Religión
Al-Biruni
Al-Biruni
Nombre en persa::ابو ریحان بیرونی
Apodo: أبو الريحان
Nacimiento: 4 de septiembre de 973jul.; Kath (Corasmia, Imperio samánida)
Fallecimiento: 9 de diciembre de 1048jul.; (75 años) Gazni (Afganistán)
Residencia: Rayy, Gazni y Gorgan
Religión: Islam
Alumno de: Abu Nasr Mansur
Información profesional
Ocupación
Filósofo, químico, geógrafo, polímata, matemático, cartógrafo, astrónomo, traductor, antropólogo, físico, astrólogo, historiador, lingüista, indólogo, escritor, farmacéutico, humanista y botánico
Área
Física, matemáticas, astronomía, ciencias naturales, historia, cronología, lingüística, indología, ciencias de la Tierra, geografía, filosofía, cartografía, antropología, astrología, química, medicina, psicología, teología, farmacología, historia de las religiones y mineralogía
Al-Biruni (Kath, Corasmia, 15 de septiembre del 973 – Gazni, 13 de diciembre de 1050)1 fue un matemático, astrónomo, geógrafo, físico, filósofo, viajero, historiador y farmacéutico persa.2
Fue uno de los intelectuales más destacados del mundo islámico. Estudió casi todas las ciencias de su época y fue recompensado abundantemente por su incansable investigación en muchos campos del saber.3 La realeza y otros elementos poderosos de la sociedad financiaron la investigación de Al-Biruni y participó con proyectos específicos. Influyente por derecho propio, Al-Biruni fue influenciado por los eruditos de otras naciones, como los griegos, de quienes se inspiró cuando se dedicó al estudio de la filosofía.4 Escribió cerca de 150 obras sobre historia, astronomía, astrología, matemáticas y farmacología, de las cuales apenas ha sobrevivido una quinta parte de ellas.
Vida
Al Biruni nació el 15 de septiembre de 973 en la ciudad de Kath (en el actual Uzbekistán), en Corasmia. Su nombre completo era Abū ‘r-Raihān Muhammad ibn Ahmad al-Bīrūnī (en árabe: أبو الريحان البيروني; en persa: ابوریحان بیرونی). También se lo conoció como Alberuni.
A la edad de 17 años fue capaz de calcular la latitud de Kath, gracias a la altitud máxima alcanzada por el Sol, y a los 22 años ya había escrito varias obras cortas sobre la ciencia de la cartografía que incluían un método para la proyección de un hemisferio en un plano. A los 26 años sus escritos incluían temas como el estudio del paso del tiempo (cronología) y los astrolabios, el sistema decimal, la astrología y la historia. También calculó el radio de la esfera terrestre (la supuestamente extendida creencia medieval en una tierra plana es un mito moderno) con un error inferior al 1% de su valor medio actualmente aceptado; el mundo occidental no llegó a tener un resultado equivalente hasta el siglo XVI.
Fue discípulo y amigo de Abu Nasr Mansur y mantuvo una relación epistolar bastante intensa con el filósofo y médico Avicena, así como con el historiador, filósofo y moralista Ibn Miskawayh. Era capaz de hablar varios idiomas, entre los que se cuentan el griego, el hebreo, el sirio y el bereber, aunque escribió su obra en persa (su lengua materna) y árabe. Acompañó a Mahmud de Gazni en sus campañas militares en la India, lo que le permitió aprender sánscrito y prácrito y estudiar su religión y su filosofía, así como escribir las Ta’rikh al-Hind (Crónicas de la India).
Aunque muchos piensan que tuvo una gran afición por la astrología, de la lectura de sus obras se desprende que no creía tanto en esta (como podría intuirse de los títulos de sus obras); antes bien, la utilizó como base para sus estudios verdaderamente científicos. Era un verdadero devoto del islam, pero no mostraba prejuicios racistas ni contra los practicantes de otras religiones.
Muchas de las ideas de Al-Biruni derivaron de los debates que mantuvo con académicos de su tiempo. Por ejemplo, hizo importantes observaciones sobre la naturaleza de la luz y el calor que fueron el resultado de su larga correspondencia con Avicena. En realidad Al-Biruni no fue un gran innovador ni sus escritos estaban llenos de teorías originales… sus ideas están fundadas en el método experimental y en la observación. Su don de lenguas le permitió leer de primera mano muchos tratados de la época y su idea preclara del desarrollo evolutivo de la ciencia le convirtieron en un gran enciclopedista y erudito.
Murió en Gazni (en el actual Afganistán), el 13 de diciembre de 1048 (a los 75 años).
Obra
Hizo contribuciones matemáticas en campos como:
- La aritmética teórica y práctica.
- La suma de series.
- El análisis combinatorio.
- La regla de tres.
- Los números irracionales.
- La teoría de las razones (cocientes) numéricas.
- Definiciones algebraicas.
- Los métodos de resolución de ecuaciones algebraicas.
- La geometría.
- Los teoremas de Arquímedes.
- La trisección del ángulo.
- Gnomónica.
Aunque también estudió y reflexionó sobre otros temas, lo que queda reflejado en obras como:
- La cronología de las naciones antiguas (también conocida como Cronología), obra temprana recopilatoria de diversos trabajos de juventud sobre astrolabios, astrología e historia.
- Un estudio crítico de lo que la India dice, bien sea racionalmente aceptado o refutado (en árabe تحقيق ما للهند من مقولة معقولة في العقل أم مرذولة) —más conocida como India—, compendio de las doctrinas de la religión hinduista.
- Sobre los signos que permanecen de los siglos pasados (en árabe الآثار الباقية عن القرون الخالية), estudio comparativo de los calendarios de diferentes culturas y civilizaciones, salpicado con reflexiones sobre las matemáticas así como con los hechos astronómicos e históricos.
- El canon Mas’udi (en árabe القانون المسعودي) —también llamado Canon—, libro sobre astronomía, geografía e ingeniería; toma su nombre de Mas’ud, hijo de Mahmud de Ghazni, a quién le fue dedicado.
- El libro de instrucción sobre los elementos del arte de la astrología (en árabe التفهيم لصناعة التنجيم) —normalmente referido como Elementos de astrología— libro escrito árabe y persa y que, en forma de preguntas y respuestas, trata sobre las matemáticas y la astronomía.
- Farmacia, sobre drogas y tratamientos medicinales.
- Gemas (en árabe الجماهر في معرفة الجواهر) sobre geología, minerales y gemas; dedicado al hijo de Mas’ud, Mawdud.
- El astrolabio.
- Biografías de Mahmud de Ghazni y de su padre Sebük Tigin.
- Historia de Corasmia.
Eponimia
- El cráter lunar Al-Biruni lleva este nombre en su memoria.5
- El asteroide (9936) Al-Biruni también conmemora su nombre.6
En 998, se dirigió a la corte del Ziyarid emir de Tabaristán, Shams al-Mo’ali Abol-Hasan ibn Ghaboos Wushmgir . Allí escribió su primera obra importante, al-Athar al-Baqqiya “una célula de al-Qorun al-Khaliyya (literalmente: ‘El resto de las trazas de los siglos pasados” y se traduce como “Cronología de las antiguas naciones” o “vestigios del pasado”), probablemente alrededor del año 1000, aunque más tarde introdujo algunas modificaciones en el libro. También visitó la corte del Bavandid gobernante Al-Marzuban.
Despues del 1017 Biruni fue nombrado astrólogo de la corte de Mahmud de Ghazni Tenía 44 años de edad cuando acompañó al monarca en sus viajes a la India. Durante este tiempo escribió su estudio de la India, terminando alrededor de 1030. Junto con su escritura, Al-Biruni también amplió sus estudios científicos durante las expediciones. Trató de encontrar un método para medir la altura del sol, y creó una primera versión de un astrolabio para ese propósito. En los frecuentes viajes que continuó a lo largo de las tierras de la India Al-Biruni fue capaz de hacer grandes progresos en sus estudios e investigaciones.
La fama de Bīrūnī como indólogo se basa principalmente en dos textos. Biruni escribió una obra enciclopédica en la India llamado Taḥqīq mā li-l-Hind min maqūlah maqbūlah fi al-‘aql aw mardhūlah (traducido diversamente como “Verificación de todo lo que el recuento indios, lo razonable y lo irrazonable” o “El libro que confirma lo se refiere a la India, ya sea racional o despreciable “) en el que exploró casi todos los aspectos de la vida indígena, incluyendo la religión, la historia, la geografía, la geología, la ciencia y las matemáticas. Durante su viaje a través de la India, no se centró en historias militares y políticas, en su lugar, decidió documentar las áreas más civiles y académicas de la vida hindú como la cultura, la ciencia y la religión. También tradujo las obras de sabio indio Patanjali con el título Tarjamat Ketab Bātanjalī hombres fi’l-Kalaš al-ertebāk
Akhbar S. Ahmed llegó a la conclusión de que Al-Biruni se puede considerar como el primer antropólogo. Biruni escribió acerca de los pueblos, costumbres y religiones del subcontinente indio. De acuerdo con Akbar S. Ahmed, al igual que los antropólogos modernos, se involucró en una extensa observación participante con un grupo determinado de personas, aprendió su lengua y estudió sus textos primarios, presentando sus hallazgos con la objetividad y la neutralidad utilizando comparaciones entre culturas.
En el campo de la geografía utilizó avances en matemáticas como el álgebra y la trigonometría para determinar con mayor precisión las ubicaciones exactas de lugares en la Tierra y así revisar la información de latitud y longitud en sus cartas. Ideó un método para determinar el radio de la tierra por medio de la observación de la altura de una montaña. Lo llevó a cabo en Nandana en Pind Dadan Khan en Pakistán. Estaba muy interesado en el funcionamiento de la tierra, e incluye la investigación sobre el planeta en muchas de sus obras. El resultado de su descubrimiento del radio de la medición se debió a su ardua investigación sobre la tierra.
