Política
Línea Maginot
La Línea Maginot (en francés: Ligne Maginot) fue una línea de fortificación y defensa construida por Francia a lo largo de su frontera con Alemania e Italia, después del fin de la Primera Guerra Mundial. El término Línea Maginot se usa indistintamente para referirse al sistema completo de fortificaciones, o exclusivamente para referirse a las defensas contra Alemania, en cuyo caso las defensas contra Italia suelen llamarse Línea Alpina. Frente a ella se hallaba la línea fortificada alemana conocida como Línea Sigfrido.
Este sistema debe su nombre a su promotor, el ministro de Defensa francés André Maginot, un veterano mutilado durante la Primera Guerra Mundial que inició el proyecto en 1922 y murió en 1932 sin ver terminada la obra.
La parte esencial de los trabajos se finalizó en 1936, en momentos en que la amenaza hitleriana parecía darle toda la justificación a este proyecto: es la mayor línea de defensa militar construida en el mundo moderno, y de una gran complejidad tecnológica y militar. Su costo total fue de 5.000 millones de francos de la época (más de 5.000 millones de euros de 2010, actualizando la inflación). La línea Maginot comprende 108 fuertes principales a 15 km de distancia entre sí, multitud de pequeños fortines y más de 400 km de galerías.
Los trabajos empezaron en 1928, no en la frontera alemana, sino en la italiana, pues el fascismo italiano provocaba más inquietud que la República de Weimar alemana (Hitler aún no había alcanzado el poder). Se abrieron numerosas canteras a lo largo de 1929 en los Alpes y también en el Noreste francés.
Las fortalezas fueron propuestas inicialmente por el Mariscal Joffre. Se le opusieron modernistas, tales como Paul Reynaud y Charles de Gaulle, que propusieron que se favoreciera la inversión en armamento y aeronaves. Joffre tenía apoyo de Henri Philippe Pétain, y había un gran número de informes y de comisiones organizadas por el gobierno. Fue André Maginot quien finalmente convenció al gobierno que invirtiera en el proyecto. Maginot era otro veterano de la Primera Guerra Mundial, que se convirtió en el ministro francés de los asuntos del veterano, y después en ministro de guerra (1928-1931).
La línea fue construida en varias fases a partir de 1930 por el STG (Service Technique du Génie) y supervisadas por CORF (DES Régions Fortifiées del d’Organisation de la Comisión). La obra principal fue terminada en gran parte antes de 1939, con un costo de alrededor de 3 mil millones de francos franceses.
La línea se alargó desde Suiza hasta Luxemburgo, aunque una extensión mucho más simple fue ampliada hasta el Canal después de 1934. La línea original de construcción no cubrió el área elegida por los alemanes para su primer ataque, que fue a través de las Ardenas en 1940, un plan conocido como el Fall Gelb. La ubicación de este ataque, probablemente debido a la línea de Maginot, fue a través de las montañas belgas de las Ardenas.
La línea no evitó la derrota de Francia al comienzo de la Segunda Guerra Mundial en 1940. Por el contrario, las divisiones alemanas la rodearon y atacaron en la región de Sedán, en su extremidad occidental, de forma que los ejércitos aliados fueron cortados en dos. El error estratégico francés se basaba en la experiencia de la guerra de trincheras, que había forjado un paradigma bélico de grandes frentes de batalla estáticos. La introducción de nuevos elementos en el escenario, como las unidades acorazadas o la aviación de guerra, así como el uso de nuevas tácticas, hicieron que la línea Maginot pasase a la historia como uno de los
fracasos estratégicos más costosos e inútiles.
La línea podría haber cumplido con eficacia alguno de sus objetivos, especialmente reducir el número de tropas para guarecer la frontera, de haber prolongado su construcción hasta la zona boscosa de las Ardenas, desde donde conectarse con el sistema de fortificaciones belga -en particular el Fuerte Eben-Emael que en cualquier caso fue rápidamente conquistado por fuerzas aerotransportadas alemanas durante la Batalla de Francia-. Sin embargo, las Ardenas eran consideradas como de fácil defensa debido a lo accidentado del terreno: una zona de bosques atravesada, además, por el río Mosa. Y finalmente no fue reforzada, lo que propiciaría la penetración alemana en la ofensiva de 1940.
La entrada al Fuerte de Ouvrage Schoenenbourg en Alsacia
La Línea Maginot era una fortificación lineal, lo que significa que era una serie de fuertes construidos en una línea ininterrumpida. Los fuertes eran separados por un espacio de aproximadamente 15 km. (dependiendo del terreno). Entre los fuertes se encontraban los Bunkers, que completaban la defensa de los fuertes. Los fuertes y los Bunkers estaban unidos por obstáculos anti-tanques y alambre de espino. En resumen, fuertes, Bunkers y cinturones de obstáculos formaban la línea principal de fortificación, la columna vertebral de la Línea. Esta línea corría paralela a la frontera unos 10 km al interior de Francia. A pesar de que la Línea Maginot era una fortificación lineal, la profundidad de la línea (desde la frontera hasta el interior del país) era de 20-25 km de ancho. Una variedad de otras estructuras defensivas –puestos avanzados, posiciones de bloqueo en las rutas principales, y refugios para las reservas de infantería local- amplían la Línea Maginot en una zona fortificada centrada en los fuertes y Bunkers. No había 2 fortificaciones exactamente iguales en la Línea Maginot. Las variadas estructuras fueron adaptadas al terreno local y combinadas según era necesario para formar una zona defensiva.
En Septiembre de 1939 cuando se realizo el ataque alemán contra Polonia, las tropas francesas asignadas a la Linea Maginot pronto ocuparon sus puestos de combate, mientras el ejercito movilizaba sus efectivos, sin embargo, al no presentarse ningún ataque alemán durante el año, muy pronto las mismas fueron puestas en la tarea de crear y reforzar puntos intermedios de combate y en la mejora de las obras existentes. Cuando la ofensiva alemana se materializo al fin en Mayo de 1940, las tropas allí asignadas se encontraron conque no formaban parte del teatro principal de operaciones, pues la existencia de la misma había determinado que los alemanes en lugar de plantear un ataque frontal al sistema de defensas, penetrara a través de la región de las Ardenas considerada hasta esa fecha como impenetrable para equipos mecanizados. Las tropas asignadas a los puntos fuertes de Schoenenbourg y Hochwald recibieron la orden de instalar sus viejos cañones de 120 mm en posiciones al aire libre y atacar las posiciones alemanes al alcance de los mismos, algunos fuertes de la Región Fortificada de Lauter que tenían a su alcance la frontera alemana efectuaron algunos ataques con sus cañones de 75 mm. A medida que las fuerzas alemanas penetraban a través de la Ardenas, una división de infantería alemana se dirigió contra el punto fuerte de La Ferte el cual fue atacado con artillería pesada y aviación. El 14 de Mayo los alemanes bombardearon las obras en Schoenenbourg con cañones de 280 mm y mas tarde con un mortero de 420 mm, todo esto orientado a desviar la atención de los franceses sobre su avance en el sector de las Ardenas, haciéndose claro para el Alto Mando francés solo días mas tarde cuando los alemanes cruzaron el Mosa entre Sedan y Dinant que los mismos no tenían ninguna intención de atacar la Linea Maginot.
