
Pascual
Pucará de Quitor
Pucará de Quitor
Pucará de Quitor
Vista del Pucará de Quitor
Coordenadas: 22°53′27″S 68°12′52″O
Localización administrativa: Chile
División: Antofagasta
Subdivisión: El Loa
Época: Preincaica
Fecha construcción: 1300
El pucará de Quitor es una construcción preincaica ubicada a 3 km al norte de San Pedro de Atacama, Provincia de El Loa (Región de Antofagasta) que data del siglo xii. Está hecha de piedras que trepan un cerro a modo de fortaleza con un muro defensivo perimetral, actualmente es considerada un monumento nacional de la República de Chile.1
Su localización está en un recodo de la quebrada por cuyo cauce fluyen las aguas del río San Pedro o río Grande y sobre un plano inclinado de fuerte pendiente, se encuentran las ruinas de Pukara de Quitor. Toma su nombre de la agrupación agraria prehispánica, el “Ayllu” de Quitor”, cuyos campos de cultivo nacen al pie del Pucará Quitor, fortaleza erigida en el transcurso del siglo XII, como una respuesta a los designios expansionistas de los vecinos aymaras. En Quitor, todas las construcciones son de piedra, generalmente sin cantear y extraída del banco de liparita, sobre el cual está sentado.
Las viviendas y su pequeño silo adjunto, los recintos defensivos que se advierten en la periferia y adscritos al mismo muro defensivo, los recintos que almacenan granos y las atalayas, cubren en número de 160 y en una superficie de 2,9 ha. Buena parte de la ladera descrita tiene desde su base contigua a los campos de cultivo hasta su punto culminante, una altura de 80 m.
Las techumbres son siempre de una sola agua, planas o de muy poca inclinación: las mismas técnicas han sido usadas tanto en Quitor como en Lasana: vigas de chañar o algarrobo, ramas, paja de Ichu, cubiertas de barro.
Sobre el cerro de Quitor se encuentra el Pukará (Fuerte) de Quitor, construido por el Pueblo Atacameño para defenderse de otros pueblos que habitaban Sudamérica principalmente de los Aimara, se encuentra una gran ciudad defensiva de las pocas que tenemos en Chile de un pueblo indígena como lo es el Atacameño.
Mantenía una población estable, con actividades de subsistencia, como la recolección de chañar (fruto dulce del árbol de mismo nombre) y de algarrobo, con agricultura y pastoreo. Además se realizaban actividades como cerámica, metalurgia en cobre, textiles, cestería, artesanía en madera y piedra, lo que muestra un alto nivel técnico y una organización social y económica avanzada para la época.
El Pukará de Quitor era principalmente de defensa, ante eventuales asedios bélicos, con una labor económica subsidiaria, para proteger las rutas comerciales, por lo que su situación era importante. Este pukará se sitúa en la ladera sur de la quebrada en la Cordillera de la Sal, por la que fluye el río San Pedro. Está construido en una piedra rojiza, que con el sol y la arena se ve hasta blanquecina. En época de paz los pukarás eran utilizados por los caudillos Atacameños para imponer su autoridad sobre las aldeas circundantes.
La altura máxima del cerro en el que se ubica alcanza 80 metros, desde esta altura se podía controlar el avance de los enemigos, y el espacio en el que se distribuyen las construcciones abarca unos 24.000 m². El pukará está rodeado por un muro serpenteante, que servía de primera línea defensiva.
El pukará se extiende por el cerro a modo de terrazas, sirviendo las empinadas laderas de defensa adicional.
Las construcciones, circulares o cuadradas, constaban generalmente de un solo ambiente, aunque en algunos casos estaban divididas en dos, y en la mayoría había una estructura más pequeña, que se cree que era utilizada como silo, donde almacenaban maíz, madera y otras provisiones. Se han registrado alrededor de 200 estructuras que forman conjuntos arquitectónicos separados por vías de acceso y espacios entre los recintos. Las estructuras de mayores dimensiones probablemente eran plazas, espacios de uso comunal o corrales.
La Pukará de Quitor es una antigua ciudadela utilizada como fortaleza indígena, la cual data de más de 700 años siendo declarado Monumento Nacional por Chile en 1982.
Descripción
En San Pedro de Atacama habitaron comunidades, respaldadas por vestigios que afirman haber sido cultura agroalfarera y a la ganadería.
En su interior, el pucará posee distintas subdivisiones que habrían servido como viviendas, refugio de animales y bodegas, todas ellas conectadas por laberínticos pasillos con escaleras. Tanto los muros externos, como internos de la fortaleza están construidos en piedra rojiza extraída del mismo sitio. Además, se conservan restos de vigas elaboradas en madera de chañar, así como muros hechos en paja y cubierta de barro o adobe.
Esta construcción preincaica fue declarada Monumento Nacional en 1982 por constituir un testimonio clave en el desarrollo y la evolución de las comunidades indígenas en la región de Antofagasta.
Historia
Esta cultura se dedica al cultivo de maíz, papa y quínoa, y a la actividad ganadera de auquénidos. Además destacan por la elaboración de artesanía en cerámica telar y cobre. Si bien esta cultura es parte del conjunto de pueblos atacameños, cada uno desarrollo su historia y cultura independiente, manteniendo en común el uso del idioma Kunza. Luego en el siglo XV se le incorporan nuevo elementos a su cultura, tras ser conquistados por los incas. Los pucará fueron construcciones que cumplían funciones de protección de aldeas, como un fuerte. Se construían en piedra y en sus interiores daban cabida a viviendas, acopio y otras funciones. El Pucará de Quitor se construye en una pendiente que alcanza los 180 m. de altura. Esta compuesto por una serie de murallas organizadas en terrazas circulares o cuadradas, desde las que se alcanza a obtener una vista panorámica del valle. Todas las subdivisiones internas están conectadas por pasillos con escaleras. Se construye de piedra rojiza, muros de paja y cubierta de barro o adobe y maderas elaboradas de chañar, que aun se conservan algunas.
Situación Actual
Por sus valores históricos y arqueológicos, muestra de la construcción preincaica, es que el inmueble fue declarado Monumento histórico el 7 de enero de 1982, según Decreto N° 36. Ese monumento forma parte de la Ruta Patrimonial Nº14 denominada “San Pedro y Chiu Chiu – Lasana”, y es el Hito N° 2 del recorrido.
Ubicación y alrededores
El Pucará de Quitor se ubica a unos 3 km. al norte de la localidad de San Pedro de Atacama. Se puede acceder a esta localidad desde Calama mediante la Ruta N°23.
Mapa de Jerónimo
Mapa de Jerónimo
San Jerónimo (Hieronimous Sophronius) nació en Dalmacia (Croacia), hacia 340 y murió en Belén en 420. Pasó su vida en Roma, Constantinopla y Antioquía. Tras muchos viajes se estableció en un monasterio en Belén, donde se dedicó al estudio y traducción de textos religiosos del Antiguo Testamento. Es el traductor de la Biblia al latín conocida como la Vulgata. Tradujo varias obras de Eusebio de Cesárea, y entre ellas el Onomastikon, que según creen algunos autores iba acompañado de un mapa comprensivo de los territorios bíblicos, hoy perdido, si es que existió. Jerónimo hizo una traducción (con algunas correcciones) del Onomastikon, concluida hacia 390, a la que acompañaba un mapa de Tierra Santa, que según algunos autores estaba basado en el mapa de Eusebio. Esta traducción latina es la llamada “versión de Jerónimo” o Liber locorum (De situ et nominibus locorum hebraicorum liber, Libro de la situación y los nombres de los lugares hebreos).
El manuscrito más importante, del siglo XII, se conserva en la British Library (Additional MS 10049), y fue elaborado en la abadía benedictina de Saint Martin en Tournai, Bélgica. Contiene dos mapas, el de Tierra Santa y un mapa de Asia (partes de Asia y de Europa) llamados a veces mapas de Tournai. Ambos son de igual tamaño, unos 32 x 25 cm. En la reseña de la British Library se indica que están basados en originales del siglo III, pero dado que el manuscrito es de finales del siglo XII no se puede asegurar su concordancia con el original de Eusebio o el de Jerónimo. Konrad Miller estima que salvo alguna excepción obviamente posterior, la toponimia es concordante con el Liber Locorum y el siglo III, por lo que el copista debió tener a la vista un modelo muy antiguo, concluyendo que el mapa es una copia del de Jerónimo, basado a su vez en la obra de Eusebio, pero esto está en discusión. En general se acepta que no es obra de Jerónimo sino de un autor del siglo XII. Pau Harvey ha relacionado la caligrafía del mapa con otros documentos creados en el mismo periodo en la abadía de Tournai.
El “mapa de Asia” (Fig. 170), que según K. Miller está cortado de otro superior, está orientado al este y comprende desde Grecia y los Balcanes hasta el océano Índico en dirección este, y desde el mar Caspio hasta Fenicia en dirección sur. Aunque no responde a una fiel representación topográfica, no es difícil interpretarlo. Siguiendo a R. Galichian (nota 73), que data el mapa hacia 420, las montañas están indicadas por series de semicírculos, los ríos se muestran con una línea doble y las ciudades se indican con símbolos de edificios o castillos. En la parte superior (este), se halla el océano Índico (1), con una serie de islas. El mar Arábigo y el golfo Pérsico se encuentran a la derecha, en rojo (2). El situado más arriba es el mar Arábigo, en el que desemboca el río Indo, y el inferior, de mayor tamaño, es el golfo Pérsico, en el que desembocan los ríos Tigris y Éufrates. A orillas de éste se encuentra Babilonia (3). En la zona inferior se dibuja el mar Mediterráneo (4), que termina en forma de dedo, que es su extremo oriental, con la isla de Chipre (5), y abajo el mar Egeo, con varias islas, como Rodas, Samos, Delos o Samotracia (6). El mar Egeo, a través del Bósforo, enlaza con el mar de Mármara (7), con Constantinopla mal situada (8), y llega hasta el mar Negro (9), que se prolonga hacia arriba, quedando correctamente delimitado el contorno de Turquía. Grecia, con la indicación de Atenas (10), se encuentra en la esquina inferior derecha. Se reconocen el estrecho de Corinto (11) y el Peloponeso (12). Los Balcanes (13) están en la parte inferior izquierda.
