saber a qué parte del mundo conocido se refiere el mapa; el hecho de que aparezca inserto dentro del libro dedicado a Iberia ha hecho sugerir a los comentaristas que el mismo puede representar una parte de ella; no obstante, aunque se han avanzado bastantes interpretaciones ninguna de ellas es definitiva dada la ausencia de referencias precisas en el dibujo aunque los editores del papiro parecen inclinarse por considerarlo una representación de la Hispania Citerior.
En cualquier caso no se trataba de un mapa viario, como será la posterior tabula Peutingeriana ni tampoco del tipo de mapa que creará Claudio Tolomeo sino tal vez de algo intermedio entre el mapa del mundo conocido de Eratóstenes y los mapas que se habían popularizando en época helenística de zonas y territorios más concretos, aunque sometido a las limitaciones físicas del rollo de papiro en el que está realizado, lo que acentuaría las deformaciones necesarias para inscribir en ese espacio la imagen de un territorio. En todo caso, lo que conocemos del mapa de Artemidoro indica que debía de contener bastantes detalles y que sería un complemento espléndido a su obra geográfica. Es también objeto de discusión si el diseño del mapa pudo corresponder al propio Artemidoro o, por el contrario, a algún cartógrafo que, con los datos del autor, pudo trazar el mapa. Sí puede haber ocurrido también que en el momento en el que se realiza el ejemplar que poseemos (s. I d.C.) el cartógrafo no se haya limitado a copiar el mapa presente en la edición de la obra de Artemidoro empleada para hacer la copia, sino que lo habría actualizado para adaptarlo a los conocimientos del momento.
Por la época en la que se produjo y se copió o modificó el mapa (entre fines del s. II a.C. y primeros decenios del s. I d.C.) nos muestra, a pesar de su estado incompleto, la popularización de una cartografía descriptiva, que presentaba datos de un territorio dado, favorecidos por el control político que ejercía Roma, pero sin las preocupaciones de una representación exacta de las partes de la tierra ni de la ubicación correcta de los lugares dentro de ella; nuestro mapa parece hallarse lejos de las preocupaciones matemáticas que había manifestado Eratóstenes y que siglos después desarrollaría Tolomeo. Se trata, más bien, de un refuerzo visual del texto geográfico en el que la representación de los lugares junto con algunos elementos topográficos (ríos, caminos, montañas, monumentos, etc.) servía para ilustrar el país al lector. Estamos lejos de la cartografía científica, pero también de los mapas viarios que Roma empleará con gran profusión y su novedad hace que aún subsistan muchas dudas sobre este, por el momento, único documento cartográfico conservado del mundo grecorromano.
El mundo de Estrabón
El mundo de Estrabón
Estrabón según un grabado del siglo XVI
Información personal
Nombre de nacimiento: Estrabón, Στράβων
Nacimiento: 63 o 64 a. C.; Amasia, Reino del Ponto
Fallecimiento: 19 o 24 d. C.; Amasia (Grecia)
Nacionalidad: Griega
Alumno de: Aristodemo de Nisa, el joven
Ocupación: Geógrafo, historiador
Obras notables: Geografía
Estrabón (en griego antiguo, Στράβων; Amasia, Ponto, c. 64 o 63 a. C.–c. 19 o 24 d. C.) fue un geógrafo e historiador griego conocido principalmente por su obra Geografía.
Biografía
Estrabón fue un gran viajero que, aprovechando la paz romana, recorrió casi todas las tierras de la ecúmene, llegando a Armenia en Oriente, hasta Cerdeña en Occidente, y desde el mar Negro en el norte hasta los límites de Etiopía en el sur. Recorrió el Nilo hasta Asuán en una expedición dirigida por Elio Galo, prefecto romano de Egipto.
De él se conservan únicamente algunos fragmentos de su trabajo histórico, sus Memorias históricas, en 43 libros, complemento de la historia del griego Polibio. En cambio se posee casi por completo su magna Geografía, fechada entre los años 29 a. C., en que da comienzo su periplo, hasta el año 7. Consta de 17 volúmenes de una descripción detallada del mundo tal como se conocía en la antigüedad y poseen un gran valor, sobre todo como testimonio, por sus propias y extensas observaciones. El tercero de ellos lo dedica a Iberia y sus datos fueron recopilados de otras fuentes, sobre todo de Posidonio, ya que Estrabón nunca estuvo en la península ibérica. A partir de sus datos se han podido reconstruir mapas que muestran la imagen del mundo de Estrabón y sus contemporáneos.
Como geógrafo descriptivo rechazó la obra de los geógrafos matemáticos como Eratóstenes de Cirene o Hiparco de Nicea por su carácter puramente astronómico o cartográfico. Esto le llevó a una despreocupación por las causas físicas de los fenómenos naturales, centrándose en los aspectos humanos, la historia y los mitos para componer un retrato de las gentes y los países que estudiaba.
Geografía y ediciones
Cerca de unos treinta manuscritos, algunos solo fragmentos, de la Geografía han llegado hasta la actualidad. La mayoría son copias medievales, pero también existen fragmentos de papiros copiados entre el siglo I y IV de nuestra era. En la Antigüedad esta obra fue poco citada, pero se produjeron cientos de copias durante el período bizantino. La primera traducción latina apareció en Occidente en Roma hacia el 1469. La primera edición impresa en griego fue publicada en Venecia, en 1516. Isaac Casaubon, erudito humanista del Renacimiento, realizó la primera edición crítica del texto griego en 1587. Desde entonces los estudiosos han publicado numerosas ediciones, anotando las variantes textuales, la más reciente de las cuales comenzó a publicarse en 2002.1
Traducciones al español de la Geografía
En cuanto a las traducciones al español de la Geografía, la primera fue desde el latín por el geógrafo real Juan López Peñalver, del libro III y dedicada al Conde de Floridablanca (Madrid, 1787),2 y, como él mismo declara, su fundamento fue el texto fijado por Casaubon y editado con sus notas y las de otros muchos por Theodorus Janssonius van Almeloven en Ámsterdam, 1707; se acompaña con mapas. Más moderna es la comentada y anotada del libro III y las alusiones a Hispania de otros libros por el arqueólogo Antonio García y Bellido: España y los españoles hace 2000 años, según la Geografía de Strábon (1945); más moderna y ya completa es la de un equipo integrado por J. L. García Ramón, J. García Blanco, Juan José Torres Esbarranch, María José Meana, F. Piñero, José Vela Tejada, Jesús Gracia Artal, María Paz Hoz García-Bellido y C. Serrano Aybar en la colección “Biblioteca Clásica” de la Editorial Gredos, Madrid, 1991-2015, 6 vols. Existe además otra parcial del libro III, Geografía de Iberia. Estrabón. Trad. de Javier Gómez Espelosín y notas Gonzalo Cruz Andreotti, Marcos García Quintela y J. Gómez Espelosín, Madrid: Alianza, 2007.
Reconstrucción del mapa de Europa según Estrabón.
Reconstrucción del Mapamundi de Estrabón. (29 a.C. – 7 d. C.)
Egipto y Nubia según Estrabón, recortado de su mapa mundial reconstruido.
Iberia, según Estrabón.
