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Muro Torre Eiffel

Muro Torre Eiffel

La Torre Eiffel se blinda tras un muro de vidrio

JUAN PEDRO QUIÑONERO

Corresponsal en París: 19/09/2017 18:13h8

Han comenzado los trabajos de construcción de un muro de vidrio, de 3,24 metros de altura y 7 centímetros de espesor, para proteger la Torre Eiffel contra posibles atentados terroristas. La Société d’Exploitation de la Tour Eiffel (SETE), responsable de la gestión de la imponente estructura de hierro de 300 metros y levantada para la Exposición Universal de París de 1889, contará con el apoyo de la alcaldía de la ciudad y del Estado para financiar una inversión de unos 25 millones de euros.

Los preparativos para levantar esta pared transparente comenzarán esta semana, con fecha de finalización en vísperas del próximo 14 de julio, la fiesta nacional con la que se conmemora la toma de la prisión de la Bastilla en 1789, durante las primeras jornadas de la Revolución Francesa.

Con siete millones de visitantes anuales, la Torre Eiffel es uno de los monumentos más famosos y visitados del mundo. Desde hace años, cuenta con un servicio de vigilancia y disuasión excepcional, con patrullas militares circulando por las inmediaciones las 24 horas del día. Sin embargo, y tras estudiar todas las sugerencias de los servicios de seguridad del Estado, la SETE ha decidido lanzar un proyecto de defensa sin precedentes. Las inmediaciones de la Torre serán rodeadas por el mencionado muro de vidrio, capaz de resistir ataques, asaltos y tiroteos de vehículos blindados y fusiles de asalto. El muro estará acompañado de otras medidas de seguridad que mejoren el dispositivo actual, con el fin de evitar riesgos y mitigar la ansiedad entre los miles de turistas que cada día se acercan a la Torre Eiffel. El control tradicional de las entradas será agilizado, se favorecerá la reserva de entradas a través de internet (con el fin de limitar las colas al mínimo) y se remodelarán los jardines que hoy rodean la edificación.

Alain Rodier, director del Centro Francés de Investigación sobre Información y Terrorismo, comenta, a propósito de la construcción del muro de vidrio, que se trata de proteger «un símbolo mundial, un monumento emblemático, un blanco ideal para el terrorismo islámico. Las medidas de disuasión y seguridad utilizadas hasta ahora han sido eficaces, evidentemente, pero es necesario reforzar y consolidar la seguridad».

Todas las garantías

Anne Yannic, directora general de la SETE, agrega: «Es nuestro deber ofrecer todas las garantías de seguridad a los millones de visitantes que desean descubrir nuestra torre. Hemos encomendado a un arquitecto de gran reputación, Dietmar Feichting, la construcción de un sistema de seguridad que ofrezca máximas garantías, al tiempo que permita preservar la libertad indispensable al viajero, sin coartar el ocio».

A juicio de la SETE y de los urbanistas de la alcaldía de París, el muro no dañará la visibilidad de la Torre. Bien al contrario, se espera que esa pared transparente ofrezca nuevos «ángulos de visión», reforzando la seguridad sin avivar sentimientos de encierro, angustia o ansiedad de los turistas. Además, será una construcción móvil y permanente, a un tiempo: podrá desmontarse con relativa facilidad, sin mermar sus «garantías de seguridad».

Un muro de cristal antibalas rodeará la Torre Eiffel

Las autoridades de París construyen una barrera de seguridad permanente alrededor de la torre Eiffel con paredes de vidrio que son más agradables a la vista que las cercas de metal.

La compañía que opera el monumento más visitado de Francia dijo que los panales transparentes se montarán en los extremos norte y sur del sitio. Cada panel, hecho de un vidrio blindado de más de 6 centímetros (2,36 pulgadas) de grosor, mide 3 metros (casi 10 pies) de altura y pesa 1,5 toneladas.

En los otros dos costados, se erigieron dos barreras de metal y se colocarán bolardos alrededor para detener ataques con vehículos.

Soldados y policías estarán patrullando al interior y exterior de la zona, como lo han hecho desde los mortales ataques de noviembre de 2015 en la capital francesa.

Los muros de vidrio que se instalan permitirán a los turistas admirar los jardines Champ-de-Mars al otro lado del río Sena que atraviesa París.

La renovación, que también embellecerá los jardines bajo la torre, es parte de un proyecto de 300 millones de euros (350 millones de dólares) anunciado el año pasado para modernizar la torre de 129 años.

Cada año entre 6 y 7 millones de personas visitan la torre Eiffel.

La Torre Eiffel estrena su nuevo muro de cristal contra ataques

Se espera que, en 2018, este ícono de París reciba entre 6 y 7 millones de visitantes.

Nueva pared de vidrio a prueba de balas de la Torre Eiffel en París. EFE

Las obras que comenzaron en 2017 para blindar a la Torre Eiffel en París, Francia, ya están casi terminadas. Un muro de cristal y una valla alambrada protegen ahora la base de la Dama de Hierro contra posibles atentados terroristas.

Hay que destacar que el monumento, un emblema de París, espera recibir entre 6 y 7 millones de visitantes en el transcurso de 2018.

Además, como ya se hace actualmente, guardias de seguridad controlarán los bolsos y registrarán a los visitantes que también deberán cruzar detectores de metales para poder ingresar.

De todos modos, la entrada a la explanada de acceso a la Torre Eiffel seguirá siendo libre y gratuita.

Nueva barrera colocada alrededor de la Torre Eiffel en París. EFE/ Yoan Valat

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Muro de Tammisha

Muro de Tammisha

El Muro de Tammisha (también; Nuevo persa: تمیشه Tamīša, Tammīša), con una longitud de alrededor de 11 km, se extendía desde la bahía de Gorgan hasta las montañas de Alborz, en particular, la ciudad en ruinas de Tammisha ( طميسة Ṭamīsa o طميس Ṭamīs en fuentes árabes) al pie de las montañas. Hay otro muro fortificado a 22 km al oeste que corre paralelo al muro mencionado, entre las ciudades modernas de Bandar-e Gaz y Behshahr.[22]

El Muro de Tammisha se considera la segunda línea de defensa después del Muro de Gorgan.[23]

De: http://www.iranicaonline.org/articles/tamisa-wall

TAMIŠA WALL, un muro de Sasania de al menos 11 km de longitud al oeste de la actual aldea de Sarkālata en Gorgān, cruzando el corredor costero en la esquina sureste del Mar Caspio. Lleva el nombre de la ciudad histórica de la zona (Ḥodud al-ʿālam , tr. Minorsky, p. 134; versos en el Šāh-nāma de Ferdowsi, citado en Dehḵodā, p. 965; Bivar y Fehérvári).

El punto más septentrional conocido del muro, ahora inundado debido a un aumento en la capa freática del mar Caspio, ha sido rastreado recientemente por un equipo de buzos dirigido por Julian Jansen Van Rensburg, Francesco Caputo y Hamid Omrani Rekavandi en lat. 36 ° 48.863 ′ N, largo. 54 ° 01.030 ′ E. Desde aquí, el muro corre en una alineación bastante recta al lat. 36 ° 45.597 ′ N, largo. 54 ° 03.112 ′ E, pero cambia de dirección a medida que se acerca a las montañas. Ascendiendo una empinada cresta, termina en un montículo, probablemente los restos de una torre (despojada de sus ladrillos), en el lat. 36 ° 43.321 ′ N, largo. 54 ° 03.687 ′ E. El muro fue construido con ladrillos cuadrados cocidos, producidos en hornos rectangulares a lo largo del muro (Nokandeh et al., Pp. 153-56; Sauer et al., 2013, pp. 244-51). En la llanura, un movimiento de tierra lineal con revestimiento de ladrillo formó su base. Una sección de aproximadamente 2.2 km de largo de este movimiento de tierra se conserva bajo una pista de campo moderna, a una altura de hasta 2.80 m. El muro en sí ha sido destruido por el robo de ladrillos, aunque una sección colapsada en el Mar Caspio sobrevive como un banco sustancial de escombros de ladrillo. Una zanja al oeste del muro proporcionó el material para el movimiento de tierras y los ladrillos cocidos. Continuando a lat. 36 ° 42.595 ′ N, largo. 54 ° 04.059 ′ E, probablemente también suministró agua para la producción de ladrillos.

El arqueólogo francés Jacques de Morgan, director de Delegaciones Archéologiques Françaises en Irán (1897-1912), grabó partes del muro (de Morgan, 1896-97, IV, pp. 131-32; idem, 1895). En 1964, ADH Bivar y Géza Fehérvári exploraron las fuentes históricas relevantes, así como los restos físicos del muro y los sitios asociados. ………………………

La sección sur del muro estaba custodiada por el Fuerte Bānṣarān, encerrado en un cordón de barreras auxiliares al oeste del muro principal. Un área de aguas poco profundas en el Mar Caspio, que linda con el lado este del muro, probablemente representa los restos inundados de un segundo fuerte, como el Fuerte Bānṣarān en una plataforma. Nāranj Qalʿa, un refugio de montaña a 5 km al sur de la terminal sur del muro, y Qalʿa-ye Doḵtar, un castillo con torres proyectadas de ladrillo cocido, 2.4 km SSW de la terminal, parecen datarse del período islámico temprano (Sauer et al., 2013, pp. 288-94).

Una muestra de radiocarbono de carbón vegetal de un horno de ladrillos data de la construcción del muro a aproximadamente 402-537 CE. ………………………….el corto Muro de Tamiša continuó funcionando como una barrera militar en la era posterior a Sasania y jugó un papel importante en la revuelta de Māziār de La dinastía local de las Qarenidas en 839 CE (Ṭabari, III, pp. 3, 1275-83; tr., pp. 147-56).

Muralla de Nínive (Asiria)

La muralla de Nínive (Asiria)

De 12 kilómetros de longitud y con 15 puertas que la atravesaban, esta impresionante muralla protegía la ciudad de Nínive, convertida en capital de Asiria durante el reinado de Senaquerib, hijo y sucesor de Sargón II.