El Bloque 14 en Ouvrage Hochwald en 1940
Línea Sigfrido
La Línea Sigfrido fue el nombre que dieron los Aliados a una línea defensiva alemana contrapuesta a la Línea Maginot francesa durante la Segunda Guerra Mundial. El nombre que los alemanes dieron a la línea fue Muro del Oeste, siendo la original Línea Sigfrido una sección de la Línea Hindenburg que se había construido durante la Primera Guerra Mundial.
La Línea Sigfrido fue un sistema de defensa a lo largo de 630 km, que consistía en más de 18.000 búnkeres, túneles y trampas para tanques. Empezaba a la altura del poblado de Cléveris, en la frontera sur con Holanda, y terminaba a la altura de Weil am Rhein en la frontera con Suiza. A diferencia de la línea Maginot, fue pensada con propósitos propagandísticos y construida entre 1938 y 1940.
La construcción del Muro del Oeste, como bautizaron los alemanes a la Línea Sigfrido, fue llevada a cabo inicialmente por firmas privadas, pero cuando éstas no pudieron suministrar la cantidad de hombres requeridos, se recurrió a la Organización Todt que logró poner a trabajar a casi medio millón de personas al mismo tiempo. Para aquella época este grupo de construcción no utilizaba todavía mano de obra esclava.
La construcción de la Línea Sigfrido se dividió en cinco fases bien diferenciadas:
Programa de Vigilancia fronteriza
Fue llevado a cabo por un pequeño grupo militar llamado Grenzwacht, que tomó corto control de la zona de Renania después de su militarización. El programa consistió en la construcción de una serie de pequeños búnkeres con tres aberturas para disparar en el frente del edificio. Los búnkeres tenían paredes de 50 cm de espesor y no eran anti-gases. Fueron diseñados para proteger a los soldados de la metralla y para la época en que fueron construidos, ya eran considerados obsoletos. Fueron construidos cerca de la frontera y no tenían camas para los soldados, por lo que éstos tenían que dormir en hamacas.
Programa de Limes
Para disimular la construcción de los búnkeres de esta etapa, se dijo a la población que se estaban realizando excavaciones de los limes romanos en el área del Rin.
Los búnkeres tipo 10 de este programa estaban mucho mejor construidos. Los muros y el techo tenían metro y medio de espesor. Sin embargo, se demostró durante la construcción que esto era insuficiente contra las armas modernas. Los búnkeres tenían un cuarto central que podía servir de refugio para 10 hombres, así como un cuarto de combate medio metro más elevado que el resto del búnker. Dicho cuarto tenía aberturas para ametralladoras en el frente y a los costados, así como una entrada independiente. Toda la estructura estaba protegida contra los gases venenosos y poseía calefacción. Había literas para todos los soldados y el oficial a cargo poseía también una silla. El espacio era limitado, de aproximadamente 1 m²
Programa de Aquisgrán-Sarre
Los búnkeres tipo 107 construidos en esta etapa eran similares a los de la anterior, aunque los muros de cemento eran de 3,5 m de espesor. Otra diferencia consistía en que las aberturas en el frente se habían eliminado; cuando se colocaban estaban protegidas por fuertes puertas de metal. El programa incluyó a las ciudades de Aquisgrán y Saarbrücken, que originalmente se encontraban al oeste de la línea defensiva anterior.
Zona de defensa aérea del Oeste
La Luftverteidigungszone West iba paralela al este a las dos líneas de los programas anteriores. Consistía principalmente en torres antiaéreas de cemento, cuyo objetivo era obligar a los aviones enemigos a volar a mayor altura, comprometiendo la eficiencia de sus ataques. Estas torres estaban protegidas por una gran cantidad de búnkeres de los Programas de Limes y Aquisgrán-Sarre.
Emplazamiento de Geldern
La Línea Sigfrido fue extendida al norte desde el distrito de Viersen hasta Cléveris en el Rin. La construcción de los búnkeres se realizó al comenzar la Segunda Guerra Mundial. Eran de hormigón y estaban localizados cerca de granjas para camuflaje. A pesar de que Francia declaró la guerra a Alemania en 1939, no se reportó ningún combate en la Línea Sigfrido y la Línea Maginot. Por el contrario, ambos bandos permanecieron atrincherados en la llamada Guerra de broma. Al empezar la Batalla de Francia, los defensores franceses de la Línea Maginot esperaron en vano un ataque desde la Línea Sigfrido. Si bien se llevaron a cabo unos ataques, éstos fueron más bien de distracción. Concluida la batalla, los alemanes retiraron todas las armas transportables de la Línea Sigfrido y las llevaron a otros teatros de operaciones más activos. Los edificios fueron abandonados y utilizados por los campesinos como depósitos de utensilios de granja.
Cuando los aliados desembarcaron en Normandía, Hitler ordenó el 24 de agosto de 1944 que se renovara la construcción del Muro del Oeste. Veinte mil trabajadores forzados y miembros del Reichsarbeitsdienst fueron llevados a fortificar la línea, la mayor parte de ellos no superaba los 16 años de edad. Trabajadores locales también fueron reclutados para trabajar en las nuevas construcciones, la mayoría de los cuales eran zanjas antitanques. Para aquel entonces ya se había demostrado que los búnkeres no tenían la importancia pasada debido al desarrollo de nuevas armas de asalto, por lo que la mayoría de los nuevos edificios construidos consistían en pequeños refugios para un soldado. Ninguno de estos trabajos cambió significativamente el curso de la guerra a causa de la superioridad aérea aliada.
Hitler sí ordenó la construcción del Muro del Oeste como una línea defensiva seria, si bien desesperado recurrió a ella al revertirse el curso de la guerra. El objetivo original de la línea era de propaganda. De esta manera, los alemanes veían a la Línea Sigfrido como una afirmación de que la política exterior de Alemania era defensiva, además de que se sentían seguros ante una inminente invasión francesa, como clamaban los nazis.
Al iniciarse la guerra, los aliados permanecieron detrás de sus líneas defensivas al mismo tiempo que vigilaban la línea defensiva enemiga, permitiendo a los alemanes ocupar completamente Polonia y Checoslovaquia. Al finalizar los combates, los aliados perdieron mucho tiempo desmantelando la línea, distrayéndose de los preparativos que emprendían los alemanes para una nueva ofensiva, posteriormente llamada la Batalla de las Ardenas. Se puede afirmar entonces que en términos de propaganda, el Muro del Oeste fue un éxito, si bien en términos militares fue tan inútil como la Línea Maginot francesa.
Batalla de la línea Sigfrido fue una batalla desarrollada a finales de la Segunda Guerra Mundial, entre el ejército aliado y la Alemania nazi. La batalla fue una de las más largas y terribles de la segunda guerra mundial, muriendo 800.000 soldados entre aliados y nazis. Cabe destacar que a excepción de las batallas en Agristas y Hurgent, solo se libraron grandes escaramuzas.