Limes Transalutanus
Limes Transalutanus
Limes Transalutanus[1] es el nombre moderno dado a un sistema fronterizo fortificado del Imperio Romano, construido en el borde occidental de los bosques de Teleorman en la provincia romana de Dacia, la actual Rumania. La frontera estaba compuesta por una carretera que seguía la frontera, una fortaleza militar, un vallum de tres metros de 10-12 metros de ancho, reforzado con empalizadas de madera en paredes de piedra, y también una zanja. Las cales de Transalutanus tenían 235 km de largo, paralelas al río Olt a una distancia que varía de 5 a 30 km al este del río. La construcción se inició en 107 bajo el mando de Marcius Turbo, y se desarrolló bajo Iulius Severus (120-126); La etapa final de la construcción se realizó bajo Septimio Severo (193–211 dC).
Transalutanus – línea punteada roja
Entre 244–247, bajo Felipe el Árabe, después de los ataques de Carpian y Getae (o Goths , confusión debido a Jordanes), el ejército imperial romano abandonó las limas por un tiempo. Regresaron a las limas, pero cerraron el camino hacia el paso Rucăr – Bran, el mismo a partir de la aldea moderna de Băiculeşti.
Más tarde, se construyeron otras limas en la zona, conocida como Brazda lui Novac.
Hoy el vallum es utilizado por el ferrocarril rumano Curtea de Argeş – Piteşti – Roşiori de Vede – Turnu Măgurele. Hoy, entre 5 y 30 km al este del actual río Olt, Rumanía.
De la web: http://journal.antiquity.ac.uk/projgall/teodor342
Desafíos tecnológicos en el Limes Transalutanus
Eugen S. Teodor y Dan Ştefan
El Reino de Dacia, que comprende el territorio central y occidental de la Rumanía moderna, fue conquistado por el emperador Trajano en la cúspide del poder militar del imperio romano en dos guerras durante los años 101-102 y 105-106 d.C. (ver Oltean 2007: 54-55). Esta conquista tuvo un precio, ya que Trajano había roto la tradición establecida 100 años antes por Augusto de alinear las fronteras del imperio con fronteras naturales como el Rin o el Danubio.
La opinión común sobre el error estratégico de la conquista de Trajano —es decir, ceder la línea protectora del Danubio por una frontera terrestre larga y difícil— es sólo una verdad a medias; la frontera era realmente larga, pero no era tan difícil de retener. La figura 1 ilustra la disposición de la sección de la frontera romana en estudio, integrada dentro del sistema defensivo romano establecido alrededor de Dacia y en la región del Bajo Danubio. Es evidente que, durante el siglo II d.C., la mayor parte de la frontera se ubicaba a lo largo de cadenas montañosas, con pocos pasos militarmente utilizables y completados por largas fronteras fluviales a lo largo de los cursos inferiores de los ríos Mureş y Tisza, y también del río Olt. (Alutus).
La defensa natural que ofrecen las montañas de los Cárpatos se vio reforzada por obras militares únicamente en la frontera noroeste de Dacia, que se extendieron por unos 6 km, con el fin de cerrar la ruta de acceso a Porolissum. Como regla general, las principales fortalezas de los limes se construyeron en valles, mientras que las tierras altas circundantes estaban completamente controladas desde torres de vigilancia, un arreglo ya establecido para una línea de 42 km al suroeste de Porolissum (Gudea 1997).
Figura 1. Mapa de las fronteras romanas y movimientos de tierra en la zona norte del Bajo Danubio. Proyección UTM (35), datum WGS84 para todos los mapas.
La única otra frontera de esta región defendida por extensas obras fue el Limes Transalutanus , en la periferia sureste de la Dacia romana (Napoli 1997: 322–35). Fue construido a finales del siglo II, aunque no como un “doble limes” —haciendo un par con el Limes Alutanus— como se suele suponer, sino más bien como una ruta de comunicación más corta hacia el sureste de Transilvania. Toda la defensa romana en el este de Dacia estaba conectada por un punto vital: el fuerte de Breţcu (Angustia), que bloqueaba el vulnerable paso de Oituz. Angustia era tan importante para el este de Dacia como Porolissumera para la mitad occidental de la provincia. Desafortunadamente, estaba a una distancia considerable del llamado Camino Imperial que era la columna vertebral del sistema de comunicación romano, que conectaba Drobeta (en el Danubio) y Porolissum a través de Tibiscum, Ulpia Traiana Sarmizegetusa, Apulum, Potaissa y Napoca. Ninguna sección de esta carretera estaba a menos de 200 km (en línea recta) de Angustia. Las principales rutas de abastecimiento de este fuerte estratégico desde la frontera oriental se derrumbaron una tras otra (ver Figura 1), y la ruta restante, a lo largo del Alutus, era insoportablemente largo (472 km). Por eso se necesitaba la nueva frontera, el Limes Transalutanus, que acortaba la línea de comunicación en casi un 30%.
Aunque bien conocido desde finales del siglo XIX (Tocilescu 1900), especialmente a través de la excavación de fuertes asociados, el estado actual de la investigación para esta sección de las limas es relativamente pobre. Por ejemplo, solo se ha investigado arqueológicamente una torre de vigilancia (Bogdan Cătăniciu 1977, 343–44), y solo otras tres han establecido ubicaciones. En un libro reciente, el autor actual Eugen S. Teodor (2013: 23-24, 137-38) muestra que las torres relacionadas eran mucho más numerosas y que su modulación a lo largo de las limas era similar a otras fronteras más conocidas.
Figura 2. El Limes Transalutanus al sur del río Argeş. Leyenda como en la Figura 1, con líneas punteadas como rutas inciertas. Clasificación de los segmentos de limas – líneas en transparencia: rojo = dique continuo; azul = ripa (frontera fluvial); verde = borde irregular.
No obstante, el Limes Transalutanus exhibe algunas características peculiares. A lo largo de su sección sur, la frontera recorría 55 km a través del país y estaba marcada por un vallum continuo, o banco y zanja (Figura 2); la sección central era una ripa típica, o frontera fluvial, de 40 km de extensión y protegida por las altas terrazas de los ríos Vedea y Cotmeana; el tramo norte (al sur del río Argeş, que es el límite del área de estudio actual) volvió a seguir una ruta a campo traviesa, extendiéndose 57km, aunque en este tramo el terraplén era discontinuo. (Para la terminología de las fronteras romanas, véase Isaac 1988: esp. 125–33.) La forma de la última sección norte sugiere dos posibles explicaciones: la pared ha sido completamente aplastada por la agricultura, haciéndola invisible; o, el obstáculo artificial nunca existió, probablemente porque era innecesario ya que la frontera estaba naturalmente definida por bosques y pantanos que ya no sobreviven. Otra característica peculiar de esta sección de las limases que durante más de un siglo fue conocido por los arqueólogos rumanos como un “muro sin foso” (ver Napoli 1997: 12, 39-41), pero la ausencia de un foso parece difícil de explicar para un movimiento de tierra que comprende 19m 3 de suelo por cada metro lineal de banco.
Figura 3. Dique romano y caminos antiguos en el área de Valea Mocanului. Arriba: instantánea del UAV de agosto de 2014, mirando al sur; abajo: fotografía tomada en abril de 2013, mirando hacia el norte. Leyenda: 1) vallum; 2) camino paralelo al dique; 3) camino que cruza ambos de los anteriores; 4) fuerte Valea Urlui; 5) ubicación y dirección de la fotografía a continuación.