Plano de Nínive incluido en la Encyclopedia Bíblica de 1903.

Nínive (en acadio: Ninua, en árabe: Nínawa نينوى) fue una importante ciudad asiria, dentro de la actual Mosul en Irak, descrita en el Libro de Jonás como «ciudad grande sobremanera, de tres días de recorrido».1​ Se encuentra en la orilla oriental del Tigris, se extiende a lo largo de 5 kilómetros, con una anchura media de 2 kilómetros, extendiéndose desde el río hasta las colinas del este. Toda esta extensa área es en la actualidad una inmensa zona de ruinas.

Situada en la confluencia de los ríos Tigris y Khosr, Nínive era un importante punto de paso de las rutas comerciales que cruzaban el Tigris. Ocupaba una posición central en las rutas entre el Mediterráneo y el Índico, uniendo así Oriente y Occidente, recibiendo influencias y riqueza de muchos lugares. Llegó a convertirse en una de las más grandes ciudades de la antigüedad2​.

Plano simplificado de Nínive en el siglo VII a. C.

Ninive en la actualidad es Mosul en Irak, actualmente ha quedado en ruinas debido a la ocupación del Estado Islámico. Esta ciudad fue Edificada en su momento por el personaje bíblico Nemrod o Ninus. Quien a su vez se la dedicó a su total construcción a Semiramis para honrarla por su alianza y conquistar el Medio Oriente y Egipto. Quien a su vez se convertiría en la diosa Ishtar o Asera. Esta ciudad tenía como iconos leones a su entrada, y eran el símbolo como se describía a sí misma en aquellos años, esto por su fiereza y crueldad hacia sus enemigos.

Historia

Nínive es mencionada por primera vez alrededor de 1800 a. C. como una ciudad con un templo dedicado a la diosa Ishtar, en buena parte responsable de la temprana importancia que adquirió la ciudad. Nínive también se menciona en la Biblia, como una ciudad edificada por el rey Nimrod, bisnieto de Noé, en el Génesis 10:7-11.

No hay demasiadas evidencias para decir que Nínive fuera totalmente reconstruida por los reyes asirios durante el segundo milenio a.C. Cuando el rey Senaquerib convirtió a Ninua, o Nínive en la capital del reino de Asiria a finales del siglo VIII a. C. (antes lo fue brevemente Dur Sharrukin), esta ya era un antiguo asentamiento. Los nombres de monarcas posteriores como Salmanasar I o Tiglath-Pileser I han aparecido en la acrópolis. Ambos fueron activos constructores en Assur, el primero de ellos fundó además Nimrud. Nínive tuvo que esperar hasta los neoasirios, después de la época de Asurbanipal II, para alcanzar un desarrollo urbanístico mucho mayor. A partir de entonces, sucesivos monarcas mantuvieron y fundaron nuevos palacios, así como templos dedicados a Sin, Nergal, Inanna, Shamash, Ishtar y Nabu de Borsippa.

Complejo Kukunjik.

Fue el rey Senaquerib el que hizo de Nínive una ciudad realmente magnífica (700 a. C.). Diseñó amplias calles y plazas y construyó el famoso «palacio sin rival», de unos 200 por 210 metros, cuya planta ha sido reconstruida en gran parte. Este palacio tenía unas 80 habitaciones, muchas de ellas repletas de bajorrelieves en sus paredes. Gran parte de las tablillas de Nínive se encontraron aquí. Algunas de las principales entradas estaban flanqueadas por toros alados con cabeza humana. En ese tiempo el área total de Nínive, ocupaba unos 7 km² y 15 grandes puertas permitían el paso de sus murallas. Un elaborado sistema de 18 canales llevaba el agua desde las colinas hasta Nínive. Se han encontrado también algunas partes de un magnífico acueducto erigido por el mismo rey en Jerwan, a unos 40 km de distancia.

El esplendor de Nínive fue efímero. Alrededor del 633 a. C. el Imperio asirio empezó a dar muestras de debilidad y los medos atacaron Nínive. Estos volvieron a atacar, esta vez junto a Babilonia y Susa, en 625 a. C.

Anteriormente a las excavaciones del siglo XIX, los conocimientos sobre el gran Imperio asirio y su magnífica capital eran casi nulos. Vagos indicios conservados en la Biblia llevaban a los estudiosos occidentales a pensar en su poder y grandiosidad, pero definitivamente se sabía muy poco sobre Nínive. Otras grandes ciudades abandonadas, como Palmira, Persépolis o Tebas, dejaron tras de sí ruinas visibles que marcaban sus emplazamientos y mostraban su antiguo esplendor, pero de la imperial Nínive, incluso su extensión era una mera conjetura.

En la época del historiador griego Heródoto (400 a. C.), Nínive ya era parte del pasado. Cuando el historiador Jenofonte pasó por el lugar, en su obra Anábasis se ve que incluso el nombre de la ciudad había sido olvidado. Había desaparecido de la vista y nadie sabía de su importancia. Nunca más se levantó de sus ruinas.

En 2015, en un ataque terrorista por parte de integristas islámicos, se destruyeron o desfiguraron grandes estatuas del cercano lugar arqueológico de Hatra, declarado patrimonio mundial, así como artefactos únicos procedentes de varias excavaciones de la provincia de Nínive que se encontraban en el Museo de Mosul.

Arqueología

Murallas de Nínive.

Puerta occidental reconstruida.

En la actualidad, el emplazamiento de Nínive se encuentra señalado por dos grandes montículos, llamados Kouyunjik y Nebi Yunus (“Profeta Jonás”) así como por los restos de su muralla (una circunferencia de unos 12 km). El primer montículo (Kouyunjik) ha sido explorado en profundidad. Sin embargo, en el otro montículo no se han hecho demasiadas excavaciones debido a la presencia de un santuario musulmán dedicado al profeta Jonás en ese lugar.

En el siglo XIX, el cónsul francés en Mosul empezó a buscar en los grandes montículos que había en la otra orilla del río. Los trabajadores árabes que empleó en esas excavaciones, para su sorpresa, llegaron a una edificación en el montículo de Khorsabad. Investigaciones posteriores del edificio demostraron que se trataba del palacio real de Sargón II, en el cual se exploró en profundidad en busca de esculturas y otras reliquias.

En 1847, el joven aventurero británico sir Austen Henry Layard exploró las ruinas con método científico.3​ En el montículo Kouyunjik redescubrió el palacio de Senaquerib, que tenía 71 habitaciones y magníficos bajorrelives. También desenterró el palacio y la famosa biblioteca de Asurbanipal que contenía 22.000 tablillas. El estudio de la arqueología de Nínive reveló el poder y la gloria de la antigua Asiria durante los reinados de Esarhaddon (681-669 a. C.) y Asurbanipal (669-626 a. C.). En esta primera excavación, el alcalde de Kuyunyik envió una carta a los arqueólogos que intervinieron.34

Los trabajos de exploración los siguieron Botta, George Smith y otros, en los montículos de Nebi Yunus, Nimrud, Kouyunjik y Khorsabad, y numerosos objetos asirios fueron exhumados y trasladados a museos europeos. Se descubrieron multitud de palacios, con sus decoraciones y losas esculpidas, revelando la vida y costumbres de este antiguo pueblo, sus formas de guerra y paz, de religión, el estilo de su arquitectura y la grandeza de sus monarcas. Las calles de la ciudad han sido exploradas y se han descifrado las inscripciones en los ladrillos, tablillas y figuras esculpidas. Con ello, los secretos de su historia han podido ser revelados.

El más importante de los descubrimientos fue la biblioteca de Asurbanipal. Contenía unas diez mil tablillas en escritura cuneiforme en las que se describía la historia, leyes y religión de Asiria. Esto hace que sea uno de los mayores tesoros de la literatura del mundo antiguo. La biblioteca contenía también antiguos documentos acadios, que son los documentos existentes más antiguos jamás encontrados, probablemente de la época de Sargón de Acad.

En algunas de las tablillas se hace mención al posible uso de algo similar al Tornillo de Arquímedes para elevar agua, junto a otras tablillas que mencionan jardines. Eso llevaría a la hipótesis de Nínive como un posible emplazamiento de los míticos Jardines colgantes de Babilonia.

El golpe definido llegaría en el año 612 a.C. con la caída de Nínive. A los tres meses de asedio, medos y babilonios la redujeron a escombros y pusieron fin al Imperio neoasirio. Aunque algunas zonas volverían a ser habitadas, Nínive nunca se recuperó. La invasión árabe, que encumbró a Mosul como la gran ciudad de la zona en el siglo VII, hizo el resto: Nínive acabó sepultada por la arena y olvidada.

Algunas partes de las murallas de Nínive siguen en pie.

Muralla y puertas de la ciudad Plano simplificado de la antigua Nínive que muestra la muralla de la ciudad y la ubicación de las entradas. Las ruinas de Nínive están rodeadas por los restos de un enorme muro de piedra y adobe que data de alrededor del 700 a. C. Aproximadamente 12 km de longitud, el sistema de muros consistía en un muro de contención de piedra sillar de unos 6 metros (20 pies) de alto coronado por un muro de adobe de unos 10 metros (33 pies) de alto y 15 metros (49 pies) de espesor. El muro de contención de piedra tenía torres de piedra salientes espaciadas aproximadamente cada 18 metros (59 pies). El muro de piedra y las torres estaban coronados por almenas de tres escalones. Cinco de las puertas de entrada han sido exploradas hasta cierto punto por los arqueólogos:

Puerta Mashki (ماشکی دروازه) Traducido como “Puerta de los portadores de agua”, (Mashki de la palabra raíz persa Mashk, que significa odre de agua), también Puerta Masqi (en árabe: بوابة مسقي), quizás se usó para llevar ganado al agua del Tigris, que actualmente fluye alrededor de 1,5 kilómetros (0,9 millas) al oeste. Ha sido reconstruida en adobe fortificado a la altura de la parte superior del pasillo abovedado. El original asirio puede haber estado enlucido y ornamentado. Fue demolido junto con la puerta de Adad durante la ocupación del EIIL.