Fig 170. Mapa de Jerónimo. Asia. Add. Ms 10049
En Oriente Medio (Fig. 171), pueden señalarse, entre los mares, el Caspio (1), el Negro, euxinus Pontus (2), el Mediterráneo (3), y el golfo Pérsico (4). Entre los ríos, el Éufrates (6), el Tigris (7), ambos naciendo en una cadena montañosa denominada armenia pile (11), y el Tanais (río Don, 8). También se indican regiones, como Armenia superior (9), Armenia inferior (10), Capadocia (13), Caldea (14), Partia (15), Albania (18), Cólcide, cholchi, a orillas del mar Negro, mencionada en el poema de los argonautas (19), y Cilicia (20). Entre los números 11 y 16, la leyenda dice Hiberia, nombre con el que conoce en la geografía greco-romana el antiguo reino de Kartli, actualmente en el este de Georgia.
Fig. 171. Oriente Medio en el mapa de Jerónimo. Add.MS. 10049
Las cadenas montañosas aparecen con sus nombres, como las montañas del Cáucaso (23), los Montes Taurus (24), y el Monte Ararat (12), donde se dibuja una estructura en forma de carpa con la leyenda arca Noe. Y en cuanto a las ciudades, las más importantes aparecen con símbolos de edificios, como Babilonia (21), y por encima de ella, en Persia, Persépolis y Susa. Al norte de Persia, en la parte superior del mapa figura una de las Alejandrías fundadas por Alejandro. El resto figura solo con sus nombres, como Tiro y Sidón, en la costa del Mediterráneo (3). El mapa contiene bastantes errores de localización, tanto de ciudades como de regiones. Por ejemplo, Galilea, en lugar de estar situada al este del Mediterráneo se encuentra al sur, y las cadenas montañosas de Caucasus y Taurus aparecen al este del mar Caspio en lugar de estar al oeste y sudeste, respectivamente. Pero se trata de errores desde el punto de vista moderno de la cartografía, respetuosa con la geografía. Tratándose de un mapa originado en el siglo IV, y trazado probablemente sin ayuda de la cartografía griega, debe ser calificado con arreglo a la metodología de la época. El segundo mapa de Jerónimo es el de Palestina (Fig. 172). Está orientado también al sur y su concordancia con la geografía real es, asimismo, lejana. Comprende desde Constantinopla hasta el mar Arábigo en dirección este, y desde los mares Caspio y Negro hasta Egipto en dirección sur.
Al igual que en el mapa general, las cadenas montañosas se dibujan como semicírculos conectados, los ríos como una línea doble, y las ciudades con símbolos de edificios con torres. En la esquina izquierda, donde hay una zona ovalada que ha sido restaurada, se encuentran los mons caucasus, de donde fluyen los ríos phison (1) (Ganges, que se desvía hacia la India), indus (2) y tigris (3). El Éufrates (4) parte de otra cadena montañosa, en Armenia (en donde figura la leyenda “arca de Noe”), y desemboca, junto con el Tigris, en el persicus sinus (5) (golfo Pérsico), que es la “bahía” superior en la esquina derecha. La “bahía” inferior es el arabic sinus (6) (mar Arábigo) y ambas proceden de la zona rojiza, que es el mar Arábigo. En la zona derecha (sur), se encuentra Egipto (7), con el río Nilo (8), cuya fuente está dibujada como dos lagos conectados, fluyendo hacia la parte inferior (de este a oeste), y desembocando, tras un giro al norte, en el Mediterráneo, junto a Alejandría (9), representada con su faro. Encima de Alejandría hay una prolongación en forma de lengua, con la leyenda egiptium mare, que es el mar Rojo (10). En la parte inferior del mapa (oeste) se dibuja la costa mediterránea (11), jalonada con ciudades representadas con símbolos de edificios, hasta alcanzar el mar Egeo, con sus islas (12), semejantes al mapa general. Y a continuación, la costa de Turquía, con Constantinopla en la parte inferior (13), dibujada como un castillo con las torres invertidas, terminando en la costa sur del mar Negro. Por encima de éste, en la esquina superior izquierda, la figura en forma de “puro” es el caspiu mare (14), el mar Caspio. En el centro del mapa se encuentra Palestina y, destacadamente, la ciudad de jrsim (15) que es Jerusalén. Está dibujada en forma anular, con un doble círculo, que simboliza las murallas, en las que hay cuatro puertas. Junto a una de las puertas puede verse el mons sion (Monte de Sion), en el que se alza la Torre de David. Las montañas dibujadas encima de Jerusalén son el Monte de los Olivos. Toda el área circundante presenta inscripciones con nombres bíblicos. También se aprecia con claridad el río Jordán, el mar de Galilea y el mar Muerto, que, erróneamente, tiene menor tamaño que el mar de Galilea. En las montañas de Armenia una leyenda dice: “la montaña de Armenia donde descansó el Arca”.
Fig. 172. Mapa de Jerónimo. Tierra Santa. Add. MS. 10049
Aparte de los elementos geográficos en los mapas de Jerónimo, hay un contenido bíblico destinado a ilustrar la toponimia del Onomastikon. Una peculiaridad es la representación de los cuatro ríos del Paraíso (Gihón, Phison, Tigris y Éufrates). Jerónimo, en su texto, menciona los ríos del Paraíso, en donde sitúa su nacimiento. Por ejemplo, dice que río Phison, que algunas fuentes llaman Ganges, fluye desde el Paraíso y atraviesa las regiones de India hasta desembocar en el mar. Jerónimo cita la opinión de Salustio de que el Tigris y el Éufrates tienen sus fuentes en Armenia, pero añade que está en desacuerdo, sabiendo de la existencia del Paraíso y sus ríos. Sin embargo, en los mapas los ríos nacen de las montañas del norte, Armenia o Cáucaso, y no se representa el Paraíso en el este, lo cual podría ser una modificación del copista del siglo XII o de otro anterior. Otra característica de los mapas de Jerónimo, es que pueden encajar en lo que Evelyn Edson ha llamado el elemento espacio-temporal (v. pág. 111), cuando los mapas comprenden datos de la historia junto a los lugares en los que sucedieron los eventos, a fin de llevar al lector a un viaje espiritual. En este caso, se trata de eventos bíblicos, y así, según destaca esta autora, se incluyen lugares como Hur (Ur), cuna de Abraham: el monte Gilboa, donde tuvo lugar una batalla entre los filisteos y los israelitas, comandados por Saúl; el lugar del desierto de Egipto donde habitaron como eremitas San Antonio y San Pablo; la isla de Patmos, donde San Juan recibió las Revelaciones; Caná, donde Jesús realizó su primer milagro: y varios lugares relacionados con San Pablo, incluyendo Tarso, donde nació.
Geoglifo en Macedonia
Geoglifo en Macedonia
El origen del misterioso geoglifo en Europa
Un grupo de científicos ha revelado varios detalles interesantes sobre la misteriosa construcción, incluso su posible relación con la antigua realeza macedonia.
Una de las conclusiones a las que ha llegado el grupo internacional de científicos SB Research Group tras haber estudiado un enigmático geoglifo situado en Macedonia, –un símbolo ubicado en una zanja ovalada–, es que probablemente haya sido construido sobre una colina artificial.
Asimismo, el análisis realizado indica una alta probabilidad de que debajo del geoglifo se encuentre una corriente de agua. Otros datos obtenidos además sugieren la existencia de una cámara subterránea.
Según los investigadores, el geoglifo tiene un profundo significado simbólico que puede estar relacionado con la realeza macedonia. Uno de los detalles que lo indican es que el mismo está alineado con la constelación de Casiopea, que según la mitología fue la esposa de Perseo. “La importancia de Perseo en la mitología macedonia no puede sobreestimarse. El nombre aparece en la dinastía real: el último rey macedonio fue Perseo”, explican los científicos.
Además, el geoglifo se sitúa cerca del sitio arqueológico Bylazora, una ciudad que incluye templos y otras construcciones, y que según los últimos estudios de SBRG podría estar relacionado con los reyes macedonios.
Geoglifo en República de Macedonia puede apuntar a una conexión real con alineación astronómica
Un estudio multidisciplinar de un geoglifo situado encima de una colina en Kanda en la ex República Yugoslava de Macedonia (ARYM), ha desentrañado una serie de increíbles características de la antigua estructura, incluyendo la construcción artificial de la colina una alineación astronómica con la constelación de Casiopea, lo que puede apuntar a una conexión con la realeza macedonia. La investigación fue llevada a cabo por el Grupo de Investigación SB (SBRG), una organización internacional y equipo interdisciplinario de investigadores (de Italia, Croacia, Serbia, Finlandia y Reino Unido) que combina la astronomía, la filosofía, la mitología, las matemáticas y la física en el estudio de los sitios antiguos y templos en Europa. El SBRG combina múltiples métodos, incluyendo la investigación infraestructura / ultrasonido, mediciones AMT, la síntesis algoritmo binario de ondas de audio, sonificación de datos, y la radiestesia, para estudiar la antigua geoglifo y colina, que se encuentra en el entorno de la localidad de Sveti Nikole en Kanda. La colina es un montículo con forma de huevo, perfectamente orientado norte-sur, que mide aproximadamente 85 metros (280ft) por 45 metros (148ft). En la cima de la colina es un geoglifo de un símbolo gigante sentado dentro de una zanja oval. «Toda la estructura, con su forma y simbolismo, se asemeja a un huevo cósmico – la fuente de la creación primordial», informa el equipo de investigación en un artículo titulado « Análisis Archaeoacoustic del antiguo sitio de Kanda (Macedonia)
Un análisis aéreo utilizando una cámara infrarroja reveló una composición diferente de la del suelo en la colina en comparación con el suelo circundante. «Esta diferencia es particularmente evidente cuando se compara el campo sin cultivar a la izquierda en la parte sur del geoglifo», escriben los investigadores. «En esta zona, la misma vegetación cubre el suelo, sin embargo, dos colores diferentes son visibles debido a la diferente composición del suelo refractada por la luz del sol de diferentes maneras.» Los investigadores sostienen que esto apoya la hipótesis de que la colina es hecha por el hombre y fue construido como un montículo ritual, ya sea mediante la remodelación de una colina existente o construir desde cero en el campo plano. Informan: «ya que el suelo no se corresponde con la zona de los alrededores, sería ciertamente parece que este montículo se ha construido cuidadosamente con un propósito específico en mente. ¿Qué es exactamente ese propósito es que queda por investigar en el futuro ».