El mundo de Posidonio
El mundo de Posidonio
Nombre en griego antiguo:Ποσειδώνιος
Nacimiento: 135 a. C.; Apamea (Siria) (Siria)
Fallecimiento: 51 a. C.; Roma (República romana)
Alumno de: Panecio de Rodas
Ocupación: Matemático, astrónomo, historiador, filósofo, escritor, físico y geógrafo
Área: Filosofía
Alumnos: Atenodoro Cananita
Movimiento: Estoicismo
Posidonio (en griego, Ποσειδώνιος/Poseidonios) (c. 135 a. C. – 51 a. C.) fue un político, astrónomo, geógrafo, historiador y filósofo estoico griego,12 nativo de Apamea, Siria.3 Fue aclamado como el mayor polímata de su tiempo, aunque ninguna de sus numerosas obras puede leerse hoy en día, puesto que solo han sobrevivido fragmentos.
Biografía
Posidonio, que recibió el sobrenombre de “el Atleta”, nació en el seno de una familia griega13 de Apamea, una ciudad helenística sobre el río Orontes, en el norte de Siria. Probablemente murió en Roma o en Rodas. Estudió en Atenas, en donde fue alumno de Panecio de Rodas, cabeza, por entonces, de la escuela estoica. Se asentó alrededor del año 95 a. C. en Rodas, un Estado marítimo que en aquel momento gozaba de una gran reputación en cuanto al estudio científico.
Cargos políticos
Posidonio se convirtió en ciudadano de Rodas, en donde tomó parte activa en la vida política. Su estatus social, a la vista de los cargos que ocupó, fue muy alto, llegando a ocupar el cargo de pritano de Rodas. También sirvió como embajador en Roma entre los años 87 y 86 a. C., en la época de Mario y Sila.
Al igual que otros intelectuales griegos de la época, Posidonio apoyaba a Roma como poder estabilizador de un mundo turbulento. Sus conexiones con la clase gobernante romana fueron para él importantes no solo políticamente, sino también para sus estudios científicos. Su entrada en los círculos más altos de gobierno le permitió llevar a cabo sus viajes hacia el oeste, más allá de las fronteras romanas, algo que habría sido imposible para un viajero griego que no contase con el apoyo romano.
Viajes
Posidonio hizo después largos viajes por todo el mundo romano e incluso más allá de sus fronteras con fines de investigación científica. Viajó por Grecia, Hispania, la península Itálica, Sicilia, Dalmacia, la Galia, Liguria, el norte de África (incluyendo Egipto), y hasta las costas orientales del Adriático. Visitó y describió el mundo bárbaro, en especial a los celtas.
En Hispania, en la costa atlántica de Gades (actual, Cádiz), Posidonio estudió las mareas. Observó que las mareas diarias estaban conectadas con la órbita y que las mareas mensuales estaban conectadas con los ciclos lunares, realizando hipótesis sobre conexiones entre los ciclos anuales con los equinoccios y los solsticios.
En la Galia estudió a los celtas. Dejó vívidas descripciones de las cosas que vio con sus propios ojos mientras estuvo entre ellos: hombres que cobraban por permitir que rajaran sus gargantas para diversión del público o la costumbre de clavar calaveras en las puertas de los domicilios como trofeos. Por otro lado, describió también cómo los celtas honoraban a los druidas, a los que Posidonio veía como filósofos, y concluía que incluso entre la pasión y el orgullo de los bárbaros había un lugar para la sabiduría. Posidonio escribió un tratado geográfico sobre las tierras de los celtas que se ha perdido, pero que se asume que fue una de las fuentes utilizadas por Tácito en su obra Germania.
Escuela
La gran cantidad de escritos y publicaciones de Posidonio, así como su gran instrucción, le aportaron una gran autoridad y fama en el mundo grecorromano, y una escuela surgió en Rodas a partir de su figura. Allá fue a oírle Cicerón en 78 a. C., y Pompeyo le visitó dos veces.
Obras
Posidonio fue aclamado en el mundo grecorromano como el mayor polímata de su tiempo, llegando a dominar el todas las áreas del conocimiento, en un caso similar al de Aristóteles o Eratóstenes. Intentó crear un sistema unificado de comprensión del universo a través del intelecto humano.
Escribió sobre física (incluyendo meteorología y geografía física), astronomía, astrología y videncia, sismología, geología y mineralogía, hidrología, botánica, ética, lógica, matemáticas, historia, historia natural, antropología y táctica. Sus estudios supusieron importantes investigaciones en esos temas, si bien no estuvieron exentos de errores.
Sus obras se han perdido, y solo muy recientemente, mediante el análisis crítico de la literatura que se produjo bajo su influencia, se ha logrado tener alguna idea —aunque no del todo clara— de la grandeza de Posidonio.
Historiador y geógrafo, racionalista y místico, reunió diversas corrientes filosóficas dentro de la estructura de un monismo estoico, y trató de apoyar sus teorías con su gran saber empírico, infundiendo a la vez una inspiración religiosa en las mismas. De ahí que Eduard Zeller no dudara en llamarle «el espíritu más universal que hubo en Grecia desde la época de Aristóteles».
Filosofía
Para Posidonio la Filosofía era la materia dominante sobre todas las demás, pues era la única capaz de explicar el cosmos. Todas sus obras, desde las científicas hasta las históricas, eran a su vez filosóficas.
Aunque siempre fue un estoico, Posidonio era ecléctico (al igual que Panecio y otros estoicos del periodo medio). Era seguidor, no solo de estoicos anteriores, sino también del pensamiento de Platón y de Aristóteles. Aunque no se sabe con certeza, se cree que Posidonio pudo haber escrito un comentario sobre el diálogo Timeo de Platón. Fue el primer estoico en separarse de la doctrina ortodoxa. Por otro lado, Posidonio mantuvo la doctrina estoica del Logos, que terminaría finalmente calando en las creencias judeocristianas. También afirmó la doctrina estoica sobre la conflagración futura.
Física
En el campo de la física, Posidonio defendía la teoría de la existencia de una “simpatía” (συμπάθεια) cósmica, que sería la interrelación orgánica de todos los componentes del mundo, desde el cielo a la tierra, como parte de un diseño racional unificador de la humanidad y de todas las cosas del universo, incluso aquellas separadas temporal y espacialmente.
Astronomía
Han sobrevivido algunos fragmentos de sus trabajos sobre astronomía a través de un tratado del astrónomo griego Cleomedes sobre los movimientos circulares de los cuerpos celestiales. En este tratado, parece que el primer capítulo del segundo libro pudo haber sido copiado en su mayor parte de la obra de Posidonio. Posidonio fue el primero en adelantar la teoría según la cual del sol emanaba una fuerza vital que permeaba el mundo. Intentó medir la distancia del Sol con respecto a la Tierra y también su tamaño. Alrededor del 90 a. C.
Posidonio construyó asimismo una representación planetaria, posiblemente similar al mecanismo de Anticitera. Según Cicerón, su creación era capaz de mostrar los movimientos diurnos del sol, la luna y los cinco planetas conocidos por entonces.8
Geografía, etnología y geología
La fama de Posidonio más allá de los círculos filosóficos especializados comenzó a extenderse, como muy tarde, en la década de los 80 a. C., cuando publicó una obra sobre el océano y las áreas adyacentes. Esta obra no solo era una representación global de cuestiones geográficas conforme al conocimiento científico del momento, sino que sirvió para popularizar teorías sobre las conexiones internas del mundo, mostrando que todas las fuerzas tenían un efecto con el resto y cómo esas interconexiones se aplicaban también a la vida humana, tanto en la esfera política como en la personal. En esta obra, Posidonio detalló su teoría sobre el efecto que tenía el clima sobre el carácter de las personas, incluyendo su representación de la “geografía de las razas”. Esta teoría no solo era de carácter científico, sino que tuvo implicaciones políticas: sus lectores romanos fueron informados de que la posición climática central de Italia era una condición esencial del destino de Roma de dominar el mundo. Posidonio, como estoico que era, no llegó, sin embargo, a realizar ninguna distinción o comparativa entre el mundo grecorromano y los pueblos bárbaros.