Puerta de Nergal Llamado así por el dios Nergal, puede haber sido utilizado con algún propósito ceremonial, ya que es la única puerta conocida flanqueada por esculturas de piedra de hombres-toro alados (lamassu). La reconstrucción es una conjetura, ya que la puerta fue excavada por Layard a mediados del siglo XIX y reconstruida a mediados del siglo XX. El lamassu de esta puerta fue desfigurado con un martillo neumático por las fuerzas del EIIL.

Puerta de Adad Fotografía de la puerta de Adad restaurada, tomada antes de la destrucción de la puerta por ISIL en abril de 2016 La Puerta de Adad recibió su nombre del dios Adad. Los iraquíes comenzaron una reconstrucción en la década de 1960, pero no se completó. El resultado fue una mezcla de hormigón y adobe erosionado que, sin embargo, da una idea de la estructura original. La excavadora dejó algunas características sin excavar, lo que permite ver la construcción asiria original. La mampostería original del pasillo abovedado exterior estaba bien expuesta, al igual que la entrada de la escalera abovedada a los niveles superiores. Las acciones de los últimos defensores de Nínive se pudieron ver en la construcción de adobe construida apresuradamente que estrechó el pasillo de 4 a 2 metros (13 a 7 pies). Alrededor del 13 de abril de 2016, ISIL demolió tanto la puerta como el muro adyacente aplanándolos con una excavadora.

Puerta de Shamash Muralla del este de la ciudad y Puerta Shamash. Llamado así por el dios del sol Shamash, se abre al camino a Erbil. Fue excavado por Layard en el siglo XIX. El muro de contención de piedra y parte de la estructura de adobe fueron reconstruidos en la década de 1960. La reconstrucción de adobe se ha deteriorado significativamente. El muro de piedra se proyecta hacia afuera a unos 20 metros (66 pies) de la línea del muro principal por un ancho de aproximadamente 70 metros (230 pies). Es la única puerta con una proyección tan significativa. El montículo de sus restos se eleva sobre el terreno circundante. Su tamaño y diseño sugieren que fue la puerta más importante de la época neoasiria.

Puerta Halzi Cerca del extremo sur de la muralla este de la ciudad. Las excavaciones exploratorias fueron realizadas aquí por la expedición de la Universidad de California, Berkeley de 1989-1990. Hay una proyección hacia afuera de la muralla de la ciudad, aunque no tan pronunciada como en la Puerta de Shamash. El pasaje de entrada se había estrechado con adobe a unos 2 metros (7 pies) como en la Puerta de Adad. En el pasillo se encontraron restos humanos de la batalla final de Nínive. Situada en la muralla oriental, es la más meridional y la más grande de todas las puertas restantes de la antigua Nínive. Nínive – https://es.qaz.wiki/wiki/Nineveh

 

 

 

 

 

 

 

El Estado Islámico destruye gran parte de la muralla de Nínive

El grupo terrorista ha volado parte del enclave histórico iraquí, que se remontaba al imperio asirio, por «distorsionar el Islam»

abc.es Actualizado: 10/02/2015 09:48h

El Estado Islámico ha cumplido su amenaza. Los yihadistas afirmaban hace unos días que las murallas de Nínive (cerca de Mosul, Irak) debían ser destruidas por «distorsionar el Islam». La Agencia Internacional de Noticias Asiria afirma que los terroristas han volado gran parte del tesoro arqueológico.

«El grupo terrorista ha usado explosivos para destruir la muralla arqueológica», afirmaba a IraqiNews.com Saed Mimousine, portavoz de medios de comunicación del partido demócrata de Kurdistán (KDP).

Situada en la región de Tahrir, en la orilla oriental del Tigris, Nínive fue construida en el siglo VII A.C. por encargo de Senaquerib, quien la convierte en la capital del imperio asirio. La muralla, que alcanzaba los 12 kilómetros, está considerada el monumento histórico de más importancia de la zona.

Esta trágica destrucción se suma a otros enclaves religiosos e históricos de gran valor que han sido reducidos a cenizas por el Estado Islámico. «El bombardeo de monumentos arqueológicos por el EI es una flagrante violación del derecho fundamental a la cultura», ha denunciado Mimousine, quien también ha realizado un llamamiento a la comunidad internacional para que adopte decisiones «para contener la destrucción de enclaves históricos».

Limes Arabicus

Limes Arabicus

El campamento F de Masada, parte del Limes Arabicus.

El Limes Arabicus, también conocido como Limes Palestinae, fue un doble limes fronterizo situado en el límite oriental del Imperio romano, que defendía la provincia romana de Arabia frente a la Arabia libre del control romano (Arabia Deserta al norte, y Arabia Felix al sur). Discurría a lo largo de 1.500 km, desde el norte de Siria hasta el sur de Palestina.

Historia

El origen del limes data del año 64 a. C., tras la conquista por parte de Pompeyo del decadente Imperio seléucida, circunscrito en esa época a la posterior provincia de Siria. Más tarde fue reforzado y ampliado por el emperador romano Trajano, tras la anexión del reino de los nabateos en el año 106, lo que llevó la nueva frontera del Imperio unos 350 km más al sur, hasta la costa del mar Rojo.

A diferencia de los limes del Rin y del Danubio, construidos con empalizadas de madera y fosos, y aprovechando los cursos de agua, la ausencia de ríos y de madera en esta zona del Oriente Próximo motivó la utilización de elementos constructivos característicos del ambiente desértico, como piedra seca y adobe sin cocer.

Esta línea defensiva fronteriza fue erigida con un doble objetivo: defender las fértiles tierras recién conquistadas del vecino Imperio parto y controlar las migraciones (no siempre pacíficas) de los nómadas arábigos hacia el norte y por ende dentro del Imperio, protegiendo así las rutas comerciales del bandidaje. Para facilitar este comercio, junto al Limes Arabicus, el emperador Trajano construyó una carretera principal, la Via Nova Traiana, de Bosra a Aila en el Mar Rojo, una distancia de 430 km (270 millas). Construido entre el 111 y el 114 d.C., su propósito principal puede haber sido proporcionar un transporte eficiente para los movimientos de tropas y funcionarios gubernamentales, así como facilitar y proteger las caravanas comerciales que emergen de la Península Arábiga. Se completó bajo el emperador Adriano.[2]

Al norte, los triunfos de Marco Aurelio y Lucio Vero en la guerra contra los partos conllevaron la ampliación de la frontera hasta el río Khabur y la construcción de nuevos fortines. El sector central del limes discurría dentro del actual territorio jordano, desde Philadelphia, la ciudad más meridional de la Decápolis, hasta Um er-Rasas, y de allí hasta el escarpe montañoso de Ra’s an Naqb, asegurando así la zona al este del mar Muerto antes de alcanzar el mar Rojo, cerca de la actual ciudad de Duba. Otros puntos fortificados al oeste del limes se hallaban en las cercanías de Masada y en Beerseba.

Durante el reinado de Diocleciano se construyeron nuevos fuertes y puestos de observación para proteger las provincias orientales de la presencia sasánida, conformando la Strata Diocletiana que enlazaba Bostra con Soura; solamente entre Palmira y el Éufrates se han hallado tres campamentos de esta etapa.

Ya en época bizantina, Justiniano I reforzó el viejo limes, si bien las tropas que lo guarnecían acabaron siendo retiradas gradualmente en la primera mitad del siglo VI, ante la necesidad de contingentes necesarios en las sucesivas guerras que libró Bizancio contra el Imperio sasánida, y sustituidas por contingentes de árabes foederati, principalmente gasánidas. De esta forma, el abandono del Limes Arabicus ya era un hecho cuando se produjo la expansión musulmana del siglo VII.

Qasr Bshir (Planetarium Mobeni), parte del Limes Arabicus.

Fortificación

Durante la dinastía Severana (193-235 d. C.), los romanos reforzaron sus defensas en la frontera árabe. Construyeron varias castra (fuertes) en el extremo noroeste de Wadi Sirhan y mejoraron las carreteras. Un fuerte importante fue Qasr Azraq, otro estaba en Humeima (latín: Auara), de finales del siglo II d.C., en la Via Nova de Petra a Aila, donde podrían haber residido hasta 500 tropas auxiliares. Probablemente fue abandonado en el siglo IV.[3]

Diócesis de Oriente alrededor del 400 d.C.

Praetorium Mobeni (Qasr Bshir): un quadriburgium romano tardío en Jordania

El emperador Diocleciano dividió la antigua provincia de Arabia transfiriendo la región sur a la provincia de Palaestina. Más tarde, en el siglo IV, Palaestina se convirtió en tres provincias, y la del sur finalmente se llamó Palaestina Tertia. Cada provincia estaba administrada por un praeses con autoridad civil y un dux con autoridad militar.

Diocleciano participó en una importante expansión militar en la región, construyendo una serie de castella, torres de vigilancia y fortalezas a lo largo del borde del desierto, al este de la Via Nova. Esta línea de defensa se extendía desde el sur de Damasco hasta Wadi al-Hasa. La región de Wadi Mujib a Wadi al-Hasa contenía cuatro castella y un campamento de legionarios. La frontera al sur de Wadi al-Hasa, que se extendía hasta el Mar Rojo en Aila (Aqaba), pudo haber sido llamada Limes Palaestina.[4] En esta región se han identificado diez castellas y un campamento legionario. El término puede haberse referido a una serie de fortificaciones y carreteras en el norte del Negev, que van desde Rafah en el Mediterráneo hasta el Mar Muerto,[5] o la región bajo el control militar del dux Palaestinae , el gobernador militar del Palaestin provincias.[6]

Personal

Había castra cada 100 kilómetros (62 millas) con el propósito de crear una línea de protección y control:[7] en el sur estaba la fortaleza legionaria en Adrou (Udruh), justo al este de Petra. Probablemente albergaba la Legio VI Ferrata, que Diocleciano trasladó de Lajjun (en el actual Israel).[8] Es similar a Betthorus (al-Lajjun en la actual Jordania) en tamaño (4,9 hectáreas (12 acres)) y diseño, y se encuentra en la llanura de Moab, al sur de Wadi Mujib. Alistair Killick, quien excavó el sitio, lo fecha a principios del siglo II, pero Parker sugiere una fecha de finales del siglo III o principios del IV.