En su Masud Canon (1037), Al-Biruni teorizó la existencia de una masa de tierra a lo largo del vasto océano entre Asia y Europa, o lo que se conoce hoy como las Américas. Dedujo su existencia sobre la base de sus estimaciones precisas de la circunferencia de la Tierra. Descubrió el concepto de gravedad específica, de la que dedujo que los procesos geológicos que dieron origen a Eurasia también deben haber dado lugar a tierras en el vasto océano entre Asia y Europa. También la teoría de que la masa debe ser habitada por seres humanos, que se deduce de su conocimiento de los seres humanos que habitan la amplia zona, de norte a sur, que se extiende desde Rusia al sur de la India y el África subsahariana. Utiliza sus datos de observación para defender el movimiento de rotación y traslación. Dibujó muchas representaciones diferentes de los diversos instrumentos que se consideran los precursores de los objetos más modernos como los relojes y el astrolabio, que otros científicos fueron capaces de utilizar para completar estos inventos en los próximos años. Más recientemente, los datos del eclipse de Biruni fue utilizado por Dunthorne en 1749 para ayudar a determinar la aceleración de la luna, y sus datos de observación han entrado en el registro histórico astronómico más grande y todavía se utiliza hoy en día en la geofísica y la astronomía. El cráter lunar Al-Biruni y el asteroide 9936 Biruni recibieron estos nombres en su honor y memoria.
En lo relativo a la física, Al-Biruni Al-Biruni contribuyó a la introducción del método científico, unificando estática y dinámica en los experimentos de la ciencia de la mecánica, y combinando los campos de la hidrostática con la dinámica de crear hidrodinámica. Aportó diferentes métodos para la exploración de densidades, peso, e incluso de la gravedad. Junto con estos métodos, Biruni fue tan lejos como para describir los instrumentos que van junto con cada una de esas áreas. Aunque ninguno de sus libros se centra sólo en la física, el estudio de la física está presente a lo largo de muchas de sus diversas obras. Biruni también aportó diferentes hipótesis sobre el calor y la luz.
Y en mineralogía, tuvo éxito en la determinación de la gravedad específica de un cierto número de metales y minerales con notable precisión gracias a un aparato que diseñó y construyó el mismo.
En farmacología su obra más importante fue una de las principales farmacopeas, el “Kitab al-saydala fi al-tibb” (Libro de la Farmacopea de Medicina), que describe esencialmente todos los medicamentos conocidos en su tiempo. En él se enumeran sinónimos de nombres de fármacos en siríaco, persa, griego, Baluchi, Afganistán, Kurdi, y algunos idiomas de la India.
Hizo contribuciones matemáticas en campos como: La aritmética teórica y práctica. La suma de series. El análisis combinatorio. La regla de tres. Los números irracionales. La teoría de las razones (cocientes) numéricas. Definiciones algebraicas. Los métodos de resolución de ecuaciones algebraicas. La geometría. Los teoremas de Arquímedes. La trisección del ángulo. Gnomónica.
Entre sus obras más importantes es Kitab Al Tafhim Li Awail Sinat Al Tanjim, su estudio más amplio sobre astronomía; Densidades, que registra la densidad de diversos metales, líquidos y gemas; Astrolabio, e Historia de la India, su obra más conocida, en la que utiliza sus conocimientos del sánscrito para describir las costumbres, lengua, ciencia y geografía de la India.
Hasta su muerte en Afganistán, al-Biruni continuó escribiendo, centrando su atención en problemas de gravedad específica, gemología, farmacología y filosofía india (el Patanjali), entre otros temas.
En junio de 2009, Irán donó un pabellón a la Oficina de las Naciones Unidas en Viena -en la céntrica Memorial Plaza del Centro Internacional de Viena, llamado el Pabellón de los sabios, que cuenta con las estatuas de cuatro prominentes sabios iraníes: Avicena, Abu Rayhan Biruni, Zakariya Razi (Rhazes) y Omar Khayyam.
Mapa de al-Biruni.
En su libro Kitab al-tafhim li-awa il sina at al-tanjim (Libro de enseñanzas sobre los elementos del arte de la astrología), conocido abreviadamente por Kitab al-tafhim, y en la sección de astronomía, incluye un debate sobre geografía, cosmología y cronología en cuyo contexto aparece un peculiar mapa del mundo, que es su única aportación a la cartografía, pero que tuvo gran influjo en geógrafos posteriores, como Yaqut y al-Qazwini, que contienen mapas casi idénticos. La copia más antigua se encutra en el manuscrito de la British Library, Ms Or. 8349, fol. 58a, fechado en 1238. Tiene un diámetro de 9,5 cm.
El mapa, orientado al sur, lleva el esquematismo a su máxima expresión, pues su finalidad no es la representación del mundo en forma reconocible con la realidad, ni siquiera en la forma del tipo de Balkhi. Su pretensión es mostrar la proporción entre la masa continental y el océano circundante. Por ello, engloba Asia, África y Europa en un solo bloque continental, sin divisiones, y sin más interrupción que el mar Caspio (12), que al-Biruni conoce bien por estar cerca de su lugar de nacimiento, marcado en el mapa con el nombre de Khurasan (15). La masa continental presenta varias penínsulas, que corresponden a China (1); Makran (3), que en realidad es un territorio situado en la costa de Pakistán; Arabia (4); África (5), muy reducida, con una leyenda en su extremo que indica “Montañas de la Luna”, (fuentes del Nilo); y Maghrib (6) o norte de África. Entre las penínsulas se hallan los mares: el océano Índico (7), el golfo Pérsico (8), el mar Rojo (9), el mar Mediterráneo (10), y curiosamente, el mar Báltico, Bahr Warank (11). En el interior, hay varias leyendas, p. ej. China (2), Siria (13) y Persia (14).
Si comparamos este mapa con el tipo de Balhki, la principal diferencia es la reducción del tamaño de África, que en este ocupa la mitad del mundo conocido. De este modo, al sur de la masa continental asiática solo hay océano, y se rompe con la tradición ptolemaica que conectaba África con Asia convirtiendo el Índico en un océano interior. Y esto es un importante avance, que tuvo mucha influencia en geógrafos posteriores, como al-Qwazvini y al-Mutawfi.
El mapa del mundo circula junto con la visión del Atlas islámico del mundo en copias de enciclopedias medievales árabes y persas en el último tramo de la Edad Media. Se encuentra, por ejemplo, en copias de al-Qazwini (d. 682/1283, #222) ‘Ajapib al-makhluqat wa gharaqib al-mawjudat (Maravillas de las criaturas y las maravillas de creación) y el Kitab muqjam al-buldan del siglo XIII de Yaqut al-Hamawi (Compendio de tierras).
Estas imágenes emplean un lenguaje de formas estilizadas que las hace difíciles de reconocer como mapas. Los estudiosos de la ciencia y la geografía islámicas a menudo ignoran y menosprecian estos mapas sobre la base de que no son representaciones miméticamente precisas del mundo. Lo que estos estudiosos pasan por alto, según la historiadora Karen Pinto, es que estas imágenes esquemáticas, geométricas y a menudo simétricas del mundo son iconográficas, representaciones, carte-ideografías de cómo los artistas cartógrafos musulmanes medievales y sus los mecenas percibían su mundo y elegían representar y difundir esta percepción.
Año 1238. El croquis de al-Biruni más antiguo del mundo que muestra la distribución de la tierra y el mar, fechado 635/1238, 9,5 cm de diámetro. Junta de la Biblioteca Británica, Londres. Sra. O. 8349, fol. 58ª
Cada mapa consta de un conjunto de configuraciones geométricas. Aunque algunos son más geométricas que otras, la mayoría de las líneas son rectas o arqueadas, los ríos son líneas paralelas anchas y los lagos son a menudo círculos perfectos. Las ciudades son a veces cuadrados, círculos o estrellas de cuatro puntas, o si son paradas en una ruta recta, se asemejan a pequeñas tiendas de campaña o tal vez puertas para caravanas. Por lo tanto, gran parte del draft se gobierna con una escalera o una borde curvo Las únicas excepciones son las montañas, que se dibujan como una colección de picos o tal vez montones de rocas, aunque incluso aquí la base, que probablemente representa la posición del rango en el mapa, es una línea recta o una curva regular.
Mapa mundial de al-Biruni, Distribución de tierra y mar
Traducción de un mapa mundial de al-Biruni, Distribución de Tierra y Mar
Mapamundi de Ebstorf
Mapamundi de Ebstorf
El Mapamundi de Ebstorf es un mapa mural en pergamino de aproximadamente 3.57 m de diámetro y 13 metros cuadrados de superficie, el mayor de su tiempo, realizado en torno a 1230 y probablemente en el mismo monasterio benedictino de Ebstorf, en la Baja Sajonia, donde fue localizado en 1830. El original resultó destruido en un bombardeo sobre Hanóver en 1943 y se ha reproducido a partir de fotografías.
El mapa pretende reflejar los conocimientos teológicos y simbólicos acerca del mundo conocido y no la forma real de los continentes y lugares representados, que se presentan sin una escala homogénea “Germania” y la propia región del convento tienen un desarrollo mayor que el de las tierras limítrofes. El mapamundi recoge el mundo habitado dividido en tres continentes, Europa, abajo, la izquierda, Asia, ocupando la mitad superior, y África, abajo, la derecha, inscritos en una circunferencia al modo de los mapas isidorianos, donde el disco -letra O – aparece dividido en tres segmentos por la T de la cruz, significándose en ambas letras el Orbis Terrarum. En el centro del mapa se sitúa Jerusalén, dibujándose en ella la Resurrección de Jesús. La propia forma circular remite la sagrada forma, el cuerpo de Cristo, que aparece abrazando el mundo: arriba, al Este, junto al Paraíso terrenal localizado en Asia y rodeado por una muralla de fuego, asoma la cabeza de Jesús, cuyos pies se sitúan al Oeste, en la parte inferior del mapa, cerca de las columnas de Hércules. Las manos llagadas asoman al Norte y al Sur.