Al igual que Piteas, Posidonio creía que las mareas estaban causadas por la luna, si bien la explicación que daba para ese fenómeno era incorrecto. Posidonio creía que la luna estaba compuesta por una mezcla de aire y fuego, atribuyendo las mareas altas al calor que emanaba la luna, suficiente como para expandir y hacer subir el agua, pero no como para llegar a evaporarla.
También registró observaciones de terremotos y volcanes, incluyendo relatos sobre erupciones volcánicas en las islas Eolias, al norte de Sicilia.
Claudio Ptolomeo quedó impresionado por la sofisticación de los métodos utilizados por Posidonio, que llegaba incluso a corregir la refracción de la luz que atravesaba el aire cerca del horizonte. Su apoyo al resultado final obtenido por Posidonio sobre la medición de la circunferencia de la Tierra, en lugar de a la cifra obtenida por Eratóstenes, hizo que se convirtiese en el valor científicamente más aceptado durante los siguientes 1.500 años.
Medición de la circunferencia de la Tierra
Método de Posidonio para calcular la circunferencia de la Tierra, se basó en la altitud de la estrella Canopus.
Cerca del año 100 a. C., Posidonio realizó un cálculo para obtener la longitud de la circunferencia de la Tierra. Para ello, utilizó un método similar al utilizado por Eratóstenes (276 – 194 a.C). Así como Eratóstenes se valió de las distintas posiciones aparentes del Sol en Alejandría y Siena (Hoy Asuán), Posidonio tomó como referencia la posición de la estrella Canopus, la segunda más brillante del cielo nocturno y sus distintas posiciones aparentes vistas desde Rodas y Alejandría. Su último valor fue recogido en el siglo I por Estrabón en su obra Geografía. Algunas fuentes indican que fue el propio Estrabón el autor del segundo cálculo que da una circunferencia de 180 000 estadios.11 En todo caso, Caludio Ptolomeo consideró esta cifra revisada como más exacta que la de Eratóstenes en su obra Geographia, y durante la Edad Media los estudiosos se dividieron en dos posiciones en lo que respecta a la circunferencia de la Tierra, en función de si adoptaban la medida de Eratóstenes o la de Posidonio.
La traducción de los estadios a unidades modernas es dudosa, puesto que un estadio de la antigüedad tenía distintos valores dependiendo del la época y en lugar. Usando los estadios egipcios de 157,5 m, su segunda medición, la que trascendió, equivale unos 28 350 km12 Tiene un error de casi 30% comparándola con el valor moderno de 40 075 km.
Otras ciencias
También realizó estudios sobre: Meteorología, Matemáticas, Historia y tácticas. Posidonio fue la principal fuente en lo relativo a los celtas de la Galia y fue citado de forma profusa por Timágenes, Julio César, Diodoro Sículo y Estrabón.14
Colón tuvo acceso a unos informes redactados por el matemático y médico florentino Paolo dal Pozzo Toscanelli, redactado a instancias del rey Alfonso V de Portugal. Estos informes, en los que se incluía un mapa, estaban basados en los viajes de Marco Polo a la corte del Gran Khan de China. Según estos, la distancia existente entre las Islas Canarias y Cipango (Japón) sería de 2.400 millas marinas (cuando la realidad es que son 10.700)
De modo que, aunque se sabía las dimensiones del continente eurasiático, las dimensiones de la Tierra eran bastante inferiores a las que hoy conocemos. Con esto, no era de extrañar que Toscanelli y Colón estuviesen convencidos de que era posible llegar a las Indias por el Oeste, de modo que el almirante murió sin saber que había descubierto un continente hasta entonces desconocido. Hubo que esperar hasta el siglo XVI para ver por primera vez América en los mapas de los territorios descubiertos por Colón.
Mapa de Toscanelli (siglo XV) en donde se aprecia al Este el continente Europeo y al Oeste el oriente asiático (fuente: WikiMedia)
Los errores de Posidonio y Ptomoleo
Como hemos visto a la hora de hablar de la medición de la Tierra (Pero ¿cuál es su tamaño?), Posidonio de Apamea, un siglo después que Eratóstenes, realizó otra medición por medio de un procedimiento astronómico. A pesar de estar bien fundamentada, el resultado se desvió muchísimo de la realidad pues calculó 180.000 estadios (Según Estrabón, Geografía, II 2, 2) lo que supondría que la Tierra era un 25 % más pequeña de lo que en realidad es. Este error pasó a Estrabón y Ptolomeo. De ahí pasó a Toscanelli, de quien, a su vez, pasó a Cristóbal Colón, como parece deducirse de la nota 490 a su ejemplar del Epílogo de la Mapamundi de Pierre D´Ailly (p. 149 en la ed. de A. Ramírez de Verger). Esto motivó que el marino genovés pensara que las Indias estaban donde realmente está América.
Además, Colón, apoyándose en Pierre D´Ailly quien a su vez se basaba en Plinio, consideraba que la distancia entre la costa de África y las Indias era muy pequeña:
“No hay una gran distancia entre el final de España y el comienzo de la India, sino que están cerca, y se ha comprobado que este mar es navegable en pocos días con el viento favorable. El mar no puede cubrir tres cuartas partes de la Tierra” (nota 677 al Compendio de Cosmografía I de P. D´Ailly, p. 196 ed. de A. Ramírez de Verger, Alianza, 1992).
Las obras de P. D´Ailly que poseía Cristóbal Colón contienen 898 anotaciones de su puño y letra. Esto lleva a decir a A. Ramírez de Verger que “D´Ailly es el mago que le da la mano a Colón y le empuja a la aventura” (en su ed. citada, p. XVI). Pero Colón también disponía de una traducción italiana de la obra de Plinio el Viejo, Historia Natural (A. Ramírez de Verger, ed. citada, p. XV).
Otra idea errónea que se trasmitió Ptolomeo fue la de unir África y Asia por el Sur de forma que el Índico pasaba a ser un mar interior. La forma de África, a partir del ecuador se ensancha hacia ambos lados de modo que hacia en Este se une a Asia. El error se debe, probablemente a que se consideraba que el ecuador estaba recorrido por un océano que, además, no era navegable por las altas temperaturas y la ausencia de vientos.
Esta concepción es la causa de que no se intentase la circunnavegación de África hasta el S. XV, en opinión de Raisz (Cartografía, Barcelona, 1985, p 22).
Mapamundi de Ptolomeo (s. II d. de C.) según reconstrucción (s. XIV)
África está unida a Asia y el Índico se convierte en un mar interior
Pero, con anterioridad a Ptolomeo, hubo varios intentos de circunnavegar África para llegar a la India, como el de Eudoxo de Cícico ayudado de marineros gaditanos. Su empresa, no obstante, resultó un fracaso pues apenas llegó al golfo de Guinea, tal y como nos cuenta Estrabón (Geografía II 3, 4).
Por su parte, Plinio nos cuenta noticias acerca de viajes alrededor de África, hasta Etiopía, en el s. II a. de C. (Historia Natural II 168-9).