También puede haber existido un campamento de legionarios en Aila (la actual Aqaba), que ha sido excavada por Parker desde 1994. La ciudad estaba ubicada en el extremo norte del Golfo de Aqaba, donde era un centro de tráfico marítimo. Varias rutas terrestres también se cruzaban aquí. La Legio X Fretensis, originalmente estacionada en Jerusalén, fue trasladada aquí al término de la Via Nova. Hasta ahora, se han identificado un muro cortina de piedra y una torre saliente, pero no se sabe si formaban parte de la muralla de la ciudad de Aila o de la fortaleza. La evidencia sugiere que el fuerte fue construido a finales del siglo IV o principios del siglo V.

Las tropas fueron retiradas progresivamente del Limes Arabicus en la primera mitad del siglo VI y reemplazadas por foederati árabes nativos, principalmente los Ghassanids.[9] Después de la conquista árabe musulmana, el Limes arabus desapareció en gran parte, aunque se utilizaron y reforzaron algunas fortificaciones en los siglos siguientes.

Los limes fueron invadidas en 611 durante la guerra con los sasánidas .

Qasr Bashir – Crédito de la imagen: Christopher Sprake – Shutterstock

Ver: https://viatorimperi.es/limes-arabicus-jordania/

El Limes Arabicus contaba con una red de fortalezas legionarias, fuertes auxiliares y torres de observación para cumplir con su cometido. Se conoce la existencia de cuatro fortalezas legionarias, localizadas cada cien kilómetros. La más septentrional se hallaba en Bostra (Siria), al norte de la frontera jordana, donde estuvo acantonada la Legio III Cyrenaica desde el siglo II d.C. hasta el siglo V d.C. La siguiente era Betthorus (el – Lejjun, Jordania), cuartel de la Legio IV Martia, construida en torno al 300 d.C. La tercera fortaleza legionaria era la de Adrou (Udruh, Jordania), localizada al este de Petra, y que probablemente cobijó a la Legio IV Ferrata. Por último, en Aila (Aqaba, Jordania), estaba acantonada la Legio X Fretensis. Este lugar, situado en el extremo norte del Golfo de Aqaba, era el centro del tráfico marítimo y trayecto final de la Vía Nova Traiana.

Entre las grandes fortalezas legionarias se hallaban situados fuertes que albergaban tropas auxiliares: los castellum o castra. Algunos de ellos se encuentran en un aceptable estado de conservación, como el de Khirbet el-Fityan, el de Qasr Bshir, Da’janiya o Humeima. Uno de los vestigios más espectaculares corresponden al quadriburgium Mobeni (Qasr Bshir), construido entre 293-305 d.C. y que albergaba una unidad auxiliar de caballería. Otro fuerte bien preservado es el Da’janiya, situado al sur de Wadi al-Hasa, al oeste de la Autopista del Desierto, y a 75 km. al norte de Udruh, construido en la misma época que el de Mobeni.

Otro de los elementos constructivos del Limes Arabicus identificables en Jordania son las torres de observación. Los romanos utilizaron básicamente estructuras de la Edad del Hierro y nabateas, situadas en las cimas de colinas y en las crestas de las montañas. Desde ellas se podían ver otras torres o puestos militares, como sucede en Qasr Bshir, desde donde se observan las torres de Qasr Abu el-Kharaq y Qasr el-Al. Uno de los mejores ejemplos es el de Qasr Abu Rukba. Se cree que las unidades localizadas en las torres se comunicaban por señales de humo durante el día y con antorchas por la noche.

 

 

 

 

 

Torre observación romana Qasr Abu Rukba (foto: Henk Bos)

 

 

 

Murallas de Trajano

Murallas de Trajano

Murallas de Trajano (Valul lui Traian en rumano) es un complejo de murallas (vallum) ubicado en Europa Oriental al noreste de Rumania, Moldavia y suroeste de Ucrania. Contrariamente al nombre popular, estos bastiones no fueron construidos por los romanos durante el imperio de Trajano sino, en su mayor parte, principalmente durante el período bizantino.

Rumania

Hay tres vallas en Rumania, en la Dobruja centromeridional, extendiéndose desde el Danubio hasta la costa del Mar Negro, construidas probablemente por los bizantinos entre el siglo X y el siglo XI, durante los reinados de Juan I Tzimisces y Basilio II.

La más antigua y pequeña vallum o sector de muralla se extiende 61 km desde Cetatea Pătulului a orillas del Danubio hasta Constanţa en las orillas del Mar Negro. Este sector de murallas se encuentra hecho enteramente de tierra, por lo cual no resultaría suficiente defensa si no poseyera un foso en su lado sur.

La segunda vallum, (La muralla larga de tierra), se extiende 54 km con pequeñas secciones recubiertas de sillería de piedra. Por el oeste se inicia en las orillas del río Danubio, atraviesa el Carasu y concluye o culmina en Palas, al oeste de Constanţa. Esta muralla posee una altura promedio de 3.5 m y posee fosos en sus dos lados. En su recorrido se emplazan 63 fortificaciones: 35 mayores (castra), y 28 menores (castella). La distancia promedio entre estas fortificaciones es de sólo 1 km. La segunda muralla fue construida durante el imperio del basileos bizantino de Iohannes Tzimisces y fue en gran medida destruida por las migraciones de diversos pueblos nómades, aunque fue reconstruida posteriormente.

La última vallum o “muralla trajana” en ser edificada es la muralla de piedra. También está construida principalmente con tierra aunque posee refuerzos de roca, especialmente en sus almenas. Posee una extensión de 59 km, desde Axiopolis a orillas de la costa del Mar Negro, hasta un punto a 75 km al sur de la conclusión occidental de la pequeña muralla de tierra. La franja edificada con sillería de piedra posee una altura de 2 m, mientras que 1,5 m son de tierra. Posee un foso en su lado norte y 26 fortificaciones, la distancia entre tales fortificaciones varía de 1 a 4 km.

El nombre de la comuna Valul lui Traian (comúnmente Hasancea) es llamada “tras la valla“.

Moldavia

Los remanentes en Moldavia comprenden murallas de tierra y empalizadas. Ésta posee sus dos mayores fragmentos preservados en Moldavia llamados: “Muralla superior de Trajano” y “Muralla inferior de Trajano”.

La “Muralla inferior de Trajano” o “Muro de Atanarico”  principalmente data de aproximadamente el siglo III y se extiende 126 km desde la población de Vadul lui Isac en Raionul Cahul cerca del río Prut recorriendo el suroeste de Ucrania concluyendo en las proximidades del Lago Sasyk cerca de Tatarbunar. El escudo de armas de Cahul un uyezd de Besarabia en tiempos del Imperio ruso incorporó como figura heráldica una figuración de esta “Muralla de Trajano“.

La llamada “Muralla superior de Trajano” o “Muro de Greuthungi” fue construida a proposición de las poblaciones sedentarias locales durante el siglo IV como un límite para las poblaciones guerreras nómades que avanzaban desde el este y desde el norte. Tal muralla se extiende unos 120 km desde el Dniéster cerca de Chitcani en Raionul Teleneşti hasta el río Prut.

Fragmentos de la muralla de Trajano han sido hallados en Leova.

Ucrania

La muralla de Trajano está situada en Podolia y extendida por los modernos distritos de Kamianets-Podilskyi, Nova Ushytsia y Khmelnytskyi. Un sector de la Muralla inferior de Trajano moldava concluye realmente en Ucrania con el nombre de Muralla de las Serpientes.

Enlace con la Muralla de las Serpientes en esascosas.

Descubren un nuevo fragmento del Muro de Trajano

Publicado en martes, 10 septiembre, 2013 por Carlos Cesar Alvarez Publicado en Arqueología, Ciencia y técnica

Foto: Se puede apreciar el contorno cuadrado de varias fortalezas a lo largo de lo que sería un muro.

Se extiende 60 km por territorio de Rumanía.

Fotografía desclasificada en la que se aprecia el tramo de muralla descubierto. Los pequeños cuadrados eran los recintos fortificados, que se alzaban cada kilómetro.

Arqueólogos de las universidades de Glasgow y Exeter han identificado un largo muro que recorre 60 kilómetros desde el Danubio hasta el Mar Negro, en Rumanía. Se trata de un tramo del llamado Muro de Trajano, en el territorio que constituía la frontera oriental del Imperio Romano.

Sus dimensiones eran de 8,5 m de anchura y unos 3,5 m de altura y a lo largo de su recorrido incorporaba al menos 32 fuertes y 31 fortines más pequeños.

Lo curioso es que ha sido descubierto investigando sobre unas fotografías realizadas hace años con propósitos de espionaje y que recientemente han sido desclasificadas.

Se conocen en Rumanía tres muros erigidos en diferentes épocas, el más antiguo a mediados del siglo II. El emperador de origen español Trajano murió en el año 117, por lo que, a pesar de llevar su nombre, no lo construyó él. Los otros dos muros son posteriores, se cree que de época bizantina. Existen además otros tramos en Ucrania y Moldavia. A pesar de que estas construcciones no han sido fechadas con precisión es probable que sus cimientos se encuentren sobre murallas romanas. En el norte de Inglaterra existe una obra similar bien conocida: el Muro de Adriano.

Durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial los servicios de inteligencia de ambos bandos tomaron millones de fotos aéreas. Los Estados Unidos hicieron lo mismo en la época de la Guerra Fría, de forma que hoy se dispone de un ingente número de imágenes desclasificadas pendientes de ser analizadas.

Foto aérea en la que se aprecia el contorno de uno de los fuertes a lo largo de la vía por la que discurría la llamada “Muralla de Trajano”.

Fuente: Mail Online | Sarah Griffiths| 5 de septiembre de 2013 (Traducción de G.C.C. para Terrae Antiqvae

Fotos en la que se aprecian las líneas de restos de edificaciones al este de la fortaleza romana en Cigmau.

El Muro Alpino

El Muro Alpino

La impresionante línea defensiva italiana excavada en la roca de los Alpes

El Muro Alpino / foto Luca Lorenzi en Wikimedia Commons

Por Guillermo Carvajal

Desde tiempos remotos los pueblos, las ciudades y las naciones han construido muros defensivos, algunos tan impresionantes como la Gran Muralla China, el Muro de Adriano o las murallas de Ston. Más recientemente, los conflictos bélicos del siglo XX en Europa dejaron el continente salpicado de fortificaciones fronterizas y líneas defensivas compuestas de búnkers, trincheras, alambradas y fosos.

Entre ellos destacan el Muro Atlántico levantado por los alemanes, que recorre toda la costa occidental de Francia desde la frontera española, y continúa por Bélgica, Holanda y Dinamarca hasta cruzar a Noruega. Es una mezcla de grandes estructuras de hormigón y barreras naturales que, como todo el mundo sabe, al final sirvió de poco frente al empuje y la determinación de los aliados.

Tampoco fue demasiado útil la francesa Línea Maginot, construida entre 1929 y 1938 para defenderse de una invasión alemana. Ni las impresionantes fortificaciones checoslovacas, comenzadas en 1936 y que no llegaron a terminarse a tiempo de evitar la anexión de los Sudetes por Hitler.

La Línea Sígfrido era la defensa alemana opuesta a la francesa Maginot, con más de 18.000 búnkeres a lo largo de 630 kilómetros, construida entre 1938 y 1940. Esta sí sería un hueso duro de roer para el avance aliado, resistiendo unos seis meses y causando grandes bajas al enemigo.

Una de las fortificaciones más espectaculares, por su ubicación, es el Muro Alpino construido por Italia a lo largo de 1.851 kilómetros de su frontera norte, desde el comienzo de la frontera con Francia en el Mediterráneo, pasando por la frontera con Suiza y Austria, hasta llegar al Adriático y la frontera con la antigua Yugoslavia. Si bien casi toda esa zona cuenta con la impresionante defensa natural de los Alpes, Mussolini ordenó la construcción de las fortificaciones, que comenzaría en 1931, situando búnkers y puestos de observación en los pasos más vulnerables y accesibles, conformando un continuo con las altas cumbres y accidentes geográficos.

Tramos del Muro Alpino / foto Andre86 en Wikimedia Commons

Bunker del Muro Alpino en Rocca la Meja, Piamonte

Enormes búnkers fueron excavados en la roca de las montañas, protegiendo los pasos por los que un ejército enemigo debería obligatoriamente de pasar en caso de invasión.

El objetivo, evidentemente, era defender Italia de una posible invasión francesa o yugoslava, pero Mussolini también temía las ambiciones germanas sobre la provincia italiana de Bolzano (más conocida como Tirol del Sur), cuyos habitantes eran de origen mayoritariamente alemán. Todavía hoy un 70 por ciento de la población de Bolzano habla alemán, por un 25 por ciento de italianoparlantes.

Torre de observación del Muro Alpino en Mont Cenis

La construcción del Muro Alpino se extendió durante 11 años hasta 1942. En total se levantaron 208 estructuras equipadas con 647 ametralladoras y 50 piezas de artillería, mezclando armas modernas con otras antiguas de la Primera Guerra Mundial.

Todas las fortificaciones fueron camufladas, en la medida de lo posible, para que se confundiesen con el entorno pétreo. Disponían de túneles y galerías que los conectaban bajo tierra, protegidos con puertas anti-gas, así como de rutas de escape alternativas. Un sistema de teleféricos permitía las comunicaciones entre los diferentes puestos, y el envío de provisiones.

Los encargados de defender el muro eran los 21.000 miembros de la Guardia ella Frontiera, un cuerpo especial dentro del ejército italiano creado en 1937, entrenado específicamente para el combate en alta montaña.

Torreta armada en Mont Cenis

Pero pese a los esfuerzos italianos el Muro Alpino no sirvió de mucho. La invasión aliada se produjo por Sicilia, en lugar de a través de los Alpes, y los alemanes tampoco necesitaron atravesarlo para tomar el control y reponer a Mussolini en el poder en septiembre de 1943.

Al final de la Segunda Guerra Mundial algunas de las fortificaciones de la parte Oeste fueron demolidas, mientras que en la zona oriental quedaron en territorio ocupado por Yugoslavia y hoy se encuentran en territorio esloveno.

Curiosamente la construcción del Muro Alpino provocó que los yugoslavos iniciasen también su propia fortificación defensiva, la Línea Rupnik, en 1937, que discurre paralela al Muro Alpino. Sin embargo la fecha de finalización de los trabajos se estableció en 1947, por lo que cuando los blindados del Eje la atravesaron en 1941 enseguida se vino abajo.

El Muro Alpino revivió durante la Guerra Fría con la entrada de Italia en la OTAN. Se construyó una nueva línea de torretas armadas con cañones que iba desde la frontera austríaca hasta el Adriático, y que estuvieron en servicio hasta principios de la década de 1990. En 1992 se abandonaron y sellaron definitivamente los búnkers y el resto de estructuras.

Fuentes: The Underground fortifications of the Alpine Wall / The Forts and Fortifications of Europe 1815-1945 (J.E. Kaufmann y H.W. Kaufmann) / Fortifying Europe’s Soft Underbelly (Aleksander Jankovic Potocnik) / Wikipedia.


Muralla Fortaleza de Seúl

Muralla Fortaleza de Seúl

Seoul Seonggwak

El Muro de la Fortaleza de Seúl (Hangul: 한양도성; Hanja: 漢陽都城) es una muralla de piedra, madera y otros materiales, construida para proteger la ciudad de Seúl contra los invasores. El muro fue construido por primera vez en 1396 para defender y demostrar los límites de la ciudad, en torno a Hanyang(hangul : 한양; hanja :漢陽; el antiguo nombre de Seúl) de la Dinastía Joseon.En ese momento, se llamaba Hansung (hangul : 한성 hanja :漢城) se extiende 18,6 kilómetros por la cresta de cuatro montañas interiores de Seúl, Baegaksan, Naksan, Namsan e Inwangsan. En la actualidad, una sección de 12 km de la pared ha sido designada como Sitio Histórico No. 10 (1963) y está protegido en consecuencia, junto con las puertas, portones de agua, y los montículos de señal de fuego. Ciertas secciones de las paredes han sido objeto de un amplio trabajo de restauración, después de haber sufrido daños o han sido completamente destruidas en varias ocasiones en el pasado de la ciudad.

Historia

En 1392, Yi Seong-gye derrocó el reino de Goryeo y se convirtió en rey Taejo, el primer rey de la Dinastía Joseon (1392-1897). Él decidió en 1395 a Hanyang ( 한양 /漢陽) hoy Seúl ( 서울 ), como la nueva capital del reino.La ciudad, situada al norte del río Han, está dispuesta en el arte del Feng Shui.

Para proteger la nueva capital y su palacio, el rey ordenó la construcción de un muro que rodee la ciudad. La construcción comenzó en 1396, ocupó a casi doscientos mil hombres y duró 98 días. La pared, con una circunferencia total de 18 km, que se extiende desde el monte Bugaksan, al norte al Monte Namsan, Sur.

Mientras que muchos muros de las fortalezas de ciudades extranjeras fueron construidos en terreno llano, la Muralla de la Fortaleza de Seúl fue edificada a lo largo de las crestas de las 4 montañas que rodean la ciudad –Monte Baekaksan, Monte Naksan, Monte Namsan y Monte Inwangsan-. Como resultado, la forma original de la muralla se conserva hasta el día de hoy, pese al rápido crecimiento económico y la urbanización.

Almenado

En 1395, apenas cinco años después de que el rey Taejo fundó la dinastía Joseon, él estableció una oficina gubernamental [ Doseongchukjoedogam (hangul : 도성 축조 도감 ; hanja :都城 築 造 都 監)] para construir un castillo para defender Seúl, y ordenó Jeong Do -jeon para buscar y medir un sitio.

El 1 de enero 1396 (según el calendario lunar), Taejo de Joseon celebró la ceremonia de inauguración. Un centenar de 97.400 jóvenes fueron puestos bajo requisa más de dos años y completó la construcción del castillo de 98 días después de la guerra a lo largo de las montañas Bugaksan, Naksan, Namsan e Inwangsan. La pared contenía ocho puertas, todas las cuales fueron construidas originalmente entre 1396 y 1398.

Características

Las paredes originales, construidas a finales del siglo 14 fueron construidas de piedras redondas medianas unidas por el barro. Durante el reinado del Rey Sejong, una obra de renovación a gran escala se llevó a cabo a mediados del siglo 15 de Gran cabo en la pared, incluyendo el reemplazo de secciones de pared de barro con secciones rectangulares de piedra. Una importante restauración en 1704 fue hecha por el rey Sukjong, reconstruyó las secciones de la pared con grandes losas de piedra uniformes que marca la característica única y última de la muralla de la fortaleza.

La sección oriental de Seúl se encuentra en la planta baja que las otras secciones y era más susceptible a ataques externos. Por lo tanto, se añadió un bastión hacia el exterior de la puerta para reforzar su defensa. Una parte de las paredes en el tramo comprendido entre Heunginjimun y Gwanghuimun se extendió fuera en forma rectangular para tal fin. Montículos de fuego, otro componente del sistema de defensa, se establecieron por primera vez en 1394 y se mantuvo en funcionamiento hasta 1894. Las señales enviadas a través del país de un montículo a otro, utilizando oscuridad de día y fuego por la noche, finalmente fueron recibidas por el faro en la parte superior de Namsan y transmitió al Palacio Real.