El equipo de investigación fue capaz de determinar que la composición del suelo de la colina es diferente a la del suelo circundante, que apunta a una construcción artificial
Cámara subterránea y la fuente de agua
El SBRG realizó un análisis del espectro electromagnético en el sitio de la geoglifos, lo que indica una alta probabilidad de que haya un flujo de agua subterránea. Este resultado también fue apoyado por los infrasonidos y audio-magnetotelúrico (AMT) grabaciones. El agua parece estar ubicado en el centro de la colina y geoglyph, o en algún punto a lo largo de su eje mayor. Además, otros valores del espectro electromagnético obtenidos a través de grabaciones de audio-magnetotelúrico también apuntan a la posibilidad de una cámara subterránea (o varias cavidades más pequeñas). «Nuestras mediciones no permiten obtener resultados de alta precisión», escriben los investigadores, «pero más allá y análisis detallado de los valores de medición podría proporcionar una mejor indicación de la forma de ese objeto». Simbología geoglifo En la parte superior del montículo artificial, es un geoglifo de un símbolo encerrado dentro de una zanja de óvalo. Según los investigadores, el geoglifo lleva un profundo significado simbólico y puede reflejar una conexión a la realeza macedonia. Ellos escriben: En la transcripción de Macedonia de la escritura demótica el símbolo geoglifos representa al dios Se, el que todo lo ve y todo deidad sostenimiento de Macedonia. Se fue el hijo primogénito de la Gran Madre y el Dios Supremo de los antiguos macedonios que creó todo el Universo. Por lo tanto, Se fue llamado también el primero. El Supremo Creador y la Gran Madre también han creado Macedonia y encarnar en los personajes del rey y la reina de Macedonia. Esta teología es completamente en línea con las escuelas de misterios dionisíacos a la que pertenecieron Olimpia, madre de Alejandro Magno, que se menciona por Plutarco en su texto «La vida de Alejandro».
El símbolo misterioso encontró en la cima de la colina artificial en Kanda.
Alineación astronómica El equipo de investigación encontró que el geoglifo está alineado a la constelación de Casiopea, que lleva el nombre de la reina Casiopea en la mitología griega, que se jactaban de su belleza incomparable. «El símbolo en cuestión se ajusta a la constelación de Casiopea que en la mitología que se conoce como la Reina del Cielo, la Gran Madre y madre de Andrómeda, que se convierte en la esposa de el salvador Perseo», escriben los investigadores. «La importancia de Perseo en la mitología de Macedonia no puede ser sobrestimada. Este nombre aparece en la dinastía real: el último rey macedonio era Perseo. Hay numerosas monedas de la menta real macedonia con las representaciones de la mítica Perseo que parece haber sido el «yo superior» de los reyes macedonios «. Curiosamente,
la constelación de Casiopea se encuentra justo al norte y se encuentra en la vertical del geoglifo en el cenit cielo al amanecer en 21/22 de julio (la fecha de nacimiento de Alejandro Magno). Casiopea hace un círculo completo alrededor de Polaris (la estrella polar) todos los días y su alineamiento vertical con Polaris coincide con la salida del sol en el día se cree que es el cumpleaños de Alejandro Magno.
«Es en este mismo amanecer que tenemos una imagen que responde exactamente a nuestro geoglifos por el cual se está formando una perfecta armonía entre el cielo y la Tierra», informan los investigadores. «La similitud es impresionante.» El hecho de que la constelación de Casiopea con Polaris refleja el geoglifo en el montículo ritual, al amanecer en la fecha en que nació Alejandro Magno, ha llevado al equipo de investigación sugiere que el montículo podría ser una tumba de alguien de su dinastía.
Espejo celestial-terrenal: Como es arriba es abajo. Geoglifo forma de huevo cósmico que refleja la imagen celestial. El momento y el simbolismo coinciden con el cumpleaños de Alejandro Magno.
Alrededores al sitio de la realeza macedonia El montículo geoglifo está situado cerca de un sitio arqueológico conocido como Bylazora, una ciudad Paeonian de la época de la antigüedad clásica temprana. Fue inicialmente creía que Bylazora, que fue excavado por primera vez en 2008, no era más que una ciudadela de la peonios, que los historiadores se conectan a ilirios, tracios, griegos, macedonios o incluso pelasgos. Sin embargo, según SBRG, los últimos hallazgos arqueológicos en Bylazora sugirieron el sitio estaba conectado a los reyes macedonios. El sitio incluye templos y edificios elaborados y se cree que es una ciudad formal de la familia real de Macedonia.
Los hallazgos fascinantes en el geoglifo de Kanda arrojan nueva luz sobre esta misteriosa construcción. Y mientras que los descubrimientos plantean más preguntas que respuestas, los investigadores creen que, en conjunto, los resultados sugieren que el montículo puede ser el lugar de enterramiento de una persona muy importante de la historia de Macedonia. Sólo el tiempo lo dirá.
Fotografía aérea de Bylazora. Crédito: SBRG
Mapa de Ranulf Higden
Mapa de Ranulf Higden
Ranulf Higden o Higdon (c. 1280 – 12 de marzo de 1364) fue un cronista inglés y un monje benedictino del monasterio de St. Werburgh en Chester.[1] Se cree que nació en el oeste de Inglaterra, tomó el voto monástico (benedictino) en Chester en 1299 y viajó por el norte y Midlands de Inglaterra, incluidos Derbyshire, Shropshire y Lancashire.
Higden fue el autor del Polychronicon, una larga crónica, una de varias obras de este tipo de historia y teología universal. Estaba basado en un plan tomado de las Escrituras y escrito para la diversión e instrucción de su sociedad. Es comúnmente llamado Polychronicon, del título más largo Ranulphi Castrensis, cognomine Higden, Polychronicon (sive Historia Polycratica) ab initio mundi usque ad mortem regis Edwardi III in septem libros dispositum. La obra está dividida en siete libros, en humilde imitación de los siete días del Génesis., y, a excepción del primer libro, es un resumen de historia general, una recopilación realizada con considerable estilo y gusto. Escrito en latín, fue traducido al inglés por Juan de Trevisa (1387) e impreso por Caxton (1480) y otros. Durante dos siglos fue una obra aprobada. Ha sido descrita como “la historia universal más exhaustiva producida en la época medieval y… el best seller de su época”.[2]
El primer libro consta de 60 capítulos y proporciona un estudio geográfico del mundo. Comienza con un prólogo y una lista de autores elaborados, cubre Asia, África y Europa y concluye con 23 capítulos que describen Inglaterra.[3] Las primeras letras de estos 60 capítulos crean un acróstico: presentem cronicam conpilavit Frater Ranulphus Cestrensis monachis.[2] Los siguientes seis libros proporcionan una historia del mundo: desde la Creación hasta Nabucodonosor (Libro 2); al nacimiento de Cristo (Libro 3); a la llegada de los sajones a Inglaterra (Libro 4); a la llegada de los daneses a Inglaterra (Libro 5); a la conquista normanda (libro 6): a la conclusión en el reinado de Eduardo III (libro 7).[3]
Un manuscrito latino de 281 folios en poder de la Biblioteca Huntington en California termina inicialmente en 1340 y se afirma que es una versión final posiblemente escrita por el propio Higden y editada por él hasta aproximadamente 1352. Perteneció a la Abadía de St. Werburg durante su vida y se mantuvo en la biblioteca monástica hasta que la abadía se disolvió en 1540[2]. El texto latino del Polychronicon nunca se imprimió antes del siglo XIX, aparte de una sección sobre la historia británica del Libro 1 que se publicó en una compilación reunida por Gale en 1691[4]. Hay más de 100 versiones de las versiones en latín o inglés publicadas antes de 1800 en bibliotecas del Reino Unido, Bélgica, Irlanda, Estados Unidos, Francia, España y la Ciudad del Vaticano[5].
Mapa del mundo en un manuscrito de finales del siglo XIV del Polychronicon de Ranulf (Biblioteca Británica).
Oriente está en la cima y Jerusalén en el centro; el Mar Rojo en la parte superior derecha está coloreado de rojo.
Parece haber gozado de considerable popularidad en el siglo XV. Era el trabajo estándar sobre historia general y se sabe que existen más de cien manuscritos. El manuscrito de Christ Church dice que Higden lo escribió hasta el año 1342; este documento se puede ver en línea.[6] El excelente manuscrito en Christ’s College, Cambridge, afirma que escribió hasta el año 1344, fecha posterior a la cual, con la omisión de dos años, Juan de Malvern, un monje de Worcester, llevó la historia hasta 1357, año en el que fecha en que termina.
Sin embargo, según un editor, la parte de Higden del trabajo no va más allá de 1326 o 1327 a más tardar, después de lo cual fue llevada a cabo por dos continuadores hasta el final. Thomas Gale, en su Hist. Brit. & c., scriptores , xv. (Oxon., 1691), publicó esa parte, en el latín original, que se remonta a 1066.
Existen tres primeras traducciones del Polychronicon El primero fue realizado por Juan de Trevisa, capellán de Lord Berkeley, en 1387, y fue impreso por Caxton en 1480; el segundo por un escritor anónimo, fue escrito entre 1432 y 1450; el tercero, basado en la versión de Trevisa, con la adición de un octavo libro, fue preparado por Caxton. Estas versiones son especialmente valiosas para ilustrar el cambio del idioma inglés durante el período que cubren.
El Polychronicon, con las continuaciones y las versiones en inglés, fue editado para la Serie Rolls (núm. 41) por Churchill Babington (vols. I. Y ii.) Y Joseph Rawson Lumby (1865-1886).[3] [7] Esta edición fue criticada negativamente por Mandell Creighton en el Eng. Hist. Rev., de octubre de 1888. Hay una traducción reciente de sus sermones por Margaret Jennings y Sally A. Wilson.[8]
Higden está enterrado en la catedral de Chester.
Dos imágenes del mapa de Ranulf Higden (en este caso, muy simplificadas, casi esquemáticas, sin contornos continentales) que se encuentran en dos manuscritos del Polychronicon del siglo XV en la Biblioteca Vaticana.
Saber más: https://blogcatedranaval.com/2019/11/12/el-mar-mediterraneo-en-el-s-xiv/
Esta página de la colección de manuscritos reales contiene la mitad derecha de un mapa del mundo. Inglaterra está en la parte inferior derecha, con fondo rojo. Catorce ciudades están representadas e identificadas, incluidas Londres, Winchester, Lincoln, Oxford, Worcester, Gloucester, Norwich, Northampton, York y Exeter. Las cabezas alrededor del mapa representan los 12 vientos que rodean el mundo.