Por último, el mismo autor, nos cuenta una extraña noticia, según la cual, al romano Quinto Metelo le habían regalado unos indios que, a su vez, habrían llegado navegando desde la India hasta Germania (Historia Natural II 170).
El mapa del mundo descrito por Posidonio entre el 150 y el 160 a.C.?? Reproducción más estimada realizada en 1628, por Petrus Bertius.
Mapandi en tiempos de Posidonio
Çatalhöyük
Çatalhöyük
Coordenadas: 37°40′03″N 32°49′42″E
Çatalhöyük, también conocido como Çatal Höyük, Çatal Hüyük o Catal Hüyük (del turco çatal: ‘tenedor’, y höyük: ‘túmulo’), es un antiguo asentamiento de los períodos Neolítico y Calcolítico, siendo el conjunto urbano más grande y mejor preservado de la época neolítica en el Oriente Próximo. En su apogeo este asentamiento llegó a cubrir 13 hectáreas.
Çatalhöyük está ubicado al sur de la península de Anatolia, en la planicie de Konya, cerca de la actual ciudad de Konya (antigua Iconium) y aproximadamente a 140 km del volcán Hasan Dağ, en Turquía.
Situada a 11 kilómetros de la ciudad de Konya Çumra Çatalhöyük es considerado como uno de los primeros asentamientos de la humanidad con densa población de ocho mil personas.
Un canal del río Çarşamba fluía antiguamente entre los dos montículos que forman el yacimiento, levantado sobre terrenos de arcilla aluvial que pudieron ser favorables para una precoz agricultura. El que está situado hacia el este pudo llegar a alcanzar unos 20 metros de altura sobre la llanura en los últimos momentos de ocupación del Neolítico. El del oeste forma una elevación menor y hay también un yacimiento bizantino a unos cientos de metros hacia el este. Los asentamientos de época prehistórica fueron abandonados antes de la Edad del Bronce. En sus capas inferiores (y más antiguas) el yacimiento data de hacia mediados del VIII milenio a. C. y las más recientes hacia el 5700 a. C. Aunque, según la «Escuela de Lyon», pertenece a los períodos 4 y 5 de la prehistoria del Oriente Próximo (6600-5600 a. C.)1
El desarrollo de esta civilización se interrumpió bruscamente hacia el 5700 a. C. por un gran incendio, que coció el adobe y permitió que paredes de hasta tres metros quedaran en pie. La mayor parte del asentamiento fue destruido o abandonado.
En 2012, la Unesco lo incluyó dentro de la lista del Patrimonio de la Humanidad.2
Descubrimiento
Mapa del Creciente Fértil asiático, con los principales centros de desarrollo cultural conocidos, entre los cuales se encuentra Çatalhöyük.
Descubierto inicialmente en 1958, el sitio de Çatalhöyük no atrajo la atención mundial hasta las excavaciones de James Mellaart, llevadas a cabo entre 1961 y 1965,3 las cuales revelaron que esta región de Anatolia era un foco de cultura avanzada durante el período Neolítico. Pero Mellaart fue expulsado de Turquía debido a su implicación en el asunto Dorak, al haber publicado los dibujos de unos artefactos de la Edad del Bronce supuestamente importantes, que luego desaparecieron (ver Pearson y Connor, más abajo).
Después del escándalo, el yacimiento permaneció inactivo hasta el 12 de septiembre de 1993, cuando comenzaron las investigaciones dirigidas por Ian Hodder, entonces en la Universidad de Cambridge. Dichos trabajos están entre los más ambiciosos proyectos de excavación actualmente en marcha, de acuerdo con, entre otros, Colin Renfrew. Además del uso extensivo del método arqueológico, se buscan también interpretaciones psicológicas y artísticas del simbolismo de las pinturas murales. Hodder, un antiguo discípulo de Mellaart, escogió el lugar como el primer ensayo real a nivel mundial de su entonces controvertida teoría académica de la arqueología postprocesual. El éxito de la excavación ha validado el método postprocesual como un nuevo enfoque que ha creado escuela.4
El yacimiento
Vivienda restaurada (interior).
Según unos autores todo el asentamiento de Çatalhöyük estaría formado por edificios de uso residencial, sin que se pueda establecer la existencia de edificios públicos de manera irrefutable. Para otros, el hecho de que las mejores y más exuberantes pinturas murales estén en los locales más grandes, les lleva a definir éstos como lugares rituales. Pero el propósito de estas habitaciones profusamente decoradas no resulta claro.3
La población de la colina este ha sido estimada por encima de las 10 000 personas, pero la población total probablemente variaría a lo largo de la historia del poblado. Un promedio de entre 5000 y 8000 habitantes sería una estimación razonable. Estos vivían en casas rectangulares construidas con adobe, adosadas, sin calles ni pasajes entre ellas, apiñadas como si formaran un panal de abejas. El acceso a las viviendas se hacía por los techos, caminando sobre ellos como si de calles se tratara, utilizando escaleras, interiores y exteriores, para comunicar los diversos niveles. Los muros también eran de adobe y para conformar la cubierta utilizaron vigas de madera y barro apisonado sobre esteras vegetales. Las aberturas de los techos servían también como la única fuente de ventilación, proporcionando aire fresco y permitiendo salir el humo producido por cocinas y hogares abiertos.
Al estar las casas en medianera, se configuraba una especie de muralla defensiva hacia el exterior, sin aberturas. Esto debió resultar suficiente para salvaguardar a sus habitantes de ataques, pues no se han encontrado signos de luchas en el yacimiento.
Todos los interiores de las casas están enyesados con un acabado muy suave y se caracterizan por la ausencia de ángulos rectos. Constan generalmente de una habitación común de 20 a 25 m² y algunas estancias anexas. La pieza principal dispone de bancos y plataformas para sentarse y dormir, de un hogar rectangular elevado del suelo y de un horno para hacer pan, sirviendo para un amplio abanico de actividades domésticas. Las habitaciones auxiliares se usaban como almacenes y se accedía a ellas desde la sala principal por unas aberturas bajas.3
Las habitaciones se mantenían escrupulosamente limpias: los arqueólogos han identificado muy poca basura o desechos en el interior de los edificios, pero los montones de desperdicios que hay en el exterior de las ruinas contienen aguas residuales y restos de comida, así como significativas cantidades de ceniza vegetal. Posiblemente, cuando hacía buen tiempo muchas de las actividades diarias se realizarían en las terrazas, que así podrían haber formado un espacio abierto similar a una plaza. Al parecer, en época tardía en las terrazas se construyeron grandes hornos comunales. En el transcurso de los siglos las casas se fueron renovando mediante demoliciones parciales y reconstrucciones sobre unos cimientos formados por escombros, lo cual provocó el crecimiento de la colina. Se han descubierto hasta 18 niveles de asentamientos.
Cultura y rituales
Reconstrucción de una habitación de Çatalhöyük con las posiciones originales de los bucráneos y la figura humana en relieve.
Los pobladores de Çatalhöyük enterraban a sus muertos dentro de la aldea: han sido encontrados restos humanos en hoyos debajo de los suelos de las estancias, especialmente bajo los hogares, las plataformas de las habitaciones principales y las camas. Los cuerpos eran plegados al máximo y, a menudo, introducidos en cestos o envueltos en esterillas rojas. Los huesos desarticulados de algunas tumbas sugieren que los cuerpos pudieron ser expuestos al aire libre durante un tiempo, antes de ser recogidos y enterrados. En ciertos casos, las tumbas han sido removidas y las cabezas de los individuos separadas del esqueleto, pudiendo haber sido usadas dichas calaveras de manera ritual, ya que algunas han sido encontradas en otras zonas de la comunidad. Varios cráneos fueron emplastados y pintados con ocre para recrear la cara humana, una costumbre más característica de los sitios neolíticos de Siria y de Jericó, que de yacimientos más cercanos.