Bunker tipo 10
Línea Verde (Chipre)
La Línea Verde es la línea de demarcación que divide Nicosia, la capital de Chipre, en dos partes, una septentrional bajo el poder de la autodenominada República Turca del Norte de Chipre, y la parte meridional bajo el control gubernamental reconocido internacionalmente de la República de Chipre. El paso a través de la misma se hace, exclusivamente, por “Ledra Palace Check Point”, lugar controlado por las fuerzas de seguridad de ambos sectores de la isla y de UNFICYP.
En 1960, Chipre se transformó en un país independiente y bi-comunal, con una población mayoritaria de origen griego y una minoría de predominancia turca. En diciembre de 1963, la ciudad fue el centro de violentos enfrentamientos intercomunales, resultando en una división de facto de la misma. El Secretario Británico para las Relaciones de la Commonwealth, Dunkan Sands, viajó a Chipre con la intención de restaurar la calma. Se hicieron una serie de encuentros con los delegados turco-chipriotas y greco-chipriotas bajo la dirección de Sands. Durante los mismos, el general Young, quien estaba a cargo de las tropas británicas llegadas para supervisar el alto el fuego, marcó una línea verde el 30 de diciembre de 1963 sobre el mapa de confrontación en Nicosia. La línea se fortaleció con la invasión por parte de Turquía de la isla en julio de 1974. Llegó a convertirse de facto en frontera cuando en 1983 la parte turcochipriota se autoproclama como República Turca de
l Norte de Chipre, país únicamente reconocido por Turquía.
A partir de ese momento la línea mantiene el nombre de Green Line, separando a las dos comunidades mediante una combinación de barricadas, bolsas de arena, alambres de púas y puestos de guardia. Su ancho es variado (siendo, en promedio, el correspondiente a una calle) y su patrullaje interno es realizado por las tropas de UNFICYP de Naciones Unidas.
Esta línea también se denomina en algunos caso como Línea Atila, nombre en clave dado por las fuerzas turcas durante la intervención militar de la isla en la llamada Operación Atila.
El muro, reforzados con sacos de arena, es un sitio muy popular para ver la zona de separación de Nicosia, un callejón con tiendas y hogares civiles por el que no se puede circular. Las autoridades turcochipriotas suavizaron las restricciones en 2003, y desde entonces se han abierto cinco puntos de paso por la ‘Línea Verde’.
En la madrugada del 8 al 9 de marzo de 2007, el gobierno grecochipriota comenzó a derribar parte de la Línea Verde en «una señal de buena voluntad», según afirmó el portavoz gubernamental Christodoulos Pashardes, lo que ha sido bien recibido por el líder turcochirpiota Mehmet Ali Talat, aunque se ha advertido que la medida, con ser positiva, no es ni definitiva ni constituye el final del conflicto de ambas comunidades. En enero, el gobierno turcochipriota también había realizado gestos de acercamiento al destruir un puente peatonal que, a decir de la otra parte, violaba la Línea Verde.
Entre ambas repúblicas, la griega y la turca, quedó la Línea Verde, una tierra de nadie sembrada de minas y rodeada de miles de soldados que partía en dos la capital de los dos países, Nicosia. La anchura de esta zona, controlada oficialmente por las tropas de la ONU, varía desde unos cinco metros en Nicosia hasta varios kilómetros en algunos puntos de la Isla. En el lado turco se instaló una barrera de alambre de espino de 180 kilómetros de largo, que en Nicosia se convertía en un muro infranqueable. Entre 1974 y 2003 no se pudo cruzar legalmente el muro, y sólo la relajación de las tensiones permitió la apertura de algunos pasos fronterizos. En 2007 Chipre (e
l reconocido) derribó unilateralmente parte de su propio muro en la Línea Verde, pero la división continúa.
Línea Verde de Nicosia, Chipre.
Calle de Nicosia cortada por la Línea Verde.
Muralla Antonina
El Muro de Antonino (también llamado Muro Antonino o Muralla de Antonino) es una antigua construcción defensiva de la isla de Gran Bretaña, erigida por Quinto Lolio Urbico, gobernador de Britania, por mandato del emperador romano Antonino Pío entre los años 140-142, a unos 160 km al norte de su antecesora, la muralla de Adriano. Se extendía durante 58 km desde el estuario de Forth, en la costa oriental de la isla sobre el mar del Norte, hasta el golfo de Clyde, en la costa occidental sobre el mar de Irlanda, a lo largo de la línea de los antiguos fuertes construidos por Cneo Julio Agrícola. Fue inscrita en la lista de Patrimonio de la Humanidad en 2008 como parte de las “Fronteras del Imperio Romano”.
El motivo de la creación de este limes fortificado fue adelantar las posiciones defensivas romanas, al considerar que la provincia de Britania era ya segura, para así garantizar su defensa, y de paso someter a las tribus hostiles que vivían entre ambas murallas, en las tierras altas de la Caledonia meridional. Estas tribus de los pictos constituían una importante amenaza por su hostilidad, ante lo cual sus tierras fueron asoladas y un gran número de sus habitantes apresados y deportados a Germania.
La muralla no era tan sólida como la de Adriano, ya que estaba formada por un muro de turba y tierra apisonada en lugar de piedra, aunque tenía un foso mayor que la primera y contaba además con 19 fuertes y un sendero militar en su parte meridional. Sin embargo, la fortificación se abandonó tras el fallecimiento del emperador Antonino Pío, hacia 162, volviendo progresivamente las tribus del norte a bajar. A la muerte del emperador Cómodo, posiblemente en el año 196 o 197, cuando el gobernador Clodio Albino retiró gran parte de su guarnición al proclamarse emperador y desplazarse a Lugdunum (la actual Lyon), las tribus del norte protagonizaron un gran ataque sobre las fronteras romanas en la isla, lo que llevó en 208 al emperador Septimio Severo a restablecer legiones en el muro de Antonino, ordenando repararlo.
La construcción del muro fue acompañada por la instalación de fuertes, fortines y torres de vigilancia. Fueron construidos cada tres kilómetros para vigilar y proteger la frontera. Se conoce la existencia de 17 fuertes, de los cuales han sobrevivido 16. La mayoría de ellos contaban con los principales edificios construidos en piedra y los barracones y almacenes en madera. El más destacado es Rough Castle, que cuenta además con unos fosos defensivos
sólo observados en este lugar. También se conoce la localización de 9 fortines y existen indicios de la existencia de otros cinco más.
En la construcción del Muro de Antonino participaron miembros de tres de las legiones acantonadas en Britannia, la Legio II Augusta, la Legio VI Victrix y la Legio XX Valeria.
La nominación de Muro de Antonino por el gobierno británico para ser declarado Patrimonio de la Humanidad se produjo oficialmente por primera vez en 2003. Fue respaldado por el gobierno escocés en 2005 y por Patricia Ferguson, Ministra de Cultura de Escocia en 2006. Se convirtió en la nominación oficial del Reino Unido a finales de enero de 2007, y los miembros del Parlamento Escocés fueron llamados a apoyar la candidatura en mayo de 2007. El Muro de Antonino fue inscrito como extensión de la ya existente “Fronteras del Imperio Romano” en 7 de julio de 2008.
Resto de un fuerte romano del Muro Antonino en Barr Hill.
