
Pascual
Tabula Peutingeriana
Tabula Peutingeriana
Conrad Peutinger, por quien se da el nombre al mapa.
La Tabula Peutingeriana (‘Tabla de Peutinger’) es un itinerario que muestra la red de carreteras del Imperio romano. Se puede contemplar una de las copias en la Biblioteca Nacional de Austria en Viena. El mapa original, del que solamente han sobrevivido copias, fue realizado a partir del siglo IV, ya que aparece Constantinopla, que fue refundada en el año 328. Cubre Europa, partes de Asia (India) y África del Norte. El nombre del mapa proviene de Konrad Peutinger, un humanista alemán de los siglos XV y XVI.
Transmisión
y contenido
La copia más antigua de la Tabula Peutingeriana que ha llegado a nuestros días fue realizada por un monje de Colmar en el siglo XIII. Es un rollo de pergamino de 0,34 m de altura y 6,75 m de longitud, que fue dividido en 12 hojas o segmentos. La primera de ellas, que reproduciría a Hispania (España y Portugal) y la parte occidental de las islas británicas, ha desaparecido. Se conservan las 11 hojas originales restantes. La página faltante fue reconstruida en 1898 por Konrad Miller.1
Es un mapa muy esquemático: las masas de tierra están distorsionadas, especialmente en la dirección este-oeste. Muestra muchos asentamientos romanos, las carreteras que los unen, ríos, montañas y mares. También incluye las distancias entre los asentamientos. Las ciudades más importantes del imperio, Roma, Constantinopla y Antioquía, están representadas con una decoración especial.
Sin embargo, una vaga similitud con la tierra de Ptolomeo da argumentos a los que defienden que el desconocido autor procuraba hacer una representación más o menos fiel de la Tierra.
Mapa
La Tabula Peutingeriana, desde Iberia al oeste, hasta India al este.
Aproximación a la realidad cartográfica de los 12 segmentos de la Tabula Peutingeriana
Contraída para ser visible.
Para saber más en: https://www.despertaferro-ediciones.com/2018/la-tabula-peutingeriana-y-el-orbis-romanvm-378-ad/
Visión completa de la Tabula:
https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/5/50/TabulaPeutingeriana.jpg
Tabula Peutingeriana (sección) – de arriba a abajo: costa dálmata, mar Adriático, Italia Meridional, Sicilia, costa mediterránea de África
La copia más antigua de la Tabula Peutingeriana que ha llegado a nuestros días fue realizada por un monje de Colmar en el siglo XIII. Es un rollo de pergamino de 0,34 m de alto y 6,75 m de largo. Es un mapa muy esquemático: las masas de tierra están distorsionadas, especialmente en la dirección este-oeste. Muestra muchos asentamientos romanos, las carreteras que los unen, ríos, montañas y mares. Las distancias entre los asentamientos también están incluidos. Las ciudades más importantes del imperio, Roma, Constantinopla y Antioquía, están representadas con una decoración especial.
Polémica
Existen dudas a cerca de si se debería llamara mapa a la Tabula Peutingeriana, ya que no intenta representar las formas reales del terreno. Se cree que la Tabula se basa en “itinerarios”, o listas de destinos a lo largo de las calzadas romanas. Los viajeros no poseían nada tan sofisticado como un mapa, pero necesitaban saber lo que tenían por delante en la calzada y a cuanto quedaba. La Tabula Peutingeriana representa estas calzadas como una serie de líneas paralelas a lo largo de las cuales se han marcado los destinos. La forma de las páginas del pergamino explica la forma rectangular.
Sin embargo, una vaga similitud con la tierra de Ptolomeo da argumentos a los que defienden que el desconocido autor procuraba hacer una representación más o menos fiel de la tierra.
La Tabula Peutingeriana es un rollo de pergamino de casi 7 metros (por aquel entonces todavía no se había inventado el formato «libro») que muestra toda la red de vías y calzadas que conectaban el Imperio Romano, desde Hispania y Mauretania (actualmente Marruecos), hasta Egipto y la India.
Lamentablemente, el original no sobrevivió y la copia más antigua que ha llegado a nuestros días fue realizada por un monje de Colmar (Alsacia, Francia) en el S. XIII, que se conserva en la Biblioteca Nacional de Viena.
El documento está dividido en unos 12 segmentos de los cuales, los correspondientes a Hispania (España y Portugal) y la parte occidental de las islas británicas, desapareció (y fue posteriormente rehecha en 1898 por Konrad Miller.
La Tabula Peutingeriana sigue un esquema, como las leyendas de los mapas actuales, aunque es muy básico:
- Las calzadas principales están marcadas en rojo
- Hay marcas en el mapa que señalan las jornadas de viaje
- Se marcan las posadas, termas y otros lugares de descanso
- Y también las mansio, cuya traducción es: «lugar donde pasar la noche después de un viaje»
Como mapa es muy esquemático: las masas de tierra están distorsionadas y están supeditadas al dibujo del mapa. Eso sí, las ciudades romanas más importantes como Roma o Constantinopla (actual Estambul), se plasman con una decoración especial.
Fragmento de la Tabula Peutingeriana
A lo largo de los 12 sectores puede contemplarse la vertebración de las vías de comunicación por las que se extendía el imperio romano. De esta forma, cada hoja hace referencia a una parte del territorio y permite conocer las vías y nodos de conexión entre vías para acceder a ciudades y lugares. Cartográficamente hablando, una réplica en papiro de los actuales análisis de redes.
Puede consultarse algunas de las secciones territoriales Tabula Peutingeriana desde la colección de antigüedades de la Biblioteca Augustana, pudiendo acceder a diversas versiones de este peculiar “mapa” y su red de caminos romanos. También puedes descargar la totalidad de la Tabula desde aquí en formato TIF.
Harappa
Harappa
Mapa esquemático de la zona ocupada por la civilización del valle del Indo (entre el 2500 y el 1700 a. C., mostrando la ubicación de la ciudad de Harappa.
Mapa de la zona ocupada por la posterior cultura del Cementerio H (entre el 1900 y el 1300 a. C.) y la cultura del río Swat (entre el 1600 y el 500 a. C.) en la época de composición del Rig-veda (el texto más antiguo de la India, de mediados del II milenio a. C.). La ciudadela de Harappa (que aparece en el centro de la parte inferior de la imagen) ya había sido abandonada y olvidada.
Puente de botes sobre el río Ravi, a pocos kilómetros de la antigua Harappa; fotografía de 1895 aproximadamente.
Harappa es un yacimiento neolítico muy importante en el Punyaba (provincia del noreste de Pakistán) que perteneció a la cultura del valle del Indo. Está situado 8 kilómetros al sur del río Indo (aunque posiblemente hace tres mil años el río pasaba a pocos metros de la ciudad), a 35 km al suroeste de Sahiwal, a 185 km al suroeste de Lahore y a unos 1000 km al noreste de Karachi (en la costa del mar Arábigo).
La pequeña ciudad actual de Harappa está construida a unos 7 km al sureste de las ruinas de la antigua ciudad fortificada.
El 30 de enero de 2004 el «Sitio arqueológico de Harappa» fue inscrito en la Lista Indicativa de Pakistán —paso previo a ser declarado Patrimonio de la Humanidad—, en la categoría de bien cultura (n.º ref 1878).1
A mediados del siglo XIX las ruinas fueron expoliadas, desapareciendo los restos visibles de la antigua ciudad. Entre 1872 y 1873, la ciudadela fue excavada por el equipo de arqueólogos de sir Alexander Cunningham.
En 1920, el equipo de Rai Bahadur Daya Ram Sahni inició una excavación más exhaustiva. Su trabajo y el de sus contemporáneos, tanto en Harappa como en la antiquísima ciudad de Mohenjo-Daro (también en Pakistán), permitieron conocer al mundo esta olvidada civilización.
En los años 1930 y 1940, otros arqueólogos continuaron la excavación, hasta que en 1946 sir Mortimer Wheeler encontró los restos de la muralla de la ciudad.
Los arqueólogos estiman que la antigua ciudad de Harappa era un asentamiento urbano que dominaba la zona norte de la región del río Indo.
Fue un hallazgo equiparable al descubrimiento de la tumba de Tutankamón: uno de los primeros asentamientos de la historia de la humanidad, que abruptamente fue abandonado.
La ciudad de Harappa tiene cuatro milenios, fue construida 2.600 años antes de Cristo y mantiene todavía un buen estado de conservación, persistiendo los vestigios de una civilización que surgió en el valle del río Indo, con sus muros, casas o calles. Según las estimaciones de los arqueólogos, se trataba de un asentamiento urbano que dominaba la zona norte de la región del río Indo, y fue a mediados del siglo XIX cuando las ruinas fueron expoliadas. En 1826, un viajero británico llamado Charles Masson se encontró con unos extraños montículos de ladrillos y pensó que eran castillos viejos. No fue hasta 30 años después que unos ingenieros que construían un ferrocarril encontraron más ladrillos: la primera evidencia de la ciudad perdida de Harappa.
Sir Alexander Cunningham fue el primero en comenzar a excavarla entre 1872 y 1873, después en 1920 se inició una excavación más exhaustiva en Harappa y Mohenjo-Daro. Así fue como se dio a conocer al mundo esta civilización olvidada, y la excavación continuó durante los años 30 y 40, hasta que en el 46 sir Mortimer Wheeler encontró los restos de la muralla de la ciudad. A día de hoy, los turistas visitan la zona para descubrir sus secretos y disfrutar de la calma del lugar. Su antigüedad y algunos de los daños sufridos hacen difícil saber algunas cosas sobre ella, ¿por qué fue abandonada hace 2.800 años?
Parece que en ese tiempo, los habitantes decidieron abandonar las ciudades para migrar a pequeños pueblos en las faldas del Himalaya. Nadie ha sido capaz de resolver el misterio. La civilización era muy avanzada en muchos aspectos, por ejemplo, tenían una red de abastecimiento de agua impresionante y se beneficiaban del clima cuando el monzón no era muy fuerte, para así poder dedicarse a la cultura de regadío.
Las variables
Se detuvo el comercio. Alrededor de la época en la que las ciudades del Indo comenzaron a colapsar, Mesopotamia atravesaba problemas políticos, y era su principal socio comercial. Algunos historiadores apuntan que ese podría haber sido el motivo de la migración, que se produjo especialmente en la ciudad y no tanto en las aldeas.
¿Hubo una guerra? Otros historiadores creían que la civilización del Indo fue destruida en una gran guerra, debido a que los poemas hindúes llamados RigVeda (de alrededor del 1.500 a.C) describen a los invasores del norte que conquistaron las ciudades del Valle del Indo. En la década de los 40, Mortimer Wheeler descubrió 39 esqueletos humanos en la ciudad de Mohenjo-Daro, y pensó que eran personas que habían sido asesinadas por invasores. No obstante, a día de hoy esta teoría no tiene mucha fuerza pues no hay evidencia de guerra o asesinatos.
Alrededor de la época en la que las ciudades del Indo comenzaron a colapsar, Mesopotamia atravesaba problemas políticos, y era su principal socio comercial
¿Se movió el río? Muchos historiadores creen que la civilización se derrumbó debido a cambios en la geografía y el clima de la zona. Los movimientos en la corteza terrestre (la capa exterior), podrían haber causado que se hundiese el río y cambiase de dirección. Las principales ciudades estaban estrechamente vinculadas al río, por lo que los cambios en su caudal habrían tenido un efecto terrible en ellas. Las inundaciones repetidas podrían haber provocado una acumulación de sal en el suelo, lo que dificulta el cultivo.
Se creía que, al mismo tiempo, el Ghaggar-Hakra (otro río de la zona) se secó. La gente se vio obligada a abandonar muchas de las ciudades ubicadas a lo largo de sus orillas, como Kalibangan y Banawali. Quizá la gente comenzó a enfermar y a pasar hambre, y se habría propagado el caos. Esta teoría, sin embargo, también fue negada por un estudio publicado en ‘Nature Communications‘: ese gran río del Himalaya no fluyó al mismo tiempo que el desarrollo de los asentamientos urbanos de la Civilización de Indo. La investigación muestra cómo los antiguos centros urbanos no necesitaron necesariamente un sistema fluvial activo para prosperar.