Se han hallado restos de hasta cuarenta edificios (repartidos entre nueve de los niveles de la población) que parecen dedicados a sepulcros y santuarios. En los muros de estos santuarios se encontraron frescos que mostraban escenas de caza, danzas rituales, hombres con penes erectos, representaciones en rojo de los ahora extintos uros (Bos primigenius o toro salvaje) y ciervos, así como buitres precipitándose sobre figuras descabezadas. Un fresco que aparentaría ser la aldea con los dos picos gemelos del Hasan Daği al fondo se cita frecuentemente como el “mapa más antiguo del mundo” y la primera pintura paisajística.3 Pero algunos arqueólogos cuestionan tal interpretación: Stephanie Meece, por su parte, argumenta que el fresco es más parecido a la piel de un leopardo que a un volcán, a un diseño geométrico decorativo que a un mapa.5
Modelados en relieve, en los muros de estos “santuarios” hay personajes femeninos (mujeres en posición de dar a luz y la figura de la «Diosa Madre» dominando animales), cabezas de animales, como leopardos, cabras, osos y, destacando entre todos ellos, los bucráneos de arcilla provistos de verdaderos cuernos de toros (abajo, a la izquierda). Las características figurillas de mujer hechas de arcilla o piedra, y descubiertas por todo el asentamiento, dentro y fuera de sus muros, incluso en el interior de recipientes para conservar el grano, pertenecen a los niveles superiores del yacimiento (los más recientes).
Aunque según algunos investigadores, no se han encontrado aún templos claramente identificables, es indiscutible que las tumbas, los murales y las figurillas sugieren que la población de Çatalhöyük poseía una religión compleja, rica en simbología y que se reunían en ciertas salas, abundantes en tales hallazgos, que serían capillas o zonas de encuentro.3
Economía y sociedad
Cabezas de toro de Çatalhöyük.
Al parecer, los pobladores de Çatalhöyük vivían de manera relativamente igualitaria, sin que tengamos constancia de que existieran clases sociales, ya que no se han encontrado hasta ahora casas con características diferenciadas (que pertenecieran a la realeza o a la jerarquía religiosa, por ejemplo). Las investigaciones más recientes también revelan poca diferenciación social basada en el género, recibiendo una alimentación equivalente tanto hombres como mujeres y, aparentemente, teniendo un estatus social similar relativo, hecho establecido como propio de las culturas paleolíticas.6789
Las enfermedades más corrientes entre la población del asentamiento fueron la anemia, la artritis y la malaria, endémica en la región debido a unos pantanos cercanos. La esperanza de vida sería de unos 34 años para los hombres y de 29 para las mujeres, aunque algunos individuos pudieron llegar a los 60.
En los niveles superiores del sitio resulta evidente que los habitantes de Çatalhöyük fueron ganando conocimientos en la agricultura y en la domesticación de animales. Se cultivaban cereales tales como el trigo y la cebada, así como guisantes, garbanzos, lentejas y lino, mientras que de los árboles de las colinas circundantes se recogían frutos como almendras, pistachos y manzanas. Se extraían aceites vegetales de plantas y semillas, lo mismo que una especie de cerveza. Aunque la mayoría de las proteínas animales procedían de la pesca y de la caza (ciervo, jabalí y onagro), la oveja ya había sido domesticada y las evidencias sugieren que los bóvidos comenzaban a estarlo también.
La elaboración de cerámica y la fabricación de utensilios de obsidiana (obtenida en el volcán Hasan Daği) eran unas industrias florecientes, lo cual les permitía mantener relaciones comerciales con puntos distantes de la península anatólica, obteniendo a cambio conchas del Mediterráneo y sílex de Siria. También trabajaban la madera y el cobre, siendo los artesanos de Çatalhöyük expertos en su fundición, lo cual supondría el ejemplo más antiguo de actividad metalúrgica en el Oriente Próximo. La lista de productos que manufacturaban estos artesanos incluiría puntas de flecha, lanzas y puñales de obsidiana o de sílex, mazas de piedra, figurillas en piedra y arcilla cocida, prendas textiles, cuencos y otros recipientes de madera o cerámica, y joyería hecha con perlas o cobre.
Gracias al clima seco de esta zona se han conservado restos de tejidos de excelente calidad. También se han encontrado sellos de arcilla para estampar los trajes con diversos dibujos, cuyo diseño guarda muchas semejanzas con los de las alfombras turcas actuales.
Religión
Mujer sentada de Çatalhöyük, la figura femenina aparece sentada en un trono flanqueado por dos felinos.
Un rasgo distintivo de Çatalhöyük son sus estatuillas femeninas: Mellaart sostenía que estas figurillas realizadas esmeradamente en materiales tan diversos como mármol, calizas azules y pardas, esquisto, calcita, basalto, alabastro y arcilla, representaban una deidad femenina del tipo Diosa Madre. Aunque existía también un dios masculino, el número de las figurillas femeninas era muy superior y este dios no aparece realmente hasta después del nivel VI, habiéndose identificado, hasta la fecha, 18 niveles. Las figurillas fueron encontradas ante todo en zonas que Mellaart consideraba que fueron capillas. La imponente diosa sentada en un trono flanqueado por dos felinos (ilustración de la derecha) fue hallada dentro de un recipiente usado para almacenar el grano, lo que le sugirió a Mellaart que era una deidad que aseguraría la cosecha o protegería las provisiones almacenadas.10
Mientras Mellaart excavó cerca de doscientos edificios en cuatro temporadas, actualmente, Ian Hodder dedica una temporada entera a excavar un único edificio.11 Durante 2004 y 2005 Hodder y su equipo comenzaron a creer que el modelo propuesto por Mellaart de una cultura de signo matriarcal era falso. Habiendo encontrado solamente una figurilla similar al modelo de Diosa Madre que Mellaart propugnaba, entre la gran cantidad de ellas desenterradas, Hodder decidió que el yacimiento no ofrecía suficientes indicios como para establecer si era una cultura matriarcal o patriarcal, sino que apuntaba más bien hacia una sociedad relativamente igualitaria.121314
El catedrático Lynn Meskell expone, en apoyo de esta teoría, que mientras en las excavaciones iniciales se encontraron sólo 200 estatuillas, los nuevos trabajos han desenterrado 2000, de las cuales muchas son de animales, siendo únicamente un 5 % de las figurillas de mujeres.14
Montículos este y oeste
Los montículos están formados por la acumulación de destrucción como resultado de destrucciones como terremotos y guerras. Por esta razón, constituyen un asentamiento arqueológico de varias etapas y un sitio reliquia que pertenece a diferentes historias.
Los montículos orientales y occidentales en Çatalhöyük están ubicados en dos colinas diferentes a diferentes altitudes. El montículo oriental, la edad neolítica y el montículo occidental se usaron como área de asentamiento en la edad calcolítica. Las excavaciones del montículo Este a Çatalhöyük se hace entre el primero descubierto por el arqueólogo británico James Mellaart y su equipo en 1961-1965 y situado al lado de uno al otro como 18 casas de adobe fueron descubiertos capa de asentamiento neolítico. En las capas fechadas entre 7400 y 6200 aC, se han alcanzado muchas reliquias y conocimientos que se han establecido y se han creado importantes archivos que contienen obras arquitectónicas y artísticas.