Murallas de Roma
Las primeras defensas consistían en fosos, parapetos que protegían los lugares situados fuera de la empalizada palatina. Hacia el 480 a.C. se construyeron los agger, tapias de arena compactada, durante las guerras contra los volscos…
Pero será en el Reinado de los Reyes Etruscos cuando se realizarían las primeras murallas perimetrales de la ciudad. Según Tito Livio esta obra fue planificada en el periodo de Tarquinio Prisco (618-578 a.C.), pero sería su sucesor Servio Tulio (578-535 a.C.) el que las construiría según cuenta la tradición latina (Livio. i.44 ; Dionisio. iv.13).
Murallas servianas
Las Murallas servianas (en latín: Murus Servii Tullii) eran una barrera defensiva construida alrededor de las ciudad de Roma al principio del siglo IV a. C. Las murallas tenían una anchura de 3,6 metros y una longitud de unos 11 kilómetros, con más de una docena de puertas.
Los límites de las Murallas servianas, y la ciudad de Roma dentro de ellas, en rosa oscuro.
El nombre hacía honor al Rey de Roma, Servio Tulio. Aunque el trazado parece datar del siglo VI a. C., los restos actuales que se conservan datan del periodo final de la República Romana, como prevención tras el saqueo de Roma posterior a la batalla de Alia durante la primera invasión gala de la península italiana. Los galos, al parecer, tuvieron un fácil acceso a la ciudad, posiblemente porque los etruscos les obligaron a desmantelar las defensas que mantenían.
Las murallas fueron construidas con grandes bloques de toba volcánica. Algunas secciones incorporaban una profunda fosa para aumentar la defensa. En la parte norte se combinaba con rampas defensivas de tierra, lo que permitía incrementar el grosor del muro y, a los defensores, tener en el interior una plataforma para repeler cualquier ataque. El conjunto tenía armas defensivas importantes, incluidas catapultas.
Este sistema defensivo tenía un perímetro de unos 11 km y un área de 426 hectáreas. El muro estaba realizado con sillares de Grotta Oscura y capellacio, ambas son tipos de toba (roca ígnea volcánica), la primera de color amarillo y la segunda gris. Las piedras talladas oscilan entre los 66 y 45 cm de anchura, mientras que su altura media era de 60 cm. Estas se situaron de forma alterna es decir a soga y tizón.
Además del muro, se añadió a 9 m un foso de unos 29,60 m de ancho y 9 de profundidad. Carecía de torres, aunque se cree que existían dos en cada entrada.
Las murallas fueron obstáculo suficiente para contener el formidable ataque de Aníbal en el 211 a. C. durante la Segunda Guerra Púnica. La muralla se mantuvo casi idéntica al final de la República y en los inicios del Imperio, para ser posteriormente ampliada para recoger los distintos distritos en que Augusto dividió la ciudad tras su crecimiento.
No obstante, con la extensión del Imperio y la seguridad de la ciudad, dado que las fronteras se extendían por todo el Mediterráneo, las murallas perdieron su utilidad. Esto, unido al incremento notable de la extensión territorial de Roma, tuvo como efecto que parte de las murallas fueran derribadas para permitir el acceso a los nuevos barrios. Cuando en el siglo III la ciudad fue atacada por tribus bárbaras, el emperador Aureliano si vio obligado a defender la ciudad con unos nuevos muros.
Algunas secciones de las Murallas servianas son visibles en distintos puntos de Roma. Las mejor conservadas y más grandes secciones se encuentras preservadas en la estación Termini y en el Monte Aventino.
Las puertas que se considera existieron en algún momento en las Murallas Servianas, en el sentido de las agujas del reloj, son:
• Porta Flumentana – desde la Vía Aurelia, cruzaba Roma después de atravesar el Tiber.
• Porta Carmentalis – en la parte occidental de la Colina Capitolina.
• Porta Fontinalis – se dirigía desde el norte de la Colina Capitolina a través del Campo de Marte a lo largo de la Vía Lata.
• Porta Sanqualis – en el Quirinal.
• Porta Salutaris – en el Quirinal.
• Porta Quirinalis – en el Quirinal.
• Porta Collina – la puerta más al norte, en el Quirinal, desde la Vía Salaria. En este lugar acampó Aníbal en el asedio de la ciudad en el 211 a. C.
• Porta Viminalis – en el Viminal. Esta es la parte que se conserva y es visible desde la estación Termini.
• Porta Esquilina – en el Esquilino, todavía visible, donde se construyó más tarde el arco del emperador Galieno; da a la Vía Labicana, Vía Praenestina y la Vía Tiburtina.
• Porta Querquetulana – da a la Vía Tusculana.
• Porta Caelimontana – esta puerta se preserva por el arco de Publius Cornelius Dolabella, reconstruido en el 10 a. C.
• Porta Capena – la puerta por la que la Vía Apia abandonaba Roma camino al sur de Italia después de separarse de la Vía Latina.
• Porta Naevia – en el Monte Aventino, daba a la Vía Ardeatina.
• Porta Raudusculana – se dirigía al sur, a lo largo del Tiber y la Vía Ostiensis.
• Porta Lavernalis – unida a la Vía Ostiensis.
• Porta Trigemina – una puerta triple cerca del Foro Boario, también da a la Vía Ostiensis.
Parte de las Murallas servianas vistas desde la Estación Termini de Roma.
Murallas aurelianas
Las murallas aurelianas son una construcción militar de carácter defensivo construida en la ciudad de Roma por el emperador Aureliano. Su longitud original fue de 19 kilómetros, pero en la actualidad sólo se conservan 12,5 kilómetros. El propósito de su construcción fue defender Roma de las invasiones bárbaras, que comenzaron a partir del año 271 d. C.
El círculo completo rodeaba una superficie de 13,7 km². Las paredes cuentan con 3,5 m de grosor y 8 m de altura con una torre cuadrangular cada 100 pies romanos (29,6 m). Fueron remodeladas en el siglo V, doblando la altura (llegando hasta 16 m), por orden del general Flavio Estilicón, hombre fuerte del Imperio en época de Honorio. Tenían forma de hexágono y en ellas se emplazaban 382 torres, 7.020 almenas, 18 puertas principales, 5 poternas, 116 letrinas y 2.066 ventanas exteriores.
Constituyen un ejemplo de obra urbanística y desarrollo de la época, y en cierta medida se adelantaron a la amenazada existencia de las ciudades en la Edad Media.
En el año 2001, 400 metros de las murallas fueron destruidos por una violenta tormenta, pero se restauraron y reinauguraron en el año 2006.
Murallas aurelianas (perímetro).
Muro de Arabia Saudí-Irak
Arabia Saudita construye un cerco de 814 kilómetros de largo junto a su frontera con Iraq, en la que incluirá bases militares y puntos de control a lo largo de la valla.
La patrulla fronteriza saudita mantiene unas 40 bases a lo largo de la frontera iraquí en un intento por detener la infiltración de droga y los contrabandistas de armas.
La primera fase de la construcción de un muro de unos 900 kilómetros a lo largo en la frontera entre Arabi Saudí e Irak concluirá en el 2009, según anunció el Ministerio de Interior de Arabia Saudí.
La idea de crear una valla surgió el año pasado después de que combatientes islamistas saudíes se infiltraran en Irak para unirse a las facciones rebeldes que luchan contra las tropas de la coalición multinacional.