“No hacían arte, ni grandes ciudades, ni escribían… pero subsistieron durante otro milenio gracias al secano”
Analizando los sedimentos de la zona, un equipo de científicos ha llegado a la conclusión de que el monzón durante el invierno se incrementó, mientras que el del verano se redujo, lo que les habría hecho migrar de esa zona a las del Himalaya, cambiando su cultura de regadío por la de secano. “No hacían arte, ni grandes ciudades, ni escribían… pero subsistieron durante otro milenio gracias al secano”, señalan fuentes del propio estudio en ‘BBC‘. Aunque por ahora son teorías, parece que los arqueólogos están cada vez más cerca de conocer la verdad. Pero aún queda por saber si no fueron un cúmulo de sucesos los que terminaron abruptamente con una de las civilizaciones más antiguas de la historia de la humanidad.
El origen de la Civilización del Indo y la Cultura Harappa
Hace 4.500 años, esta región jugó un papel fundamental en el desarrollo de una antigua y avanzada cultura, la Civilización del Indo también conocida cómo cultura Harappa. Perduró dos milenios y fue la más extensa de las grandes civilizaciones fluviales de la Edad de Bronce, que surgieron al amparo de grandes ríos como el Indo, el Tigris y el Éufrates, el Nilo y los ríos Huang He y Yangsté en China.
Harappa (pronunciación punjabi: [ɦəɽəppaː]; urdu/punjabi: ہڑپّہ) es un sitio arqueológico en Punjab, Pakistán, a unos 24 km (15 millas) al oeste de Sahiwal. El sitio toma su nombre de un pueblo moderno ubicado cerca del antiguo curso del río Ravi, que ahora corre 8 km (5,0 millas) al norte. El pueblo actual de Harappa está a menos de 1 km (0,62 millas) del sitio antiguo. Aunque la moderna Harappa tiene una estación de tren heredada del período del Raj británico, en la actualidad es una pequeña ciudad encrucijada de 15.000 habitantes.
Civilización harappa ہڑپّہ (en urdu)
Una vista del granero y el gran salón de Harappa
Localización: Distrito de Sahiwal , Punjab, Pakistán
Tipo: Asentamiento
Área: 150 ha (370 acres)
Historia
Periodos: Harappa 1 a Harappa 5
Culturas: Civilización del valle del Indo
Notas del sitio
Sitio web: www .harappa .com
El sitio de la antigua ciudad contiene las ruinas de una edad de bronce fortificada de la ciudad, que era parte de la civilización del Indo centrados en Sindh y el Punjab, y luego la cultura del cementerio H.[1] Se cree que la ciudad tuvo hasta 23.500 residentes y ocupó alrededor de 150 hectáreas (370 acres) con casas de ladrillos de arcilla en su mayor extensión durante la fase madura de Harappa (2600 a. C. – 1900 a. C.), que se considera grande para su época.[2] [3] Según la convención arqueológica de nombrar una civilización previamente desconocida por su primer sitio excavado, la Civilización del Valle del Indo también se llama Civilización Harappa.
La antigua ciudad de Harappa sufrió graves daños bajo el dominio británico, cuando los ladrillos de las ruinas se utilizaron como lastre de las vías en la construcción del ferrocarril Lahore-Multan. En 2005, un controvertido esquema de parque de atracciones en el sitio fue abandonado cuando los constructores desenterraron muchos artefactos arqueológicos durante las primeras etapas del trabajo de construcción.[4]
Historia
Mapa que muestra los sitios y la extensión de la civilización del valle del Indo. Harappa fue el centro de una de las regiones centrales de la civilización del valle del Indo, ubicada en el centro de Punjab. La arquitectura de Harappa y la civilización de Harappa fue una de las más desarrolladas en la antigua Edad del Bronce.
La civilización Harappa tiene sus raíces más tempranas en culturas como la de Mehrgarh, aproximadamente 6000 aC. Las dos ciudades más importantes, Mohenjo-daro y Harappa, surgieron alrededor del 2600 a. C. a lo largo del valle del río Indo en Punjab y Sindh.[5] La civilización, con un posible sistema de escritura, centros urbanos y un sistema social y económico diversificado , fue redescubierta en la década de 1920 también después de excavaciones en Mohenjo-daro en Sindh cerca de Larkana , y Harappa, en el oeste de Punjab al sur de Lahore . También se han descubierto y estudiado varios otros sitios que se extienden desde las estribaciones del Himalaya en el este de Punjab, India en el norte, hasta Gujarat en el sur y el este, y hasta el Baluchistán paquistaní en el oeste. Aunque el sitio arqueológico de Harappa fue dañado en 1857 [6] cuando los ingenieros que construían el ferrocarril Lahore – Multan utilizaron ladrillos de las ruinas de Harappa para lastre de las vías, se han encontrado una gran cantidad de artefactos.[7] Debido a la reducción del nivel del mar, ciertas regiones a finales del período Harappa fueron abandonadas.[8] Hacia el final, la civilización Harappa perdió características como la escritura y la ingeniería hidráulica.[9] Como resultado, el asentamiento del valle del Ganges ganó prominencia y se desarrollaron las ciudades del Ganges.[10]
Cultura y economía
La civilización del valle del Indo era básicamente una cultura urbana sustentada por el excedente de producción agrícola y el comercio, este último incluido el comercio con Elam y Sumer en el sur de Mesopotamia. Tanto Mohenjo-Daro como Harappa se caracterizan generalmente por tener “viviendas diferenciadas, casas de ladrillo con techo plano y centros administrativos o religiosos fortificados”.[11] Aunque tales similitudes han dado lugar a argumentos a favor de la existencia de un sistema estandarizado de diseño y planificación urbana, las similitudes se deben en gran medida a la presencia de un tipo semi-ortogonal de diseño cívico y una comparación de los diseños de Mohenjo. -Daro y Harappa muestran que, de hecho, están dispuestos de una manera bastante diferente.
Los pesos y medidas de la civilización del valle del Indo, por otro lado, estaban altamente estandarizados y se ajustan a una escala establecida de gradaciones. Los sellos distintivos se utilizaron, entre otras aplicaciones, quizás para la identificación de bienes y el envío de mercancías. Aunque se utilizaba cobre y bronce, todavía no se utilizaba hierro. “Cotton fue tejido y teñido para la ropa; fueron trigo, arroz, y una variedad de vegetales y frutas cultivada, y un número de animales, incluyendo el toro joroba, fue domesticado,”[11], así como “aves de corral para la lucha”.[12] La alfarería hecha con ruedas —algunas de ellas adornadas con motivos animales y geométricos— se ha encontrado en abundancia en todos los principales sitios del Indo. De la uniformidad cultural revelada se ha inferido una administración centralizada para cada ciudad, aunque no para toda la civilización; sin embargo, sigue siendo incierto si la autoridad recaía en una oligarquía comercial. Los harappans tenían muchas rutas comerciales a lo largo del río Indo que llegaban hasta el golfo Pérsico, Mesopotamia y Egipto. Algunas de las cosas más valiosas comercializadas fueron cornalina y lapislázuli.[13]
Lo que está claro es que la sociedad de Harappa no era del todo pacífica, y los restos óseos humanos demostraron algunas de las tasas más altas de lesiones (15,5%) encontradas en la prehistoria del sur de Asia.[14] El análisis paleopatológico demostró que la lepra y la tuberculosis estaban presentes en Harappa, con la mayor prevalencia de enfermedades y traumatismos presentes en los esqueletos del Área G (un osario ubicado al sureste de las murallas de la ciudad).[15] Además, las tasas de trauma e infección craneofacial aumentaron con el tiempo, lo que demuestra que la civilización se derrumbó en medio de enfermedades y lesiones. Los bioarqueólogos que examinaron los restos han sugerido que la evidencia combinada de las diferencias en el tratamiento mortuorio y la epidemiología indica que algunas personas y comunidades en Harappa fueron excluidas del acceso a recursos básicos como la salud y la seguridad.
Comercio
Los harappanos habían comerciado con la antigua Mesopotamia, especialmente con Elam, entre otras áreas. Los textiles de algodón y los productos agrícolas fueron los principales objetos comerciales. Los comerciantes de Harappa también tenían colonias de adquisiciones en Mesopotamia que también servían como centros comerciales.[dieciséis]
Arqueología
Imágenes votivas en miniatura o modelos de juguetes de Harappa, ca. 2500. Figuras de terracota modeladas a mano con policromía.
Los excavadores del sitio han propuesto la siguiente cronología de la ocupación de Harappa:[3]
- Aspecto Ravi de la fase Hakra , c. 3300-2800 AC.
- Fase Kot Dijian (Harappa temprano), c. 2800 – 2600 antes de Cristo.
- Fase de Harappa, c. 2600-1900 antes de Cristo.
- Fase de transición, c. 1900 – 1800 antes de Cristo.
- Fase de Harappa tardía, c. 1800-1300 antes de Cristo.
Con mucho, los artefactos más exquisitos y oscuros desenterrados hasta la fecha son los pequeños sellos cuadrados de esteatita (esteatita) grabados con motivos humanos o animales. Se ha encontrado una gran cantidad de focas en sitios como Mohenjo-Daro y Harappa. Muchos llevan inscripciones pictográficas que generalmente se cree que son una forma de escritura o escritura.[cita requerida] A pesar de los esfuerzos de los filólogos de todas partes del mundo, ya pesar del uso del análisis criptográfico moderno, los signos permanecen sin descifrar. También se desconoce si reflejan proto- Dravidian u otro (s) lengu
aje (s) no védico (s). La atribución de la iconografía y la epigrafía de la civilización del valle del Indo a culturas históricamente conocidas es extremadamente problemática, en parte debido a la evidencia arqueológica bastante tenue de tales afirmaciones, así como a la proyección de preocupaciones políticas modernas del sur de Asia en el registro arqueológico del área. Esto es especialmente evidente en las interpretaciones radicalmente variables de la cultura material de Harappa según lo visto tanto por los académicos con sede en Pakistán como en la India.[investigación original?] [cita requerida]
En febrero de 2006, un maestro de escuela en la aldea de Sembian-Kandiyur en Tamil Nadu descubrió un hacha de piedra (herramienta) con una inscripción que se estima tiene hasta 3.500 años de antigüedad.[17][18] El epigrafista indio Iravatham Mahadevan postuló que los cuatro signos estaban en la escritura del Indo y llamó al hallazgo “el mayor descubrimiento arqueológico de un siglo en Tamil Nadu”.[17] Con base en esta evidencia, continúa sugiriendo que el idioma utilizado en el valle del Indo era de origen dravídico . Sin embargo, la ausencia de una Edad de Bronce en el sur de la India, en contraste con el conocimiento de las técnicas de fabricación de bronce en las culturas del Valle del Indo, cuestiona la validez de esta hipótesis.
El área del período Harappa tardío consistió en áreas de las regiones de Daimabad, Maharashtra y Badakshan de Afganistán. El área cubierta por esta civilización habría sido muy grande con una distancia de alrededor de 2.400 kilómetros (1.500 millas)[19]
Los primeros símbolos similares a la escritura del Indo
Tablas de arcilla y piedra desenterradas en Harappa, que fueron datadas por carbono del 3300-3200 a. C., contienen marcas en forma de tridente y en forma de plantas. “Es una gran pregunta si podemos llamar a lo que hemos encontrado escritura verdadera, pero hemos encontrado símbolos que tienen similitudes con lo que se convirtió en escritura Indus”, dijo el Dr. Richard Meadow de la Universidad de Harvard, Director del Proyecto de Investigación Arqueológica de Harappa.[20] Esta escritura primitiva se sitúa un poco antes que las escrituras primitivas de los sumerios de Mesopotamia, fechadas hacia el 3100 a. C.[20] Estas marcas tienen similitudes con lo que más tarde se convirtió en Indus Script . [20]
Notas
Harappa. Fragmento de vasija grande y profunda, alrededor del 2500 aC Cerámica roja con decoración pintada en rojo y negro, 4 15/16 × 6 1/8 pulg. (12,5 × 15,5 cm). Museo de Brooklyn
Estatuillas de Harappa
El controvertido torso masculino de Harappa (izquierda). El descubridor, Madho Sarup Vats, reclamó una fecha de Harappa, pero Marshall fechó la estatuilla en el período de Gupta.[21] Otra estatuilla famosa del sitio es el bailarín de piedra gris Harappa (derecha).