Muchos de los textos del mapa proceden de las Etimologías de san Isidoro, posiblemente a través de Rabano Mauro. Se ha tratado de identificar al autor del mapa, Gervasio de Ebstorf, con Gervasio de Tilbury, pero hasta ahora sólo puede darse por probado que Gervasio de Ebstorf tomó parte de la información de la obra Otia imperialia, de su homónimo de Tilbury.
El concepto de atlas visual -representación de historia, técnica, arte y otros aspectos en un trasfondo geográfico- es muy reciente pero, sin ser nombrados de esa manera, hace ya muchos siglos que se elaboraron mapamundis que contenían mucha más información que la meramente geográfica y la exponían gráficamente. Dos buenos ejemplos son los llamados mapamundis Hereford y Ebstorf, que además son los mapas medievales más grandes del mundo.
Se desconoce quién era Gervasio de Ebstorf, el autor, identificándolo algunos expertos con Gervasio de Tilbury (un sabio inglés autor de la obra Otia imperialia, una especie de enciclopedia sobre historia, geografía y naturaleza concebida para la pedagogía de la realeza), aunque no es seguro. En cualquier caso, su mapamundi es del mismo estilo O.T. que el de Hereford -en realidad una cruz, más bien- y tiene bastantes similitudes con él: esa forma circular con el oikumene (el mundo habitado conocido) distribuido entre los tres continentes: Asia en la parte superior, África en la inferior y Europa a la izquierda; Jerusalén, en el centro una vez más.
En este caso, el Pantocrátor no queda al margen sino colocado de una peculiar manera: como si estuviera detrás, con la cabeza asomando arriba (recordemos, el Este), los pies abajo y las manos a los lados, tal cual estuviera sosteniendo el conjunto formando la referida cruz. El Paraíso queda en Asia, de nuevo rodeado por un muro de fuego, junto a China y el Ganges; más abajo, la tierra de Gog y Magog separada del resto por la muralla de Alejandro. Al oeste, las amazonas y la Cólquida. El continente africano, más pequeño por desconocido, aparece poblado de trogloditas, 24 razas imaginarias y el bestiario habitual. Muestra el Jardín de las Hespérides en Marruecos y sitúa el nacimiento del Nilo en Mauritania. El océano vuelve a rodear el mundo y, otra curiosidad, los Pirineos cruzan transversalmente la Península Ibérica.
Estos atlas eran también auténticas guías de viaje -no de bolsillo precisamente- y pretendían ser útiles, tal como el propio Gervasio de Ebstorf dijo, recalcando esa idea en un texto al margen de su obra: “Puede verse que este mapa es de no poca utilidad para sus lectores, dando direcciones a los viajeros de las cosas más placenteras en el camino”.
Que haya guías medievales de viajes puede sorprender a algunos. La mayoría supone que la gente de la Edad Media nunca salía de su comarca. Quizá por nuestra educación escolar creemos que las comunidades medievales vivían aisladas las unas de las otras y que los contactos entre ellas eran mínimos. Sin embargo, eso no es cierto. Quien revise las biografías de los académicos medievales, por ejemplo, se encontrará con que viajaban extensamente por Europa y dictaban clases en Italia, Francia, Inglaterra, Alemania o España. Tomás de Aquino, por mencionar a uno cualquiera, estuvo en París, Colonia, Nápoles, Orvieto, Roma y Viterbo, entre otras. Y quien revise las biografías de los grandes guerreros también sabrá que estuvieron luchando por toda Europa y Tierra Santa.
Mapa Beato San Andrés del Arroyo
Mapa Beato San Andrés del Arroyo
Sus principales fuentes son las etimologías de San Isidoro de Sevilla y su visión del mundo, Ptolomeo y las Sagradas Escrituras, el Génesis, que describe una tierra plana sobre la que se eleva una bóveda celeste que aloja al sol y la luna. Beato San Andrés del Arroyo. S. XIII
- Referencia: Bibliothèque Nationale de France (Nouv. acq. lat. 2290).
- Dimensiones: 300 x 457mm.
- 167 folios de pergamino. escritos en letra carolina.
- 69 miniaturas decoradas con oro y plata.
Este Beato y el de Las Huelgas son los dos únicos que proceden de monasterios femeninos, ambos cistercienses, y se da la coincidencia de que son también considerados como los más tardíos. No incluye ninguna información sobre su scriporium de origen ni sobre sus autores, aunque por sus similitudes con el Beato de San Pedro de Cardeña, parece obra de este monasterio. Lo que resulta indudable es que se trata de una obra plenamente románica, que se puede datar hacia el año 1220 y que fue creada en el entorno castellano-leones, aunque con importantes influencias europeas, que se reflejan no sólo en el estilo de sus imágenes, sino también en su iconografía.
Se trata de uno de los últimos beatos, y uno de los más suntuosos, con gran cantidad de oro, plata y profusión del uso del lapislázuli. Debido a la importancia y riqueza de esta obra, se cree posible que fuera un encargo de Fernando III el Santo para donarlo al monasterio cisterciense femenino de San Andrés de Arroyo, fundado por rey Alfonso VIII y su esposa Leonor de Plantagenet en 1181, como monasterio dependiente de Santa María la Real de Las Huelgas de Burgos. Resulta significativa la coincidencia de los beatos de estos dos monasterios, ambos de la misma época, posiblemente creados en el mismo scriptorium, de la misma familia -la IIb- y ricamente decorados, aunque las características de sus imágenes tienen diferencias significativas, mucho más románico y europeo el de Arroyo.
El manuscrito permaneció en San Andrés de Arroyo hasta la desamortización de Mendizábal en 1836. Posteriormente, en 1882, fue adquirido por la Biblioteca Nacional de Francia, en París, donde se conserva en la actualidad.
Descripción
Este manuscrito está encuadrado dentro del último grupo de copias del Comentario al Apocalipsis de Beato de Liébana, creadas a finales del tercio del siglo XII y comienzos del XIII, fase de la que conocemos al menos diez beatos, de ellos ocho iluminados de los que tres, los de Lorvao, Arroyo y Las Huelgas, fueron encargados para monasterios cistercienses, así como los dos no ilustrados de Poblet y Alcovaça.
A pesar de que en él se respeta la estructura de los beatos mozárabes de siglos anteriores, no hay ninguna duda que en el de San Andrés del Arroyo nos encontramos ante una obra románica, posiblemente el beato más representativo de este estilo en España, hasta el punto de que algunas de sus imágenes, como las dedicadas al Juicio Final, tienen una gran semejanza con la decoración de los algunos pórticos románicos españoles del siglo XIII.
En sus 69 miniaturas, en las que domina el azul del lapislázuli y la ornamentación en oro y plata, se refleja no sólo la personalidad de un artista que, a pesar de seguir fielmente la tradición de la familia IIb, incluso con algunas imágenes que parecen indicar que también conocía la familia I, se separa definitivamente de la tradición artística mozárabe, para presentarnos una figuración totalmente enmarcada en la imaginería románica.
En ellas también destaca su gusto por el detalle presentando, a diferencia de lo habitual en los demás beatos, las figuras personalizadas con ropajes que corresponden a los representantes de los distintos estamentos sociales de su época: reyes, obispos, caballeros, monjes, artesanos y ciudadanos en general. Este interés por el detalle también se manifiesta claramente en la forma de representar las historias, que se esfuerza por describir en sus mínimos detalles. Por ejemplo, es el único beato de su familia que ilustra en «El incendio de Babilonia» la huida de sus habitantes, presentando incluso algunos que están saliendo por la puerta de la ciudad dentro de la que se ven las llamas del incendio.
En este Beato, el de datación más tardía de todos los que han llegado hasta nosotros si exceptuamos el pequeño fragmento del Beato de México, nos volvemos a encontrar 300 años después del comienzo de la saga de las copias del Comentario al Apocalipsis, los rasgos que consideramos más significativos de toda la Miniatura Altomedieval Española: por un lado un profundo respeto al contenido, la estructura y el mensaje del original del siglo VIII, y por el otro una sucesiva actualización del estilo de sus imágenes, basado en las múltiples influencias previas y las que van apareciendo a lo largo de más de tres siglos, pero siempre sobre la base de una gran libertad para el artista, que le permite expresarse de acuerdo con su personalidad, que se convierte en el gran elemento diferenciador de las diferentes copias.
En efecto, a pesar de mantener semejanzas estilísticas con otras obras del scriptorium de San Pedro de Cardeña, este beato se diferencia claramente de las dos últimas obras conocidas de este monasterio. Existe una enorme diferencia en el espíritu de su autor respecto a los anteriores, que se refleja en una modernidad que le permite trasladar todo el mensaje de Beato, utilizando ya sin limitaciones todas las novedades que aporta la expresión artística románica, incluyendo elementos iconográficos europeos no aparecen hasta este manuscrito en la miniatura española. Se podría llegar a la conclusión que el Beato de Arroyo es un cierre de oro de la tradición de los beatos españoles, basada en la fidelidad al mensaje y la libertad artística.
El Beato de San Andrés de Arroyo presenta un gran número de novedades debidas muy posiblemente a la interpretación personal que el artista debió de dar a sus modelos. Uno de los rasgos más personales de este miniaturista es la sustitución de los personajes impersonales que desfilan generalmente en los demás Beatos por personajes reales, de la época que se llevó a cabo esta copia. Es posible que con ello se pretendiese recalcar la actualidad del mensaje del Comentario al considerarlo un libro de alcance universal cuyo contenido es válido para los cristianos de todas las épocas. Su estilo está próximo al del Beato de San Pedro de Cardeña, pero ignoramos por el momento el scriptorium en el que fue miniado el manuscrito, ya que no parece probable que haya sido el de San Andrés de Arroyo.
Saber más: https://www.cafedelobos.com/simbolos-en-los-manuscritos-iluminados-de-la-edad-media/
Mapamundi de Munich
Mapamundi de Munich
Mapamundi Bayerische Staatsbibliothek
Este mapamundi se encuentra en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich.