Mapa del mundo elaborado a finales del siglo XIV por el cronista y monje inglés Ranulf Higdon.
Una posible versión anterior.
Tzintzuntzan
Tzintzuntzan
Tzintzuntzan, “Lugar de los colibríes“.
Tzintzuntzan fue la sede del poderoso Señorío Purépecha. Fundada en el siglo XIV por Tariácuri, quien unió las tribus rivales que habitaban la región del lago de Pátzcuaro en una liga tripartita conformada por Tzintzuntzan, Ihuatzio y Pátzcuaro. Desde el lugar se administró el territorio que se extendía desde la parte meridional del estado de Guanajuato, hasta el curso inferior del río Balsas en el estado de Guerrero, y desde los altos de Toluca hasta la región del lago de Chapala en Jalisco.
Resistió diversos intentos de conquista por parte aztecas, estableciendo una frontera definida y controlada. Se calcula que en su época de mayor apogeo albergó una población de 40 mil habitantes.
La zona arqueológica comprende un centro ceremonial, edificado sobre una plataforma de unos 4000 m2, tiene una rampa de acceso en el centro. Sobre la plataforma fueron construidas cinco yácatas (plataformas escalonadas que combinan un cuerpo rectangular con otro circular), que eran la base de los templos dedicados a la adoración de los dioses principales del pueblo tarasco, entre ellos Curicaueri.
Tzintzuntzan conserva un sentido religioso hasta la actualidad, el 1º de noviembre miles de personas se concentran aquí para celebrar a sus parientes fallecidos, quienes se cree vuelven del más allá.
Se localiza a poco más de 17 kilómetros de Pátzcuaro y a 100 de Morelia, a la orilla del lago. Entre los años 1200 y 1521, este pueblo fue la capital política, cultural y económica de la cultura purépecha (y de Michoacán) por muchos años antes de la llegada de los españoles, con quienes establecieron alianzas para detener la expansión azteca.
La Zona Arqueológica de Tzintzuntzan está formada por construcciones llamadas Yácatas, construcciones piramidales redondeadas edificadas sobre una gran plataforma, en donde habitaron los purépechas y que aún se pueden visitar. Abarca una extensión de más de 6 kilómetros cuadrados.
Esta zona no era solamente de templos, sino que aquí también existían casas habitaciones, tanto para los sacerdotes como los pobladores. Aunque las ruinas se encuentran bastante deterioradas, aún quedan vestigios del conocimiento sobre escritura y arquitectura de los purépechas. Estas pirámides se pueden apreciar claramente a la salida del poblado.
El convento Franciscano construido alrededor de 1570 cuenta con bellos y bien cuidados jardines coronados por olivos, además de un arco triunfal una puerta original del siglo XVI. A un costado se encuentra una capilla abierta (en donde se celebraban misas en la época de la colonia) y otra de estilo barroco, la Capilla de la Soledad, además de que varias paredes del convento están decoradas con murales.
Las Yácatas son edificios tarascos originales por su forma, más no por su técnica o monumentalidad. Su disposición es extraña, componiéndose de un cuerpo de planta circular de volúmenes superpuestos en talud, sobre el cual probablemente estuvo el templo, y otro de planta rectangular, también de volúmenes superpuestos en talud, con las escalinatas; ambos cuerpos se unen por un pasillo angosto. Los edificios están construidos con piedras superpuestas y revestidos por bloques de piedra colocados en forma de mosaicos. El grupo de Yácatas está desplantado sobre una enorme plataforma rectangular cuyos muros de contención se orientan hacia el lago de Pátzcuaro.
Yácatas en Tzintzuntzan en Michoacán En su cima había templos de madera donde ardían fuegos perpetuos
Para saber más: http://www.scielo.org.mx/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0185-12762006000200007
Mapamundi de Opicinus de Canistris
Mapamundi de Opicinus de Canistris
Diagrama con símbolos zodiacales, folio 24r. Aviñón, Francia, 1335–50. Biblioteca Apostólica Vaticana, Pal. Lat. 1993.
Opicinus de Canistris (1296-c. 1353), también conocido como Anonymous Ticinensis, fue un sacerdote, escritor, místico y cartógrafo italiano que generó una serie de escritos inusuales y diagramas cosmológicos fantásticos.123 Originalmente autobiográficos, proporcionan la mayoría de la información sobre su vida. Cuando sus obras fueron redescubiertas a principios del siglo XX, los estudiosos las consideraron de carácter “psicótico“, debido a sus reflexiones teológicas extraordinarias y diagramas esquemáticos. Los méritos de esta interpretación psicoanalítica, sin embargo, son actualmente objeto de debate.
Biografía
Norte de Italia (1296-1329)
Opicinus nació el 24 de diciembre de 1296 en Lomello, cerca de Pavía, Italia. Su familia, que era bien conocida en Pavía, apoyó activamente los güelfos contra los gibelinos.
Fue a la escuela desde los seis años. Luego estudió artes liberales y progresivamente recibió una formación enciclopédica ecléctica. Desde muy temprana edad se interesó por el dibujo. Tuvo varios empleos temporales para ayudar materialmente a su familia.
La toma de Pavía por los gibelinos el 8 de octubre de 1315 obligó a la familia de Canistris a exiliarse a Génova durante tres años. Opicinus se distanció entonces de la parte güelfista de su familia, especialmente a raíz de la muerte de su padre y uno de sus hermanos menores.
En Génova estudió teología y la Biblia con mayor profundidad y desarrolló su talento para el dibujo. Durante este periodo fue capaz de ver el primer “mapa marítimo” (erróneamente conocidos como “portulanos”). Cuando regresó a Pavía en 1318 estudió para ser sacerdote y desde 1319 elaboró tratados religiosos. Fue ordenado en Parma el 27 de febrero de 1320 y en 1323 obtuvo una parroquia modesta en Pavía (Santa Maria Capella).
Entre 1325 y 1328 cometió un delito simoníaco y fue excomulgado por el obispo de Pavía. Huyó y vagó durante varios meses, viviendo de la mendicidad.
Aviñón (1329 – circa 1353)
Cuando llegó a Aviñón en abril de 1329, donde se encontraba la corte papal, Opicinus recuperó su fuerza y una vez más persiguió sus ambiciones. El papa Juan XXII reparó en él y escribió varios tratados, entre ellos dos de carácter oportunista (De preeminentia spiritualis imperii y De laudibus).
Obtuvo un puesto de escribano en la Penitenciaría apostólica el 4 de diciembre de 1330. Sin embargo, poco después, fue encontrado por los que le habían estado persiguiendo desde los acontecimientos en Pavía. Una demanda fue presentada contra él ante la Rota. Poco se sabe acerca de la demanda, como en sus escritos, Opicinus es bastante vago acerca de su naturaleza. El 24 de enero de 1337 ganó su juicio ante la Rota.
Enfermedad y visiones
Catedral de Pavía. Aviñón, Francia; 1335–50. Biblioteca Apostólica Vaticana, Pal. Lat. 1993.
El 31 de marzo de 1334 Opicinus sufrió una grave enfermedad por la que estuvo en estado de coma durante casi dos semanas. Cuando se recuperó, descubrió que gran parte de su memoria había desaparecido, que no podía hablar y que su mano derecha era inútil.
Escribió: El 31 de marzo 1334 caí enfermo. Recibí los sacramentos y estuve cerca de la muerte durante el primer tercio del mes de abril. Cuando volví en mí encontré que mis miembros habían dejado de funcionar… Había olvidado todo y ni siquiera podía recordar cómo era el mundo fuera de nuestro dormitorio… Debido a las consecuencias de la enfermedad quedé mudo, mi mano derecha quedó incapacitada y había perdido de una manera milagrosa una gran parte de mi memoria literal.
En última instancia, Opicinus recuperó su memoria, el habla y alguna función en su mano. Atribuyó esta curación a una visión que experimentó el 15 de agosto (casualmente la fecha de la festividad de la Asunción de la Virgen).
En la noche del 15 de agosto tuve un sueño de la Virgen con el Niño en su regazo… y a través de sus méritos me devolvió no la littera (conocimiento) sino un doble espíritu. Desde el 1 de febrero de 1335 comencé a retirarme, poco a poco, del trabajo en nuestra oficina debido a la debilidad de mi mano.
Opicinus creía que su enfermedad era el resultado de pecados ocultos que habían corrompido su cuerpo. Sin embargo, interpretó su recuperación como un don espiritual que le permitió revelar la verdad espiritual.
En un trabajo espiritual, sin embargo, esta misma mano resultó ser más fuerte que antes: desde entonces ha dibujado todas estas imágenes sin ningún tipo de ayuda humana. En la actualidad mi conocimiento literal perdido es sustituido por conocimiento espiritual; mi mano derecha es débil en el trabajo mundano, pero fuerte en los esfuerzos espirituales.
Las “imágenes” que refiere son unas series complejas de mapas y diagramas esquemáticos en dos manuscritos actualmente albergados en la biblioteca del Vaticano, Palatinus 1993 y Vaticanus 6435. Para Opicinus, estos dibujos eran un medio con el que trazar las realidades espirituales que creía constituían las bases del mundo físico.
Muchos estudiosos han interpretado la enfermedad de Opicinus como psicosomática, específicamente el producto de la esquizofrenia. Sin embargo, cualquier sintomatología que pueda ser extraída de los abstrusos escritos de Opicinus parece sugerir que sufrió un derrame cerebral además de posibles episodios psicóticos.
Murió en Aviñón alrededor de 1353.
Obras
Escritos con anterioridad a 1334
Estos son tratados sin dibujos y conocidos por escritores amigos. Solo De preeminentia spiritualis imperii y De laudibus Papie han sobrevivido hasta la fecha en forma de copias.4 Su contenido es clásico.
- 1319: Liber metricus de parabolis Christi
- 1320: De decalogo mandatorum
- 1322: tratados religiosos
- 1324: Libellus dominice Passionis secundum concordantiam IIII evangelistarum
- 1329: De paupertate Christi, De virtutibus Christi, Lamentationes virginis Marie, De preeminentia spiritualis imperii
- 1330: Tractatus dominice orationis, Libellus confessionis, De laudibus Papie
- 1331: Tabula ecclesiastice hierarchie
- 1332: De septiloquio virginis Marie
- 1333: De promotionibus virginis Marie
Obra después de 1334
Opicinus es mejor conocido por los dos manuscritos que creó a raíz de su enfermedad, “BAV, Pal. lat. 1993” y “BAV, Vat. lat. 6435”. Estos dos manuscritos contienen una variedad de dibujos y escritos autobiográficos que trazan la vida y la enfermedad de Opicinus.