- La datación por radiocarbono más antigua mencionada en la web es 2725 ± 185 a.C. (sin calibrar) o 3338, 3213, 3203 a.C. calibrada, dando un punto medio de 3251 a.C. Kenoyer, Jonathan Mark (1991) Proceso urbano en la tradición del Indo: un informe preliminar. En Excavaciones de Harappa, 1986–1990: Un enfoque multidisciplinario del urbanismo del Segundo Milenio, editado por Richard H. Meadow: 29–59. Monografías de arqueología mundial No 3. Prensa de la prehistoria, Madison Wisconsin.
- Los períodos 4 y 5 no están fechados en Harappa. La terminación de la tradición de Harappa en Harappa cae entre 1900 y 1500 a. C.
- Mohenjo-Daro es otra ciudad importante del mismo período, ubicada en la provincia de Sindh en Pakistán. Una de sus estructuras más conocidas es el Gran Baño de Mohenjo-Daro.
Saber más en: https://hmong.es/wiki/Indus_Valley_Civilisation
Foto: Calle de un asentamiento del sitio arqueológico de Harappa (2.500-2.000 a.C.), en Pakistán. / EDGAR KNOBLOCH / WERNER FORMAN / GTRES.
Arquitectura de Harappan
La Arquitectura de Harapase o la Civilización del Valle del Indo La arquitectura es la arquitectura de los pueblos antiguos que vivieron en el Valle del Indo aproximadamente desde el 3300 aC hasta el 1300 aC. Los Harapas estaban bastante avanzados para su tiempo, especialmente en arquitectura. La Civilización del Valle del Indo (QLI) fue una civilización de la Edad del Bronce (3300-1300 aC, período de 2600 a 1900 aC), principalmente en la parte noroccidental del sur de Asia, que se extiende desde lo que hoy es el norte de Afganistán hasta Pakistán y el noroeste de India. Junto con el Antiguo Egipto y Mesopotamus, fue una de las primeras tres civilizaciones antiguas del Viejo Mundo y una de las tres más extendidas. La desertificación de esta región durante el milenio aC pudo haber sido el estímulo inicial para la urbanización asociada con la civilización, pero también redujo el suministro de agua lo suficiente como para causar el desplazamiento de su población hacia el este. En su apogeo, la civilización del valle del Indo puede haber tenido una población de más de cinco millones de personas. Los antiguos residentes pulmonares de Indus desarrollaron nueva tecnología en artesanías (productos de cornalina, sellos grabados) y metalurgia (cobre, bronce, plomo y pálido). Las ciudades del Indo son conocidas por su planificación urbana, casas de ladrillo, sistemas de dragado elaborados, sistemas de suministro de agua y grandes montones de edificios no residenciales. La civilización del Valle del Indo también se conoce como Harapas Civilization, según Harapas, el primer sitio excavado en el sitio de esta civilización en la década de 1920, conocida como la provincia de Punjab en Gran Bretaña y que ahora se encuentra en Pakistán. El descubrimiento de Harapa y poco después, Mohenjo-daros, fue la coronación de la obra iniciada en 1861 con el establecimiento de la Encuesta arqueológica de la India en la India británica. La excavación de los sitios de Harapa ha continuado desde 1920, con importantes descubrimientos hasta 1999. Culturas anteriores y posteriores, a menudo denominadas culturas burguesas primitivas y culturas burguesas tardías, en la misma área de la Civilización Harapas. La Civilización de Harapas a veces se ha llamado Cultura de Madurez de Harapase para distinguirla de estas culturas. En 1999, más de 1.056 ciudades y asentamientos fueron excavados, principalmente en la región de Indus y Ghaggar-Hakra y sus ramas más pequeñas. Entre los asentamientos se encuentran los principales centros urbanos de Harapas, Mohenjo-daros (Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO), Dholavira, Ganeriwala en Cholistan y Rakhigarhi. El lenguaje del arpa no se prueba directamente y su relación familiar no está clara ya que la escritura de Indus todavía no está codificada. Algunos estudiosos favorecen una relación con la familia de las lenguas Dravidian o El-Dravidian.
Cronología
El Período de Madurez de la Civilización de Harapas duró aproximadamente desde 2600 hasta 1900 aC Con la inclusión del precursor y culturas posteriores, la cultura Harapase Temprana y Tardía, respectivamente, se puede considerar que la totalidad de la Civilización del Valle del Indo abarca desde el siglo XXXII hasta la del de XIV aC Las primeras culturas de Harapase están precedidas por la cultura Mehrgarh (alrededor de 7.000 a 3.300 aC) en Balukistán paquistaní. Para la periodización de QLI (Civilization of the Indus Valley) se usan dos términos: Phase y Epoka. Las Etapas Tempranas, la Maduración y el Harapase Tardío también se denominan Épocas de Regionalización, Integración y Localización, respectivamente, con la era de la Regionalización que alcanza el II Período Neolítico de Mehrgarh.
7000-5500 aC Mehrgarh I (Neolítico ya de cerámica)
5500-3300 aC Mehrgarh II-VI (Cerámica neolítica) La era de la regionalización
3300-2800 aC Harapase temprano Harapan 1 (fase Ravi)
2800-2600 aC Harapan 2 (fase Kot Diji, Nausharo I, Mehrgarh VII)
2600-2450 aC de la madurez de Harapase (Puerta del Indo) Harapan 3A (Nausharo II) La era de la integración
2450-2200 aC Harapan 3B
2200-1900 aC Harapan 3C
1900-1700 aC Harapase tardío (cementerio H); Cerámica pintada con ocre. Harapan 4 Edad de localización
1700-1300 aC Harapan 5
1300-300 aC Post-Harapan Cerámica gris pintada, cerámica negra, vidriada (edad de hierro), tradición indogangética. Período védico, «Segunda urbanización» (500-200 aC).
La primera civilización Harapas
Early Phase Harapase Ravi, llamado así por el cercano río Ravi, duró de 3300 aC a 2800 aC. Está asociado con la Etapa de Hakra, identificada con el valle del río Ghaggar-Hakra al oeste y antes que la Fase Kot Diji (2800-2600 aC, Harapas 2), llamada así por un sitio en el norte de Sindh en Pakistán cerca de Mohenjo Daro-s. Los primeros ejemplos de la escritura del Indo se remontan al III milenio del BCE. La temprana edad de la cultura rural temprana estuvo representada por Rehman Dheri y Amri en Pakistán. Kot Diji representa la etapa que conduce al Período de Maduración Harapase, con la fortaleza que representa la autoridad centralizada y un aumento en la calidad de vida. Otra ciudad de esta fase se encontró en Kalibangan en la India en el río Hakra. La red comercial vinculó esta cultura a culturas regionales cercanas y fuentes remotas de materia prima, incluyendo lapislázuli y otros productos botánicos. Para entonces, los aldeanos usaban numerosos productos vegetales, como peras, semillas de sésamo, frutas de palma y algodón, así como animales, incluido el búfalo de agua. Las comunidades tempranas de Harapase regresaron a los principales centros urbanos alrededor del 2600 aC, donde comenzó la fase de maduración de Harapase. Las investigaciones recientes muestran que la gente del Valle del Indo se mudó de las aldeas a las ciudades.
Periodo de madurez de Harapase
Alrededor del 2600 a. C., las comunidades tempranas de Harapase regresaron a los principales centros urbanos. Estos centros urbanos incluyen Harapan, Ganeriwala /, Mohenjo-daron en el Pakistán actual y Dholaviran, Kalibangan, Rakhigarh, Rupar y Lothal en la India actual. En total, se han encontrado más de 1.052 ciudades y asentamientos, principalmente en la región general del río Indo y sus sucursales.
La caída tardía de la cultura del arbusto tardío
Alrededor de 1800 aC, comenzaron a aparecer signos de un declive gradual y alrededor del 1700 aC, la mayoría de las ciudades fueron abandonadas. En 1953, Sir Mortimer Wheeler propuso que el colapso de QLI fue causado por las invasiones de una tribu indoeuropea de Asia Central llamada «Arjanë». Como evidencia, menciona un grupo de 37 esqueletos encontrados en varias partes de Mohenjo-Daro y pasajes de los Vedas citados como batallas y fortalezas. Sin embargo, los investigadores pronto comenzaron a rechazar la teoría de Wheeler, ya que los esqueletos pertenecían a un período posterior al abandono de la ciudad y no se encontraron ninguno cerca de la Acrópolis. Otros exámenes esquemáticos de Kenneth AR Kennedy en 1994 mostraron que las marcas de cráneo fueron causadas por la erosión y no por ningún ataque violento. Hoy en día, muchos estudiosos creen que el colapso de Qyt en Lug of Indus fue causado por la sequía y el colapso del comercio con Egipto y Mesopotamia. Las últimas revisiones de esqueletos humanos del sitio de Harapa demuestran que el fin de la civilización del Indo estuvo asociado con un aumento de la violencia interpersonal y enfermedades infecciosas como la lepra y la turbotomía. También se ha sugerido que la emigración de nuevos pueblos, la deforestación, las inundaciones o los cambios en los caudales de los ríos pueden haber contribuido al colapso de Qyt. a Lug. de Indus. La cultura del cementerio fue una manifestación de la cultura tardía de Harapase en una gran área del sur y de la cultura de la cerámica ocre, sucesora. Anteriormente, se creía que el colapso de la civilización Harapas llevó a la demolición de la vida urbana en el subcontinente indio. Sin embargo, el Lug del Valle del Indo no desapareció inesperadamente y muchos de sus elementos se pueden encontrar en culturas posteriores que se han encontrado. David Gordon White menciona a otros tres pensadores prevalecientes que «han demostrado con vigor» que la fe védica se ha filtrado en parte del Qyt del Lug of Indus. Los datos actuales sugieren que la cultura material clasificada como la cultura posterior de Harapase puede haber continuado al menos hasta el 1000-900 a. C. y fue parcialmente contemporánea con la cultura de la cerámica gris. El arqueólogo de Harvard, Richard Meadow, muestra el asentamiento tardío de Piratas en Harapas, que floreció constantemente desde 1800 a. C. hasta el momento de la invasión de Alejandro el Grande en el 325 a. Recientes excavaciones arqueológicas prueban que la caída de Harapa llevó a residentes del este. Después de 1900 a. C., el número de sitios en India aumenta de 218 a 853. Las excavaciones llanas de Gangetics indican que los asentamientos urbanos comenzaron alrededor de 1200 aC, solo unos pocos siglos después de la caída de Harapa y mucho antes de lo que se pensaba. Los arqueólogos han enfatizado que, al igual que en la mayoría de las áreas del mundo, hubo una serie continua de desarrollo cultural. Estos vinculan «las llamadas dos etapas principales de la urbanización en el sur de Asia». Como resultado del colapso de QLI, surgieron culturas regionales, que muestran grados variables de influencia de Qyt. y Lug. de Indus. En la antigua gran ciudad de Harapas, se descubrió que las tumbas que se encontraron coincidían con una cultura regional llamada Cementerio Cultura. Al mismo tiempo, la Cultura de Cerámica de color roble se extendía desde Rajastán hasta la Banda de la Meseta. La cultura del cementerio tiene la evidencia más antigua de cremación; una práctica predominante en el hinduismo actual.
Tecnología
Gente de Qyt. a Lug. de Indus logró una gran precisión en la medición de longitud, masa y tiempo. Fueron de los primeros en desarrollar un sistema uniforme de peso y masa. Una comparación de objetos disponibles muestra un gran grado de variación en todo el territorio del Indo. Su división más pequeña, que se anotó en una regla de marfil encontrada en Lothal of Gujarat, fue de aproximadamente 1,704 mm, la división más pequeña jamás registrada en una hilandera de la Edad de Bronce. Los ingenieros de QLI siguieron los decimales de las medidas para todos los propósitos prácticos, incluida la medición de la masa, como lo demuestran sus alturas hexagonales. Estos pesos estaban en la relación 5: 2: 1 con pesos de 0.05, 0.1, 0.2, 0.5, 1, 2, 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 unidades, cada uno con un peso aproximado de 28 gramos y objetos más pequeños pesados un mismo informe con unidades 0.871. Sin embargo, como en otras culturas, los pesos no fueron uniformes en toda el área. Los pesos y las medidas utilizados más adelante en Arthashastra de Kautilya (siglo IV aC) son los mismos que los utilizados en Lothal. Harapasses mejoró algunas de las nuevas tecnologías metalúrgicas y produjo cobre, bronce, plomo y estaño. Las habilidades del arnés de la hoja fueron sobresalientes, especialmente en la construcción de patios navales. Se encontró una pieza de prueba con cintas de oro en Banawali, que probablemente se usó para pruebas de pureza de oro (una técnica que todavía se usa en algunas partes de la India).