Condición

La pared de la fortaleza, terminada después de 30 años, fue derribada en muchas partes debido a diversas iniciativas de planificación de la ciudad y la introducción de líneas de tranvías. Sin embargo, sectores significativos de la muralla de la fortaleza se mantienen. El curso mejor conservado y bien conocido es el Muro de la Fortaleza del Monte Bukaksan, la pista de 2.3 kilómetros que atraviesa de Sukjeongmun a Changuimun. Anteriormente fuera del alcance de la opinión pública después de haber sido designado como un área de la Reserva Militar, debido a su proximidad a Cheongwadae , se ha abierto al público desde el año 2006.

La Muralla de la Fortaleza de Seúl (Corea del Sur) Construida como obra defensiva a lo largo del año 1396 en dos tandas, esta muralla con muros de unos 7-8 metros de alto recorre 10 kilómetros (tenía unos 18) alrededor de Seúl. Las montañas Bugaksan, Naksan, Namsan e Inwangsan están unidas por esta larga sucesión de escalones. Siguiendo el muro, se construyeron ocho puertas. Se conservan seis, y las de Sukjeongmun, Heunginjimun, Sungnyemun y Dongeuimun son las más importantes. Al ser considerada una zona militar, hay que vigilar porque hay tramos del recorrido por la muralla en los que no se permite tomar fotografías.

Con muy pocas alteraciones o estructuras artificiales que rodean la zona en los últimos años, lo natural sigue siendo relativamente intacto.

Webs de interés: https://www.krisporelmundo.com/la-fortaleza-hwaseong-de-suwon/

https://mochilerosdospuntocero.com/asia/corea/suwon-fortaleza-que-ver/

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Murallas de Tesalónica

Murallas de Tesalónica

Murallas bizantinas

Salónica es la segunda ciudad y el segundo puerto de Grecia. Está situada, entre el mar y bajas colinas, en el fondo del golfo al que también da nombre. Ha sido nombrada Patrimonio de la Humanidad por parte de la Unesco.  Entre sus inumerables hitos históricos-artísticos sobresalen sus murallas.

Estas impresionantes murallas, que datan del siglo IV a.C., son un bonito ejemplo de la antigua arquitectura de Tesalónica y un reflejo de la larga historia de la ciudad.

Las murallas bizantinas rodean el centro moderno de Tesalónica. Rodeadas de casas modernas, restaurantes y cafeterías, estas fortificaciones históricas demuestran las uniones tangibles que existen entre el pasado y el presente de la ciudad. Más allá del significado arquitectónico y cultural de las murallas, sus altas torres de defensa ofrecen vistas panorámicas de la ciudad y del golfo Termaico.

La construcción de las murallas originales se remonta al 315 a.C. Las murallas que puedes admirar hoy en día se construyeron más tarde, en el siglo IV. Estas murallas bizantinas incorporan elementos de las murallas anteriores, además de mármol y piedras tomados de los monumentos romanos de la ciudad. Gran parte de las murallas se demolieron a finales del siglo XIX para ampliar la ciudad.

La ciudad alta está rodeada por estas soberbias fortificaciones del siglo V, reformadas durante los siglos XIV y XV por los bizantinos y luego por los turcos. Las murallas contaban con unas sesenta torres, varias puertas y una logitud de ocho kilómeros, de los que sólo se conserva alrededor de la mitad

Se puede seguir su trazado partiendo de la iglesia de los Santos Apóstoles en dirección noroeste; en el extremo norte se halla  la torre de Manuel Paléologo, erigida en el siglo XIV.

Un poco más arriba del monasterio de Vlatádon, las murallas giran hacia el noreste rodeando la Acrópolis, levantada en el siglo IV por Teodosio y fortificada después por los bizantinos y los turcos. En la parte más alta se halla el Heptapírgion, reducto fortificado con siete torres.

Al sur de la Acrópolis, en odós Heptapirgíou,  se alza  la puerta Eski Delik, que en turco significa “puerta antigua”; la torre del paleólogo, la torre de Andrónico II Paleólogo, de mediados del siglo XIV, y la puerta de Ana Paleóloga, construida en el año 1355, por la que se accede a la Acrópolis.

En el ángulo que conforman las murallas se encuentra la soberbia torre cilíndrica de Dingrilí Koulé,  erigida en el siglo XV; respecto a su autoría no se sabe  si pertenece a los venecianos o a los turcos.

Según se desciende hacia el centro de Salónica, a la derecha de odós Acropoleos, se halla la Taxiarki, la iglesia de los Arcángeles que fue levantada en el siglo XIV y está decorada con frescos que representan la Crucifición y la Ascensión.

Por último, al sur, cerca de las murallas, se encuentra la iglesia de Agios Nikólaos Orfanós, construida en el siglo XIV, con planta de tres naves y decorada con frescos de 1310-1320, que represetan Procesiones de Santos, Pasión y Resurrección de Cristo y la Vida de San Nicolás.

 

 

 

 

 

 

 

 

Murallas de Pamplona

Murallas de Pamplona

La consideración de Pamplona como una “Ciudad-Fortaleza” está en su propio origen, ya que se  funda por motivo de su situación estratégica como plaza militar, al implantar Pompeyo en el invierno del año 75 al 74 a. C. su campamento en el entorno de su actual Catedral.

A lo largo e su historia, Pamplona ha sido considerado como un enclave estratégico para dominar los pasos desde Francia a través del Pirineo Occidental hacia Aragón y La Rioja, por lo que, salvo en algunos momentos concretos, ha estado siempre fortificada.

Aquí se transcribe la web: http://www.castillosnet.org/espana/informacion.php?ref=NA-CAS-119

Por ser lo mejor que se ha encontrado sobre el tema.

La muralla abaluartada de Pamplona se encuentra en la ciudad del mismo nombre, la capital provincial y foral de Navarra.

La muralla abaluartada de Pamplona fue construida entre los siglos XVI y XIX.

En el siglo XVI: en 1512 el frente de la Magdalena o de la Media Luna, el frente de Francia o del Redín y el frente de la Rochapea; en 1553 el portal de Francia; en 1571 el frente de la Taconera y los frentes de San Nicolás y de la Tejería.

En el siglo XVII: en 1644 el portal de la Tejería; en 1666 el portal de San Nicolás y el portal de la Taconera; en 1675 el portal Nuevo o de Santa Engracia.

En el siglo XVIII: la media luna de San Bartolomé en el frente de la Magdalena; el revellín de los Reyes, el baluarte bajo del Pilar y el baluarte bajo de Guadalupe en el frente de Francia o del Redín; la luneta de San Roque en el frente de la Taconera.

En el XIX: en 1823 se reconstruye el portal Nuevo tras el bombardeo absolutista, (reconstruyéndose de nuevo en 1950) y en 1890 se levanta el último tramo que cierra el frente de la Taconera.

La muralla abaluartada ha sufrido derribos parciales, principalmente por ensanches urbanísticos: en 1823 el portal Nuevo por el bombardeo absolutista; en 1906 el portal Nuevo (reconstruido en 1950); entre 1915 y 1921 los frentes de San Nicolás y de la Tejería (el portal de San Nicolás se traslada a los Jardines de la Taconera); el portal de la Rochapea (el escudo imperial de Carlos V que lo remataba se coloca en una de las torres del Portal Nuevo); en 1960 parte de la plataforma del baluarte de Labrit y en 1970 parte del frente de la Taconera.

El conjunto amurallado de la ciudad de Pamplona, en un cerro rodeado por un seno del río Arga, está conformado por la ciudadela de Felipe II y la muralla abaluartada que rodeaba todo el casco histórico, constituyendo un ejemplo perfecto de la poliorcética defensiva de los siglos XVII y XVIII.

La ciudad fortificada de Pamplona está compuesta por cuatro flancos, que pueden dividirse en cinco frentes. Empezando desde la ciudadela de Felipe II y hacia el este en sentido antihorario:

  • Frentes de San Nicolás y de la Tejería (desaparecidos).
  • Frente de la Magdalena
  • Frente de Francia o del Redín
  • Frente de la Rochapea
  • Frente de la Taconera

Frentes de San Nicolás y de la Tejería

Los desaparecidos frentes de San Nicolás y de la Tejería estaban formados por los siguientes elementos:

  • Baluarte de San Nicolás
  • Portal de San Nicolás
  • Revellín de San Nicolás
  • Baluarte de la Reina
  • Revellín o media luna de la Tejería
  • Portal de la Tejería

Frente de la Magdalena

El frente de la Magdalena, o de la Media Luna, ocupa el flanco este de la Muralla abaluartada de Pamplona. Enlazaba al oeste de su extremo sur con el desaparecido frente de la Tejería y al norte con el frente de Francia o del Redín. Está formado por los siguientes elementos:

Este frente, junto con los de Francia y la Rochapea, es uno de los tramos más antiguo de todo el recinto amurallado de Pamplona, levantándose en 1512 sobre el lado este de la muralla medieval del Burgo de La Navarrería.

En el siglo XVIII se añadió la media luna o fortín de San Bartolomé. Fue restaurado en 2011 y aloja actualmente el Centro de Interpretación de las Fortificaciones de Pamplona.

En 1960 parte de la plataforma del baluarte de Labrit fue derribada para llevar a cabo el ensanche de la carretera de la Chantrea. En 2013 el baluarte de Labrit, en pleno proceso de restauración, sufrió un desplome de buena parte de su estructura motivado por insistentes lluvias, procediéndose inmediatamente a su reconstrucción.