Mapamundi de Munich
Se trata de un mapamundi conservado en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich, que sigue las ideas geográficas aportadas por Marciano Capella y posteriormente Hugo de San Víctor.
Conformando una suerte de barrera final, los últimos fragmentos de tierra (conocidos o no) de la ecúmene. Aquí vemos una representación del Atlántico marcada por las islas que lo conforman. Aparecen Hibernia -actual Irlanda-, Escocia e Inglaterra, las Islas Afortunadas, etc., conforman el límite del mundo, lindando las más suroccidentales con un espacio en el que, según su representación gráfica, abundan los monstruos, dragones y…
Este mapa, una copia del siglo XII de la obra de san Isidoro de Sevilla, es un precursor de los mapamundis enciclopédicos, como el de Hereford. Además de ciudades, ríos y montañas, muestra el arca de Noé en la montaña de Ararat y una serie de animales exóticos a lo largo del margen del sur (a la derecha).
La presencia del archipiélago Canario en un mapamundi del siglo XI conservado en la Bayerische Staatsbibliothek de Munich en el que vemos seis islas situadas frente a las costas mauritanas, en las que leemos «For tu nate in su lae». La presencia de las islas en este mapa nos remite a la descripción que de las mismas hace Hugo de San Víctor en su Descriptio Mappaemundi24. Si bien el mapa de Munich presenta las descripciones que San Víctor hace del mundo conocido, debemos tener en cuenta que, a su vez, la contribución del sajón apunta a la interpretación que Solino realiza de las Afortunadas, y que llega a los copistas medievales a través del filtro de Capella e Isidoro. Ahora ya podemos considerar dos líneas divergentes en la representación cartográfica de Canarias en la Edad Media: vemos los primeros pasos de una idea que se basa en la representación de seis islas, situadas cerca de las costas de la Mauritania Tingitana, que iconográficamente irán sustituyendo de manera gradual e irregular las ambiguas alusiones formales de las Afortunadas como una masa de tierra indefinida en el Atlántico, línea seguida fundamentalmente por la tradición de los Beatos.
Si bien esta divergencia representativa a la hora de aludir iconográficamente al archipiélago canario se hace patente con los diversos ejemplos de mapas medievales a los que podemos acudir, no se trata de dos corrientes claramente diferenciadas en el tiempo; al igual que ocurre con las fuentes escritas, las dos maneras de representar las Afortunadas se muestran casi coetáneamente, llevándonos a rechazar la idea de un desarrollo claro y diferenciado. Si tomamos como ejemplo el mapa de la Staatsbibliothek de Munich y lo comparamos cronológicamente con el mapa- mundi del Beato de Burgo de Osma, vemos que, si bien ambos están producidos en un mismo marco cronológico, se trata de dos formas diferenciadas de representar las Insulae Fortunatae, factor que nos indica la superposición de fuentes que, por regla general, se produce en la producción de los mapamundis medievales cuando se refieren al archipiélago.
Cetro uas (o was)
Cetro uas (o was)
El cetro uas, o was, tenía la forma de una vara recta coronada con la cabeza de un animal fabuloso, siendo el extremo inferior ahorquillado; probablemente, simbolizaba el poder, la fuerza y el dominio en la mitología egipcia. Puede aparecer acompañado de otros símbolos, como son el pilar Dyed “estabilidad, dominio” y el Anj “vida”.
Cetro uas.
El símbolo anj portando cetros uas, en Medinet Habu.
Historia
El uso del cetro uas pudiera remontarse al periodo predinástico de Egipto, como un bastón para conducir el ganado que, por algún motivo, pasó a simbolizar un elemento vinculado al poder y la fuerza. En la “tumba 100” de Hieracómpolis figura un personaje portando un cayado similar al cetro uas.
En contextos funerarios, el uas siempre estaba asociado al bienestar.
Cetro divino
En las representaciones de templos, tumbas y estelas, el cetro uas era portado por los dioses Ptah, Sokar y más tardíamente Osiris. También lo llevaron Amón–Ra y Jonsu en la capilla de Ramsés II del templo de Medinet Habu, Ra-Horajty “Horus del horizonte”, en la tumba de Tutankamón (Tutankamon), Seth en la Estela del año 400, en Tanis, Jepri o Igai, una antigua divinidad.
Aunque es un atributo típico de los dioses, a veces lo portaban diosas como Satis, o Bastet.
Tebas, la “ciudad del cetro uas”
La antigua Uaset era “la ciudad del cetro uas” aunque, posteriormente, los griegos la llamaron Tebas o Thebai, sin que se conozca la razón exacta de porqué le asignaron ese nombre.
Amuleto
El cetro uas era uno de los amuletos populares egipcios, simbolizando dominio.
Orígenes
El cetro uas consistía en un palo recto con la base ahorquillada y coronado por una pieza inclinada con la forma de cabeza de una criatura desconocida (fabulosa quizás). En origen, este cetro pudo ser un fetiche imbuido del espíritu de un animal venerado, un simple bastón de pastor, o incluso el miembro de un toro. Según una teoría, la base ahorquillada podría representar las patas de un animal y el bastón podría interpretarse como el cuerpo o el largo cuello, parecido al de una jirafa, de la criatura. Sin embargo, la única parte que se representa a veces con detalles zoomórficos es la cabeza y, aunque esta caracterización generalmente imita al animal de Seth, no existen evidencias de que esta asociación no se haya desarrollado posteriormente. Otra teoría lo identifica con la aorta de los mamíferos, representando la parte superior el cayado arterial que sale del corazón, la vara la aorta abdominal y la base en forma de horquilla la aorta femoral.
Significado
A pesar de los oscuros orígenes del jeroglífico uas, esto no limita el claro entendimiento de su significado, ya que este signo fue utilizado siempre con la connotación de “poder” y “dominio”. Este contenido conceptual se pone de manifiesto en su uso iconográfico como atributo y emblema. Desde tiempos muy antiguos, el cetro uas lo portaban divinidades como signo de su poder y en algunos casos este uso se traspasó a las representaciones de reyes y con posterioridad en contextos funerarios a las de personas comunes.
De manera similar a otros jeroglíficos que tenían gran significado amulético y ritual, el signo uas se utilizó como elemento decorativo en los extremos de relieves y en el diseño de artículos pequeños. Se le encuentra de forma habitual como soporte del símbolo para “cielo”, en la tradicional composición utilizada para enmarcar los relieves de los templos en los diferentes períodos.
Utilización
Los símbolos para “vida, estabilidad y poder”.
Frecuentemente, el uas aparece agrupado con otros jeroglíficos, especialmente el anj y el dyed. En varios templos aparecen grupos de estos símbolos sobre cestos neb o recipientes, con el significado simbólico de “toda vida, poder y estabilidad”. De igual manera que el signo anj en este ejemplo, el jeroglífico uas a menudo personificaba también en alguna medida, añadiéndsele brazos en ciertos contextos para sostener abanicos o estandartes o incluso para adoptar el gesto de adoración henu.
Variantes
Existían diferentes variantes de este signo. Los dioses Osiris y Ptah se representaban con el cetro uas que combinaba en su diseño los signos anj y dyed; por otra parte, el cetro uas decorado con una gran pluma de avestruz y una cinta colgando se convirtió en emblema de Tebas (Uaset, en egipcio, de significado “La ciudad del cetro”) y de Harmontis, su nomo del Alto Egipto. Este emblema figuraba como elemento identificador sobre la cabeza de la diosa que personificaba a esta ciudad. Otra variante de este signo se observa en el cetro dyam, de forma idéntica pero con la vara sinuosamente curva.
Fuentes y referencias
- Liungman, Carl G. Dictionary of Symbols. New York: W.W. Norton & Co., 1991.
- Wilkinson, Richard H. Reading Egyptian Art. London : Thames & Hudson, 1992.
- Elisa Castel: El cetro uas, en egiptologia.com
- http://amigosdelantiguoegipto.com/?page_id=12462
Mapamundi de Al-Idrisi
Mapamundi de Al-Idrisi
Nacimiento::c. 1100; Ceuta durante la dominación musulmana (Sultanato benimerín) o Mazara del Vallo (Italia)
Fallecimiento: c. 1166 o c. 1175 Sicilia (Italia)
Religión: Islam
Ocupación: Cartógrafo, geógrafo, egiptólogo, historiador, botánico y escritor
Área: Cartografía
Obras notables: Kitab Ruyar
Abū Abd Allāh Muhammad al-Idrīsī (1100–1165 o 1166; en árabe: أبو عبد اللّه محمد الإدريسي), Al-Idrisi o El Edrisi (también conocido como El Árabe de Nubia),1 fue un cartógrafo, geógrafo y viajero. Nació en el Imperio almorávid del siglo XII, vivió y desarrolló la mayor parte de su obra en la corte normanda de Roger II de Sicilia, establecida en Palermo.
Biografía
Nacido en Ceuta (en árabe مضيق جبل طارق, Mḍīq Ŷabal Ṭāriq), cuando este puerto del estrecho de Gibraltar pertenecía al Imperio almorávide, de familia noble de hammudíes de Málaga y el rey Idris II. Su familia abandonó Málaga al caer esta en manos del reino de Granada en 1057. Educado en Ceuta, se trasladó después a Córdoba, ciudad que describe con minuciosidad en su obra de geografía. En fecha indeterminada fue invitado por Roger II de Sicilia, rey normando establecido en la isla de Sicilia, para el que se supone que cartografió una esfera celeste y un disco representando el mundo conocido de su tiempo, ambas en plata.
En 1154, Al-Idrisi confeccionó un gran mapamundi orientado en sentido inverso al utilizado actualmente (el norte abajo y el sur arriba), conocido como la Tabula Rogeriana, acompañado por un libro, denominado Geografía. El rey siciliano dio a estas obras el nombre conjunto de Nuzhat al-Mushtak, aunque en la obra de Al-Idrisi aparecen mencionadas como Kitab Ruyar (“El Libro de Roger”).