Ingeniería hidráulica de Indus QL
La antigua civilización del valle del Indo en el sur de Asia, incluidos Pakistán y el noroeste de la India, fue notable en ingeniería hidráulica y suministro de agua, así como en herramientas de saneamiento y sanidad que fueron las primeras de su tipo. Entre otras cosas, tienen el primer sistema de baño de agua corriente conocido del mundo. Estos existían en muchos hogares y estaban vinculados a un sistema común de alcantarillado de alcantarillado. La mayoría de los hogares también tenían pozos de agua privados. Las murallas de la ciudad funcionaban como una barrera contra la inundación de las aguas. Las áreas urbanas de Qyt Lug of Indus proporcionaron baños públicos y privados, los canales de descarga se ubicaron en tuberías subterráneas construidas con azulejos de ladrillo y un sofisticado sistema de administración de agua con múltiples reservorios. En el sistema de drenaje, el alcantarillado de las viviendas estaba vinculado a un alcantarillado público más grande. Lothal era un puerto en el Mar Arábigo que tenía un astillero.
Comercio y transporte
La economía de Qyt. a Lug. Indus parece depender significativamente del comercio, que fue facilitado por los principales avances en la tecnología del transporte. QLI podría haber sido la primera civilización en usar sillas de ruedas. Estos avances pueden haber incluido barras de acelerador y barcos. La mayoría de estos barcos probablemente sean pequeños, con un fondo plano, tal vez movidos por los velos; sin embargo, hay evidencia secundaria para los barcos de vela. Los arqueólogos han descubierto un canal excavado masivo y lo que consideran como una conveniencia en la forma de un astillero en la ciudad costera de Lothal en el oeste de la India (estado de Gujarati). Una red de canal larga, utilizada para el riego, fue encontrada por H.-P. Francfort. Durante el período de 4300-3200 aC BC, el Qyt. y Lug. Indus muestra similitudes en la alfarería con el sur de Turkmenistán y el norte de Irán, lo que sugiere una considerable capacidad de recuperación y comercio. Durante el Período Temprano de Harapase (alrededor de 3200-2600 aC), las similitudes en cerámica, sellos, estatuillas, adornos, etc. Documentan caravanas comerciales intensivas con Asia Central y la meseta iraní. A juzgar por la distribución de los artefactos de QLI, las redes comerciales, integradas económicamente en un área invaluable, que incluye partes de Afganistán, las regiones costeras de Persia, el norte y el oeste de la India y Mesopotamia. Las cirugías dentales realizadas por personas enterradas en Harapa sugieren que algunos residentes habían emigrado a la ciudad a través del valle del Indo. Hay evidencia de que los contactos comerciales se extendieron a Creta y probablemente en Egipto. Tenía una gran red de comercio naval que operaba entre las civilizaciones del Indo y Mesopotamia desde la fase del bajo medio, con una gran parte del comercio en poder de la «clase media Dilmun» (Bahréin y el moderno Failaka situado en la bahía persa). Este comercio marítimo de larga distancia fue posible gracias al desarrollo innovador de embarcaciones flotantes construidas con tablas, equipadas con un único mástil central que transportaba un velo o prenda de vestir tejida. Muchos asentamientos costeros como Sotkagen-dor (río Dasht, al norte de Jiwan), Sokhta Koh (río Shadi, al norte de Pas-ni) y Balakot (cerca de Sonmiani) en Pakistán junto con Lothal en India, países occidentales, dan testimonio de su papel como facilitación del comercio de QLI Las costas poco profundas que se encuentran en los deltas de los ríos permitieron el comercio de ganado con las ciudades mesopotámicas.
Ciudades
Una cultura sofisticada y tecnológicamente avanzada es evidente en Qyt Lug of Indus, convirtiéndolos en los primeros centros urbanos de la región. La calidad de la planificación urbana de las ciudades sugiere el dominio de la planificación urbana y la qetita de gobiernos eficientes que dan una alta prioridad a la higiene o el acceso a los rituales religiosos. Como se vio en Harapa, Mohenjo-Daro y recientemente excavado en Rakhigarhi, esta planificación urbana incluyó los primeros sistemas de saneamiento del mundo para la higiene pública. Dentro de la ciudad, casas separadas o grupos de casas estaban sacando agua de los pozos. Desde una habitación que parecía estar reservada para el lavado, el agua residual se dirigía a canales de drenaje drenados que se extendían por las calles principales. Las casas solo estaban abiertas a patios interiores y callejones más pequeños. La construcción de casas en algunas aldeas de la región todavía se parece a los aspectos de Harapase. Los antiguos sistemas de alcantarillado y drenaje que se desarrollaron y utilizaron en las ciudades de la región del Indo fueron más avanzados que cualquier otro que se encuentre en los sitios urbanos contemporáneos en el Medio Oriente. La arquitectura avanzada de Harapase ha sido mostrada por patios navales, graneros, almacenes, plataformas de azulejos y muros de protección. Las enormes murallas de las ciudades del Indo tenían más probabilidades de proteger las mordeduras de las inundaciones y podrían haber evitado conflictos militares. El propósito de las fortalezas sigue siendo debatido. En un cambio profundo con las civilizaciones contemporáneas, como la de Mesopotamia y el antiguo Egipto, no se construyeron grandes estructuras monumentales. No hay información concluyente sobre la presencia de palacios o templos, o reyes, ejércitos y sacerdotes. Se cree que algunas estructuras han sido punteadas. Se ha encontrado un gran balneario bien construido («El Gran Baño de Mohenjo-daro») en una ciudad, que puede haber sido un baño público. Aunque las fortalezas de la ciudad estaban amuralladas, no fue posible aclarar si estas estructuras eran defensivas o no. Pueden haber sido construidos para evitar derrames de agua. La mayoría de los residentes de la ciudad parecen ser comerciantes o artesanos que vivían con otros siguiendo la misma profesión en lugares bien definidos. Los materiales de regiones remotas se usaron para crear sellos, sellos y otros objetos. Aunque algunas casas eran más grandes que las otras, las ciudades QLI fueron notables por su aparente, aunque relativamente relativa igualdad. Todas las casas tenían acceso a instalaciones de agua y alcantarillado y drenaje. Esto da la impresión de una sociedad relativamente menos rica, aunque vista como adornos personales a diferentes niveles. La prehistoria de las regiones fronterizas indo-iraníes muestra un aumento constante a lo largo del tiempo y la densidad de los asentamientos. La población creció en las llanuras del Indo debido a la caza y recolección de frutas y plantas.
Mohenjo-daro
Mohenjo-daro (Sindhi: موئن جو دڑو, urdu: موئن جو دڑو), literalmente la colina de los muertos; es un sitio arqueológico en la provincia de Sindh, Pakistán. Construido alrededor del 2500 aC, fue uno de los asentamientos más grandes de Qyt. a Lug. Indus y una de las primeras áreas urbanas principales del mundo, contemporánea con las civilizaciones del Antiguo Egipto, Mesopotamia, la Civilización de Minorías Cretense y Qyt. Norte Chico. Mohenjo-dare fue abandonado en el siglo XX. del siglo XIX aC después de la caída de Qyt. a Lug. Indus y el sitio no se descubrieron hasta la década de 1920. Desde entonces, se han llevado a cabo importantes excavaciones y el sitio de la ciudad ha sido proclamado patrimonio mundial por la UNESCO en 1980. Actualmente, el sitio está amenazado por la erosión y las restauraciones inmanejables. El sitio de Mohenjo-daro aparece en el billete de 20 páginas rumano pakistaní. Mohenjo-daro, el nombre moderno del sitio, ha sido interpretado de varias maneras como «El Charco de los Muertos» en Sindhs y como «Pirgu de Mahoma» (donde Mohan es Krishna). El origen del nombre es desconocido. Basado en el análisis del sello de Mohenjo-daro, Iravatham Mahadevan asumió que el antiguo nombre de la ciudad podría haber sido Kukkutarma («la ciudad [-rma] de rosas»]. El rugir de la guerra pudo haber tenido un significado ritual y religioso para la ciudad, con pollos ahumados para fines sagrados en lugar de como fuente de alimentos. Mohenjo-daro puede haber sido un punto de distribución para la mitigación general de las aves de corral.
Harapa
Harapa (pronunciación de Panjabi: ɦəɽəppaː; urdu: ہڑپہا) es un sitio arqueológico en Punjab, Pakistán, a unos 24 km al oeste de Sahiwal. El sitio lleva el nombre de la aldea moderna situada cerca del antiguo río Ravi. La aldea actual de Harapa se encuentra a 6 km del sitio antiguo. Aunque la moderna Harapa tiene una estación de ferrocarril heredada del período del dominio británico, hoy en día es solo una pequeña ciudad en el cruce de 15,000 asientos. El sitio de la antigua ciudad contiene ruinas de una ciudad fortificada de la Edad del Bronce, que formaba parte de la Cultura del Cementerio H y Qyt. a Lug. Indus, centrado en la región de Sindh y Punjab. Se cree que la ciudad tuvo hasta 23,500 residentes y ocupó aproximadamente 150 hectáreas con casas fangosas en su mayor extensión durante la fase de Harapase Maturian (2600-1900 aC), que se consideró grande para su tiempo. Como una convención arqueológica de nombrar a una civilización antigua desconocida desde su primer sitio excavado, la Civilización del Valle del Indo también se llama Civilización Harapas. La antigua ciudad de Harapa fue severamente dañada durante el gobierno británico cuando los ladrillos de las ruinas se usaron como polea para la construcción del Ferrocarril Lahore-Multan. En 2005, un esquema de patio de recreo controversial fue abandonado cuando los constructores tiraron en muchos artefactos arqueológicos durante las primeras etapas de las obras. Una oración del arqueólogo pakistaní Ahmad Hasan Dani al Ministerio de Cultura de Pakistán llevó a la reconsideración del sitio.
Mundo de Dionisio Periegeta
Mundo de Dionisio Periegeta
Reconstrucción de K. Miller1del mundo de Dionisio. 1898.
Dionisio Periegeta (en latín, Dionysius Periegetes; y en griego, Διονύσιος ὁ Περιηγητής – literalmente, «el de la descripción») fue el autor de una Descripción del Mundo (Περιήγεσις τής οἰκουμένης / Orbis descriptio), en versos hexámetros, que aún se conserva.
Sobre la época y país de Dionisio se han emitido las más diversas opiniones, aunque todos los críticos coinciden en situarlo tras la época cristiana, o en el Imperio romano, como de hecho debe necesariamente inferirse de ciertos pasajes de su propia periégesis, como es el v. 355, donde el autor habla de sus ἄνακτες, es decir, sus soberanos, título que sólo puede aplicarse a los emperadores. Queda sin embargo la cuestión de a qué emperadores alude Dionisio, cabiendo las más diversas respuestas: algunos autores lo han ubicado durante el mandato de Augusto, otros en el Nerón, y otros incluso en el de Marco Aurelio y Lucio Vero, o en el de Septimio Severo y sus hijos. El propio Eustacio, su comentarista, dudaba sobra la época del autor. Todas estas dudas fueron disipadas por Gottfried Bernhardy, el último editor de Dionisio, quien estableció con mucha probabilidad, en parte por los nombres de los países y naciones mencionados en la Periégesis, en parte por la mención de los hunos2 y en parte por el carácter general del poema, que su autor debió haber vivido a finales del siglo III o principios del IV.
Respecto a su país de origen, la Suda infiere de la forma entusiasta en la que Dionisio habla del río Rhebas (Riva)3 que nació en Bizancio o en algún lugar cercano, pero Eustacio4 y el escoliasta5 lo consideran expresamente africano.
La Periégesis
La Periégesis (Περιήγεσις) de Dionisio contiene una descripción de toda la Tierra, hasta donde era conocida en su época. El autor parece seguir principalmente los puntos de vista de Eratóstenes. La obra está escrita en un estilo seco y claro, y gozó de mucha popularidad en la época antigua, como puede inferirse del hecho de que los romanos hiciesen dos traducciones o paráfrasis de ella: una por Rufo Festo Avieno y el otro por el gramático Prisciano. Eustacio escribió un comentario muy valioso sobre él, que se conserva, al igual que una paráfrasis y escolio griegos.