Frente de Francia

El frente de Francia o del Redín está formado por los siguientes elementos:

Frente de la Rochapea

El frente de la Rochapea está formado por los siguientes elementos:

Frente de la Taconera

El frente de la Taconera está formado por los siguientes elementos:

Puertas

La ciudad fortificada llegó a contar con siete puertas exteriores, manteniéndose en pie sólo cuatro. Seis de ellas se ubican en torno a cinco núcleos defensivos de la siguiente manera:

  • La puerta del Socorro en el ángulo suroeste de la ciudadela. Se accede a ella atravesando la Contraguardia y la Luneta de Santa Isabel. Otra puerta a la gola de la ciudadela, la puerta principal, da acceso al interior de la población.
  • El portal de San Nicolás en el flanco sur, flanqueado por el baluarte de San Nicolás y el de la Reina, y a vanguardia el revellín de San Nicolás (todos desaparecidos). Este portal fue trasladado a los Jardines de la Taconera tras la demolición del frente sur en la fase previa para del segundo ensanche de la ciudad.
  • El portal de la Tejería (desaparecido) en el ángulo sureste, flanqueado por el baluarte de Labrit y el fortín de San Bartolomé, y en recodo por la media luna de la Tejería (también desaparecido).
  • El portal de Francia (el único que se conserva íntegro) en el ángulo noreste, formando un complejo dispositivo de entrada con puente levadizo, a dos alturas y en doble recodo (primer acceso por el baluarte bajo de Nuestra Señora del Pilar y a un nivel superior a través del baluarte del Abrevador). Defienden el acceso el baluarte bajo de Nuestra Señora de Guadalupe y el del Redín en altura.
  • El portal Nuevo y portal el de la Taconera, a la gola y la izquierda respectivamente del conjunto defensivo de la Taconera, al noroeste, cuyo núcleo principal lo conforman el baluarte de Gonzaga y el baluarte de la Taconera y, adelantada, la media luna de San Roque. El revellín de la Taconera (desaparecido) protegía el portal homónimo.
  • Por último, el portal de la Rochapea (desaparecido), en el flanco norte, era defendido por el baluarte de la Rochapea y una batería baja (posiblemente parte de la barbacana defensiva del palacio medieval de los Reyes de Navarra).

Además se levantaron dos fortificaciones (ambas desaparecidas en la actualidad) independientes del conjunto amurallado como elementos externos de apoyo a la defensa de la ciudad: el fortín de San Roque al oeste y el fuerte del Príncipe al sur.

Los tramos y elementos que se mantienen se encuentran en buen estado de conservación.

Es propiedad del Ayuntamiento de Pamplona, y se destina a uso turístico.

En 1998 la Ciudadela y las Murallas de Pamplona fueron declaradas Bien de Interés Cultural.

Bajo la protección de la Declaración genérica del Decreto de 22 de abril de 1949, y la Ley 16/1985 sobre el Patrimonio Histórico Español.

Murallas de Pamplona

Elementos singulares

Fortificaciones próximas

CastillosNet agradece la colaboración de Eduardo Argote Fraile.

 

 

 

 

 

 

 

Como curiosidad se transcribe parte del artículo:

PAMPLONA, CIUDAD-FORTALEZA

(Artículo publicado en el número 33 –Pamplona, Plaza Fuerte (I)-de la Revista Navarra de Cultura

Pregón Siglo XXI)

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En todo caso, esta evolución histórica manifiesta la pugna que siempre ha existido, en ésta y en todas las ciudades, por adecuar su estructura urbana a las necesidades de cada momento. Especialmente significativo es aquel difícil momento en el que se encontraba la ciudad en el año 1884, cuando desde el Ayuntamiento de Pamplona, con motivo de la construcción del primer Ensanche, se solicitaba al rey Alfonso XII, entre otras medidas, “la demolición total de las murallas que actualmente circundan la ciudad, puesto que vendrán a ser inútiles según el proyecto que se supone de inmediata realización, de transformar las fortificaciones que por esta parte del Pirineo constituyen la primera línea de defensa del territorio.”

Y se añade:” Si no fuera posible otorgar desde luego la demolición total, cuando menos la demolición de la cortina que forma el frente de San Nicolás o de la parte necesaria para que la población pueda extenderse libremente por el sudeste”.

Y también:” La demolición de la Ciudadela o al menos de la parte que mira a la ciudad, de suerte que cegado el foso que separa a aquella de ésta, pueda edificarse sobre el mismo y sobre lo que hoy es glacis interior; cediendo a este municipio los terrenos que resulten libres.”

Resulta sorprendente en este momento esta petición. Pero no debemos olvidar que, tal como se justificaba en la petición, existían razones tan poderosas como la elevada mortandad derivada de las condiciones de hacinamiento que producía la imposibilidad de extender la ciudad más allá de las propias murallas.

Afortunadamente se trata de tiempos pasados y, afortunadamente también, Pamplona mantiene gran parte de sus rasgos distintivos como “Ciudad Fortaleza”. Su trazado y su conjunto amurallado, que se conserva aproximadamente en sus tres cuartas partes con un hermoso recorrido de casi cinco kilómetros, manifiestan con nitidez la evolución de la ciudad a lo largo de su historia.

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Murallas de Elvas

Murallas de Elvas

Las murallas más extensas de la Península Ibérica

Recinto abaluartado de Elvas

Guarnición fronteriza y fortificaciones de la ciudad de Elvas

Patrimonio de la Humanidad de la Unesco

Murallas del castillo de Elvas.

Coordenadas

38°52′50″N 7°09′48″O

 Portugal

El sistema abaluartado de Elvas se localiza en la ciudad del mismo nombre, en el Distrito de Portalegre, Portugal.

Elvas constituyó un punto estratégico de defensa limítrofe de Portugal en la región del Alto Alentejo. Por esta razón, concentró, a lo largo de los siglos, un poderoso sistema defensivo, basado en las suaves elevaciones distribuidas por la planicie circundante y en el vecino río Guadiana.

Está situado en el este de Portugal, en el distrito de Portalegre en la región de Alentejo.  Es una ciudad fortificada con motivo de su privilegiada situación, puesto que es una ciudad fronteriza con España, ya que se encuentra frente a la ciudad extremeña de Badajoz (20 Km.), separadas ambas por el río Guadiana, y a 210 Km. de Lisboa.  A sus habitantes se les denomina elvenses.

Fue fundada por los romanos que la llamaron “Alpesa”.  En 1166 fue reconquistada a los musulmanes por Alfonso VIII de Castilla, pero cayó de nuevo en poder musulmán hasta que los portugueses la reconquistaron definitivamente en 1226, bajo el reinado del rey Sancho II.  En 1570 se convirtió en sede episcopal.  A partir de entonces fue el puesto fronterizo más importante de Portugal con España.

Sus tres fuertes y el cinturón de murallas, son de las estructuras militares más complejas de Europa, y se conservan en perfecto estado.

 

El pueblo está rodeado de murallas, que lo convierten en lugar seguro.  Comenzaron a construirse en el S.XIII (árabe), posteriormente la muralla Fernandina, y se terminaron en el S.XVII.

 

La guarnición fronteriza y fortificaciones de la ciudad de Elvas fueron declaradas Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 2012.1

En la Guerra de Restauración portuguesa, la importancia de la posición estratégica de Elvas, junto a la frontera con España, la llevó a ser la sede del gobierno militar del Alentejo, bajo mando de Matías de Albuquerque, militar que inició extensos cambios e importantes refuerzos en la estructura defensiva de la ciudad. Esta estructura defensiva sería probada en poco tiempo cuando, estando guardada por un efectivo de unos 2.000 soldados, resistió a un cerco de 15.000 soldados españoles, bajo el mando del marqués de Torrecusa, durante nueve días, en noviembre de 1644. Nuevamente sitiada a finales de 1658, en enero de 1659 la victoria portuguesa en la batalla de las Líneas de Elvas, salvó a esta ciudad y a Portugal de caer una vez más en poder de Felipe IV de España. En su hoja de éxitos está además la resistencia a los cercos de 1663, 1706, 1711 e 1801 (este último durante la llamada Guerra de las Naranjas).

Alabada por los entendidos como la plaza fuerte más poderosa de Portugal, considerada inexpugnable, las obras de su cintura exterior quedaron a cargo del teniente-general Rui Correia Lucas, habiendo colaborado en el proyecto nombres de notables como Soremans y el jesuita holandés Cosmander, este último responsable del proyecto de una gran cisterna de 2.200 m3.

El recinto defensivo estaba integrado por siete baluartes, tres medio-baluartes, dos redondos, ocho medias lunas y tres contra-guardas, además de cortinas monumentales. En el interior, en el área urbana de marcadas características militares, se encontraban los cuarteles de casernas casamatas para las tropas, depósitos y polvorines.

Fuertes

Complementan al polígono defensivo de Elvas, las siguientes estructuras:

  • Fuerte de São Francisco
  • Fuerte de São Mamede
  • Fuerte de São Pedro
  • Fuerte da Piedade
  • Fuerte de Santa Luzia
  • Fuerte de Nossa Senhora da Graça

Construcciones próximas

Castillo de Elva

Se designa por Ciudad-Cuartel Fronteriza de Elvas y sus Fortificaciones1​ el conjunto histórico-cultural clasificado como Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2012, localizado en la ciudad de Elvas, en Portugal..23​ El sitio clasificado fue fortificado de forma extensiva entre los siglos XVII y XIX, y representa el mayor sistema de fortificaciones abaluartadas del mundo. En el interior de las murallas, la ciudad incluye grandes casernas y otras construcciones milites así como iglesias y monasterios. Mientras Elvas conserva vestigios que se remontan al siglo X, sus fortificaciones datan de la época del restablecimiento de la independencia de Portugal en 1640. Varias de las fortificaciones, diseñadas por el padre jesuíta neerlandés João Piscásio, representan el mejor conservado ejemplo de fortificaciones del mundo con origen en la escuela militar holandesa.