Se le atribuye también la elaboración de una segunda edición ampliada, realizada en 1161, con el título de Los jardines de la humanidad y el entretenimiento del alma, pero todas sus copias se perdieron. Una versión abreviada de esta edición, llamada Jardín de los Gozos, aunque más conocida como Pequeño Idrisi, se publicó en 1192. Sin embargo, no se tienen pruebas fehacientes de su autoría.
Además de estas dos obras geográficas, Al-Idrisi redactó una enciclopedia de farmacología, llamada Kitāb al-ğāmi’ li-ṣifāt aštāt an-nabāt wa-ḍurūb anwā’ al-mufradāt (“Libro compendio de la descripción de diferentes plantas y las diversas especies de simples medicinales”).
Fruto de su viaje por España fue la obra Descripcion de España de Xerif Aledris, conocido por el Nubiense, impresa en 1799.2
Libro de Roger
Mapamundi perteneciente a la Tabula Rogeriana. Nótese que el sur aparece en la parte superior del mapa.
El Libro de Roger o Kitab Ruyar, que muestra el mundo dividido en siete regiones climáticas, facilita las distancias entre las ciudades principales y describe las costumbres, las personas, productos y clima del mundo conocido. No es una fuente histórica perfecta, ya que Al-Idrisi, seguía la costumbre de aquella época y de siglos posteriores y se basó en otras fuentes. Por ejemplo, combinó la descripción de Polonia con la del territorio de la República Checa, como “un país rodeado por montañas”.
La principal inspiración de Al-Idrisi fueron dos geógrafos de la era preislámica: Paulo Orosio, un hispano cuya historia popular, escrita en el siglo V, incluía un volumen de geografía descriptiva, y Claudio Ptolomeo, el mayor de los geógrafos clásicos, cuya Geographia, escrita en el siglo II, se había perdido totalmente para Europa, pero se había conservado en el mundo musulmán en una traducción árabe. Luego se daría a conocer nuevamente tras la traducción al latín por Jacobus Angelus entre 1405 y 1410.
Su método de trabajo, aparte de la visita directa a los lugares descritos, fue tras el examen en detalle de la distribución geográfica de las obras reunidas por el Rey de Sicilia. Esta isla del mar Mediterráneo central, enclave comercial por excelencia, constituía un excelente punto de partida para la investigación. Durante años cada vez que un buque atracaba en Palermo, Mesina, Catania o Siracusa se interrogaba a su tripulación y pasajeros acerca de los lugares que habían visitado: ¿Cuál es el clima del país, sus ríos y lagos, las montañas, las configuraciones de las zonas costeras y el suelo? ¿Cuál de sus carreteras, edificios, monumentos, los cultivos, la artesanía, las importaciones, las exportaciones y las maravillas? ¿Cuáles son, finalmente, su cultura, la religión, las costumbres y el idioma? Además de ello se enviaron expediciones científicas a las zonas en que se carecía de información.3
Relevancia
Mapamundi perteneciente a la Tabula Rogeriana
Se ha considerado a Al-Idrisi como uno de los más importantes geógrafos medievales, dada la cantidad de información geográfica recopilada. Así mismo, sostuvo la teoría de la esfericidad de la Tierra y, aunque sus mapas tenían forma circular, explicaba que el disco solo simbolizaba la forma del mundo: “La tierra es redonda como una esfera, y las aguas se adhieren a ella y se mantienen en ella a través de un equilibrio natural que no sufre variación”. No fue el único sabio medieval, documentándose la tesis de la esfericidad de la Tierra ya desde el siglo V a.C. (contrariamente a la leyenda de que hasta Colón todo el mundo creía que la Tierra era plana).
Su relato de la travesía de la Maghrurin u “Hombres engañados” de Lisboa en el Atlántico (un viaje en el que probablemente visitaron Madeira y Canarias) influyó probablemente en las travesías posteriores de españoles y portugueses hacia América y alrededor de África, respectivamente.[cita requerida] No obstante, Al-Idrisi compartía el temor de sus contemporáneos hacia el océano Atlántico como oscuro, frío e interminable, idea sugerida ya por Eratóstenes, a partir de un cálculo aproximado de la distancia a Asia por el oeste.
En la España del siglo XVI, el Nuzhat al-Mushtak fue la obra preferida para aprender árabe tanto por los moriscos como por los monjes cristianos. Esto contribuyó a acrecentar su popularidad.4
Muerte de Al-Idrisi
No existe constancia acerca del lugar de su muerte. Podría ocurrir tanto en Ceuta como en algún lugar de Sicilia. En 1138, Al-Idrisi había sido invitado por Roger II a Palermo porque allí estaría a salvo de los “reyes musulmanes”, celosos de la procedencia de Al-Idrisi, perteneciente a la “casa del Califato” según una expresión atribuida al propio Roger II de Sicilia. Existe cierto consenso entre los investigadores respecto a que permaneció en Sicilia hasta el fallecimiento de Roger II en 1154 y es probable que permaneciera allí hasta su propia muerte. Otras fuentes indican que retornó a Ceuta, debido a los disturbios anti-musulmanes de Palermo de 1161.5
Iconografía de Al-Idrissi
- Lo más destacable en el estudio iconográfico sobre Muhammad Al-Idrisi, en territorio español, es una estatua ubicada en su ciudad natal de Ceuta, dicha estatua está sosteniendo su obra.
- Otras menciones destacables en su imagen iconográfica, es su papel en diferentes formas de ocio, como personaje del libro de Tariq Ali “Un sultán en Palermo” o en otras novelas como en “El mapa de sal y estrellas” de Zeyn Joukhadar, incluso la figura de este personaje ha aparecido en la ópera King Roger a manos de Karol Szymanowski.
- El popular sistema IDRISI GIS, desarrollado por la Universidad de Clark, lleva el nombre de Muhammad al-Idrisi, este software sirve para la detección remota y para el análisis y la visualización de información geoespacial digital.
- En 2010, el Gobierno de la República de Mauricio dio a conocer un planisferio de al-Idrisi en Travellers’s Lane, iniciado por el semiólogo Khal Torabully, en el Jardín de la Compagnie, Port-Louis, para rendir homenaje al trabajo de este geógrafo.
Consolidación moderna invertida de la Tabula Rogeriana trazada por Al-Idrisi en 1154.
El geógrafo hispano-árabe Al-Idrisi, al servicio del rey normando Roger II de Sicilia elaboró en 1154 la Tabula Rogeriana, uno de los mejores mapas del mundo elaborados hasta la fecha. Por su doble condición de europeo y musulmán tuvo acceso tanto a las fuentes medievales europeas como a las informaciones de los comerciantes árabes, así como a la concepción geográfica clásica, además de elaborar su propia investigación; fruto de todo ello desechó la visión ptolemaica del sudeste asiático, trazándolo con una forma redondeada mucho más similar a la forma real de la Península Indochina. Esta concepción es la que se impuso en la cartografía europea medieval.
El Kitāb Rūŷar o Libro de Rogerio fue una obra geográfica de Al-Idrisi realizada en el siglo XII.
Basada en las obras clásicas, tiene al igual que aquellas tres partes. En la primera, siguiendo a la Geographia de Ptolomeo, se describe la forma y las dimensiones de la Tierra. La segunda parte se centra en las divisiones del planeta. Para ello sigue dos modelos. En el primero divide el mundo en siete franjas paralelas al ecuador, siguiendo la tradición griega de división en grandes zonas climáticas. En el segundo modelo, en cambio, sigue la tradición islámica, dividiendo en diez secciones contando desde Occidente a Oriente. Por último en la tercera parte, se presentan diferentes territorios a través de itinerarios. En los lugares más importantes, sigue la tradición corográfica de destacar los aspectos más relevantes de su historia, lugar físico, etcétera. La cartografía asociada al libro se denomina Tabula Rogeriana.
Es interesante comprobar esta aproximación más científica desde la perspectiva islámica a la geografía física y humana del mundo conocido , en contraste con la imagen del Orbis Terrarum [”T” en “O”] del medioevo europeo representado por Isidoro de Sevilla [siglo VII dC.], cuya cartografía, cargada de simbolismos religiosos, acentúa la idea que Jerusalén es el centro de un mundo plano y tripartito [África, Europa y Asia]
El mapamundi de al-Idrisi que aquí se presenta está compuesto uniendo los más de 60 mapas regionales del Gran Atlas de al-Idrisi. Esta interpretación es obra del investigador alemán Konrad Miller, quién la realizó en 1926, a partir de la copia existente en la Bodleian Library de Oxford, fechada en El Cairo en 1456.
Península Ibérica e Islas Baleares
Península Arábiga
Europa Central
Asia
Al-Idrisi pasó a la historia como el mejor cartógrafo y geógrafo de la Edad Media. Las copias de su libro son un auténtico tesoro en las bibliotecas que los atesoran. Fue un adelantado a su época, viajero empedernido, cartógrafo con alma científica y visionario que supo intuir conceptos como la gravedad y la redondez del planeta mucho antes de que se dieran por válidas estas teorías. Su obra fue una guía ineludible durante siglos y aún hoy despierta admiración.
Se sabe que en 1161, Al-Idrisi realizó una segunda edición ampliada de El Libro de Roger, bajo el título de “Los jardines de la humanidad y el entretenimiento del alma”, pero todas sus copias se perdieron. Al-Idrisi murió en esa misma década, aunque se desconoce cuándo y dónde, aunque hay quien asegura que antes de su muerte se dirigió a Marruecos para terminar allí sus días. Su gran obra, el atlas más completo de toda la Edad Media, le sobrevivió y le dio fama.
Hoy en día solo quedan diez copias de los manuscritos originales de la Geografía de Al-Idrisi, y todas ellas son preciosas obras de arte. Mapas detallados pintados a doble página con una precisa gama de colores, donde los países se pintan en rojo y las ciudades en rosa, el mar es de un azul intenso, los lagos y ríos son verdosos, y las montañas oscilan entre el morado y el ocre. Obras que reflejan el miedo que producía en aquella época un inexpugnable océano Atlántico, que era presentado como un lugar frío, oscuro e impenetrable.