Ediciones
La primera edición de la Periégesis apareció en Ferrara en 1512.6 Aldo Manucio la imprimió en Venecia en 1513 junto con Píndaro, Calímaco y Licofrón.7 Henri Estienne la incorporó en su Poetae graeci principes heroici carminis (París, 1566).8
Una de las más útiles entre las ediciones siguientes es la de Edward Thwaites (Oxford, 1697), con el comentario de Eustacio y la paráfrasis y escolio griegos.9 También fue impresa en el cuarto volumen de la Geographiæ minores de John Hudson (1712),1011 de donde sería reimpresa separadamente (Oxford, 1710 y 1717).
Pero todas las ediciones anteriores fueron superadas por la de Gottfried Bernhardy (Leipzig, 1828),12 que constituye el primer volumen de una colección prevista de geógrafos griegos menores. Está acompañada por una disertación excelente y muy erudita, y por los comentarios antiguos.
Otras obras
Además de la Periégesis, Eustacio afirma que también se atribuían otras obras a Dionisio, concretamente Λιθικά (Sobre las piedras),13 Ὀρνιθικά (Sobre los pájaros, atribuida ésta por algunos a Dionisio de Filadelfia) y Βασσαπρικά (Báquicas). Esta última, que significa lo mismo que Διονυσιακά (Dionisíacas),14 es citada con mucha frecuencia por Estéfano de Bizancio.15
Dedo humano fosilizado en Canadá
Dedo humano fosilizado en Canadá
En un estrato de 110 millones de años.
Similar al encontrado en Texas?
Dedo humano fósil de entre 100 y 110 millones de años hallado en una isla del Ártico de Canadá; la imagen inferior es su radiografía
Este fósil, identificado como DM93-083, pertenece a una colección personal y fue hallado en la Isla Axel Heiberg, en el ártico Canadiense. Está datado en unos 100 a 110 millones de años atrás, época que corresponde al Cretáceo. Debajo de la foto se ve una imagen radiográfica, en la que se observan los huesos, que al tener menor densidad que la parte petrificada del exterior se ven en tono mucho más oscuro.
Según algunas fuentes:
Para que el dedo fuese estudiado debidamente se tuvo que cortar con una sierra de diamante. En su interior se podían apreciar los distintivos círculos concéntricos.
El escaneo reveló la presencia de huesos, articulaciones y tendones en el interior del dedo. Esto se podía constatar por las diferencias de tonalidades entre claras y oscuras que se presentaron en las radiografías.
Fraude
Limes Porolissensis
Limes Porolissensis
Ubicada en la provincia romana de Dacia, actual Rumanía, Limes Porolissensis fue una línea defensiva organizada en el siglo II d.C. después de la conquista de Dacia, que tenía torres de observación, fortificaciones de muros de atajo, integrando la siguiente castra:
- Castrum de Negreni
- Castrum de Buciumi
- Castrum de Largiana
- Castrum de Certinae
- Porolissum
- Castrum de Jac
- Castrum de Tihău
- Castrum de Samum
- Castrum de Arcobara
- Castrum de Livezile
- Castrum de Orheiu Bistriței
- Castrum de Brâncovenești
Porolissum
Porolissum fue un importante centro militar de la Dacia romana, en el centro de las llamadas limas Porolissensis. Inicialmente creado como campamento militar en 106 al final de la conquista de Dacia, operado por Trajano en los años 101-106. La siguiente ciudad, que creció rápidamente alrededor del castrum y el canabae, estaba en el centro del comercio con las poblaciones nativas y aún libres de los dacios, al noroeste de la provincia romana. Se convirtió en la capital provincial de Dacia Porolissensis alrededor de 124 bajo el emperador Adriano. Más tarde se convirtió en municipio bajo Septimio Severo. Probablemente fue abandonado bajo el principado de Galieno después de 256. El sitio arqueológico es actualmente uno de los más importantes y mejor conservados de Rumanía, y está ubicado en el pueblo de Moigrad, una aldea de Mirșid en el distrito de Sălaj.
Puerta Porolissum
La puerta pretoriana reconstruida (Porta Praetoria)
Como ejemplo se incluyen datos de uno de estos Castrum.
Fundado: Siglo II d.C. [1]
Abandonado: Siglo III d.C. [1]
Lugar en el mundo romano
Provincia: Dacia
Unidad administrativa: Dacia Porolissensis
Unidad administrativa: Dacia Superior
Limas: Porolissensis
Directamente conectado a: Largiana y Optatiana
Estructura
Estructura de piedra
Tamaño y área: 134 m × 167 m (2,2 [2] ha )
Estructura de madera y tierra
Tamaño y área: 125 m × 160 m (2,0 [2] ha )
Unidades militares estacionadas
Cohortes: I Augusta Ituraeorum [2] y II Augusta Brittonum [2]
Localización
Coordenadas: 47.048292 ° N 23.044678 ° E:
Altitud: 373 metros
Lugar: Grădiște
Pueblo: Buciumi
Condado: Sălaj
País: Rumania
Historia
En 106, al comienzo de su segunda guerra contra los dacios, Emperador Trajano estableció un bastión militar en el sitio para defender el pasaje principal a través del Montañas de los Cárpatos. El fuerte, inicialmente construido de madera sobre cimientos de piedra, fue guarnecido con 5000 tropas auxiliares transferidas desde España, Galia y Bretaña. Aunque el nombre Porolissum parece ser de origen dacio, arqueólogos hasta ahora no han descubierto evidencia de un asentamiento dacio anterior al fuerte romano.
En las décadas siguientes, el fuerte fue ampliado y reconstruido en piedra (posiblemente bajo el reinado de Marco Aurelio), y un canaba, un asentamiento civil desarrollado alrededor del centro militar. Cuando Adriano creó la nueva provincia Dacia Porolissensis (llamada así por la ahora considerable ciudad) en 124, Porolissum se convirtió en el centro administrativo de la provincia. Bajo el emperador Septimio Severo, la ciudad fue concedida municipium estado, permitiendo a sus líderes y comerciantes actuar de forma independiente. Aunque los romanos se retiraron de Dacia ca. 271 bajo Aureliano, Porolissum puede haber sido abandonado gradualmente en el transcurso de los años 260.
A pesar de que la ciudad fue fundada como un centro militar en medio de una guerra, la guarnición de Porolissum parece haber vivido en una coexistencia pacífica con sus vecinos dacios: varios pueblos dacios que aparentemente se fundaron después de que la ciudad de Porolissum hayan sido descubiertos por arqueólogos. en las colinas circundantes. También hay algunas inscripciones que mencionan a los funcionarios de la ciudad con nombres romano-dacios, lo que indica una estrecha cooperación a nivel político.
El trabajo arqueológico limitado en Porolissum comenzó en el siglo XIX, pero no fue hasta 1977 cuando los arqueólogos rumanos comenzaron excavaciones sistemáticas a mayor escala. Las excavaciones realizadas por varios equipos están en curso y han descubierto restos tanto de las instalaciones militares como de la ciudad civil, incluidos los baños públicos, una aduana, un templo a Liber Pater, un anfiteatro, ínsula Consta de cuatro edificios y varias viviendas. Se ha reconstruido la puerta principal (Porta Praetoria) de la fortaleza de piedra. Un equipo conjunto estadounidense-rumano, el Porolissum Forum Project, excavó un área del asentamiento civil entre 2004 y 2011; A pesar del nombre del proyecto, el equipo confirmó que si bien esta área cumplía una función pública, no era necesariamente un foro.
Desde 2006 hasta 2011, otro proyecto, “Necrópolis Porolissensis”, se centró en el cementerio de la municipium Porolissum, en el lugar conocido como “Ursoies”. De 2008 a 2011, un equipo rumano-alemán-húngaro estaba excavando un edificio subterráneo en el centro del castillo, probablemente una cisterna de agua.
En 2015, arqueólogos de Museo del condado de Zalău desenterró un sarcófago de piedra que contenía restos óseos de un joven. El sarcófago es inusual porque no se encontró en el cementerio, sino que fue descubierto por casualidad durante la restauración de otra parte de las ruinas. La tapa de piedra caliza tiene tallados que eran comunes en la época romana, y tiene un agujero que sugiere que la tumba fue robada en la antigüedad.
El santuario de Porolissum fue construido a finales del siglo II o principios del siglo II d.C. Probablemente fue un lugar de culto de otras deidades, vinculadas de una forma u otra a las actividades anfiteatros, especialmente a las peleas de animales (venatio), como Liber Pater, dios de la vegetación y la vid, o Silvanus, dios protector de los bosques, pastos y animales salvajes.
El anfiteatro fue construido como una estructura de madera durante el reinado de Adriano. Posteriormente, en el 157 d.C., fue reconstruida en piedra.
Mapa de la actual Rumania, donde se sitúa casi toda la Dacia romana.
Ubicación de los más importantes Castrum, en la antigua Dacia romana.
Marino de Tiro
Marino de Tiro
Nacimiento: Siglo I; Tiro (Líbano)
Fallecimiento: 130; Roma (Imperio romano)
Ocupación: Cartógrafo, geógrafo, científico y matemático
Área: Cartografía
Marino de Tiro (en griego Μαρίνος ὁ Τύριος, 60 d. C. – ¿130 d. C.?) fue un geógrafo y cartógrafo griego o fenicio helenizado 1nacido en Tiro (actual Líbano) del que se cree que pasó gran parte de su vida en Rodas. Aparte de estos datos esenciales no se sabe más sobre su vida. Su obra original, perdida por completo, fue utilizada extensamente por Claudio Ptolomeo para la realización de su Geografía, e igualmente fue citada por el geógrafo árabe Al-Masudi. Según Ptolomeo, fue el primer geógrafo digno de recibir el apelativo de científico.2
Contribución a la geografía
Ptolomeo y Marino representados en la portada de una edición de 1578 de Gerardo Mercator de la Geografía: Tabulae geographica.
Marino de Tiro fue el primer geógrafo en utilizar el meridiano de las Islas Afortunadas como meridiano cero (adoptado también por Claudio Ptolomeo en su obra Geografía), aunque modernamente es discutible si se refiere a las Islas Canarias o las islas de Cabo Verde,3 y el paralelo de Rodas como origen para medir la latitud. Pese a las críticas vertidas sobre las mediciones realizadas por Marino, Claudio Ptolomeo realizó un uso extensivo de su Geographia, además de sus Tablas geográficas corregidas (del 114 d. C. aproximadamente). Marino estimó la medida del paralelo de Rodas en 180.000 estadios (unos 32.400 km), valor muy cercano al real de aproximadamente 32.000 km (4/5 de la circunferencia del Ecuador terrestre, de 40.008 km); la exactitud de su medición depende del valor específico que se asigne al estadio griego.
Entre los datos que Ptolomeo ofrece sobre la obra de Marino destacan la creencia de este último acerca de la separación del Océano en dos partes diferenciadas a este y oeste de la masa continental formada por Europa, Asia y África. Para Marino de Tiro las tierras habitadas se prolongaban desde Thule en el lejano norte a Agisymba, lugar localizado más allá del Trópico de Capricornio en Ethiopia Rapta, nombre que Marino dio al Hemisferio Sur, y desde las Islas Afortunadas (islas al oeste de África) a Sera, tal vez en China. En total, las zonas habitadas según Marino ocupaban una extensión total de 31.500 estadios.
Otra gran innovación aportada por Marino fue la utilización de “líneas de rumbo”, todavía hoy utilizadas en las cartas de navegación y la acuñación del término “Antártico”, por oposición al “Ártico”.
Ejerció de director de la Gran Biblioteca de Alejandría y elaboró un mapa de la ecúmene. Lamentablemente su obra no se conserva, salvo algunas críticas parciales que Ptolomeo realizó a su trabajo. Marino contribuyó notablemente a conservar la tradición científica de la escuela geográfica alejandrina y a desarrollar la cartografía. Mejoró el mapa romano de la ecúmene u Orbis Terrarum, más conocido como “Mapa de Agripa”; incorporó a su mapa los nuevos conocimientos territoriales derivados de la creciente expansión del floreciente imperio romano y lo dotó de cualidades propias de la cartografía científica. Utilizó una proyección cilíndrica ortogonal, mucho más adecuada y correcta que la de Ptolomeo, y situó el norte de las longitudes de su mapa en la isla de Tule, en la isla actualmente denominada Bjorko (Ostrobotnia, Finlandia; 63º15´N, 21º16´E). En el presente trabajo nos centramos en el análisis del sistema geográfico que utilizó y en la discusión de los extremos de su mapa con lo que, en última instancia, pretendemos contribuir a revalorizar su labor como geógrafo.