El sitio clasificado comprende:

La historia del lugar en que elevarían la ciudad de Elvas se inicia en el período conocido como la Edad de Hierro. Sin embargo, la historia de esta región tiene su principio mucho antes de surgir esa primera fortaleza del Hierro. Dada la fertilidad de los campos de la región, los primeros poblados se establecieron aquí muy temprano y claro está, dejaron su rastro en el magnífico patrimonio megalítico que rocía las granjas del municipio de Elvas.

Poco a poco las personas estarían obligadas no sólo a vivir más cerca, sino también a vivir en sitios fáciles de defender. Por lo tanto, nacen los primeros asentamientos en los lugares más altos, como es el caso de Elvas. Estos asentamientos fortificados podrían constituir una entidad política autónoma y sus habitantes vivían en la base de la economía agro-pastoral, explotando algunas minas de hierro y estaño en la región. El mejor ejemplo de estas ciudades / fortalezas es, sin duda, el Castro de Segovia, entre Elvas y Campo Maior, donde se detectaron abundantes contactos con las poblaciones del Mediterráneo al reunirse cerámica púnica y griega.

La población islámica llega aquí a principios de siglo VIII. En ese entonces Elvas era llamado de Ialbax y tenía todavía una antigua fortaleza romana, pero seguía siendo un punto estratégico. Así que incluso Ibn Marwan quiso construir aquí una ciudad, cerca de la importante medina de Batalyaws (Badajoz). A principios de siglo X ya la ciudad de Elvas, o Ialbax, era fuerte. La primera fortificación islámica tuvo sus inicios alrededor del año 913.

La ciudad creció en tamaño y en términos de población y en el siglo siguiente hubo que construir otra muralla que abarcase todas las casas que ya habían aparecido fuera de los muros primitivos. La nueva muralla fue construida con diferentes puertas de entrada, de las que sólo se conocen parte. La segunda muralla islámica fue modificada varias veces durante varios siglos en relación a sus entradas. Sin embargo, como puertas todavía construidas durante la época islámica se identifican la Puerta de los Banhos o Puerta Ferrada, cerca de la actual iglesia de São Pedro, Puerta do Bispo y a Porta de São Martinho.

De sus edificios se deben mencionar, además de las nuevas paredes tratadas anteriormente, su castillo, la cisterna árabe y al menos una mezquita.

En honor de los que murieron en la conquista de Elvas en 1230 y, especialmente, en un intento de 1226, Sancho II ordenó la construcción de un monumento en las afueras del pueblo, donde posiblemente ya existen una mezquita: la iglesia de Santa Maria dos Mártires.

Pocos años después de la conquista cristiana de Elvas, ésta refuerza su defensa. Ambas líneas de murallas islámicas y el castillo se mantuvieron y se mejoraron, este último para servir como residencia para el alcalde. En lo que respecta a los muros islámicos, el segundo continuó para rodear y defender la ciudad hasta el siglo XIV, cuando comenzó a ser llamada “muralla vieja” o “muralla del centro”.

El siglo XIV es un siglo de construcciones bélicas: torres de vigía, polvorines y murallas, pero también es el siglo de la construcción de la Iglesia de São Lourenço. El segundo muro islámico había entrado en ruinas y perdía poco a poco sus funciones militares. Si la población iba creciendo y estableciéndose ya en el exterior de la muralla, también su foso y barbacana iban siendo ocupados por los residentes.

El rey Afonso IV estuvo en Elvas durante algún tiempo y dio el orden para que se iniciase la construcción de “muralla nueva”, la tercera l+inea de murallas de Elvas. Se apodó de muralla Fernandina porque se concluyó en el reinado de Fernando. Este muro estaba compuesto de 22 torres y 11 puertas, algunas abiertas al inicio, otras no. Hoy en día sólo hay pequeñas secciones de la misma ya que prácticamente ocupó el mismo espacio que hoy ocupa la muralla abaluartada del siglo XVII y, cuando ésta se construyó, fue destruida la primera. Con la construcción de la “muralla fernandina” otros cambios se harían en la segunda muralla islámica, ya que no deja de tener su función militar si la “nueva valla” no resistiera. En estos cambios gana una atención especial la Torre Nova o Torre Fernandina, ubicada en la actual Calle de Cadeia. A partir de finales de siglo XIV, la torre servirá como prisión, función que tuvo durante varios siglos.

João IV entiende de manera muy clara que el principal teatro de guerra será el Alentejo, por ser la forma más rápida de llegar a Lisboa, y que si Elvas ya era entendida desde la edad media como un punto estratégico, pasaba ahora a ser fundamental para el mantenimiento de la independencia.

La importante ciudad y frontera sería la capital de guerra del Alentejo y tendría que ser trasformada en la ciudad-fortaleza más grande alguna vez vista con nuevas fortificaciones, grandísimos cuarteles y varios otros edificios militares: el Hospital Militar y Convento de São João de Deus, el Consejo de Guerra, seis polvorines, la Cisterna, la Veeduría, la Contabilidad y la Pagaduría, el Assento, el Arsenal Real, el Fuerte de Santa Luzia y aún una Escuela de Fortificación creada en 1652 por D. Teodosio. Además de todas estas construcciones de la Restauración, el urbanismo de la ciudad de Elvas fue retocado.

En 1704, se aplicaron tres mil cruzados en la construcción de más cuarteles. Se hicieron la Casa das Barcas entre 1703 y 1705 y el cuartel de Trem para manufactura, reparación y almacenamiento de armas. La invasión llegó en 1704. En el año siguiente, el general António Luís de Sousa reúne en Elvas un ejército de 2000 soldados y 5500 jinetes y se propone cercar Badajoz. En el día 11 de Octubre empieza a destruir las murallas pero la resistencia castellana y la entrada de nuevas municiones en la ciudad llevaron con que el general abandonara el intento. El último conflicto de esta guerra en esta zona fue el cerco a Campo Maior. En 1713 era firmado el tratado de Utrecht sin la asistencia de Portugal que solo firma la paz con España en 1715.

Pero como no podría dejar de ser, los problemas militares regresarían en 1761 cuando Portugal no adhiere al llamado Pacto de Familia. Este pacto fue firmado entre los reyes de Francia, España y el duque de Parma, todos de la familia Borbón, de manera a que se defendieran de Inglaterra con quien estaban en conflicto en la Guerra de los Siete años (1756-1763). Aun así, el gobierno portugués entendía que a pesar de que hubiera quedado fuera, la ciudad de Elvas necesitaba de ser aún mejor defendida, evitando la invasión de la frontera por parte del enemigo español. Empezaron por construir los cuarteles del Casarão en las traseras del Convento de São Domingos y se empieza la edificación del magnífico Fuerte de la Graça, haciendo de Elvas la fortificación terrestre abaluartada más grande del mundo.

La ciudad más fortificada del Mundo.

Elvas cuenta con varios km de muralla, fosos, siete bastiones, un castillo y, por si fuera poca defensa, dos fuertes colindantes: Santa Luzia y Nossa Senhora da Graça.

Las murallas se construyeron principalmente durante los siglos XVII a XIX, tras la independencia de Portugal en 1640. Fueron diseñadas por el holandés João Piscásio Cosmander, y consituyen el mejor ejemplo de la escuela holandesa de fortificaciones. En España también encontramos magníficos ejemplos como el castillo de Jaca o el de San Fernando.

Bordeando la muralla llegaremos al castillo de Elvas. El castillo se encuentra en la zona más elevada de las murallas y sus orígenes se remontan al siglo XIII tras la reconquista cristiana de la ciudad cuando se decidió su construcción sobre una antigua fortaleza árabe. Tras la construcción de todo el entramado defensivo en los siglos posteriores el castillo perdió su función militar para pasar a ser la residencia de los alcaldes de la ciudad. Como curiosidad el Castillo de Elvas fue el primer monumento portugués declarado Monumento Nacional.

Fortificaciones exteriores

Como decía, la defensa de la integridad de Portugal se convirtió en una máxima por lo que se vio necesario proveer a la ciudad de dos fuertes más. El primero de ellos, el Fuerte de Santa Luzia, muy cercano a la ciudad. Este fuerte se asienta sobre un antiguo castillo el cual fue ampliado y mejorado por el mismo arquitecto holandés que diseñó las murallas dotándolo de más murallas, fosos, baluartes, puertas fortificadas… En su interior alberga un museo militar.

Finalmente sobre una colina cercana a Elvas, se erigió en el siglo XVIII el imponente Fuerte de Nostra Senhora da Graça o Fuerte del Conde de Lippe (en honor a quien encargó su construcción). Este fuerte es una verdadera obra maestra de la arquitectura militar por su complejo sistema de defensas en forma de estrella y su situación. Sin duda, un lugar prácticamente inexpugnable en su época. El principal motivo de su construcción fue la proximidad de la colina a la ciudad junto con la llegada de la artillería. Esa conjunción hubiera dejado a la ciudad en una situación desprotegida ante España por lo que se decidió construir una fortaleza sobre ella.

Tras sus concéntricas murallas se asienta la Casa del Gobernador la cual se encuentra en un excelente estado de conservación. La visita se realiza a través de cuatro rutas que nos descubrirán la historia de una fortaleza que por mucho tiempo fue prisión.

Fuerte da Graça

Frente a la fortaleza que rodea el pueblo, se encuentra el castillo, con una plaza de Armas en forma de polígono irregula de 1000 m. de diámetro.  Fue construido por el Conde de Lippie en el S.XVIII, en el lugar que ocupaba una antigua ermita dominica.

Tiene tres puertas: La esquina, Olivenza y San Vicente.  La torre del Homenaje fue reconstruida en 1488.

Acueducto de Amoreira

El acueducto da Amoreira es una magnífica obra de ingeniería construida entre los siglos XVI y XVII. Con sus más de 800 arcos, 8 km de longitud y 30 m de altura en algunos puntos, es el mayor acueducto de la península ibérica.  Un monumento espectacular pero desconocido para muchos.