Según cálculos publicados por la revista ‘Time’ cuando se anunció su construcción, el muro costaría más de 5.000 millones de euros a las autoridades saudíes.
El ambicioso proyecto refleja no sólo la preocupación por el terrorismo, sino también una creciente alarma por la situación en Irak, donde las fuerzas norteamericanas están luchando para impedir que la violencia entre sunitas y chiítas se transforme en una guerra civil a gran escala. Todos los países vecinos de Irak, incluyendo Arabia Saudita, temen que la violencia traspase las fronteras y amenace su propia seguridad.
La cuestión más importante y principal es sellar la frontera con Irak, ya que desde la invasión norteamericana casi no hay presencia de medidas de seguridad iraquíes. Además de impedir el ingreso de terroristas, Arabia Saudita pretende evitar que contrabandistas, traficantes de armas e inmigrantes ilegales usen a Irak como una vía de acceso a Arabia Saudita.
Pero también ha querido aclarar el Ministro del Interior saudita, Príncipe Ahmad bien ´Abd Al- ´Aziz que no se tratará exactamente de un muro sino de un sistema de cercas de alambrado con cámaras sensibles al calor, entre las otras muchas cosas que anteriormente he citado.
Debería hacerse notar que en el 2004, Arabia Saudita comenzó a construir una barrera de separación a lo largo de su frontera con Yemen. La barrera sigue a la frontera internacional tal como fue puesta por los dos países en el Tratado Fronterizo de Jeddah del año 2000.
Muro de Arabia Saudí-Yemen
Con el objetivo de defender la economía más poderosa del Golfo Pérsico, poseedora de la mayor reserva de petróleo del mundo, el reino saudita fortifica su frontera de 9.000 kilómetros con una de las barreras de seguridad más largas del mundo, a un costo estimado de US$3.000 millones.
El reino comparte con Yemen 1.458 kilómetros, y con Irak más de 800. Además, limita con otros cinco países: Barein, Emiratos Árabes Unidos, Omán, Kuwait y Jordania.
Arabia Saudí retoma el proyecto del muro en su frontera sur con Yemen, esta vez con el objetivo de “evitar la expansión de la revolución”, según la agencia de noticias iraní Fars. El proyecto se remonta a 2004 y entonces los argumentos más importantes esgrimidos por Riad eran la necesidad de defenderse de posibles ataques terroristas y poner freno al tráfico de armas, droga e inmigración ilegal. Ocho años después las prioridades parecen haber cambiado y el reino saudí no quiere ser el próximo en la lista de países árabes sacudidos por revoluciones populares.
La agencia iraní asegura que el objetivo número uno de Arabia Saudí es blindar la parte este del país –donde reside gran parte del quince por ciento de la población total del país de la secta chií del Islam, la misma que en Irán- debido al “número creciente de protestas en las últimas semanas”. Los yemeníes lograron derribar a Alí Abdulá Saleh tras más de un año de protesta que concluyó con un pacto apadrinado por Riad por el que el dictador renunció a su poder a cambio de la inmunidad y ahora “Arabia Saudí teme a la influencia de la revolución sobre su propio pueblo ya que está gobernado por un tiránico régimen real”, según un joven líder de la revuelta yemení citado por Fars.
La frontera de unos 1.500 kilómetros entre ambos países –aliados durante los 22 años de dictadura de Saleh- también ha sido un lugar de máxima tensión debido a la presencia del Houthi, la milicia zaidí que desde 2004 ha librado seis guerras con el Gobierno de Saná. La última fue en 2009 y en ella Saleh tuvo el apoyo Saudí por medio de bombardeos y de un gran número de soldados que cruzaron la frontera para dar caza a los milicianos.
El zaidismo es una rama de la secta chií que sólo se encuentra en Yemen y el Houthi es su brazo armado. Su líder militar es Abdul-Malik al-Houthi, hijo del fundador del movimiento Hussein Badreddin al-Houthi, y tanto en su forma de hablar, como en sus gestos y mensaje imita a Hasán Nasralá, el secretario general de Hizolá, el Partido de Dios libanés. Los seis enfrentamientos que se han producido entre Gobierno y la milicia Houthi, que podría estar formada por unos diez mil hombres, han causado miles de víctimas y unos 150.000 desplazados según Naciones Unidas.
El proyecto de alta tecnología, llevado a cabo por el consorcio de Defensa y Seguridad EADS y Al Rashid Trading & Contracting Co., contará con barrera física en algunas partes, pero en otras, poco pobladas y en el desierto, habrá una barrera virtual: vigilancia satelital, cámaras, radares, sensores electrónicos, centros de detección costeros y aeronaves de reconocimiento para detectar intrusos y enviar patrullas.
La barrera cuya construcción quizá lleve entre cinco y seis años, forma parte de un paquete de medidas de seguridad de 12.000 millones de dólares que incluye sensores electrónicos, bases militares y puntos de control a lo largo de la frontera para proteger a ese reino rico en petróleo de las amenazas externas, expresó Nawaf Obaid, director del Proyecto de Evaluación de la Seguridad Nacional Saudita, un instituto de investigación independiente que asesora al gobierno.
Actualmente el proyecto ha finalizado su primera fase, construidos ya 900km en la frontera de Yemen.
Muro frontera Arabia Saudí con Yemen
Muro de Berlín
El Muro de Berlín (en alemán Berliner Mauer), denominado oficialmente «Muro de Protección Antifascista» (Antifaschistischer Schutzwall) por la socialista República Democrática Alemana – RDA (Deutsche Demokratische Republik – DDR) también fue apodado «Muro de la vergüenza» (Schandmauer) por parte de la opinión pública occidental, fue parte de las fronteras interalemanas desde el 13 de agosto de 1961 hasta el 9 de noviembre de 1989 y separó a la República Federal Alemana de la República Democrática Alemana hasta ese año.
El bloque oriental dominado por los Soviéticos oficialmente sostenía que el muro fue levantado para proteger a su población de elementos fascistas que conspiraban para evitar “la voluntad popular” de construir un estado socialista en Alemania del Este. No obstante, en la práctica, el muro sirvió para impedir la emigración masiva que marcó a Alemania del Este y al bloque comunista durante el período posterior a la II Guerra Mundial
El muro se extendía a lo largo de 45 kilómetros que dividían la ciudad de Berlín en dos y 115 kilómetros que separaban a la parte occidental de la ciudad del territorio de la RDA. Fue uno de los símbolos más conocidos de la Guerra Fría y de la separación de Alemania.
Muchas personas murieron en el intento de superar la dura vigilancia de los guardias fronterizos de la RDA cuando se dirigían al sector occidental. El número exacto de víctimas está sujeto a disputas y no se conoce con seguridad. La Fiscalía de Berlín considera que el saldo total es de 270 personas, incluyendo 33 que fallecieron como consecuencia de la detonación de minas. Por su parte el Centro de Estudios Históricos de Potsdam estima en 125 la cifra total de muertos en la zona del muro.