Mar Mediterráneo.
El mapa de Ptolomeo
El mapa de Ptolomeo
El mapamundi de Ptolomeo es un mapa que se basó en la descripción del mundo recogida en el libro Geographia de Ptolomeo, escrito hacia el año 150. A pesar de que nunca se hayan encontrado auténticos mapas de Ptolomeo, la Geographia contiene miles de referencias a varias partes del mundo antiguo con coordenadas para la mayor parte de él, lo cual permitió que los cartógrafos pudieran reconstruir la visión ptolemaica del mundo cuando sus manuscritos fueron redescubiertos alrededor del año 1300.
La obra de Claudio Ptolomeo, quien vivió en Alejandría y trabajó en el siglo II de nuestra Era en su mítica biblioteca, es una de las más influyentes en el pensamiento occidental, y por casi 15 siglos el Almagesto (denominado así por los árabes en el siglo IX; Almagesto o Al Magisti significa “El más grande”) se convirtió en canon incontrastable e irrefutable del universo que nos rige. Uno de los tomos de aquel opus magnum fue denominado Cosmographia (algunos lo llaman Geographia) y contiene una mirada detallada de la tierra y su entorno geográfico, tal como era conocida en aquel entonces. También contiene las bases geométricas para la su construcción cartográfica.
El aporte más importante de Ptolomeo y sus mapas posiblemente sea el primer uso de líneas longitudinales y latitudinales, así como también la especificación de sitios terrestres mediante observaciones de la esfera celeste. Cuando su Geographia fue traducida del griego al árabe en el siglo IX y, posteriormente, al latín en Europa Occidental al comienzo del siglo XV, la noción de un sistema de coordenadas global revolucionó el pensamiento geográfico del Islam y la Europa medievales, y depositó sus bases científicas y numéricas.
El mapa diferencia dos grandes mares cerrados: el primero se trata del mar Mediterráneo y el segundo es el océano Índico (Indicum Pelagus), que se extiende hasta el mar de China (Magnus Sinus) al Este. Los principales lugares geográficos son Europa, el Oriente Medio, India y una Sri Lanka (Taprobane) demasiado grande, la península del Sureste Asiático (Aurea Chersonesus o “península dorada”), y China (Sinae).
La Geographia y los mapas derivados de ella probablemente hayan tenido un papel importante durante la expansión del Imperio romano hacia el Este. El comercio en el océano Índico fue intenso desde el siglo II, y se han identificado varios puertos comerciales romanos en India. Desde aquellos puertos, los romanos habrían establecido embajadas en China, las cuales aparecen en documentos históricos chinos aproximadamente a partir del año 166.
No es en realidad una clave o en cifra, pero un misterio similar que debe ser “descifrado” para responder a un misterio histórico de las antiguas ciudades de Alemania, que debieron haber sido encontradas por los romanos, donde se encuentran actualmente. Los romanos encontraron muchos alemanes, pero donde están los lugares donde los encontraron? Este sigue siendo un misterio ya que nadie ha sido capaz de igualar las 96 ciudades que aparecen en el mapa histórico de Alemania, con un mapa moderno.
Reproducción facsímil del códice de la Geographia de Ptolomeo conservado en la Biblioteca Apostólica Vaticana y catalogado como Urbinas Latinus 274. Los mapas fueron realizados por Nicolaus Germanus, cartógrafo alemán afincado en Florencia y el más influyente autor de manuscritos ptolemaicos de la segunda mitad del siglo XV.
Excelente trabajo mal leído y mal contado
Pero aunque Ptolomeo y sus colaboradores hubieran trabajado muy profesionalmente, aunque tampoco exentos de errores, el mapamundi de Ptolomeo ha sufrido, a través de los tiempos, un verdadero “desgarre” al ser mal interpretado, mal leído, mal transcrito. “Aquí radica el problema”, reconoce Lelgemann.
Ptolomeo ubicó más de 6.000 lugares entre China, Sri Lanka, África Central y Bretaña en sus mapas y libros, pero los datos mal interpretados y agregados por geógrafos sucesores a estas obras no son siempre correctos. Muchos lugares ya no existen o sus nombres han cambiado en el transcurso del tiempo hasta hacerlos irreconocibles.
Muestra Groenlandia cubierta parcialmente por el hielo y glaciares en Suecia tal como estaban 10.000 años atrás.
Debido a la manipulación interesada de sus recosntrucciones, se puede considerar un “Oopart”
Para saber más sobre la “Geografía” de Ptolomeo: https://blogcatedranaval.com/2016/06/30/la-geografia-de-ptolomeo-el-primer-atlas-del-mediterraneo/
Mapamundi de Pomponio Mela
Mapamundi de Pomponio Mela
Pomponio Mela
Reconstrucción del mapamundi de Pomponio Mela por Konrad Miller (1898).
Representación del mundo, según Petrus Bertius, basado en Pomponio Mela.
Pomponio Mela a (m. 45) nació en Tingentera (Algeciras), en el siglo I, fue un geógrafo hispanorromano que vivió bajo los emperadores Calígula y Claudio. Falleció en torno al año 45.2
Su obra más famosa, que le llevó a ser citado por Plinio el Viejo, fue un compendio geográfico que se compone de tres volúmenes de título De Chorographia, también denominada De situ orbis (Sobre los lugares del mundo), y que, solo por una alusión que contiene a la conquista de Bretaña (años 43 y 44), debió escribir en esa década del siglo I.
De Chorographia
De Chorographia se compone de tres volúmenes en los que, de forma imprecisa, se describen los lugares del mundo conocido a comienzos de nuestra era: Hispania, la Galia, Germania, África, Asia, Britania y Arabia. Es la más antigua obra corográfica en lengua latina que se ha conservado, a imitación de los periplos de la literatura clásica griega, y es más de índole retórica que estrictamente científica, aunque en este último ámbito es bastante exacto. Él mismo declara que iba a tratar de materias clarissima, et strictim, esto es, “las más brillantes, pero sucintamente”, prometiendo para más tarde una geografía detallada que ya nunca escribió. Para atajar el tema, enjuto de por sí, lo anima con un estilo ingenioso y rítmico que se complace en descripciones pormenorizadas y atractivas.
En el primer volumen, Pomponio Mela describe el mundo conocido en la época y sus regiones siguiendo el litoral mediterráneo, extendiéndose a unos hipotéticos habitantes en las regiones africanas del sur, lo que denomina «tierras templadas», desconocidas en aquella época en Imperio romano, para llegar a Asia y desde allí a Europa; en último término describe el Atlántico. Menciona más de 1.500 topónimos. Su visión del mundo es la de una Europa, África y Asia rodeadas por un gran océano desconocido, en donde no precisa distancias, careciéndose además de mapas que hubiera usado para su descripción. En dicho volumen, comenzó describiendo las tierras donde nació, la zona Bética y el estrecho de Gibraltar.
El tercer libro se refiere a países como Hispania, Galia, Germania, llega hasta Asia y analiza parte del continente africano. Aunque esta es una de las primeras obras donde se realiza un análisis puramente geográfico, no contiene datos técnicos y alguna información que trasmite resulta equívoca. La obra contiene gran cantidad de topónimos y de detalles económicos, culturales y naturales de las tierras que describe.
Uno de los apartados más interesantes, son las descripciones que realiza de los pueblos. Su estilo literario recuerda a Salustio, por su complicada retórica, obra que fue fuente de documentación para muchos autores, desde Plinio el Viejo, hasta Petrarca.
Durante el Renacimiento fue uno de los autores más admirados de la Antigüedad. El tomo más antiguo de la obra es una copia publicada en Milán en 1471, a partir de entonces comenzó a extenderse su conocimiento por Europa, publicándose en los siglos XVI y XVII muchas copias de gran calidad.
Descripciones
Pomponio Mela describió grandes regiones conocidas para Roma, a partir de fuentes de autores griegos y romanos. Básicamente realizó una recopilación de topónimos, acompañados de descripciones geográficas, económicas, culturales y naturales, como ya se dijo. Sin embargo, a partir de una traducción comentada de 1644, de José Antonio González de Salas, nos podemos encontrar con descripciones de islas, que corresponden con las islas Canarias y Cabo Verde, se relata el viaje épico del cartaginés Hannón, y se realizan extrañas descripciones de tierras que algún estudioso ha comparado con la costa oriental de América.3 Por otra parte, el humanista Luis Tribaldos de Toledo ya había imprimido también su versión con el título de la Geographia ilustrada con notas…, Madrid: D. Diaz de la Carrera, 1642. También lo comentaron el Brocense y Chacón.
Reconstrucción del mapa de Pomponio Mela (s. I d. de C.), por parte de Petrus Bertius, S. XVII.
Mapamundi basado en la obra de Pomponio Mela
Mapa del mundo incluido dentro de la edición de la obra De Situ Orbis, del geógrafo romano nacido en Algeciras, Pomponio Mela (fallecido en el año 45). De Situ Orbis fue redescubierta en el Renacimiento, al igual que otras obras de la geografía antigua y, desde de su primera edición impresa en 1471 en Milán, aparecieron multitud de ediciones en siglos posteriores. Este mapa se basa en la reconstrucción del mapa del mundo de Pomponio Mela que Petrus Bertius realizó en 1628. El mapa muestra, además de la ecúmene o mundo conocido del hemisferio norte en esa época, un continente austral habitado por los Antichthones (también llamados continente Antípoda por otros autores), que está separado y aislado del hemisferio septentrional por un océano situado en la zona tórrida y, por tanto, imposible de cruzar a causa del excesivo calor. La primera edición española, se hizo en Salamanca, por Antonio de Nebrija, en 1498 e incluye un mapamundi.
Cuando se refiere a Hispania, nos cuenta “Hispania misma está rodeada del mar, por todas partes menos por dónde está en contacto con las Galias, y aunque por dónde está unida a ellas es muy estrecha, poco a poco se despliegan hacia el Mar Nuestro y hacia el Océano y más ancha se encamina hacia Occidente y allí se hace amplísima, siendo también abundante en hombres, en caballos, en hierro, en plomo, en cobre, en plata, en oro y hasta tal punto fértil que, sí en algunos sitios es estéril y diferente de sí misma, con todo, en esos lugares produce lino o esparto”.
Tiene observaciones muy interesantes, como la que hace de la peculiar lengua de los cántabros “cuyos nombres son tan irregulares y de pronunciación tan extravagante, que no se puede acomodar a nuestra lengua “refiriéndose quizás al Euskera.
El mismo afirma haber nacido en Tigentera, que dice fundada con gente traída de Zilis y Tingis (Tánger) por lo que se afirma que Tigentera y Iulia Traducta son la misma ciudad. El nombre dado por Mela puede ser corrupción de Tingis Altera (la otra Tánger).
A la ciudad vecina Ceuta se refiere como “Septem Frates” (Siete Hermanos) en alusión a sus siete colinas parecidas. Por su semejanza fonética, se supone que del numeral Septem derivó el topónimo de Ceuta.
Como ocurre en las reproducciones, fuera de tiempo, existen varias versiones de su mapamundi.
Pomponio Mela Sobre la situación del mundo Andreas Schott revisado e ilustrado por el resumen. Añadido por Hermolaus the Venecian Barbarian y Fredenandi Nonij
Murallas, cercas y puertas de Madrid
Murallas, cercas y puertas de Madrid
Artículo íntegro del siguiente enlace, con algunos planos añadidos.
https://www.unaventanadesdemadrid.com/murallas-cercas-y-puertas-de-madrid.html
Mayrit, nombre árabe de Madrid, ha tenido a lo largo de su historia varias murallas y cercas. Unas tenían fines defensivos y otras servían para control fiscal y sanitario.
En principio podemos hablar de las siguientes:
– Muralla árabe.
– Muralla cristiana.
– Cerca del Arrabal.
– Cerca de Felipe II.