Manuscrito Vaticanus latinus 6435
Mapa del mundo, 1296 – 1300. Biblioteca Apostólica Vaticana, Vat. lat. 6435.
Diagrama con crucifixión. Aviñón, Francia; 1335–50. Biblioteca Apostólica Vaticana, Pal. Lat. 1993.
Opicinus escribió el Vaticanus latinus entre junio y noviembre de 1337, insertando con posterioridad addita (la última en diciembre de 1352). Este manuscrito, que sólo fue identificado en la víspera de la Segunda Guerra Mundial, fue recientemente publicado por completo y traducido por la medievalista Muriel Laharie, además de objeto de varios estudios realizados por el psiquiatra Guy Roux – una colaboración multidisciplinar esencial para examinar esta singular obra.
El Vaticanus se presenta en forma de un códice en papel de 87 folios, con solo texto escrito en la primera mitad y texto y dibujos (a menudo mapas) en la segunda. Es un documento muy denso.
Este códice es similar a un diario escrito en orden cronológico. Sin embargo, su contenido polimorfo difícil de descifrar da testimonio de la cultura enciclopédica de su autor. Opicinus utiliza todo su conocimiento para construir una identidad cósmica que aparece en numerosas formas; él es Dios, el Sol, el Papa, Europa, Aviñón, etc. Sus mapas antropomórficos en color de la zona mediterránea, precisos y curiosamente organizados, ilustran personajes “buenos” y “malos” y animales en los que se proyecta a sí mismo y a sus enemigos. El uso de símbolos, su gusto por disimular y manipular (palabras, números, espacio), y su atracción por lo obsceno y escatológico son omnipresentes y se relacionan fuertemente con temas similares que se encuentran ampliamente en la cultura medieval.
Manuscrito Palatinus latinus 1993
Opicinus comenzó el Palatinus latinus en 1336, como una secuela del Vaticano. Identificado en 1913 (por lo tanto, antes que el códice), este manuscrito fue objeto de un estudio realizado por Richard Salomon en 1939, con una edición parcial del documento y comentarios.
Con 52 grandes dibujos a color sobre pergamino (a menudo usado por ambos lados) y cubierto con notas, Palatinus utilizó y desarrolló las ideas del pecado y de la conciencia expresadas en Vaticanus, pero depende mucho menos de un formato cartográfico. Los dibujos son sumamente esquemáticos, usando figuras humanas cubiertas de círculos y elipses. Opicinus también incluyó una gran cantidad de citas bíblicas, calendarios, cartas astrales e imaginería médica.
Geoglifo ruso
Geoglifo ruso
El geoglifo ruso se refiere a un geoglifo en las laderas de las montañas Zyuratkul en la región de Chelyabinsk en Rusia.[1]
Geoglifo ruso
Esquema del geoglifo ruso
Localización: laderas de las montañas Zyuratkul, región de Chelyabinsk
Tipo: Geoglifo
Historia
Material: Roca
Periodos: Neolítico, Eneolítico
Notas del sitio
Fechas de excavación: 2011-2012
Arqueólogos: Stanislav Grigoriev
Geoglifo en la ladera del Zyuratkul. Estructura de piedra.
Descripción y descubrimiento
El geoglifo muestra los contornos precisos de un animal similar a un alce, con cuatro patas, dos astas y un hocico largo. También puede haber tenido una cola, sin embargo, ahora se ha oscurecido. Fue detectado por primera vez en 2011 por Alexander Shestakov utilizando imágenes de satélite.[cita requerida] Notificó a los investigadores que examinaron el contorno utilizando un parapente y un hidroavión. La investigación ha continuado en el sitio bajo Stanislav Grigoriev del Instituto de Historia y Arqueología de la Academia de Ciencias de Rusia. Grigoriev publicó un artículo con Nikolai Menshenin del State Center for Monument Protection sobre el descubrimiento en la revista Antiquity en la primavera de 2011.[2]
Excavación
Las excavaciones han desenterrado piedras de 4,5 metros (15 pies) de ancho, precisamente debajo del contorno a una profundidad de 30 centímetros (12 pulgadas) a 40 centímetros (16 pulgadas). Los bordes consisten en piedras grandes con un centro lleno de pequeñas. Los constructores del objeto cortaron una capa de suelo hasta obtener arcilla virgen y colocaron piedras en esta zanja.[1]
Las piedras ahora están cubiertas por una capa de pátina con un tono oscuro. Antes eran más livianos y eran perfectamente visibles desde la cresta debido al enorme tamaño del dibujo. Tiene un ancho de 195 metros (640 pies), una longitud de 218 metros (715 pies) y una diagonal de 275 metros (902 pies). Las excavaciones en el verano de 2012 han revelado pequeñas paredes y restos de lo que se cree que son pasillos en las áreas alrededor de la pezuña y el hocico del animal. Grigoriev comentó que “la pezuña está hecha de pequeñas piedras trituradas y arcilla. Me parece que había muros muy bajos y pasajes estrechos entre ellos. La misma situación en la zona de un hocico: piedras trituradas y arcilla, cuatro pequeños muros anchos y tres pasajes”. Se cree que el geolifo fue creado por una ” cultura megalítica” que operaba en el área durante el pasado y estaba conectado con otros megalitos en los Urales y en la isla Vera. En el período de su creación, la capa de suelo era de solo 10 centímetros (3,9 pulgadas), y hoy es de 40 centímetros (16 pulgadas) a 50 centímetros (20 pulgadas). [1]
Tener una cita
Grigoriev ha encontrado más de cuarenta herramientas de piedra que se asemejan a picos durante excavaciones recientes que Grigoriev sugiere que muestran un estilo de reducción lítica que data de los períodos neolítico o calcolítico entre 4000 y 2000 a. C. Se espera obtener una mayor precisión con respecto a la datación del geoglifo a partir de un estudio en curso que utiliza análisis de núcleos de polen.[1] Esta datación sugerida situaría la construcción del geoglifo de 900 pies (270 m) muchos siglos antes que la de las líneas de Nazca en Perú, los geoglifos de Blythe en California y varios en Inglaterra, convirtiéndolo en uno de los ejemplos más antiguos de land art., en el mundo.[1] [3]
El Geoglifo de Rusia puede ser anterior a las líneas de Nazca en Perú
Un geoglifo enorme con la forma de un alce o un ciervo descubierto en Rusia puede ser anterior a las famosas líneas de Nazca de Perú en miles de años. La estructura de piedra en forma de animal, que se encuentra cerca del lago Zjuratkul en los Montes Urales, en el norte de Kazajstán, tiene un hocico alargado, cuatro patas y dos cuernos.
El estilo de trabajo lítico astillado de la piedra se usó en un artefacto que data del Neolítico y Eneolítico (sexto al tercer milenio aC). Si la fecha es correcta, esto haría al geoglifo mucho más antiguo que las líneas de Nazca de Perú. El geoglifo está situado en la ladera de Zjuratkul Ridge, cerca del lago del mismo nombre, en el Parque Nacional Zjuratkul (coordenadas: 54° 56’33″N, 59° 11’32″E).
El área del geoglifo es atravesada por una pista de excursión que conduce a la parte superior de la cresta que domina el entorno. Los investigadores enfatizan que hay que hacer más trabajo de datación para verificar; sin embargo, si la evidencia se sostiene, el geoglifo gigante, junto con los megalitos, se construyeron miles de años antes de las líneas de Nazca de Perú, un testimonio de la destreza en construcción de la cultura prehistórica antigua en los Montes Urales.
Según la investigación científica, los instrumentos encontrados cerca del símbolo indican que niños trabajaban asiduamente en el geoglifo junto con los adultos, ya que algunos instrumentos hallados fueron fabricados especialmente para que cupieran en las manos de menores. Vista desde lo alto, la enorme formación tiene aspecto de un animal parecido a un alce con cuatro patas, astas y hocico.
“Al analizar los instrumentos encontrados, cuyo tamaño varía desde los 17 centímetros y 3 kilos de peso hasta 2 los centímetros, asumimos que los instrumentos fueron usados por adultos y también por niños”, afirma Stanislav Grigoryev, que encabeza la investigación del Instituto de Historia y Arqueología de Cheliabinsk (Rusia). Según el investigador “los niños no trabajaban en el geoglifo como esclavos sino que participaban en su creación para aprender los valores de la vida y unirse a algo importante para toda la población”.
Entre los hallazgos de las excavaciones se encuentran alrededor de 40 herramientas de piedra, hechas de cuarcita, que se encuentran en la superficie de la estructura. La mayoría de ellos son herramientas similares a picos, llamadas muelles, útiles para cavar y cortar. “Tal vez se utilizaron para extraer arcilla”, escribe en el correo electrónico.
El estilo de trabajo en piedra llamado astillado lítico usado en un artefacto lo lleva al Neolítico y Eneolítico (sexto a tercer milenio a. C.), aunque Grigoriev dice que la tecnología es más típica del Eneolítico, entre el cuarto y tercer milenio a. C.
Si esa fecha es correcta, el geoglifo sería mucho más antiguo que las Líneas de Nazca en Perú, la primera de las cuales se creó alrededor del año 500 a. Grigor agregó que los estudios actuales sobre el polen antiguo en el sitio ayudarán a reducir la edad. [Galería: fotos aéreas revelan misteriosas estructuras de piedra]
En el artículo de la revista Antiquity, Grigoriev y Menshenin señalan que los estudios paleozoológicos muestran que el paisaje en los Urales del sur soportaba menos árboles en el Eneolítico, con un crecimiento del bosque que no aparece hasta hace unos 2.500 años. “Esto significa que había paisajes abiertos en la Edad del Eneolítico y del Bronce, que permitieron la creación de la figura de la colina”, escriben.
Una cultura megalítica.
Los investigadores dicen que este geoglifo puede haber sido construido por una “cultura megalítica” en la región que creó monumentos de piedra en tiempos prehistóricos.
“[M] se han localizado todos los sitios megalíticos con características en común con los megalitos europeos: se conocen unos 300, pero aún no se han estudiado en detalle”, escribe Grigoriev y Menshenin en el artículo de Antiquity. Entre estos megalitos hay numerosos “menhires”, grandes piedras erguidas en posición vertical.