Saber más: https://blogcatedranaval.com/2017/03/14/al-idrisi-y-roger-ii-forjando-el-primer-mapa-del-mundo/
El libro de las Curiosidades
El libro de las Curiosidades
Mapamundi
«El libro de las Curiosidades» un gran hallazgo de cartografía islámica
El mapamundi está integrado en el excepcional tratado cosmográfico y geográfico titulado Kitāb Gharā’ib al-funūn wa-mulaḥ al-’uyūn, o Libro de las Curiosidades de las Ciencias y Maravillas para los Ojos. Adquirido en junio del año 2002 por la Bodleian Library, el manuscrito es considerado una copia realizada a finales del siglo XII o comienzos del XIII, probablemente en Egipto, de la obra original, anónima, pero que se ha datado con certeza en la primera mitad del siglo XI, ca. 1020-1050. Su contenido es de gran relevancia para la historia de la ciencia, dado su carácter de tratado astronómico y geográfico, en el que los textos, divididos en dos volúmenes, se completan con diagramas de los astros celestes, dibujos de maravillas naturales y variados mapas.
El tratado es extraordinariamente importante para la historia de la ciencia, en especial para la astronomía y la cartografía, y contiene una serie sin precedentes de los diagramas de los cielos y los mapas de la tierra.
En el capítulo segundo del libro segundo, acompañando al texto sobre la descripción de la Tierra, se encuentra el mapamundi más interesante, ocupando en su totalidad una doble página. Tanto por su formato rectangular como por sus peculiaridades geográficas, el mapa se aparta del conocido como tipo T-O, o T en O, en el que los continentes conocidos se suelen mostrar enlazados formando una única masa de tierra, a modo de gran isla rodeada por el océano exterior. En cambio, el otro mapamundi incluido en el mismo manuscrito del Libro de las Curiosidades, sí adopta el formato circular y características típicas de los mapas T-O, uniendo Europa con Asia y desarrollando en todo el perímetro la banda continua de las aguas del océano.
Compuesto en Egipto en la primera mitad del siglo XI, este manuscrito cosmográfico de los siglos XII/XIII recientemente descubierto contiene mapas celestiales y terrestres muy singulares, incluido el primer mapa rectangular conocido del mundo producido antes del renacimiento [Parece que este tiene el primer mapa conocido referencia del mapa a Inglaterra: ‘Angle Terre’]. Las referencias geográficas se basan en gran medida en la obra de Ptolomeo del primer siglo, pero el manuscrito contiene distintas características cartográficas previamente desconocidas.
Junto con los mapas, el texto proporciona información sobre las costumbres y creencias de la gente y detalles sobre el comercio y las rutas comerciales en el Imperio Islámico justo antes del comienzo de las Cruzadas.
‘El Libro de las Curiosidades’ en realidad está dividido en 2 libros (el universo y la tierra), y en el momento de su compra por parte de la Bodleian en 2002 se describía como el manuscrito científico islámico más importante que había salido al mercado en los últimos siglos. Todo el libro 2 (tierra) y partes del libro 1 se presentan en formato de alta resolución con traducciones al pasar el mouse, transcripciones emergentes en árabe e inglés, así como notas al pie y leyendas de mapas.
Figura 1. Mapamundi de formato rectangular incluido en el Libro de las Curiosidades de las Ciencias y Maravillas para los Ojos, ca. 1020-1050, MS. Arab. c. 90, fol. 24a-23b. ©
Bodleian Library, Oxford
Pulsando en la imagen podrás ir al sitio donde se encuentra este mapa. Allí, pasando el cursor por encima de él, te irá mostrando a qué lugares de la actualidad corresponden. Así por ejemplo, podrás averiguar que parte del mapa corresponde a Al Andalus y localizar su capital Córdoba.
La adquisición del Libro de Curiosidades fue posible gracias a una subvención de Heritage Lottery Fund y generosas donaciones del National Arts Collections Fund, The Friends of the Bodleian, Saudi Aramco, varias universidades de Oxford y particulares. Estas subvenciones y donaciones, también han financiado el proyecto para preparar un estudio completo del tratado, incluyendo una edición del texto árabe y traducción Inglés, y difundir los resultados de la forma más amplia posible, a través de Internet, exposiciones y un programa de divulgación. Este es el sitio de la investigación. Contiene una reproducción de alta calidad electrónica del texto original y sus ilustraciones, también proporciona una moderna edición en árabe y una traducción al Inglés.
Todos los mapas tienen el norte en la parte inferior.
Mapas del Libro de las Curiosidades.
Diagrama de la Esfera o Universo que lo Abarca
[El más antiguo existente] Mapa rectangular del mundo
Mapamundi circular
Mapa de Sicilia
Fuentes del Nilo
Diagrama de vientos
(del capítulo, ‘Sobre el soplo de vientos, terremotos y temblores’)
Mapa de Tigris
Mapa del Indo
Mapa del Océano Índico
Mapa de Mahdiyah (Túnez)
(esta imagen ha sido girada 90 grados)
Mapa Mediterráneo
Mar Caspio Mapa
Ilustración de un árbol Waq-Waq
“Los Waq Waq son tierras míticas, asociadas con árboles que dan frutos humanoides, que a veces se ubicaban en África y otras veces en el Océano Índico oriental”.
Liber Floridus de Lambert
Mapamundi del Liber Floridus de Lambert
Canónigo de St. Omer
Liber Floridus
Lambert excribiendo la obra. Extracto del manuscrito Liber Floridus. Conservado en la Biblioteca de la Universidad de Gante.1
Lambert, canónigo de San Omer, Liber Floridus (Lille y Ninove, 1460).
Mapa mundial del siglo XII.
Liber Floridus (en español, Libro de las flores) es una enciclopedia medieval que fue compilada entre 1090 y 1120 por Lambert, canónigo de Saint-Omer.2 El texto recopila extractos de unas 192 obras diferentes.3
La enciclopedia medieval de Lambert contiene una historia universal, con un registro cronológico de eventos hasta el año 1119. Se trata de temas bíblicos, astronómicos, geográficos, filosóficos y de historia natural. Lambert escribió Liber Floridus originalmente en latín, y luego fue traducido al francés como Le Livre fleurissant en fleurs. Una descripción detallada se encuentra en la Historia comitum Normannorum, comitum Flandriae.4
El Liber Floridus fue la primera de las enciclopedias de la Alta Edad Media que poco a poco sustituyó a la obra de Isidoro de Sevilla.5 El manuscrito original, terminado en 1120 y dedicado a San Omer por Lambert, se ha conservado en la Biblioteca de la Universidad de Gante,1 aunque su última parte no ha sobrevivido.6 Una copia se encuentra en la Biblioteca Nacional de Francia, en París.7 También hay una copia en Bibliotheca Augusta, Wolfenbüttel, Alemania.3 Puede haber hasta seis copias manuscritas adicionales existentes, que datan de los siglos XII al XVI, producidos en Francia o Flandes. Liber Floridus tiene la reputación de ser una de las enciclopedias más famosas de la Edad Media.
Liber Floridus incluye varios mapas, entre los que se encuentra un mapamundi. El manuscrito de Gante, que es la más antigua de las copias conocidas y data de antes de 1125, incluye un mapa de partes de Europa y dos dibujos de zonas climáticas basados en el modelo Macrobio como un intento de hacer un mapa mundial completo. Las partes del boceto del mapa europeo muestran representaciones interesantes y extrañas. Se cree que Lambert realizó personalmente este manuscrito y los mapas asociados.3
Las copias de Wolfenbüttel y París con su mapamundi europeo datan de alrededor de 1150. Los historiadores no creen que estas fueran hechas por Lambert. R. Uhden señala que el mapa del mundo en la copia de Wolfenbüttel tiene una leyenda que dice que la fuente original era de Marciano Capella (fl. 410). Esta referencia ha sido respaldada por información encontrada en varias otras inscripciones en el mapa que son pasajes del Satyricon de Marciano, también conocido como De Nuptiis Philologiae et Mercurii.
Lambert recopiló su material de fuentes como las Etimologías de Isidoro, la Historia Brittonum y la crónica de la cruzada de Bartolf de Nangis. Lambert menciona con frecuencia a los cruzados de Saint-Omer y otros lugares, a quienes presumiblemente conoció cuando regresaron al hogar. En 1968 Albert Derolez publicó una copia del manuscrito de Gante, con introducciones históricas y paleográficas. Incluía varias fotografías de las páginas del manuscrito original.
El Liber a veces se ha atribuido incorrectamente a Lambert de San Bertin, un monje de la abadía de San Bertin. El compilador del Liber era canónigo de la cercana iglesia de Nuestra Señora de Saint-Omer. Su padre, Onulfus, también había sido canónigo en la misma iglesia.
Ejemplos de páginas
Representación de la Bestia del Apocalipsis.
Liber Floridus explica cómo terminará el mundo.
Mapamundi del Liber Floridus de Lambert de St. Omer
Hay varias versiones de este mapa, pero es de especial interés el que se conserva en la Herzog August Bibliothek de Wolfenbüttel. Es parte del Liber Floridus, una obra de carácter enciclopédico bastante importante en la época.
En esta versión, realizada en torno al año 1150, la relación entre el Atlántico, los límites del mundo conocido y las islas que lo conforman es muy clara. Las islas salpican el Atlántico como referencia fundamental. Resulta también interesante la mención gráfica a una cuarta parte del mundo que ocupa una página completa.
Más en: https://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0049-34492019000100149
El mapamundi presenta una importante peculiaridad. A primera vista responde al esquema de mapa zonal de tipo macrobiano con la diferencia de que no está orientado al norte sino al este. Aparentemente la parte izquierda comprende el mundo habitado en el hemisferio norte y la parte derecha tiene contenido literario sobre el mundo desconocido en el hemisferio sur, es decir, el cuarto continente que hemos visto en los mapas macrobianos y en los Beatos. En esto tiene cierta similitud con el mapa de Ripoll, que solo tiene contenido cartográfico en la parte izquierda y utiliza la parte derecha para introducir contenido metacartográfico. Pero el mapa de Lamberto va más allá, pues mientras en la parte izquierda aparece, en versión T-O, todo el mundo conocido, hasta Ethiopia deserta, lo que se pretende representar en el resto del mapa es la esfericidad de la Tierra y sus cuatro masas continentales, de modo que lo que tenemos, por primera vez, es un mapa esférico de la Tierra representado en un plano.