– Cerca de Felipe IV.
En el plano superior, hemos marcado con chinchetas azules la localización de los restos que aquí mostramos fotografiados. Con rojas, los lugares de Madrid donde existen restos conocidos de ellas, pero que no mostramos en esta página. Por último, con las amarillas señalamos aquellos puntos donde se piensa que existían puertas y torres significativas de la cuales hoy ya no queda ningún resto. Los recorridos de las murallas y cercas los presentamos con los siguientes códigos de colores: verde, para la muralla árabe; azul, para la cristiana; roja, para la cerca del arrabal1; violeta, la de Felipe II; y naranja, la de Felipe IV.
La primera muralla, y quizás la fundación de Mayrit, se puede situar en el siglo IX, cuando el Emir Mohamed I ordenó construir una atalaya2 en el lugar donde hoy tenemos el Palacio Real. Madrid formaba parte del sistema defensivo de atalayas a lo largo del valle del Tajo que controlaban el posible paso de los cristianos por Somosierra, Tablada y La Fuenfría hacia Segovia, Zaragoza o Toledo. Asimismo, ordenó también construir una muralla que protegiera la villa ya existente alrededor de la atalaya. Dicha muralla, construida en pedernal y abarcando una extensión de 9 hectáreas de terreno, tenía 3 puertas, además de un portillo que se ha descubierto recientemente en las excavaciones cercanas a la Plaza de la Armería:
La Puerta de la Sagra, o de la Xagra, estaba situada en el lienzo Norte de la muralla árabe, en el Campo del Rey, frente a lo que hoy es la Plaza de la Armería. Luego, con la primera ampliación cristiana, la que se construyó al Este adoptó el mismo nombre. Ésta se ubicó en el nuevo trozo de muralla que unía la almudena con el Alcázar, a la altura de la intersección de las calles Rebeque y Requena, siendo derribada en 1548.
El Arco de Santa María, llamado así por estar cerca de la Iglesia de Santa María, era también conocido como “de la Almudena” por comunicar la antigua almudena3 con la Medina4. Se derribó en 1570 con objeto de ensanchar la calle para el paso de Ana de Austria, última esposa de Felipe II, construyéndose en 1672 una nueva puerta a la que también se llamó Arco de Santa María.
La Puerta de la Vega, quizás muy parecida a la Puerta de Bisagra, en Toledo y una de las dos puertas por donde se dice que entró Alfonso VI a Madrid; la otra posible entrada es por la de Guadalajara. Tenemos los cimientos de su torre defensiva derecha en el lienzo de muralla existente en la Cuesta de la Vega, en el parque de Mohamed I. Este lienzo, visible parte de él en la fotografía superior, tiene unos 120 metros de largo, 8 de alto y 2 de ancho. Cuenta con un portillo y se pueden adivinar en él 6 torres, de las que 4 aún están en pie. En el parque, también podemos observar la maqueta de las murallas árabe y cristiana que vemos en la fotografía de la izquierda.
En las excavaciones que se están realizando en la zona comprendida entre la Plaza de la Armería del Palacio Real y la Catedral de la Almudena, donde se está construyendo el futuro Museo de las Colecciones Reales, han aparecido restos de la muralla y torres árabes que, por su disposición, muestran que el castillo árabe y la muralla no estaban unidos, siendo aquel externo a ésta. Asimismo, se han encontrado restos de casas musulmanas, las primeras que aparecen en Madrid y que nos permiten descubrir cómo eran. Tenían unos 90 metros cuadrados y disponían de sótano, planta baja con pozo y planta alta.
La Torre de los Huesos es una atalaya islámica que podemos observar en los aparcamientos subterráneos de la Plaza de Oriente. Su misión durante la dominación árabe era la vigilancia del entonces existente barranco del Arroyo del Arenal.
Con la conquista cristiana, fue incorporada como torre albarrana5 a la muralla cristiana para proteger la Fuente de los Caños del Peral (en la hoy Plaza de Isabel II) y asegurar la Puerta de Valnadú (situada en la confluencia de las calles Unión y Vergara).
La segunda muralla de Madrid fue construida por Alfonso VII en el siglo XII y era el triple de extensa que la primera, rodeando 35 hectáreas de terreno. Constaba de 4 puertas, hoy inexistentes al haber sido derribadas en diferentes momentos: Puerta de Valnadú, Puerta de Guadalajara, Puerta Cerrada y Puerta de Moros.
Se conservan los siguientes restos de la muralla:
Calle de los Mancebos. En los números 3 a 5, como antigua pared medianera, se conserva un trozo corto y deteriorado.
Aquí llegamos al lugar donde estaba la Puerta de Moros sobre la actual Plaza del Humilladero, entre las calles Almendro y Cava Baja. Esta puerta fue demolida en el siglo XVII.
Calle del Almendro. En los números 15 a 17, existe un lienzo de 16 metros de largo y 11 de alto que se conserva en muy mal estado en el fondo de un solar.
En la Cava Baja quedan los siguientes restos:
– En el número 30, existe un lienzo de 19 metros de largo por 11,5 de alto en un patio interior.
– En el número 22, tenemos restos de los cimientos de la muralla y de un torreón circular. No son visitables.
– En el número 10, bajo la escalera del edificio, encontramos un lienzo de 7 metros de largo con una altura de 1 a 4 metros y un torreón semicircular. Sí son visitables.
– En la Plaza de Puerta Cerrada, en los números 4 a 6, dentro de viviendas particulares, existe un trozo de la muralla entera hasta la coronación, incluido el adarve o camino de ronda, así como su pretil y un torreón semicircular.
El nombre de la plaza le viene dado, evidentemente, por ser el lugar donde antiguamente se encontraba la desaparecida Puerta Cerrada, así llamada por estar normalmente en esa situación ya que, al ser una puerta con muchos recovecos donde podían esconderse malhechores y debido al alto grado de desgracias allí ocurridos, se decidió cerrarla. Así se mantuvo hasta poblarse el otro lado de la muralla. Se demolió en 1569, al entrar en la ciudad Isabel de Valois, esposa de Felipe II.
Desde ésta, la muralla continuaba hasta la que quizás era la puerta principal de la ciudad: la Puerta de Guadalajara. Para llegar a ella, la muralla recorría un trayecto paralelo a lo que ahora son la Calle de Cuchilleros y la Cava de San Miguel y que entonces eran su foso. Esta puerta se destruyó en un incendio fortuito y no se reconstruyó al no tener ya utilidad.
Calle del Espejo. Desde la Puerta de Guadalajara, la muralla continuaba paralela a las que hoy son calles del Mesón de Paños y de la Escalinata para llegar a la Puerta de Valnadú y, desde ésta, hasta el Alcázar para finalizar allí su perímetro.
Hay restos de esta parte de la muralla (o quizás de una posible ampliación de ella que describimos mas adelante) en:
– Calle del Mesón de Paños, en los números 11-13 y 15.
– Calle del Espejo, en el número 14, donde tenemos un trozo de lienzo de 2,5 metros de altura.
– Calle del Espejo, en el número 10, en el que hay un torreón semicircular sobre el que se ha construido posteriormente y que es el que vemos en la fotografía de la izquierda.
Plaza de Isabel II. Finalmente, tenemos en el número 3 de la Plaza de Isabel II, en los sótanos de un local de restauración, un trozo de muralla con un portillo. Y es aquí donde podemos observar los cambios realizados en el terreno a lo largo de la historia ya que lo que es sótano a un lado de la puerta es superficie al otro lado, en la Calle de la Escalinata.
Antes de llegar a la Puerta de Valnadú, existía una torre albarrana llamada de Alzapierna, o también Gaona, que tendría como misión proteger el abastecimiento de agua desde la Fuente de los Caños del Peral. A continuación teníamos la Puerta de Valnadú, demolida en 1567, y la Torre de los Huesos, ya mencionada al principio; además, continuaba la muralla hasta unirse al Alcázar y terminar su recorrido.
Como ya mencionamos antes, existe la posibilidad de que la muralla cristiana se ampliase de tal forma que, donde giraba siguiendo el recorrido hoy marcado por la Calle del Espejo, se prolongara hasta el final de la Calle de la Escalinata, convirtiendo las torres albarranas en torres de la muralla, uniéndose primero a la Torre de Alzapierna y adelantando la Puerta de Valnadú para continuar por la Torre de los Huesos hasta el Alcázar.
Es muy posible que esta cerca se construyera en 1438 por una epidemia de peste en la ciudad. Debido a ella, se decidió construir un hospital y una cerca que uniese los arrabales a la villa. El hospital se situó junto a la Puerta de Guadalajara y sería luego el Hospital del Buen Suceso, que permaneció en la Puerta del Sol hasta 1854, año en que fue derribado.
Según otros autores, algunos de los arrabales ya contaban con su propia cerca y lo que se hizo fue unirlos todos a la villa en el año de la peste. Tenía ocho puertas y postigos:
– La Puerta de Santo Domingo estaba situada en la plaza del mismo nombre, viniendo ambos del Convento de Santo Domingo el Real, fundado por Santo Domingo de Guzmán en 1212.
– El Postigo de San Martín, nombrado así por el cercano convento del mismo nombre. Estaba enclavado originariamente en el cruce de las calles San Martín y Navas de Tolosa; posteriormente, fue trasladado hasta la altura de la actual Plaza del Callao.
– La Puerta del Sol, cuyo nombre proviene, según algunos historiadores, de un Sol dibujado en el castillo construido durante la guerra de las Comunidades de Castilla para defender la villa de los comuneros. Posteriormente, en 1539, se construyó una puerta en su lugar que perduró hasta 1570. Durante un tiempo, se la conoció como “la puerta de la pestilencia” por el cercano Hospital del Buen Suceso.
– La Puerta de Atocha, primera de este nombre. Estaba situada donde la actual Plaza de Jacinto Benavente.
– El Postigo de San Millán, que tenía este nombre por la cercana ermita del mismo nombre, estaba situado en la hoy plaza de Cascorro.
– La Puerta de La Latina estaba en la Calle de Toledo, frente a la Plaza de la Cebada. En un principio, se llamaba Puerta de San Francisco por llegar hasta el convento del mismo nombre, en la hoy Basílica de San Francisco el Grande, para luego tomar el nombre de La Latina al tener al lado el hospital homónimo. Éste, al igual que el Convento de la Concepción Jerónima, fue fundado por Beatriz Galindo “La Latina”, preceptora de Isabel “la Católica” y de sus hijos y considerada una de las mujeres más cultas de su época. El barrio de La Latina se llama así por haber vivido ella en él.
– La Puerta de Moros era la misma puerta ya existente de la muralla cristiana.
– La Puerta de la Vega, sobreviviente de la muralla árabe.
* * *
Calle Bailén. En 1566, Felipe II ordena construir una nueva cerca por motivos fiscales y sanitarios, no defensivos. Eran unas 125 hectáreas de terreno cercado y no se conocían restos de ella hasta que en 1991, en unas obras de ampliación del Senado en la Calle Bailén, aparecieron los restos que se ven en la fotografía. Para algunos expertos, pertenecen a la anterior Cerca del Arrabal y, para otros, a la de Felipe II. De todas formas, son los únicos restos de cualquiera de ellas hasta ahora conocidos. Lo que sí es cierto es que, una vez trasladada su situación al plano superior, no coincide ésta con el recorrido conocido de ninguna de estas cercas. Luego, o alguna de ellas era mayor, o estábamos hablando de otra cerca diferente, una cerca de un arrabal independiente.
Tenía las siguientes ocho puertas y postigos:
– La Puerta de Santo Domingo era la de la Cerca del Arrabal.
– El Postigo de San Martín, era el mismo de la cerca anterior.
– La Puerta de la Red de San Luis estaba frente a los caminos de Hortaleza y Fuencarral. Su nombre lo tomó de una red que se ponía en un mercado de pan cercano para que no lo robaran y de la Iglesia de San Luis Obispo, situada en la Calle Montera y ya inexistente.
– La Puerta del Sol, una nueva puerta que sustituyó a la del mismo nombre y que se situó más adelantada conforme a la nueva cerca.
– La Puerta de Antón Martín, ubicada en la plaza homónima. Su nombre lo tomó del Hospital de San Juan de Dios, más conocido por el nombre de su fundador Antón Martín.
– La Puerta de Toledo sustituía a la Puerta de La Latina.