Entre 1949 y 1961, unos 3 millones de personas abandonaron la RDA desde Berlín Oriental. Sólo en las dos primeras semanas de agosto de 1961 emigraron 47.533 personas. Además, para muchos polacos y checos, Berlín Occidental se convirtió en la puerta hacia occidente. A menudo se trataba de jóvenes bien formados, lo que constituía una amenaza a la economía de la RDA y, en última instancia, a la población de los países. Aproximadamente 50.000 trabajadores de Berlín Oriental trabajaban y vivían en Berlín Oeste, pero se aprovechaban de las condiciones financieras favorables de Berlín Este, siendo conocidos como Grenzgänger.
El 4 de agosto de 1961 fue decretado por la magistratura de Berlín Este que los Grenzgänger fueran registrados y pagaran el alquiler en marcos de la RFA. Ya antes de la construcción del muro, la Policía Popular (Volkspolizei) de Berlín Oriental controlaba las calles y los medios de transporte que llevaban a la parte oeste a los llamados «refugiados de la República» sospechosos y «contrabandistas». Además, muchos berlineses occidentales y orientales que trabajaban en Berlín occidental compraban en el mercado negro – con una ventajosa tasa de intercambio para el Marco de Alemania del Este de aproximadamente 1:4 – los relativamente baratos alimentos básicos y los pocos bienes de consumo de lujo de Berlín Este. La economía planificada del sistema del lado oriental fue, en consecuencia, debilitada de esta forma. El muro debía servir a los gobernantes del Bloque del Este como una forma de detener la evasión de los trabajadores y campesinos socialistas mediante el aislamiento.
El plan de la construcción del Muro de Berlín fue un secreto de estado de la administración de la RDA. El muro fue construido a instancias del Partido Socialista Unificado de Alemania — los trabajos se llevaron a cabo bajo la dirección y la vigilancia de la Volkspolizei y de soldados del Ejército Nacional Popular — contra las declaraciones del Presidente del Consejo de Estado (Staatsratsvorsitzender) Walter Ulbricht, quien, en una conferencia de prensa internacional que tuvo lugar en Berlín Oriental el 15 de junio de 1961, había contestado a una pregunta de la periodista Annamarie Doherr:
Entiendo su pregunta como que hay hombres en Alemania del Oeste que desearían que movilizáramos a los trabajadores de la construcción de la capital de la RDA para erigir un muro. No conozco la existencia de tales motivaciones, pues los obreros de la construcción de la capital emplean todas sus fuerzas principalmente en la construcción de casas. ¡Nadie tiene la intención de erigir un muro!.
Ulbricht fue, de esa forma, el primero en emplear el concepto «muro» – dos meses antes de que se construyese.
De hecho, los aliados occidentales fueron informados del acordonamiento de Berlín Oeste por los miembros del plan «Medidas drásticas», pero fueron sorprendidos por el calendario y la amplitud de las barreras. El acceso directo a Berlín Oeste no se cortó, ni fue interrumpido militarmente. El Servicio Secreto de la RFA (Bundesnachrichtendienst – (BND)) ya disponía de información similar desde mediados de julio.
El 11 de agosto la Cámara Popular (Parlamento de la RDA – Volkskammer) aprobó los resultados del Consejo de Moscú y autorizó al Consejo de Ministros a emprender las medidas correspondientes. El Consejo de Ministros de la RDA decidió el 12 de agosto emplear a las fuerzas armadas para ocupar la frontera de Berlín Oeste y construir el muro.
En la noche del 12 al 13 de agosto de 1961, sin previo aviso se construyó el muro entero, simplemente quedo sin construir el 13 de agosto una pequeña parte fuertemente vigilada por la policía socialista. Empezaron a sellar los accesos a Berlín Oeste soldados del Ejército Nacional Popular, 5.000 miembros de la policía fronteriza Alemana (precursora de las Tropas Fronterizas) (Grenztruppen), 5.000 miembros de la Policía Popular y 4.500 miembros de las brigadas. Tropas soviéticas se apostaron listas para el posible combate en la frontera aliada. Todos los medios de transporte que aún comunicaban ambos Berlines fueron detenidos. Sin embargo, las líneas del tren municipal elevado (S-Bahn) y subterráneo (U-Bahn) de Berlín Occidental que circulaban bajo Berlín Este siguieron funcionando sin detenerse en las estaciones orientales, que quedaron como estaciones fantasma. Sólo una de las líneas afectadas de la estación (calle) Friedrichstraße permanecieron en servicio, aunque bajo estrictos controles.
El gobierno de la RDA alegó que era un «muro de protección antifascista» cuyo objetivo era evitar las agresiones occidentales, argumentando que la construcción del muro era consecuencia obligada de la política de Alemania Federal y sus socios de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN). Adicionalmente, se decía desde la Alemania Oriental que ningún muro hubiera sido necesario si Berlín Occidental no fuera una «espina en el costado de la RDA», como lo había definido su alcalde Willy Brandt, en el sentido de que era un enclave de otro estado inserto en el corazón de Alemania Oriental. Esta visión era compartida por los demás estados del Pacto de Varsovia, los cuales veían la rivalidad entre ambas Alemanias como un reflejo de la rivalidad entre los dos grandes pactos militares de la época. De todos modos, las autoridades de la RDA también reconocían que entre los objetivos del muro estaba evitar la emigración masiva o «fuga de cerebros».
Desde el 1 de junio de 1962, no se pudo entrar a la RDA desde Berlín Oeste. Tras largas negociaciones, un acuerdo de 1963 permitió que más de cien mil berlineses del oeste visitaran a sus parientes del lado este por fin de año.
El muro tenía una longitud de más de 120 km. La construcción inicial fue mejorada regularmente. El «Muro de la cuarta generación», que empezó a construirse en 1975, era de hormigón armado, tenía una altura de 3,6 m y estaba formado por 45.000 secciones independientes de 1,5 m de longitud. Su coste fue de 16.155.000 marcos de la Alemania Oriental. Además, la frontera estaba protegida por una valla de tela metálica, cables de alarma, trincheras para evitar el paso de vehículos, una cerca de alambre de púas, más de 300 torres de vigilancia y treinta búnkers.
Célebre mural, icono de la caída del muro.
Al principio, solamente había un paso para los alemanes orientales en la Friedrichstraße; las potencias occidentales tenían dos puntos de control: en Helmstedt, en la frontera entre Alemania Oriental y la parte principal de Alemania Federal, y Dreilinden, en la frontera sur de Berlín Oriental. A los puntos de control se les dieron nombres fonéticos: Alfa (Helmstedt), Bravo (Dreilinden) y Charlie (Friedrichstraße).
Durante la existencia del muro se contabilizaron unas 5.000 fugas a Berlín Occidental; 192 personas murieron por disparos al intentar cruzarlo y otras 200 resultaron gravemente heridas. Intentos exitosos de fuga incluyeron la fuga de 57 personas, quienes escaparon a través de un túnel de 145 m de longitud cavado por los berlineses occidentales, en los días 3, 4 y 5 de octubre de 1964. El intento fallido más destacado fue el de Peter Fechter. Este intentó cruzar el muro junto a su compañero Helmut Kulbeik, el cual sí consiguió llegar al otro lado del mismo. Fechter fue tiroteado y se le dejó morir desangrado a la vista de los medios occidentales el 17 de agosto de 1962.