Los complejos megalíticos más espectaculares se encuentran en la relativamente pequeña isla de Vera, ubicada en el lago Turgoyak, a unos 60 kilómetros al noreste de los geoglifos.
Grigoriev y Julia Vasina, de la Universidad Estatal del Sur de Ural, describieron los megalitos de la Isla Vera en un artículo de 2010, señalando que la parte sobreviviente de un monumento, el megalito dos, estaba cubierta por un montículo y apoyaba una galería y una cámara cuadrada. Otro monumento, el megalito, está cortado en la roca de fondo y cubierto por un montículo que consiste en piedras, arena marrón y mucha hierba. Tiene más de 60 pies (19 metros) de largo y 20 pies (6 metros) de ancho. Contiene tres cámaras, una de las cuales tiene “esculturas en bajorrelieve” en forma de animales, probablemente un toro y un lobo.
Las herramientas de piedra y la cerámica encontradas en los sitios megalíticos datan de entre el período Eneolítico y la Edad de Hierro temprana, hace aproximadamente 3,000 años. Los investigadores enfatizan que se debe hacer más trabajo de citas para verificar; sin embargo, si la evidencia es válida, los geoglifos gigantes, junto con los megalitos, se construyeron milenios antes de las Líneas de Nazca en Perú, un testimonio de la destreza de la construcción de una antigua cultura prehistórica en los Montes Urales.
El “mapa del Astrólogo”
El “mapa del Astrólogo”.
Se conoce como “Mapa del Astrólogo” un curioso mapa, anónimo, elaborado en algún lugar de Egipto, en fecha coetánea o posterior a Ptolomeo, aunque muy discutida. Incluimos este mapa en por comprender elementos geográficos junto a otros astrológicos. Se conoce su existencia por dos tipos de fuentes.
En primer lugar, aparece en nueve de las doce copias que se conservan de unos escolios anónimos a los Comentarios de Teon de Alejandría a las tablas astronómicas del Almagesto ptolemaico; y en segundo lugar, aparece también en tres copias medievales (S. XV a XVII) de un antiguo compendio de textos astrológicos, en griego y árabe, con tablas, diagramas y dibujos, uno de los cuales es el mapa. En todos ellos, el mapa es muy parecido, casi idéntico, lo que permite afirmar que los ejemplares que han llegado hasta nosotros son fiel reproducción del original, lo que a su vez significa que no obstante su sencillez, poco más que un bosquejo, es el mapa de confección griega más antiguo que conocemos, pues todos lo demás son como hemos dicho, reconstrucciones más o menos fiables.
De acuerdo con este contexto el mapa debe ser interpretado, quizá, como un instrumento destinado a la docencia, y de ahí su carácter esquemático, y comprensivo tanto del cosmos como de la Tierra. En este sentido, Edson y Savage-Smith entienden que “el propósito del mapa era orientar al usuario sobre su lugar en el mundo, tanto geográfico como cosmológico. Esta orientación era la finalidad de la Astrología, que ligaba los sucesos de la Tierra con los movimientos de los astros”. Otros autores estiman, sin embargo, que no hay que descartar que los elementos geográficos hayan sido añadidos con posterioridad a un mapa en origen únicamente astrológico.
MS Marsh 42, Oxford
La mención en el mapa a varios lugares de Egipto y la preeminencia del símbolo romboide que lo representa, así como la omisión del Mediterráneo, ha inducido a creer que el mapa original fue confeccionado en ese país, pero la época de su elaboración es discutida. Sin duda es anterior a los textos y compendios a los que se adjuntó, pero se ha situado, según los autores, desde el siglo II hasta el siglo VI. Para datarlo, se han fijado en los componentes del mapa. Por ejemplo, la mención de varios lugares de Egipto mencionados en la Geographia de Ptolomeo induce a considerarlo coetáneo o posterior a éste. A su vez, la mención de Hierasycaminus, que era una colonia romana en la frontera de Egipto, abandonada en 298, sugiere que no debe ser muy posterior a esta fecha. Neugebauer lo sitúa en el siglo II, pues la inclusión de elementos “paganos”, como el inframundo situado en el hemisferio sur, induce a creer que es de factura precristiana. J. Christian estima que puede ser incluso del siglo I. El autor que lo data más tardíamente es Dilke. Estima que debe ser del siglo V o VI, pues la vaga referencia al “Bajo Egipto” (Kato Choras) y la omisión del Mediterráneo y Alejandría indica que su autor radica en el Alto Egipto en una época ya desconectada de las enseñanzas de Alejandría. También Edson y Savage-Smith lo datan en ese periodo.
Mapa del Astrólogo. Esquema gráfico.
El mapa es una curiosa composición, que comprende no solo el mundo habitado sino también la esfera celestial, la rosa de los vientos y el inframundo. Tiene forma redonda, conectando con ello con las antiguas creencias. Está dividido en las clásicas zonas o climas, dos templadas, dos tórridas y dos frígidas, separadas por el ecuador y los trópicos. En el mundo terrenal se indican varios países, con Egipto en forma preeminente, representado en un destacado romboide en el cuadrante superior izquierda, dividido por el trópico de Cáncer. En la parte superior se sitúan el Bajo Egipto y Heptanomia, y en la parte inferior, Hyerasycaminus, Syene y Meroe. Todas estas localidades figuran en la Geographia de Ptolomeo con sus respectivas coordenadas. A la derecha de Egipto se sitúan Persia y el mar Eritreo (Arábigo) dentro de una semicircunferencia, y el océano Índico dentro de un triángulo. A la izquierda de Egipto, Libia y Etiopía, representando el resto del continente africano.
Un anillo, con indicación de la dirección de los vientos, rodea el mapa, representando la esfera celestial o, quizá, un océano circundante. Un línea o meridiano central discurre entre los Polos, y la línea ecuatorial divide los hemisferios. La línea correspondiente a la eclíptica atraviesa el ecuador oblicuamente. Bajo el Ecuador hay un “ardiente mar innavegable”, y más al sur se halla el “contramundo”, en zona cálida pero inhabitada. De sus mares parten el Río del Olvido y el Río del Fuego, tributarios del Río de la Muerte, que trazan un círculo (único en Marsh 42, doble en MS Phill 1479 y MS Barocci 94), creando la imagen y sensación de un agujero que desciende al inframundo.
Resulta desconcertante la expresión de que “la región intermedia, entre el trópico de invierno y el círculo antártico está en latitud 40 estadios”. Se ha discutido mucho su interpretación. Neugebauer estima que la palabra “mu” (40) debe interpretarse como una abreviación de “murioi”, que significa
10.000. Otros entienden que es un error de los primeros copistas al copiar el número o que debe leerse grados en lugar de estadios, indicando la distancia angular entre el trópico de Capricornio y el círculo antártico.
Líneas de Nazca 2
Líneas de Nazca 2
Hallan decenas de nuevas líneas y figuras en Nazca, Perú. Abril de 2018.
Son más antiguos que los más famosos y entre otras figuras, hay animales y figuras humanas.
Un grupo de arqueólogos peruanos, en colaboración con National Geographic, han hallado decenas (más de 50) de nuevas líneas y dibujos cerca de Nazca, Perú, zona muy famosa por los gigantescos geoglifos que sólo se pueden ver desde el aire. Las nuevas líneas, informa BBC, están a unos 50 km de las líneas originales, si bien se consideran más antiguas que las más conocidas. Fueron diseñadas por la cultura paraca, hace más de 2.700 años. Las imágenes se descubrieron gracias a imágenes vía satélite, escaneos 3D y fotos tomadas por drones. Estos nuevos dibujos incluyen figuras humanas y animales asociadas a ellas, como monos. Otra novedad de estas líneas es que sí eran visibles desde abajo, ya que están situadas en laderas de montaña, mientras que las de Nazca están en un llano. Los arqueólogos creen que aún hay muchas líneas y dibujos por descubrir.
Si bien algunas de las figuras habrían sido dibujadas por miembros de la cultura Nazca, que habitó en la región entre el 200 y el 700 de nuestra era, muchas pertenecerían a otros pueblos. Hay indicios de que las culturas Paracas y Topará, previas a la Nazca, podrían haberlas tallado entre 500 y el 200 a.C.
Las tomas aéreas permitieron encontrar nuevos dibujos
“Esto significa que es una tradición de más de mil años que precede a los famosos geoglifos de la cultura Nazca, lo que abre la puerta a nuevas hipótesis sobre su función y significado”, afirmó a Nat Geo el arqueólogo del Ministerio de Cultura de Perú, Johny Isla.
Las nuevas imágenes tienen diferencias con las ya conocidas. La más importante es que no son todas líneas, círculos y rectángulos, sino que hay dibujos que representan figuras concretas, como personas y animales.
“La mayoría son guerreros”, dijo el arqueólogo peruano Luis Jaime Castillo Butters, que participó de los descubrimientos. “Estos podían ser vistos desde cierta distancia. Pero, con el tiempo, fueron borrados por completo”.
Photo: Luis Jaime Castillo (National Geographic)
Las enigmáticas líneas de Nazca acaban de ver súbitamente ampliado su catálogo de maravillas. Arqueólogos del Ministerio de Cultura y la Universidad Pontificia de Perú acaban de encontrar más de 50 nuevos dibujos en la región, y son significativamente más antiguos que los que se conocían hasta ahora.
¿Cómo es posible que más de 50 nuevos geoglifos hayan pasado desapercibidos hasta ahora? La razón es la misma que la que mantuvo muchas de las líneas de Nazca ocultas hasta que llegó la era de la aviación. La mayor parte son invisibles desde el suelo.
La antigua cultura Nazca dibujó estas figuras retirando cuidadosamente las rocas rojizas del suelo del desierto para dejar al descubierto el terreno más claro bajo ellas. Cómo llegaron a dibujarlas sin poder verlas desde el aire es aún un misterio.
El caso es que después de que una protesta de Greenpeace dañara parcialmente una de estas líneas al pisotearla, el Gobierno de Perú encargó a los arqueólogos Johnny Isla y Luis Jaime Castillo la búsqueda y preservación de más geoglifos en el desierto entre las localidades de Nazca y Palpa.
Para el trabajo, ambos investigadores se pusieron de acuerdo con su colega estadounidense Sarah Parcak, de la iniciativa National Geographic GlobalXplorer y pusieron en marcha un programa de estudio colectivo. Cientos de investigadores de todo el mundo analizaron fotos de satélite de la zona en busca de posibles indicios de geoglifos. Los candidatos más prometedores eran examinados sobre el terreno por el propio Castillo y su equipo.