El höyük occidental está fechado entre 6200 y 5200 aC y tiene características que pertenecen a la Edad Calcolítica. El montículo revela que la estructura cultural vista en el primer período del montículo oriental se mantuvo. Además, los restos de cerámica y cerámica de los Períodos bizantino y helenístico y los fosos de enterramiento pertenecientes al Período Bizantino se encontraron en los niveles superiores del montículo occidental.
Los montículos, distribuidos en un área de aproximadamente 14 hectáreas, se han utilizado como área de asentamiento durante más de 2000 años sin interrupción. El hecho de que las capas expuestas muestren las etapas de transición del pueblo a la ciudad diferencia a la ciudad neolítica de Çatalhöyük de otros asentamientos neolíticos.
Casas agrupadas
Çatalhöyük tiene una luz importante sobre la historia arquitectónica de la humanidad con la primera arquitectura de la casa datada del 5500 aC El tamaño y el diseño de las casas en la ciudad muestran un ejemplo temprano de urbanismo basado en ideales sociales e igualitarios.
Las casas de una sola planta están hechas de ladrillos de barro y madera. Los techos planos están cubiertos con juncos y arcilla compacta, que se forman con vigas procedentes de los árboles plantados entre las paredes. Las casas generalmente consisten en dos habitaciones. En las habitaciones, hay plataformas elevadas y almacenes para facilitar la vida doméstica.
Las paredes interiores de las casas están enlucidas con un yeso blanco para lograr suavidad. Los tallos de las plantas y los fragmentos de hojas se agregaron a las grietas de las parcelas que se encontraron enterradas 160 veces. Las paredes estaban decoradas con figuras geométricas, patrones kilim, círculos, estrellas, motivos florales, representaciones de caza y danza. En las paredes de la casa, además de los dibujos y pinturas, también hay cabezas reales de toro, ciervo y carnero con escayola. Además, se encontraron relieves humanos y animales como decoración de paredes.
Las tumbas de la casa también se usaron como tumbas. Las excavaciones encontraron entierros, especialmente en el fondo de la estufa, en las plataformas dentro de las habitaciones principales y debajo de las camas.
Sin calle y sin desperdicio
No hay una calle en la ciudad neolítica de Çatalhöyük debido al orden secuencial de las casas. Los techos estaban funcionando en la calle y, por lo tanto, el transporte se realizó sobre los techos. Se cree que las presas se han construido sobre los techos de muchas actividades que se llevan a cabo en la vida diaria y se usan en tiempos especiales porque se usan como calles. Históricamente se encontraron capas más cercanas en hogares colocados en las presas. Esta situación sugiere que actividades como comer y beber en conjunto, especialmente en clima favorable, también se realizan en el techo.
Se ha tenido mucho cuidado con el cuidado y la limpieza de las casas. Durante las excavaciones, se encontraron muy pocas cuevas en las casas. Los montones de cenizas afuera de las casas muestran que la basura, los alimentos y las aguas residuales se recolectan y queman. La ventilación de las casas es proporcionada por las ventanas que emergen de las diferencias de altura de las paredes que ocurren con las casas adyacentes debido a la inclinación de la tierra.
Transición y comercio
Como resultado de las excavaciones, los primeros pobladores de Çatalhöyük fueron una comunidad de cazadores-recolectores; se ha entendido que han pasado a la sociedad agrícola desde la sexta capa revelada. El hecho de que una rama del río Çarşamba hubiera fluido a través de los montículos orientales y occidentales en ese momento creó la estructura de suelo aluvial adecuada para la agricultura. El trigo, la cebada y los guisantes son las primeras plantas en ser cultivadas. Se cree que las estatuas en las cajas que cultivan se guardan en cajas para fertilidad y protección. Tanto la ganadería como la agricultura han sido tratadas, el ganado y las ovejas comenzaron a domesticarse.
La comunidad que vive en Çatalhöyük no solo ha comenzado a dedicarse a la agricultura y la cría de animales, sino también a la producción de sal, tejidos, alfarería, joyería, cestería, herramientas y mano de obra de madera. Habiendo sido encontrados en excavaciones hechas de conchas de mar que se cree que vinieron de la costa mediterránea, demuestra que están comerciando con comunidades que viven en diferentes lugares.
No hay clase social
Çatalhöyük es un asentamiento que experimentó la fase de urbanización. Esta característica la separa de otros asentamientos neolíticos. La población que excedió los ocho ha causado que el asentamiento se expandiera espacialmente y resultó en una fuerte tradición de cultura.
Se cree que la colonia no fue fundada por inmigrantes de otras regiones sino por una pequeña comunidad indígena, y que creció con el tiempo debido al crecimiento de la población. Las casas en los primeros niveles son menores que las de los niveles superiores. El número de casas aumenta a medida que sube las capas superiores. Este hallazgo demuestra que la ciudad creció con el tiempo.
No hay construcciones como palacios, templos, edificios públicos que se separen de las casas de la ciudad. No hay distinción de clase social en la vida social. Además, las mujeres y los hombres tienen el mismo estatus social.
Primeros santuarios?
No hay templos en Çatalhöyük. Sin embargo, se cree que tienen una rica dinastía, como se entiende a partir de las pequeñas estatuillas hechas de la tierra y las pinturas murales en la era prehistórica donde se da el nombre de la estatuilla. Se estima que estos tipos de hallazgos son intensos y que las salas que son más grandes que otras son áreas religiosas públicamente abiertas.
Las paredes de estas habitaciones, que se cree que son lugares religiosos, incluyen adornos relacionados con la caza y la abundancia, así como representaciones de eventos de la naturaleza que han tenido lugar. En el höyük oriental, muchos edificios con estas características fueron descubiertos. Si estas habitaciones se usaron para fines religiosos como se pensaba, son las estructuras sagradas más antiguas que se encuentran en Anatolia.
Estatua de la diosa madre
Numerosas esculturas de la Diosa Madre se encontraron en excavaciones en el höyük oriental. La longitud de las esculturas hechas de tiza cocida, mármol o piedra caliza varía entre 5 y 15 centímetros. Algunas de estas figurillas con formas elaboradas, llamadas figurillas, representan la abundancia, y algunas de ellas representan el mal y la muerte.
Aquellos que tienen la forma de una cara quebrada, grasa, pecho grande y caderas grandes simbolizan la vida, la abundancia y la abundancia. Algunas de estas figurillas se representan como dar a luz, y el énfasis de la abundancia se esclarece aún más. Vista fea y fertilidad figuras que tienen la reversión simboliza la vida, mientras que los figurines encontraron un ave de presa en las manos simboliza el vínculo con la madre diosa de los muertos.
Como resultado de la datación de estos hallazgos, se considera que uno de los centros más antiguos de la Diosa Madre en Anatolia es Çatalhöyük.
El primer mapa del mundo
Se encontró un mapa en las paredes norte y este de una habitación que se creía sagrada en las primeras excavaciones en 1963. El mapa, que se entiende que es el plano de la ciudad de Çatalhöyük, data de hace unos 8200 años. Las pruebas de carbono realizadas indican 6200 aC con más o menos 97 años de desviación. El mapa, que mide aproximadamente 3 metros de largo y 90 centímetros de alto, es el primer mapa conocido del mundo. Todavía se exhibe en el Museo de las Civilizaciones de Ankara Anatolia.