El Muro de Berlín cayó en la noche del jueves, 9 de noviembre de 1989, al viernes, 10 de noviembre de 1989, 28 años después de su construcción. La apertura del muro, conocida en Alemania con el nombre de die Wende (El Cambio), fue consecuencia de las exigencias de libertad de circulación en la ex-RDA y las evasiones constantes hacia las embajadas de capitales de países del Pacto de Praga y Varsovia y por la frontera entre Hungría y Austria, que impuso menos restricciones desde el 23 de agosto. En septiembre, más de 13.000 alemanes orientales emigraron hacia Hungría. Hacia el final de 1989 comenzaron manifestaciones masivas en contra del gobierno de la Alemania Oriental. El líder de la RDA, Erich Honecker, renunció el 18 de octubre de 1989, siendo reemplazado por Egon Krenz pocos días más tarde.
En su estado final de construcción, a finales de la década de 1989, las instalaciones fronterizas consistían en:
• Un muro de hormigón de 2,5 a 3 m de alto.
• Una alarma que detectaba el contacto con el suelo.
• Una barrera de contacto de tela metálica más alta que un hombre, con un tendido de alambre de espinas y una alarma de contacto.
• Hasta su apertura en el año 1989 hubo además, en algunas partes, recorridos con perros policía (pastor alemán que podían correr libremente, aunque sujetos a una guía de cuerda), barreras antivehículo y antitanque (erizo checo), cuya desmantelación costaría posteriormente miles de millones de marcos al estado.
• Un camino (iluminado de noche) para el acceso a los puestos de guardia y la circulación de las columnas militares.
• Torres de vigilancia (302 en 1989) equipadas con proyectores de búsqueda, que vigilaban los puestos fronterizos de día, y con un refuerzo de soldados durante la noche.
• Pistas de control, siempre escarificadas, que servían para recoger las huellas de los fugitivos, y que no debían ser pisadas por los soldados.
• Barreras de separación suplementarias, que superaban la altura de un hombre, y a través de las cuales se podía ver en oblicuo.
• El muro propiamente dicho, de 3,75 m de altura, con un lado en Berlín Occidental.
• Algunos metros de territorio pertenecientes a la RDA.
La anchura total de las barreras fronterizas variaba entre 30 y 500 m (en Potsdamer Platz). Al contrario que en las fronteras interiores con la RFA, no se dispusieron campo de minas ni pistolas automáticas (aunque en general esto no se conocía en la RDA).
Los detalles de las instalaciones, diseñadas por las tropas fronterizas como zonas de acción, estaban bajo secreto militar y eran, por tanto, desconocidas por los ciudadanos de la RDA. Las tropas fronterizas debían guardar silencio. Como nunca sabían si se encontraban con un agente de la Stasi, siempre guardaban silencio. Cualquiera que se interesaba por las instalaciones fronterizas se arriesgaba, al menos, a ser arrestado y enviado a los puestos de policía para un control de identidad. El resultado podía ser una condena en prisión por planificación de evasión. Estaba prohibido visitar la zona inmediatamente anterior a la frontera sin una autorización especial.
El Muro de Berlín en Bethaniendamm (1986).
Muro de Brunei
Muro de Cisjordania
La Barrera israelí de Cisjordania es una barrera, aún no finalizada, construida por el Gobierno de Israel que se extiende aproximadamente en un 20% a lo largo de la Línea Verde y el 80% restante en territorio Cisjordania, adentrándose en el mismo hasta 22 kilómetros en algunos lugares, con el fin de incluir asentamientos israelíes densamente poblados como, entre otros, Ariel, Gush Etzion, Emmanuel, Karnei Shomron, Guiv’at Ze’ev, Oranit y Maale Adumim. Cuando esté terminada, aproximadamente el 10% del territorio cisjordano quedará en el lado israelí de la barrera y será aislado del resto de Cisjordania. Su proyecto final estima su longitud total en 721 kilómetros (junio de 2006).
La barrera israelí de Cisjordania es un proyecto muy polémico que ha generado importantes críticas contra el Gobierno israelí por parte de distintos organismos como Naciones Unidas y organizaciones pro derechos humanos, así como una resolución no vinculante emitida en 2004 por la Corte Internacional de Justicia que declaraba su ilegalidad e instaba a su total desmantelamiento. En agosto de 2008 el 58% de los 721 kilómetros totales del proyecto de la barrera se encontraban ya construidos; el 9% se encontraba en construcción y el 33% restante se mantenía como proyectado aunque no se había comenzado su construcción.
La construcción de la barrera fue aprobada por el gobierno israelí el 23 de junio de 2002. Consiste en un sistema de vallas y alambradas a lo largo de aproximadamente el 90% de su trazado, y en el 10% restante adopta la forma de un muro de hormigón prefabricado de hasta siete metros de altura, creado con módulos individuales dispuestos uno al lado del otro, e intercalados cada cierto intervalo con torretas para el control militar. Las partes de hormigón fueron erigidas para impedir ataques desde los edificios del lado palestino contra los vehículos que circulan en el lado israelí. Una vez que el proyecto en su conjunto se haya completado, la parte del hormigón será de un 6%, unos 30 km. El complejo de la barrera consiste de los componentes principales siguientes: una valla con sensores electrónicos diseñados para alertar a las fuerzas militares israelíes de los intentos de infiltración; una zanja (de hasta 4 metros de profundidad); una carretera asfaltada de dos carriles para patrullas; una pista de rastreo (un camino de arena allanada para detectar huellas) que discurre en paralelo a la valla; seis rollos de alambre de espino apilados marcando el perímetro del complejo. Todo el montaje tiene un ancho de entre 50 y 70 metros como media, aunque puede llegar a medir hasta 100 metros en algunos lugares. Un elemento complementario previsto son las “barreras de profundidad”, que son barreras secundarias que se bifurcan de la barrera principal hacia el este. Hay dos barreras de profundidad que forman parte del trazado previsto en el centro de Cisjordania. El número de puertas abiertas a los palestinos con los permisos apropiados es de 45 (de un total de 84).
La barrera es un proyecto muy controvertido. Sus partidarios afirman que la barrera es una herramienta necesaria para proteger a los civiles israelíes (árabes y judíos) contra el terrorismo palestino, especialmente de los atentados suicidas. Sobre la cuestión legal, el gobierno de Israel argumenta que le ampara el derecho a la autodefensa reconocido en el derecho internacional y que su único propósito al construir la barrera es impedir la entrada a núcleos de población de los terroristas, ante el incremento de los atentados tras la Intifada de Al-Aqsa (más de 1000 personas asesinadas desde septiembre de 2000) y por tanto no trazada con fines políticos ni anexionistas. Israel alega también que la barrera se erigió solo después de probar otras opciones que no lograron evitar los ataques mortales terroristas y una vez comprobado que la Autoridad Nacional Palestina no cumplía sus compromisos en materia de lucha contra el terrorismo. Sobre por qué no siempre sigue el trazado de la línea de armisticio anterior a 1967 (la llamada «Línea Verde»), que es la principal objeción que recibe la barrera, Israel aduce que se construye donde puede tener mayor efectividad y se ha mantenido en el interior del trazado de la Línea Verde cuando las necesidades de seguridad pueden asegurarse. Los defensores de la barrera sostienen finalmente que su eficiencia se constata por la drástica disminución del número de atentados terroristas suicidas y aducen que no se diferencia de las de otros países (como España o Estados Unidos) que construyen vallas para defender su territorio.