Los nuevos glifos ni siquiera están aún registrados como parte del patrimonio de la UNESCO, pero por fortuna no corren peligro. De hecho, su hallazgo permitirá mantenerlos alejados de proyectos urbanísticos o de carreteras. [National Geographic vía Science Alert]
Los geoglifos se presume que fueron mapas estelares, calendarios agrícolas o dibujos sagrados de culturas preincaica.
Una de las imágenes más recientes capturada por un dron muestra varias líneas rectas sin un patrón discernible, que probablemente se hicieron en diferentes momentos y para diferentes propósitos, según difundió National Geographic. Ellos financiaron la investigación.
Los especialistas consideran que las líneas recién descubiertas pertenecen a la cultura Nazca, que dominó el área desde el 200 a.C. hasta el 700 d.C.
Sin embargo creen que algunas de ellas fueron realizadas por las culturas Paracas y Topará entre 500 a.C. y 200 d.C.
Foto: DPA / Genry Bautista Linares
Foto: DPA / Genry Bautista Linares
Las enigmáticas líneas de Nazca, grabadas en el desierto del sur de Perú hace más de un milenio, siguen capturando nuestra imaginación. Más de mil geoglifos (literalmente, «dibujos en el suelo») se extienden sobre el suelo arenoso de la provincia de Nazca, los restos de prácticas rituales poco entendidas que podrían haber estado conectadas a la lluvia, fuente de vida.
«Esto significa que es una tradición de más de mil años que precede a los famosos geoglifos de la cultura nazca, lo que abre la puerta a nuevas hipótesis sobre su función y su significado», afirma el ministro de Cultura peruano y arqueólogo Johny Isla, director de restauración y protección de las líneas de Nazca.
Irónicamente, el descubrimiento de los nuevos geoglifos solo ha sido posible por las amenazas a las líneas de Nazca ya conocidas.
En diciembre de 2014, el grupo medioambiental Greenpeace celebró una protesta a escasos metros del famoso «colibrí» de Nazca, dañando la zona. Tras la furia posterior, Perú recibió una subvención de Estados Unidos para contratar a Isla y a su equipo de restauración.
El trabajo de Isla es muy difícil, y lo es todavía más por la falta de mapas. De los casi 100.000 yacimientos arqueológicos en Perú, el colega de Isla, Castillo, dice que solo unos 5.000 se han documentado debidamente sobre el terreno. Desde el aire se han cartografiado aún menos.
Los antiguos peruanos crearon geoglifos como las líneas de Nazca colocando piedras para definir los bordes de las líneas y, a continuación, raspando la capa superior de tierra entre los bordes para revelar el suelo de un color más claro.
Castillo, profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú y exviceministro de patrimonio cultural, ha defendido durante mucho tiempo el empleo de drones y otras técnicas de cartografía aérea para catalogar los yacimientos arqueológicos. Ahora, Isla y Castillo tienen muchos más datos con los que trabajar gracias a la exploradora de National Geographic y «arqueóloga espacial» Sarah Parcak.
Tras obtener el Premio TED en 2016, Parcak fundó la iniciativa GlobalXplorer, que forma a científicos ciudadanos para analizar imágenes por satélite en busca de yacimientos arqueológicos e indicios de saqueos. El primer proyecto de esta plataforma invitó a voluntarios a sacar fotos por satélite de Perú.
«Cuando pensamos en países a los que ir… tenía que ser un país cuya importancia fuera conocida por todos en el mundo, donde el Ministerio de Cultura estuviera abierto a nuevas tecnologías y donde la mayoría de los yacimientos estuvieran al aire libre y fueran medianamente fáciles de detectar», afirma Parcak, arqueóloga en la Universidad de Alabama en Birmingham. «Perú encajaba a la perfección».
Ocultas a plena vista
Una vez los voluntarios de GlobalXplorer señalaron objetivos potenciales en los datos por satélite que pudieran ser yacimientos arqueológicos o indicios de saqueo, Parcak proporcionó las ubicaciones a los arqueólogos peruanos. Con el apoyo de la Sustainable Preservation Initiative, Castillo y tres de sus estudiantes se embarcaron en una expedición de verificación sobre el terreno financiada por la National Geographic Society.
Cuando el equipo de Castillo visitó las provincias de Nazca y Palpa en diciembre de 2017, no descubrió demasiadas pruebas de saqueos recientes en las ubicaciones candidatas de GlobalXplorer. En lugar de eso, descubrieron lugares expoliados hace décadas e invasiones de tierras potenciadas por el aumento de las minas de oro ilegales en la región.
Pero cuando los investigadores fotografiaron los yacimientos desde arriba empleando drones, descubrieron algo nuevo e inesperado. Las imágenes en alta resolución contenían indicios de docenas de geoglifos antiguos, grabados en la corteza desértica.
¿Cómo podían estar escondidos tantos geoglifos a plena vista? Con el paso del tiempo, muchas de las líneas y figuras han quedado reducidas a tenues depresiones en el suelo, solo visibles en escáneres en 3D del terreno sacados mediante la vista de pájaro proporcionada por los drones. Y pese a la impresionante capacidad de seguimiento de los satélites, no pueden verlo todo.
El satélite más potente que usa GlobalXplorer puede ver un objeto de 30 centímetros de ancho desde 616 kilómetros sobre la superficie terrestre. Es el equivalente a ver un solo pelo humano desde una distancia de más de 200 metros. Pero las líneas que trazan los nuevos geoglifos son de escasos centímetros de ancho, demasiado finas para verse desde el espacio.
En cambio, los drones que vuelan bajo y operan a altitudes de 60 metros o menos pueden ver objetos de menos de 1,2 centímetros de ancho. «La resolución [de la cámara dron] es increíblemente alta», afirma Castillo.
Más por descubrir, más por proteger
Ahora que los investigadores han documentado las nuevas líneas, están ansiosos por protegerlas. Los nuevos geoglifos se encuentran dentro del lugar Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO que incluye las líneas de Nazca y de Palpa, y según Isla, no corren un peligro inmediato.
Sin embargo, las nuevas líneas todavía deben registrarse en el Ministerio de Cultura peruano. El codescubridor de las líneas, Fabrizio Serván, estudiante de la Pontificia Universidad Católica del Perú, dice que actualmente se están esbozando los dibujos y los mapas necesarios para ello.
Quizá las líneas tengan compañía dentro de poco. Los usuarios de GlobalXplorers han señalado cientos de nuevos sitios potenciales que los arqueólogos peruanos verificarán en otoño e invierno.
«Los datos y la información obtenidos con el proyecto GlobalXplorer son extraordinarios en calidad y cantidad, y sobre todo en un periodo de tiempo relativamente corto», afirma Isla. «Esto nos coloca a la vanguardia en el registro de yacimientos arqueológicos y de geoglifos en particular».
«Damos los datos a expertos locales: es su patrimonio cultural, ellos son los interesados», afirma Parcak. «Estamos proporcionando un recurso».
En el futuro, Parcak y Castillo afirman que los datos de GlobalXplorer pueden ayudar a proteger los yacimientos arqueológicos frente a la invasión rural y urbana no planificada que, además del saqueo y del camionero ocasional, es sin duda la mayor amenaza a la que se enfrentan los geoglifos de Perú.
Castillo describe la invasión actual como «tráfico de tierra»: una sofisticada red dentro de Perú para falsificar escrituras y construir casas ilegales, borrando en el proceso el patrimonio cultural del país.
«No luchamos contra saqueadores armados con palas, que huyen en cuanto damos la voz de alarma; luchamos contra un ejército de abogados», afirma. «Es una batalla constante, por eso el trabajo que realizamos —documentación de los sitios arqueológicos, georreferenciación— es la mejor protección que podemos proporcionar a los yacimientos».
Descubren un nuevo geoglifo en el desierto de Nazca
El geoglifo, de más de 2.000 años de antigüedad, podría representar un animal con la lengua larga
Un nuevo geoglifo de unos treinta metros de largo, que podría representar un animal con la lengua larga, ha sido hallado en la Pampa de Majuelos, en el departamento de Ica, al suroeste de Perú, según informa a este National Geographic Masato Sakai, de la Universidad de Yamagata (Japón), quien dirige las investigaciones en el desierto peruano de Nazca junto con Jorge Olano. La parte izquierda de la figura presenta una cabeza con una lengua larga, mientras que la parte derecha, con manchas y salientes, podría corresponder al cuerpo y las patas. “El diseño de la figura no parece ser de tipo realista, sino imaginario“, sostiene Sakai.
En la parte izquierda se distingue la cabeza y en la derecha el cuerpo y las patas
Las Líneas de Nazca fueron trazadas en el suelo para que fueran vistas desde el cielo por los dioses ancestrales de Perú. Para construir el geoglifo recientemente hallado en la Pampa de Majuelos se extrajeron piedras y se acumularon formando un bajorrelieve. “Esta técnica es característica de los geoglifos de la fase Paracas Tardío”, sostiene Sakai. Tienen, por tanto, entre 2.000 y 2.500 años de antigüedad, pero la fecha en que fueron creadas estas figuras misteriosas siempre es controvertida. “En 2011 se descubrieron otros geoglifos en la misma zona que representan dos figuras antropomorfas en una escena de decapitación. En medio hay un camino antiguo que se dirige a Cahuachi, por lo que ambos geoglifos podrían estar relacionados con el camino de peregrinación hacia este centro ceremonial”, concluye.
Cabeza con lengua larga
La figura es imprecisa pero se puede distinguir una cabeza con una lengua larga y un cuerpo con patas.
Foto: Masato Sakai, Universidad de Yamagata, Japón
Reconstrucción de la figura. La parte izquierda de la figura presenta una cabeza con una lengua larga, mientras que la parte derecha, con manchas y salientes, podría corresponder al cuerpo y las patas.
El último geoglifo ha sido descubierto en Pampa de Majuelos, en el departamento de Ica, al suroeste de Perú, muy cerca de Nazca.
Angelino Dulcert
Angelino Dulcert
Nacimiento::Siglo XIVjuliano Palma de Mallorca (Reino de Aragón)
Fallecimiento: Siglo XIV
Ocupación: Cartógrafo
Angelino Dulcert, también referido como Angel Dolcet o Angelino Dalorto fue un cartógrafo mallorquín del siglo XIV, autor de los más antiguos mapas portulanos de la llamada “escuela mallorquina“; es autor del primer ejemplar conocido y atribuido a dicha escuela, el portulano de 1339.