Último estado en excavaciones
Todos los restos arqueológicos descubiertos por investigaciones y excavaciones de Çatalhöyük, que habían sido abandonados antes de la Edad del Bronce en aproximadamente 5700 aC, han sido documentados y bien conservados.
Los hallazgos de excavación se encuentran en el Museo de Arqueología de Konya. Algunos de ellos fueron exhibidos y otros fueron protegidos en almacenamiento.
Las excavaciones están dirigidas por Ian Hodder en la Universidad de Cambridge; Gran Bretaña, Turquía, Grecia y llevado a cabo por un equipo mixto de investigadores de Estados Unidos. El trabajo de excavación continuará hasta 2018. Después de esta fecha, se iniciarán los trabajos de protección y restauración para finalizar el trabajo de excavación.
La autoría de las fotografías son de:
Fotoğraf: Elelicht Ev içi canlandırma
Fotoğraf: Stipich Béla
Fotoğraf: catalhoyuk.com
Fotoğraf: Dr. Colleen Morgan
Fotoğraf: Omar Hoftun
Fotoğraf: Roweromaniak
Caverna de Anubis
Caverna de Anubis
Que hace el dios Anubis, en una cueva de Oklahoma con escritos celtas? y con una antigüedad de unos 3,000 años
Tal vez una de las mayores anomalías históricas del Nuevo Mundo está representado por la caverna de Anubis, en Oklahoma, EE.UU. Dentro de ella algunas representaciones han sido encontradas que sería evidencia de la presencia misteriosa de un antiguo culto egipcio de la América precolombina.
Ubicada en Oklahoma, cerca de Tulsa, la Caverna de Anubis se compone de cinco cuevas aparentemente insignificantes, pero a causa de sus contenidos se han convertido en un tema de confusión por parte de los investigadores.
Las cavidades contienen algunas esculturas inusuales que representan al dios egipcio Anubis, en su aspecto típico de un chacal y una escultura enigmática de un gran toro.
Caverna de Anubis
Alimentando el misterio, no muy lejos de la cueva descubierta en el 2010, se encontró una roca de arenisca a lo largo del río Arkansas que representa una gran escultura de un toro, en el estilo de las imágenes jeroglíficas del toro Apis, considerado divino por los antiguos egipcios, muy similar a la representada en la Cueva de Anubis.
¿Cómo es posible que los iconos de la cultura del antiguo Egipto hayan sido capaces de llegar a América del Norte en la época precolombina? En realidad, la iconografía presente dentro de la cueva es aún más complejo, ya que en su interior ejemplos del “Ogham” fueron encontrados, una antigua lengua celta usada en Irlanda y Escocia alrededor del 350 d.C.
La historia del descubrimiento
El descubrimiento de la cueva de Anubis se remonta a 1968, cuando un periódico local de Oklahoma informó de la noticia de una misteriosa cueva cubierta con figuras y signos. Diez años más tarde, un grupo de investigación dirigido por Gloria Farley, fue al lugar encontrando lo que resultó ser cinco cuevas.
La primera cueva tenía tres paredes completamente cubiertas con inscripciones y petroglifos. La figura más significativa fue la imagen del perro con las orejas puntiagudas, con una corona en la cabeza y con una especie de látigo en la espalda, al igual que el flagelo real del antiguo Egipto. Además, se encontró que contenía escritos en caracteres Ogham y en Númida.
Farley identificó la figura del chacal con el flagelo sobre su espalda como Anubis, término griego para el dios egipcio Anpu. Siendo maestro de las necrópolis y cavernas, fue considerado habitante del inframundo, y dios funerario encargado de guiar el alma del difunto en su viaje al inframundo.
Anubis es generalmente representado como un chacal negro de cola espesa, o como hombre con una cabeza de chacal de color negro. Al chacal se le suele hallar acostado, en cuclillas con la cabeza levantada.
Representación del dios Anubis
La representación de Anubis en la cueva de Oklahoma es muy similar a una imagen pintada en un papiro del Nuevo Reino, que data del periodo de 1580 a 1090 a.C., y ahora se conserva en la Biblioteca Nacional de París.
Aparece en una pintura que representa el curso del sol y caminando por debajo del trono cúbico de Ra-Harakte. Esta forma de dios solar representa a un hombre con cabeza de halcón, coronado por el disco solar y el uraeus, la serpiente sagrada. A veces es asimilado al dios del sol Anubis.
Adoradores de Mitra
Una serpiente y un perro parecen beber de la herida del toro, de la que a veces se representan gotas de sangre que rezuma; un escorpión, no obstante, intenta hacer daño a los testículos del toro.
Phil Leonard, un experto de la caverna de Anubis, en una entrevista para el canal de historia dice que las tallas que se encontraron en la cueva pueden haber sido realizadas por los antiguos adoradores de Mitra, y que la cueva ha sido diseñada como un indicador de los equinoccios.
La caverna de Anubis es la evidencia mejor conservada del antiguo culto de Mitra, que pasó a través del tiempo y las distancias, hasta el Imperio Romano Persa. El Dios Sol Mitra era adorado en la India antes del 2000 aC.
Posteriormente, el culto se extendió a Persia y Asia Menor, para convertirse en un dios helenístico y romano, que fue adorado en religiones del misterio desde el siglo I a.C. el quinto siglo d.C. No está claro lo mucho que hay en común entre estas tres religiones.
Los orígenes del culto mitráico en el Imperio Romano no son del todo claros y se han visto afectados de manera significativa por el descubrimiento de la procesión de los equinoccios por Hiparco de Nicea. Mitra podría haber sido el poder celestial capaz de causar el fenómeno.
En cualquier templo romano dedicado a Mitra el lugar de honor se dedica a la representación de Mitra en el acto de masacre de un toro sagrado. Mitra es representado como un joven lleno de energía, vistiendo un gorro frigio, una túnica corta que se expande en el borde, calzas y capa que ondea detrás. Mitra agarra el toro por la fuerza, llevándolo hacia atrás de la cabeza y golpeándolo en el cuello con su espada corta.
Grabado de un toro en una roca de 225 Kg encontrado en el río Arkansas.
Estos animales son los que dan nombre a las constelaciones que se encontraron en el ecuador celestial cerca de la constelación de Tauro, cuando durante el equinoccio de primavera el sol estaba en la constelación del toro, el período fue llamado el Toro.
Cuando el mitraísmo se extendió entre los pueblos celtas de Europa Occidental y el Reino Unido, el énfasis en la representación de Mitra matando al toro era muy grande. Es de destacar que el grabado de un toro en las orillas del río Arkansas también parece jugar el papel del sangrado, agregando mayor credibilidad a la teoría de Mitra.
Ciertamente, existen muchas preguntas sin respuesta. Se admitió que los pueblos celtas se desplazaron hacia la parte superior de América del Norte, ¿porque sintieron la necesidad de representar al dios Anubis junto con el dios Mitra? Parece la representación de un tipo de transferencia entre deidades.
Además, ¿cómo exactamente los antiguos pueblos celtas llegaron hasta Oklahoma? Ciertamente, este hallazgo refuerza la idea de que los vikingos, marineros cualificados, han llegado a América del Norte siglos antes de Colón.
Tantas preguntas sin respuesta, tan al interior de EE.UU., y tanta precisión, sugiere un fraude.
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