Sus detractores, entre los que se encuentran las organizaciones pacifistas y pro-derechos humanos israelíes Peace Now y B’Tselem, y múltiples organizaciones internacionales como Amnistía Internacional, Intermón-Oxfam, Human Rights Watch y UNICEF, afirman que la construcción de la barrera sobre lo que consideran territorio palestino ocupado, junto con otras medidas llevadas a cabo por el Gobierno israelí (como la construcción de nuevos asentamientos y carreteras que atraviesan el territorio cisjordano, o el aumento de los checkpoints en la entrada y salida de las ciudades y aldeas) crea una realidad de facto que impediría un Estado árabe palestino viable, estableciendo serias dudas sobre su continuidad territorial y degradando notoriamente el nivel de vida de las poblaciones palestinas adyacentes al mismo, tanto por la destrucción y anexión de terrenos agrícolas fundamentales para la supervivencia de los poblados como por el aislamiento en el que se ha dejado a poblaciones enteras del resto del territorio palestino. Afirman que el derecho de Israel a defenderse debe ser compatible con el derecho a una vida digna de la población palestina, que hay otras medidas que pueden lograr el mismo objetivo y que, en caso de construir una barrera, ésta debería transcurrir en el interior de Israel y no en Cisjordania.
La alambrada a la altura de Meitar., en la carretera entre Beerseba y Hebrón, en la Judea meridional, sur de Cisjordania.
La denominación de la construcción es controvertida y está políticamente marcada. El nombre oficial que el Gobierno de Israel puso a la construcción es el de «Valla de seguridad» (security fence en inglés), y por ello los israelíes suelen denominarla «Valla de separación», «Cerca de seguridad» (en hebreo גדר ההפרדה, gader ha’hafrada) o también «Cerca antiterrorista». En los Territorios Palestinos suele denominarse en árabe como «Muro de la segregación racial» ( جذار الفصل العنصوري yidar al-fasl al-‘unsuri), «Nuevo Muro de la Vergüenza» o «Muro del Apartheid» (Apartheid Wall), en referencia al antiguo régimen racista sudafricano, pese a que en Israel viven más de un millón de árabes, el 19% del total de todos los israelíes. Esta denominación también es utilizada por algunos detractores de la barrera y de Israel en general. La denominación «Muro de Cisjordania», o simplemente «Muro», es utilizada por algunas organizaciones pro-derechos humanos, entre las que se encuentran UNICEF y Amnistía Internacional. En los medios de comunicación internacionales suele utilizarse el
término inglés barrier («barrera»), y en España, los medios de comunicación y la clase política acostumbran a denominarlo «Muro de Cisjordania». La diplomacia israelí ha deplorado esta práctica que considera “descalificadora” por parte de los medios de comunicación españoles.
En resumen, sus detractores ponen el énfasis en la parte que tiene de «muro» (un 10% del trazado, aproximadamente) y sus defensores en lo que tiene de «cerca» o «valla» (el 90% restante), mientras que «barrera» es la denominación que escogen quienes buscan expresarse de forma más neutral, aunque a veces se utilizan ambos términos de forma indistinta, fundamentalmente desde los medios de comunicación.
Son 723 kilómetros de barrera de hormigón y valla metálica, sensores electrónicos, alambre de púas, zanjas, miradores y 66 puestos de control que separan Israel de los territorios palestinos de Cisjordania. Condenada por la ONU y la Corte de la Haya, la construcción que separa a los campesinos de sus tierras y a las familias de sus lugares de trabajo, centros educativos y de salud cumple 10 años.
El 16 de junio de 2002, el entonces primer ministro israelí Ariel Sharon tomó una decisión que despertó cuestionamientos en casi todo el mundo: levantar un muro para separarse de Cisjordania, con la excusa de defenderse de los ataques procedentes de los territorios palestinos . Corrían los sangrientos días de la segunda Intifada (levantamiento palestino) contra la ocupación israelí.
Sólo en la primera mitad de ese año murieron unos 200 israelíes en atentados suicidas de extremistas palestinos .Dos días después de que se empezara a construir la valla defensiva, 19 escolares murieron cuando se inmoló un palestino en Jerusalén.
En este violento contexto, una amplia mayoría de los israelíes apoyó la construcción del muro que invade territorio palestino, es decir al Este de la Línea Verde establecida tras la primera guerra árabe-israelí en 1948, conocida por los israelíes como Guerra de la Independencia. En algunas partes, las placas de cemento alcanzan los ocho metros de altura para protegerse de los francotiradores.
Desde entonces, son “casi 500.000 los palestinos que se ven afectados por la construcción” ubicada en un 80 por ciento en territorio palestino, explicó Daniela Gordon, de la organización de derechos humanos israelí Machsom Watch.
Todos los campesinos palestinos cuyas tierras se encuentran entre la Línea Verde y el muro deben atravesar las llamadas “puertas de la agricultura” para llegar a sus campos e invernaderos. Tres veces al día, soldados israelíes fuertemente armados abren esos accesos durante cerca de media hora. Sólo quienes tengan un permiso especial pueden acceder a sus campos. Por la noche, regresan bajo la mirada de desconfianza de los soldados.
“Por supuesto que espero que este muro desaparezca un día”, dijo a al agencia DPA uno de los militares que vigilan las puertas, al que no le está permitido dar su nombre. “Presto servicio aquí desde hace tres años, y no es nada divertido”, afirmó mientras controlaba desganado un tractor. “Pero por desgracia, agregó, el muro sigue siendo irrenunciable para mantener la seguridad de Israel”.
fotos PINTADAS. Los bloques de cemento se convirtieron en lugares de expresión.
Según el diseño de su trazado, el objetivo es rodear los más de 50 asentamientos israelíes donde viven un 80% de colonos, incluyendo extensas áreas de tierra alrededor de ellos, lo que permitiría crear una continuidad de los asentamientos con Israel y separar la zona del resto de Cisjordania.
Hoy en día, el conflicto entre israelíes y palestinos permanece estancado y la lógica idea de dos Estados no avanza. El presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Mahmud Abbas, presentó en septiembre pasado una solicitud de membresía de la ONU para un estado palestino en Cisjordania y la Franja de Gaza, con Jerusalén este como su capital, pese a la fuerte oposición de Israel y Estados Unidos que sostienen que la paz en la región sólo puede llegar de la mano de negociaciones palestino-israelíes.
Sin embargo, uno de los mayores obstáculos de las negociaciones tiene que ver con los asentamientos en Cisjordania, territorio ocupado en el que Israel se niega a dejar de construir viviendas, una condición inamovible por parte de los palestinos para retomar el diálogo.
A diez años del inicio del levantamiento de este muro, los atentados en Israel disminuyeron, aunque no está claro si es producto del muro o por el fin de la Segunda Intifada, que comenzó el 28 de septiembre de 2000 y concluyó oficialmente el 24 de febrero de 2005.
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