Galicia en el mapa de Lambert de Saint Omer
La cartografía de Lambert de Saint Omer, en la que Galicia ocupa un lugar destacado, establece la diferenciación clásica para el espacio ibérico, reservando “Galicia” para el área cristiana y utilizando “Hispania” para el área musulmana, señalando la época “Lusitania” y ” Tarracona”. He aquí un extracto de la pieza, publicada en Sermos Galiza 296.
Se considera una de las cartografías más importantes de la Edad Media europea. Incluido en Liber floridus por Saint Omer, realizado en las primeras décadas del siglo XII, nos han llegado varias copias. La versión más antigua, conservada en la biblioteca de la Universidad belga de Gante, es anterior a 1125 e incluye solo un mapa de Europa y un diseño TO, notable por su precisión en el área europea. Las otras dos versiones, la de Wolfenbüttel y la de París, que datan de 1150, son simplemente copias distintas de un mismo original, realizadas por el propio Lambert de Saint Omer, a diferencia de la primera de las versiones un mapa del mundo conocido, más allá del espacio europeo. Sin embargo, en el mapamundi recogido en el manuscrito de Wolfenbüttel figura como autor el cartaginés Martiño Capella.
El autor de la cartografía, Lambert de Saint Omer, fue un monje benedictino y canónigo de la catedral de Saint Omer de Calais, nacido en 1061 y muerto hacia 1150, que destacó por su gran erudición y gran conocimiento en temas históricos, teológicos y musicales. y geográfica. Su gran formación quedó probada en el Liber floridus, una auténtica enciclopedia de la época, terminada hacia 1120 y que es una completa historia del mundo conocido. La obra escrita en latín, además de una crónica de gran interés sobre la cultura normanda, aporta estudios en los campos de la astronomía, las ciencias naturales, la filosofía y la geografía. Las fuentes e influencias de esta obra son diversas, destacando la obra de autores que le antecedieron como Vela, San Isidoro o Idacio pero también su propia experiencia de viajar por diferentes puntos de Europa.
El Liber Floridus contiene, además de varios diagramas astronómicos, diez ilustraciones de tipo cartográfico, entre ellas, un “mapa de listas” tripartito con los nombres de los pueblos o razas de cada continente, otro mapa T-O en el centro de un diagrama de vientos, una figura de Augusto sosteniendo un globo terrestre en su mano izquierda (Fig. 177-A), y un globus terre que es un mapa de tipo zonal pero orientado al este como los tripartitos, rodeado por las órbitas de siete planetas y el zodíaco, y en el que hay una representación del mundo habitado con más de una docena de topónimos.
Mapamundi del Beato del Burgo de Osma
Mapamundi del Beato del Burgo de Osma
El Beato de Burgo de Osma
Realizado en 1086 por un monje llamado Petrus y miniado por Martino, el Beato de Burgo de Osma es uno de los de mayor calidad artística de todos los Beatos conservados. Aunque no conocemos el scriptorium de origen se supone por sus características que debió ser manufacturado en algún monasterio leonés, tal vez en el scriptorium de Sahagún, según las investigaciones de B. P. Shailor y J. Willians. El monasterio de San Facundo y San Primitivo de Sahagún fue un centro de la reforma cluniacense muy importante y uno de los lugares preferidos de los reyes Fernando I y Alfonso VI.
Mapamundi, fol. 34v.-35r. Ilustra las “sortes apostolorum” o dispersión de los apóstoles en sus respectivas regiones
Copia del Museo de la Catedral de El Burgo de Osma del mapa de los Comentarios al Apocalipsis de San Juan del Beato de Liébana. Este beato fue iluminado en el año 1086 por un monje llamado Martino. En este mapa figuran la Catedral de Santiago y el propio apóstol.
Según el profesor Peter K. Klein : “El abad de estos años, el cluniacense francés Bernardo de Séridac (1080-1086), personaje muy influyente y clave de la reforma eclesiástica y de la influencia francesa en España, y no sorprende que a finales de 1086 fue instalado como primer arzobispo de la Toledo reconquistada (1086-1124). Bien que Bernardo no está mencionado en el Beato de Osma, su dominante presencia en Sahagún, sin lugar a dudas, debió tener su impacto en la producción de este códice: una obra ambiciosa de gran formato, de una gran cualidad y creatividad artística y de un estilo plenamente románico de origen francés.”
El manuscrito actualmente se conserva en la Biblioteca Capitular de la Catedral del Burgo de Osma, de ahí su denominación, al parecer desde al menos el siglo XIV. Mide 360 x 255 mm. y consta de 166 folios en visigótica a dos columnas de 43 líneas. Conserva 71 miniaturas, de entre las cuales la más difundida es la famosa representación del mapamundi a doble página en los folios 34v-35r.
La importancia de este Beato radica principalmente en ser un modelo de transición (transición que ya se empezó a observar en el Beato de Fernando I y Doña Sancha, unos años anterior) a la miniatura románica plena, ya que se trata del último beato escrito en visigótico y del primero en el que podemos apreciar unas miniaturas plenamente románicas. Sirva como ejemplo la sustitución de los personajes mozárabes por cortesanos, y por guerreros con cotas de malla y yelmos, a la usanza del siglo XI, o la aparición, destacada por Klein, “vemos por primera y única vez a la meretriz de Babilonia en desnudez seductora, a pesar de ser devorada por el fuego y tirándose del pelo en su agonía”. Las miniaturas, altamente expresivas son de gran calidad predominando los colores opacos. La utilización de fondos a base de bandas de distintos colores es muy escasa. De este modo podemos decir que hay unanimidad entre investigadores en que se trata de un manuscrito que corresponde a la familia I de la versión pictórica, aunque con modificaciones en algunas imágenes.
En lo referente al texto, se identifica con la versión datada en el año 784, (primera versión textual según Klein) aunque algunos estudiosos, caso de Sanders, opinan que la primera versión es la del año 776, por lo que ésta sería la segunda.
No hay un acuerdo unánime en reconocer la originalidad de Martino en la elaboración del Beato, ya que su coincidencia pictórica y textual con el Beato de Lorvao, un siglo posterior, hace a los investigadores pensar que ambos pudieron inspirarse en una misma obra para sus elaboraciones. Sea como fuere se trata de un manuscrito muy original que sorprende por sus miniaturas que nos adelantan ya formas plenamente románicas en rostros de personajes y elaboración de ropajes a base de pliegues mas naturalistas. Los rostros de grandes ojos subrayados también anuncian nuevas formas en su elaboración. Del mismo modo no podemos dejar de destacar la importancia, como antes comentábamos del mapamundi del este Beato, uno de los más extendidos por la calidad de su manufactura.
El Beato de Osma y el monasterio de Carracedo
Las medidas del libro son 360 x 255 mm. Consta de 166 folios escritos en letra visigótica a dos columnas de 43 líneas. Conserva 71 miniaturas, de entre las cuales la más difundida internacionalmente es la famosa representación del mapamundi a doble página en los folios 34v-35r.
Con el propósito de ilustrar la dispersión geográfica de los apóstoles por todo el ecumene, o mundo conocido en la Antigüedad, se incluyó en los Beatos un mapamundi derivado, en buena medida, del cartograma isidoriano. En él se mostraban las sortes apostolorum o lugares donde los discípulos de Jesús habían predicado. El reproducido en el códice de Osma es uno de los más completos que existen. Su forma es circular, con un Paraíso regado por cuatro ríos y el busto-retrato de los doce apóstoles. Cada uno de ellos está asentado sobre su presunto lugar de evangelización, acompañado de un rótulo identificativo.
La geografía de la Península Ibérica es especialmente detallada en la región de la “GALLECIA”, sin duda recuerdo de la antigua provincia o circunscripción romana y altomedieval de la “Gallaecia”. La figura de Santiago el Mayor, “S. Iacobs aps.”, se asienta sobre un santuario en las proximidades de lo que se entiende es el faro de La Coruña, “Faro”. Los ríos Miño, “F. Minneus”, y Duero, “F. Durius”, y el territorio de Asturias, “ASTURIAS”, son otros de los referentes espaciales.
Detalle del Mapamundi con la descripción de “GALLECIA” y el faro romano de La Coruña
El manuscrito parece ser obra de varias manos. En el folio 138v. suscribe cierto clérigo de nombre Pedro: “Memento mei Petrus clericus scripsit”, mientras que en folio 163, bajo la omega final, comparece un tal Martín o Martino: “Martini peccatoris mementote”. Este último personaje se ha venido identificando con el iluminador, aunque sin mucho fundamento. La data se consigna en el folio 10v. “IN NOMINE DOMINI NOSTRI JESU CHRISTI INCIPIT LIBER APOCALIPSIN QUOD INTERPRETATUR REVELATIO CHRISTI. ERA MCXXIIII” (año 1086).
Nuestro Beato pertenece a la denominada Familia I de la tradición textual, al igual que ocurre con otros textos relacionados con él como el Beato de Lorvao -datado éste en 1189- o dos folios de un Beato de la segunda mitad del siglo XII conservados en el Archivo Histórico Provincial de León.
Sobre el lugar de producción y el paradero anterior de este singular códice existen muchas especulaciones. A finales del siglo XIII o principios del siglo XIV debía estar ya en Osma, pues en un inventario de libros y documentos de esta época se mencionan “unas ystorias eclesiasticas e un apocalipsis toledano”. Igualmente, en el vuelto del folio 165 de nuestro manuscrito existe una anotación en letra de la segunda mitad del siglo XIII: “Apochalipsis est de armario Oxomensi. Si quis eum furatus fuerit vel alio modo de eo extraverit sine licentia conventus vel hc. totum deleverit anathema sit”.