Existen tres cartas náuticas, dos firmadas y una anónima, que pueden atribuirse a la misma persona, aunque aparece con distintos nombres, que han sido leídos o transcritos de distinta forma, dado que las últimas letras son casi ilegibles. Por un lado, Angelino Dulcert (o Dulcet, Dulceti, Dulceto y Dulceri), y por otro, Angelino Dalorto. El nombre de Dalorto se encuentra en la primera carta, de 1330, que no indica el lugar de su composición, y el nombre de Dulcert (o sus variantes) en la segunda, de 1339, que indica haber sido hecha en Mallorca. La similitud entre ambas cartas y la tercera, anónima, las agrupa como obras del mismo autor, aunque su filiación ha originado una controversia sobre su origen italiano o mallorquín que ha durado muchas décadas. La controversia se centró, fundamentalmente, en las deducciones que se obtienen del uso de la toponimia y de otros rasgos y elementos de las cartas, como el colorido o las banderas, pero no ha podido evitar las influencias nacionalistas, dado que la cuestión está ligada al origen genovés o mallorquín de las cartas náuticas.
Carta de Angelino Dulceti de 1330. 106 x 66 cm.
Las pruebas apuntan a que era mallorquín, tanto su estilo, que es 100 % de la escuela mallorquina,1 como ciertos elementos de sus mapas que se encuentran en las cartas mallorquinas y en cambio no están en las cartas genovesas de la misma época, pero a pesar de estas evidencias, todavía hay autores que mantienen que podría ser originario de Génova, de nombre Dalorto,2 habiendo emigrado posteriormente a Mallorca.34
La primera de sus cartas fechadas es la de 1330 (Que se conserva en la colección del Príncipe Corsini en Florencia, donde fue descubierta a finales del siglo XIX. Está fechada en marzo del año indicado en números romanos, pero de forma confusa, que unos interpretaron como MCCCXXV (1325) y otros como MCCCXXX (1330). Pero Pujades ha determinado con argumentación paleográfica que debe ser 1330, que es la fecha actualmente aceptada.
Portulano de 1339
Carta portulana de Angelino Dulceti de 1339
Está fechado en Palma de Mallorca el 1339. Tiene notas y leyendas escritas en latín, y se caracteriza porque representa aspectos desconocidos a las obras contemporáneas producidas en Génova y Venecia (El rey de Malí, las Canarias descubiertas en 1312, una isla con nombre Antil y otra isla llamada Brasil), y tiene en cambio el mar Rojo “pintado de rojo” y la forma de representar las montañas, aspectos típicos de la escuela mallorquina.12
Este mapa también intenta representar la Europa del Norte, e incluye información relativa a África, sin centrarse sólo en las representaciones relativas al Mediterráneo que caracterizan las obras de la época. Se distingue además por ser el primer portulano que identifica la isla de Lanzarote (la más oriental del archipiélago Canario), como la isla de Lanzarotus Marocelus, una referencia al navegante genovés Lanceloto Malocello.
El portulano está dibujado en dos piezas de pergamino manuscritas y unidas en una sola pieza, con unas dimensiones de 750 × 1020 mm. Se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia en París.5
Hay otro portulano muy similar, dibujado entre los años 1325 y 1330, que se atribuye también a Angelino Dulcert. Tiene el más puro estilo de la escuela mallorquina,1 pero, de nuevo, hay algunos que dudan si fue dibujado en Mallorca o en Génova, ya que no está especificado.6
La tercera carta fue descubierta con posterioridad, ya en el siglo XX, y se conserva en la British Library (Add. Ms 25691). Es una carta anónima, pero dada su semejanza con las anteriores, no se duda de que procede del mismo autor. Su datación es discutida. Heinrich Winter mantiene que es anterior a las otras dos porque es la primera en situar la bandera de Aragón en Sicilia, que fue conquistada en 1282, pero no en Cerdeña, que fue conquistada en 1324, donde sí aparece en la carta de 1330, por lo que la de la British Library debe ser anterior a ésta. Esta opinión ha sido rechazada por otros autores, en especial por Giuseppe Caraci, y también por otros posteriores, como Gerald Crone, Tony Campbell y Ramón Pujades, pues las conclusiones obtenidas de emplazamiento de banderas nunca pueden considerarse definitivas, y en cambio, del análisis de la evolución de la toponimia se deduce una datación posterior, entre 1339 y 1350, probablemente 1340.
Carta atribuida a Angelino Dulceti. Add. Ms 25691
Estas son las primeras cartas mallorquinas. No puede decirse que sean una creación puramente mallorquina, no solo por el probable origen y formación genovesa de Dulceti, sino porque, como hemos indicado anteriormente, todas las cartas son en realidad resultado de la utilización de otras anteriores, copias unas de otras a las que se van añadiendo nuevos datos en la búsqueda de un constante perfeccionamiento. Pero es indudable que las cartas de Dulceti son innovadoras de un estilo que se convertirá en el llamado estilo mallorquín, consistente en la inclusión de contenido geográfico y político en el interior de los continentes.
La cartografía de Dulceti es, en conclusión, la iniciadora del llamado estilo mallorquín, que agrupó a numerosos cartógrafos trabajando en Mallorca, y un claro precedente del Atlas Catalán de 1375. Dice Tony Campbell que en materia de decoración, lo más razonable es considerar que la obra genovesa (aun siendo de origen más antiguo) es una imitación o continuación de la obra mallorquina. Como dice Monique Pelletier, la carta de 1339 constituye, junto con las otras dos del mismo autor, un conjunto que anuncia las obras maestras de la cartografía mallorquina. Su originalidad proviene de un nuevo estilo y de un contenido que introduce al lector en el interior de los países. Se combinan los circuitos marítimos con los terrestres, de modo que su lectura no puede hacerse sin una evocación de los circuitos económicos que existían en el Mediterráneo a principios del siglo XIV.
LAURA JURADO Palma
Aquel día de 1885 los telediarios habrían abierto con su nombre de haberlos habido. Un hallazgo en el archivo del príncipe Tomás Corsini de Florencia ponía patas arriba la historia de la cartografía. Una carta, firmada en 1339, que adelantaba en casi cuatro décadas la que hasta entonces se había considerado la primera. Su autor, un grabador de la Escuela Mallorquina: Angelino Dulcert.
Al capitán, escritor e historiador zamorano Cesáreo Fernández Duro, le tocó hacer de corresponsal por encargo del responsable de la Biblioteca Nacional de París. Suya era la primicia pero también, la falta de datos con la que completar aquel maravilloso titular. «Era el portulano más antiguo que se conoce firmado y fechado en Mallorca», explica el matemático y experto en Historia de la ciencia, Ernesto García Camarero.
Según el corresponsal amateur, la carta estaba «en admirable estado de conservación», salvo un «desgarrón» entre el Mar Rojo y la Península Arábiga. «Casi todas las inscripciones se leen fácilmente; no está sucia, ni manchada y ni siquiera ha adquirido color amarillento», detallaba. Un portulano dibujado en dos piezas de pergamino manuscritas unidas, con unas dimensiones totales de 750 por 1.020 milímetros. Aún hoy se conserva en la Biblioteca francesa.
Hasta entonces, el Atlas catalán de 1375 -atribuido a Los Cresques- se consideraba la carta náutica más antigua. El hecho de que la recién descubierta llevara fecha, 1339, hizo que el título de pionero pasara pronto a quien la autografiaba: Angelino Dulcert. «Pero aunque […] tiene fecha y firma, nada se sabe de la vida de sus autores», se lamentaba Fernández Duro.
«Los cartógrafos eran gente socialmente oscura», asegura García Camarero en el artículo La escuela cartográfica de Mallorca. «Eran artesanos que trabajaban en talleres establecidos en los puertos, en los que también se fabricaban otros instrumentos náuticos», añade. Su obra y la lengua que en ella utilizara, en este caso el latín, eran las únicas pistas sobre su autor.
Las pruebas apuntan a que Dulcert era mallorquín. Su estilo coincide al 100% con el de la escuela cartográfica de la Isla, y en su mapa aparecen elementos que sólo se encuentran en las cartas elaboradas aquí y no en las genovesas de la misma época. Entre ellas, el Mar Rojo pintado de rojo y una particular forma de representar las montañas.
«El inicio de la ciencia y la tecnología marinas en España se remonta a la Baja Edad Media y está ligado a la necesidad de disponer de cartas náuticas que facilitasen la navegación por los distintos reinos marítimos», señala el experto. En general, todos los portulanos tenían el Mediterráneo como zona principal, pero incluían también el Mar Rojo, el Mar Negro, una parte del océano Atlántico y la costa noroccidental de África.
Pero Angelino Dulcert era pionero no sólo por una cuestión temporal, sino también por la introducción en su mapa de aspectos hasta entonces ausentes en otras contemporáneas. Su carta se extendía, también, hacia Europa del Norte -retratando la Península Escandinava- y era la primera en representar las Islas Canarias, redescubiertas por los europeos en aquel siglo XIV. De hecho, identificaba incluso la isla de Lanzarote, donde el navegante Lancellote Malocello había desembarcado sólo 20 años atrás.
«Según el conocimiento actual podría considerársele como iniciador de la cartografía mallorquina. Dada la originalidad de este tipo de representaciones no existen antecedentes», reconoce García Camarero. Los problemas surgieron después. Cuando alguien comparó aquella obra recién descubierta con otra que ya se conocía, fechada entre 1325 y 1330 por un tal «Angellinus de Dalorto». ¿Se trataba de una versión italiana del nombre de Dulcert? ¿Acaso el cartógrafo era, en realidad, un genovés afincado en Mallorca? De hecho, existía una tercera, ésta anónima, que Winter había fijado como elaborada en 1327.
Los expertos las analizaron con lupa. «En estas tres cartas están las raíces de la fecunda escuela mallorquina», asegura García Camarero. «Además, entre ellas hay una semejanza estilística tan notable que muestran que existió una estrecha relación entre los autores, si éste no fue el mismo en los tres casos. Cosa muy probable», añade. Todas ellas creadas antes del atlas de Los Cresques. Dulcert se hacía, de repente, pionero por partida triple.
Dulcert que en su mapa de 1339, dibujó el mar Mediterráneo y Europa desde Irlanda hasta Rusia, con una precisión de nuestro tiempo. En él las latitudes son perfectamente exactas y el error máximo de las longitudes no llega al semigrado.
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