– La Puerta de Segovia era por donde partían los caminos de Castilla y Extremadura y se sustituyó en el siglo XVII por otra más cercana al Puente de Segovia.
– La Puerta de la Vega, la misma de la muralla árabe, fue sustituida en 1708 y definitivamente demolida en 1814.
Al haberse quedado pequeña la cerca de Felipe II por el aumento de población, Felipe IV ordena en 1625 construir una nueva cerca de ladrillo, argamasa y tierra. Su construcción estaba motivada por motivos fiscales y de vigilancia, no era una muralla defensiva y lo que se buscaba es que todos los productos que entraran en la villa pagaran su correspondiente impuesto, así como vigilar a las personas que llegaban a la ciudad.
Ronda de Segovia. La superficie que rodeaba era de unas quinientas hectáreas, correspondientes en la actualidad al distrito Centro, al parque del Retiro y al barrio de los Jerónimos. Su construcción se pagó con una sisa6 en el vino y se mantuvo en pié limitando el crecimiento de la ciudad hasta 1868.
El único resto de la cerca que ha llegado hasta nosotros (al menos que se conozca) es el existente en la Ronda de Segovia, que se puede ver en la fotografía de la derecha.
Tenía cinco puertas reales o de registro, que era donde se pagaban los impuestos, y catorce portillos de diferentes fechas y de una importancia muy inferior.
Portillo de San Vicente. Por él se accedía a los caminos de El Pardo, La Granja y El Escorial. Construido en 1726, tenía sobre el arco central una imagen de San Vicente Ferrer, de quien adoptó el nombre. Carlos III ordenó en 1770 su derribo con el fin de rellenar el barranco que formaba la cuesta y así disminuir su pendiente. En 1775, Sabatini construyó una nueva puerta igual a la actual que fue demolida en 1890, desapareciendo sus restos; no se sabe si fueron reutilizados en otras construcciones o si aún permanecen guardados en algún almacén municipal. Cuando en 1995 se decidió su reconstrucción, y al no encontrarse sus restos, se decidió construir una réplica basándose en las molduras de las cornisas superiores y los planos que todavía se conservaban, así como en una foto de J. Laurent, fechada en 1890, de dicho monumento. El resultado fue el que se puede ver en la fotografía. Una curiosidad de su emplazamiento actual es que está orientada al revés que la original: la cara que ahora da frente al Palacio Real antes daba al paseo de la Florida y viceversa con la otra cara.
– El Portillo de San Bernardino, llamado inicialmente de San Joaquín por el cercano convento de igual nombre cuando estaba en la calle de la Princesa, frente a la calle del Rey Fernando. Posteriormente, fue denominado San Bernardino por otro cercano convento de este nombre, cuando fue trasladado frente a la calle de Quintana. Fue demolido en 1868.
– El Portillo del Conde Duque, en la intersección de las calles de Amaniel y Conde-Duque. Su nombre lo tomó del cercano Palacio del Conde-Duque (en el lugar donde hoy vemos el Palacio de Liria y el cuartel del Conde-Duque). Se le llamaba también Portillo de los Guardias, por ser de los guardias de Corps. Se derribó en 1868.
– El Portillo de Fuencarral, denominado así aunque su verdadero nombre era Portillo de Santo Domingo. Ubicado en la calle de San Bernardo, a la altura de la calle de Santa Cruz de Marcenado. Construido por Juan de Mora en 1642 y derribado en 1867.
– El Portillo de las Maravillas, que recibió este nombre por el cercano convento de las Maravillas y que estaba situado en la intersección de las calles de Ruiz y Divino Pastor.
– La Puerta de Bilbao, llamada inicialmente de los Pozos de la Nieve por estar cerca de éstos. Fue construida en 1625 a la altura de las calles Fuencarral con Divino Pastor para ser trasladada en 1690 más hacia el norte, a la actual glorieta de Bilbao. Después se llamó de San Fernando hasta que en 1837 adoptó el nombre de Puerta de Bilbao en memoria de esta ciudad y sus defensores. Tenía un cartel adosado a ella donde podía leerse: “A los heroicos defensores y libertados de la invicta villa de Bilbao, los habitantes de Madrid”.
– El Portillo de Santa Bárbara, situado en la plaza homónima, al final de la calle Hortaleza. Ambas adoptaban el nombre del cercano convento de Santa Bárbara.
– El Portillo de Recoletos, ubicado el primero frente a la Biblioteca Nacional en el Paseo de Recoletos y siendo sustituido en 1756, cuando Fernando VI construyó la cerca de las Salesas Reales, por una nueva puerta considerada la mejor de todas las existentes hasta que se construyó la de Alcalá. Desarmada en 1863 para su traslado a otro emplazamiento, estuvo tanto tiempo abandonada y deteriorándose en el campo que los daños sufridos hizo que no se reconstruyera, siendo sus restos usados en construcciones.
Puerta de Alcalá. Han sido dos las puertas con este nombre. La primera estaba situada en la calle de Alcalá, frente a la calle de Alfonso XI, y se construyó en 1599 por la llegada de la esposa de Felipe III, Margarita de Austria. Se derribó en 1764 para construir una mayor que conmemorase la llegada del nuevo rey, Carlos III, a Madrid. Éste rechazó varios bocetos de Ventura Rodríguez y fue Francisco Sabatini quien comienza su construcción en su emplazamiento actual en el año 1778.
Las diferentes formas de ambas caras están motivadas por el hecho de proceder de dos diseños distintos, uno con pilastras y otro con columnas adosadas que se decidió unir en uno solo. A pesar de su monumentalidad, cuando se construyó seguía siendo una de las puertas de registro de la villa, estando unida a la antigua cerca de Felipe IV.
– El Portillo de la Campanilla estaba en la Avenida de Cataluña frente al convento de Atocha.
– La Puerta de Atocha. Inicialmente, en la Glorieta de Carlos V estaba la Puerta de Vallecas, que en 1748 se sustituyó por otra con el nombre de Puerta de Atocha, derribada en 1850 al construir la Estación de Ferrocarril de igual nombre y sustituida por otra nueva en 1852. Ésta desapareció definitivamente en 1868 con el derribo de la vieja cerca de Felipe IV.
– El Portillo de Valencia se llama, en el plano de Teixeira, Puerta de Lavapiés, al estar ubicado al inicio de la calle Lavapies, en la hoy calle Valencia, frente a la calle Doctor Fourquet. En 1778, se construye un nuevo portillo que adopta el nombre de Portillo de Valencia por estar en el inicio del camino de Levante. Se derriba junto a la cerca en 1868.
– El Portillo de Embajadores original era del siglo XVII y en 1782, al construir la Ronda de Toledo, se adelantó su posición hasta la hoy Glorieta de Embajadores. Al igual que el anterior, se derribó en 1868.
– El Portillo del Campanillo del Mundo Nuevo se construyó en 1856 con el fin de impedir que el camino seguido por el ganado desde que entraba en la villa hasta el Matadero de la Plaza del General Vara de Rey empezara en la calle de Toledo y recorriera varias calles llenándolas de inmundicias.
Puerta de Toledo. Con la construcción de la cerca de Felipe IV, su posición se adelanta hasta la altura de la calle Capitán Salazar Martínez hasta 1813, año en que es derribada. Es en este año cuando se inicia la construcción de la actual Puerta de Toledo en el lugar donde hoy podemos verla para celebrar la llegada al trono de José I. Sin embargo, cuando se termina su construcción en 1827 es para celebrar su derrota y la restauración de Fernando VII. Aquí comenzaban los caminos de Toledo y Andalucía.
– El Portillo de Gilimón, situado al final de la calle San Bernabé.
– El Portillo de las Vistillas se llamaba así por las vistas que desde allí se tenían.
– La Puerta de Segovia, construida a mediados del siglo XVII y cercana al Puente de Segovia, del que tomaba el nombre Puerta de la Puente. Demolida en 1849 y construida otra nueva al año siguiente, sería definitivamente derribada, al igual que la cerca, en 1868.
– La Puerta de la Vega original fue derribada y se construyó otra en su lugar en 1708 que también fue demolida en 1830 y sustituida por un portillo de madera hasta que se decidiese qué hacer. Este portillo se derribó en 1850 al transformar la empinada cuesta en las rampas que hoy tenemos allí. Aquí debemos hacer mención a la historia de la Virgen de la Almudena que, según la tradición, había estado oculta desde la ocupación árabe de Madrid en el año 712 hasta su conquista por Alfonso VI, en 1085. La imagen de la Virgen se encontró en un cubo de la Puerta de la Vega y, al derribarse la segunda puerta, se colocó a la Virgen en una hornacina de la cuesta de la Vega. La que hoy vemos allí es de 1941.
Una descripción, más detallada de cada una de las murallas indicadas, se puede consultar en:
https://es.wikipedia.org/wiki/Muralla_musulmana_de_Madrid
https://es.wikipedia.org/wiki/Muralla_cristiana_de_Madrid
https://miradasdemadrid.blogspot.com/2015/03/muralla-medieval-de-madrid.html
El Cráneo de Tafilalet
El Cráneo de Tafilalet
En otra evidencia encontramos (un cráneo con antigüedad de 360 millones de años)
Un cráneo de 360 millones de años fue hallado en Marruecos en estratos del periodo Devónico; por los estudios científicos realizados con Tomografía Computarizada, se comprobó que corresponde a un ser del género Homo adulto (dientes gastados), aunque su tamaño es solamente de 18.5 cm de circunferencia, siendo que la de los humanos actuales son de alrededor de 25 cm.
El pequeño tamaño del cráneo, descubierto por un paleontólogo aficionado joven en julio de 2007, cerca de Erfoud en una zona famosa por sus fósiles y goniatites Orthoceras ha sido autenticado por los científicos.
“Es un cráneo real y no un artefacto “, aseguró el Dr. Abdelkader Alaoui, radiólogo y director del hospital Mulay Ali Cherif, después de realizar una TC (tomografía computarizada de rayos X).
El cráneo, cuyo tamaño no excede en su circunferencia más de 18.4 cm, fue descubierta en una parcela del Devónico, lo que da una idea acerca de su edad que podría datar de 360 millones de años.
“Los resultados son fascinantes y estoy realmente sorprendido por la plasticidad biológica ” del cráneo, dijo el Dr. Alawi, subrayando que la información numérica (densidad) del escáner son consistentes con los valores de la densidad ósea.
“Creo que este cráneo todavía esconde algunas sorpresas”, dijo, refiriéndose a la fosilización posible del cerebro. Las imágenes del escáner, revelando una estructura arquitectónica peculiar y una muy baja densidad, una oportunidad razonable de encontrar un cerebro fosilizado.
Mohamed Zarou había avanzado en el anuncio de su descubrimiento, es el cráneo fosilizado del género Homo. A juzgar por los dientes gastados de la vejez, es sin duda un adulto, argumentó.
El cráneo tiene las características del género Homo, como lo demuestra la posición del agujero magno (centrado), la mandíbula (corto, parabólicas), el ángulo de la sínfisis (obtuso, se coloca detrás), en la frente (alta y redondeada , como detrás del cráneo) y la fórmula dental (estimado en 32 dientes, inserta verticalmente)”, dijo.
Pedido por MAP (Agencia de Noticias Árabe), sobre el proceso utilizado hasta la fecha de la datación de la muestra, el Sr. Zarou explicó que se ha basado en un método de datación tiempo orgánico, agregando que el mismo método fue adoptado en el famoso cráneo de Sahelanthropus tchadensis (6-7 millones de años) y también se encontró en el suelo, sin ninguna conexión geológica.
Interesado en el tema, el Sr. Eddahby WHL, un ingeniero de investigación en geología aplicada y miembro del Grupo de Investigación en Geología Aplicada (Grga), Facultad de Ciencias y Técnicas de Errachidia , dijo que unos estudios de la estratigrafía del sitio y uno detallado de la fauna asociada a ellos se darán a conocer pronto.
El Sr. Eddahby sin embargo, subrayó la necesidad de vincular los estudios sobre el cráneo en cuestión a las excavaciones en los sitios Sijilmassa
Ya podían haber sido más cuidadosos en la traducción; como es que la medida de la circunferencia craneal, de los humanos actuales es de 25 cm?, no será el diámetro?, o es que todos somos unos monstruos mega-craneanos.
Conclusión: seguramente erróneo.
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