La primera descripción pormenorizada del códice fue realizada en 1929 por Timoteo Rojo Orcajo en su “Catálogo descriptivo de los códices que se conservan en la Santa Iglesia Catedral de Burgo de Osma”. En 1992 Vicent García Editores S.A. publicó una edición facsímil del códice, acompañada de los correspondientes análisis codicológico, paleográfico, artístico y de crítica textual. Los estudios fueron realizados por Barbara A. Shailor, E. Romero Pose, J. W. Willians y Serafín Moralejo. A partir de los estudios de Shailor se ha propuesto últimamente el scriptorium del monasterio de los Santos Facundo y Primitivo de Sahagún como el responsable de su escritura e iluminación: “Hoy, sin embargo, es claro que su formato físico, escritura y ornamentación apuntan incontrovertiblemente al monasterio leonés de Sahagún como lugar de origen”. Esta adjudicación ha sido también asumida, con algunas matizaciones, por John Willians, J. A. Fernández Flórez y Joaquín Yarza Luaces.
Sin embargo, en el folio 165r. nos topamos con el contenido de dos documentos directamente relacionados con el monasterio de Carracedo. Por una parte el fragmento final de una Bula de Inocencio III fechada a 22 de noviembre de 1203. Por otra, una carta, sin fecha, de Don Lope, obispo de Astorga (1190-1205), dirigida al abad y monjes de dicho monasterio: “Astoricensis ecclesie episcopo dilectis in Christo filiis abbati et fratribus de Carrazeto“. Ambos diplomas están relacionados con la sujeción del monasterio berciano a la observancia del Císter y están recogidos en el llamado “Cartulario de Carracedo”.
Carracedo durante la segunda mitad del siglo XII se había convertido en cabeza de una congregación con numerosas filiales en León, Galicia, Asturias y Zamora. Hacia 1203 esta congregación ingresará en la orden francesa del Císter a través de Citeaux, cambiando sus antiguos hábitos negros benedictinos por los blancos cistercienses, y mudando su anterior nombre de San Salvador por el de Santa María de Carracedo. De este momento se conserva abundante documentación, entre ellas varias cartas de Inocencio III fechadas en 1203. El primero de los textos copiados en el Beato de Osma es parte de un diploma bastante más amplio originalmente y que incluía la confirmación de todas las heredades del monasterio.
Lo que es indudable es que en la segunda mitad del siglo XIII nuestro Beato ya pertenecía al capítulo de Burgo de Osma, según consta del texto copiado a la vuelta de ese mismo folio 165. Sabemos, además, que la catedral de Osma adquirió varios códices procedentes de la abadía navarra de Santa María de Fitero.
En cualquier caso, la catedral estaría interesada en adquirir un Beato, obra de un gran prestigio dedicada expresamente por el autor a un obispo suyo, Eterio de Osma, todo ello a pesar de que para entonces la letra visigótica estaba ya totalmente en desuso. Prueba de ello es la descripción inserta en el primer folio del códice: “Explicación del Apocalipsis por varios autores. Esta exposición es de S. Beato de Liébana, abad de Liébana (Cantabria) famoso por haber combatido juntamente con Eterio, discípulo de S. Beato, obispo de Osma, los errores de Félix (obispo de Urgel fue convencido de error y murió en 818) y Elipando (arzobispo de Toledo, que murió contumaz en 808)”.
El uso de criaturas fantásticas se remonta a la Edad Media. El esciápodo tenía un solo pie que usaba para protegerse del sol. Vivía en los lugares tórridos, que se consideraban inaccesibles. Beato del Burgo de Osma, 1086.
Mahmud al-Kashgari
Mahmud al-Kashgari
Estatua de cera de Mahmud al-Kashgari en exhibición en Estambul, Turquía.
Mahmud ibn Hussayn ibn Muhammed al-Kashgari (en árabe: محمود بن الحسين بن محمد الكاشغري – Maḥmūd ibnu ‘l-Ḥussayn ibn Muḥammad al-Kāšġarī; turco: Mahmûd bin Hüseyin bin Muhammed El Kaşgari, Kaşgarlı Mahmûd; uigur: مەھمۇد قەشقىرī, Mehmud Qeshqiri, Мәһмуд Қәшқири) fue un erudito qarajanida del siglo XI y lexicógrafo de las lenguas túrquicas, originario de Kasgar. En sus obras plasma la dialéctica contra la cultura de los uigures no musulmanes del reino de Qocho, con calificativos como «perros» y «tat» (infieles),123 que les cargaron de significado negativo previo a su exterminio.
Su padre, Hussayn, fue alcalde de Barsgan, una ciudad en la parte sureste del lago Issyk-Kul (actual Barskoon, en la provincia de Ysyk-Kol en el norte de Kirguistán) y estaba relacionado con la dinastía gobernante del kanato Qarajanida.
Obra
Mapa de los pueblos túrquicos de Mahmud al-Kashgari, siglo XI
Al-Kashgari estudió las lenguas túrquicas de su tiempo y en Bagdad4 compuso el primer diccionario completo de lenguas turcas, el Dīwān Lughāt al-Turk (en árabe: «Compendio de las lenguas de los turcos») entre 1072 y 1074.56 Estaba destinado a ser utilizado por el califato abasí, entonces nuevos aliados árabes de los turcos. El diccionario completo de Mahmud al-Kashgari, editado posteriormente por el historiador turco Ali Amiri,7 contiene especímenes de la antigua poesía turca en la forma típica de cuartetos (perso-árabe رباعیات rubā’iyāt, turco: dörtlük), que representan los principales géneros: épico, pastoral, didáctico, lírico y elegíaco. Su libro también incluyó el primer mapa conocido de las áreas habitadas por los pueblos turcos. Este mapa se encuentra en la Biblioteca Nacional de Estambul.8
Abogó por el monolingüismo y el purismo lingüístico de las lenguas túrquicas, y creyó en la superioridad de los pueblos nómadas (las tribus túrquicas habían sido tradicionalmente nómadas) sobre las poblaciones urbanas. La mayoría de sus contemporáneos de lengua turca eran bilingües en tayiko (una lengua persa), que era entonces el idioma urbano y literario de Asia Central.9
Tal como era una práctica común entre sus colegas contemporáneos, al-Kashgari a menudo citaba proverbios y poemas para ejemplificar el uso de las palabras. Organizadas de acuerdo a su contenido y su esquema métrico y rítmico, la mayoría de las estrofas se dividen en ciclos claramente delineables, relacionados con la guerra o la caza, la elegía de muerte, el amor, la naturaleza o la sabiduría proverbial.10
Uno de los poemas más históricamente significativos de al-Kashgari, habla de la conquista turco-islámica del último de los renombrados reinos budistas de Asia Central, el reino de Jotán de los saces iraníes:
¡Bajamos sobre ellos como una inundación!¡Salimos entre sus ciudades!Derribamos los ídolos de los templos¡Cantamos en la cabeza del Buda!1112
Los reinos túrquicos de Qarajanida y uigur de Qocho fueron ambos estados fundados por los invasores, mientras que las poblaciones nativas de la región eran los pueblos iraní y tocario junto con algunos chinos en Qocho e indios, que se casaron y se mezclaron con los invasores turcos, y prominentes miembros qarajanidas como Mahmud al-Kashghari mantuvieron una posición alta entre los uigures contemporáneos.13
Los turcos qarajanidas musulmanes emprendieron la yihad contra los turcos uigures budistas durante la islamización y la turquización de Sinkiang. La adoración turca no musulmana del dios túrquico Tengri fue burlada e insultada por Mahmud al-Kashgari, quien escribió un verso referido a ellos: – Los Infieles – ¡Que Dios los destruya!1415 Asimismo, al-Kashgari insultó a los budistas uigures como «perros uigures».10 Mientras Kashgari mostraba una actitud diferente hacia las creencias de los adivinos turcos y las «costumbres nacionales», expresó hacia el budismo un odio en su Diwan, donde escribió un ciclo de versos sobre la guerra contra los budistas uigures. Palabras de origen budista como toyin (clérigo o sacerdote) y Burxān o Furxan (es decir, Buda, que adquiere el significado genérico de «ídolo» en la lengua turca de Kashgari) tenían connotaciones negativas para los turcos musulmanes.1415
Muerte
Algunos investigadores piensan que Mahmud al-Kashgari murió en 1102 a la edad de 97 años en Upal, una pequeña ciudad al suroeste de Kashgar, y que fue enterrado allí. En la actualidad, hay un mausoleo erigido en su tumba. Pero algunos autores modernos rechazan esta afirmación, diciendo que la fecha de su muerte es simplemente desconocida.
Algunos afirman que en verdad Mahmad Kashghari era Hazrat Mullam.16
El mapa de Mahmud al-Kashgari muestra los lugares que se profetizó que aparecerían en el final de los tiempos
El mapamundi de Mahmud Al-Kashgari con la ciudad de Balasagun en el centro, una de las capitales del Kara-Khanid Khanate. Mahmud ibn Hussayn ibn Muhammed al-Kashgari fue un erudito kara-janí del siglo XI y lexicógrafo de las lenguas turcas de Kashgar. Al-Kashgari estudió las lenguas turcas de su época y en Bagdad compuso el primer diccionario exhaustivo de las lenguas turcas, el Diwan Lughat al-Turk (árabe: «Compendio de las lenguas de los turcos»). Su libro también incluyó el primer mapa conocido de las zonas habitadas por los pueblos turcos. El manuscrito está ilustrado con un mapa del mundo «turcocéntrico», centralizado alrededor de la antigua ciudad de Balasagun. Kirguistán se encuentra en el lugar hoy en día. El aspecto interesante de este mapa no es que el este esté situado en la parte superior, sino que se representan lugares específicos que se profetizó que aparecerían durante el final de los tiempos, incluyendo a Gog y Magog. Por lo demás, el mapa está lleno de símbolos convencionales, como líneas rojas para las cordilleras y líneas azules para las masas de agua.
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